Dícese cambiar: ‘Mudar o alterar una persona o cosa su condición o apariencia física o moral’.
Dícese evolucionar: ‘Experimentar algo o alguien un cambio de forma, de ideas, de actitud’.
Por norma general cuando alguien se ve obligado a cambiar algo en su forma de ser, trabajar o actuar en un entorno con personas, es porque no lo hace del todo de forma adecuada para el grupo o bien lo hace mal.
Por otro lado, cuando alguien tiene que evolucionar en el trato dentro de las organizaciones, se suele entender que lo está haciendo de un modo adecuado pero que tiene que dar un paso más allá, un cambio de actitud que mejore aún más el funcionamiento del equipo.
Atendiendo a lo anterior, cuando hablamos de las herramientas 2.0, y lo traslado ahora a la gestión de personas como Liderazgo 2.0, ¿qué está pasando en estos momentos? ¿Cambiamos del Liderazgo 1.0 al 2.0 o evolucionamos?
Y el matiz que engloba la pregunta y sobre toda la respuesta es importante, ya que todo cambio no necesita necesariamente que lo que venga sea algo malo, sino que siempre se puede ver como una oportunidad de mejora. Read more

Rara vez en esta vida me he encontrado con alguien que, gestionando equipos de personas, no reconociese el hecho de que cuando un grupo humano está bien gestionado el fruto de su funcionamiento va más allá de la suma de los esfuerzos individuales de cada uno de sus miembros.
Hay quien dice que en esto del mundo laboral nunca ha tenido suerte. También hay quien dice que la fortuna le ha acompañado. Incluso hay quien dice que de todo un poco (como contestaría un buen gallego, o sea, yo mismo).
Buenas amigos.
































