Archive for Coaching

Estrategia vs táctica

HowToGetThere Estrategia vs tácticaExiste una gran confusión al aplicar el concepto de estrategia y el de táctica. Así como la táctica es un “algo” a corto plazo para una acción determinada, la estrategia es un “algo” a largo plazo que administra los recursos de la entidad. Debemos tener en cuenta que las decisiones son:
  • Importantes
  • Involucran una gran cantidad de recursos
  • No son facilmente reversibles

Cualquier definición que hagamos de ESTRATEGIA, tienen un punto en común, son planes hechos para ganar. El último fin es competir mejor que los demás, para ganar o para ser más rentables. Una cosa es ser una entidad no lucrativa y otra muy diferente no tener conciencia de competencia, el medio social no tiene mucha diferencia con los mercados tradicionales.

Lo primero que debemos cuestionar es PARA QUÉ. Para qué se necesitamos una estrategia?
La queremos para establecer qué espacio ocuparemos o para planificar cómo competir en una determinada linea de trabajo. Es decir necesitamos una Estrategia Corporativa o una Estrategia de Servicio. En este punto precisamente comienza la simplificación de la metodología  PGB-NPO. Mientras que en la empresa hablamos de un tercer nivel estratégico que sería la Estrategia Funcional en el Tercer Sector la fusionaríamos con la Estrategia de Servicio.

Basicamente la Estrategia Corporativa tiene responsabilidad sobre:

  • La forma de hacer las cosas que deberán ser respetadas por el resto de niveles
  • La decidisión de  que programas llevar a cabo, cuales son prioritarios o cuáles se deben abandonar
  • La inversión de los recursos
  • La Creación de Sinergias y planos de participación

Ahora bien,  cuando hablamos de la implantación de una estrategia en la entidad esta puede venir determinada por:

  • Una Estrategia Planificada, es decir un proceso de analisis de la entidad y la evaluación de alternativas. En resumen un proceso formal, racional, sistemático y planificado.

o bien

  • Una Estrategia Emergente: una manera más incremental, intuitiva de pensar y de decidir la estrategia. Comprende procesos informales no planificados.

Pero en la práctica y con el fin de optimizar el trabajo, la ESTRATEGIA debe ser la mezcla de ambas visiones, una planificación analítica, profunda pero suficientemente flexible para poder reaccionar a cambios en el entorno.

Autor: Fidel Martín

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Negocios en el 2.0: ‘Del dicho al hecho, aún más trecho’

¿Alguna vez en tu vida has cerrado algún negocio en el mundo real, o sea 1.0? ¿Si? Puedes seguir leyendo. ¿No? puedes seguir pero a lo mejor no eres capaz de comprender por completo el mensaje de este post.

Cuando estás en una negociación para captar un cliente, ejecutar algún proyecto actosimilar que implica trato ‘face to face’ (mundo real), es cuando me gusta a mi decir, ‘que hay que saber manejarse en las distancias cortas’.

Más de una vez he tenido enfrente a un interlocutor que se le veía un brillo gris en los ojos que le da una mirada ‘de un par de cojones’, con lo que ya sabes que la cosa va a ser dura y costosa. Es ahí, en el cuerpo a cuerpo, donde se cierran los negocios, ni más ni menos. Ganar-ganar debe de ser siempre la máxima, pero en el arte de la negociación hay auténticos maestros.

Por eso me quedo extrañamente sorprendido de algunos personajes que venden el mundo 2.0 como ‘la Meca’ de los negocios. Más bien diría yo que será la panacea para buscar contactos comerciales en gran número, pero ¡¡que carallo!! decir que un contacto comercial es un negocio, es confundir ‘la velocidad con el tocino’. 

Y lo que más me sorprende es que ‘estos’ que dicen que les sale negocio del 2.0 por las orejas son realmente personas que parecen sensatas con lo cual no me cabe en la cabeza que vendan humo, salvo por el hecho de que al avivarlo ellos siguen sacando provecho.

No nos engañemos, todos estamos en el mundo 2.0 por algo: queremos más contactos profesionales, buscar oportunidades de negocio, buscamos un trabajo,…., lo que sea. Pero decir que un simple contacto comercial, un mail, un tuit, lo que sea es un negocio me deja realmente asustado. Si puede ser un potencial contacto comercial para una futurible oportunidad de negocio, pero hasta que veas ‘la mirada de un par de cojones’ del que tienes en frente no hay negocio, y me da exactamente igual quien lo diga.

Parece mentira que de gente profesional y estable salgan estas palabras.

El mundo 2.0 y sus herramientas son eso, herramientas para poder aplicar por las personas y por lo tanto el negocio no lo hace el mundo 2.0 ni sus herramientas, sino que lo hacen las personas, ‘el cuerpo a cuerpo’. Claro que abren contactos comerciales de potenciales negocios más que en el mundo real o 1.0, pero son eso, potenciales negocios y contactos. Los negocios se cierran en el mundo real.

Si ya es difícil mantener la mirada fija en una negociación para conseguir cerrarla, no te digo si es a través de Facebook o de Twitter, donde ni siquiera le ves la cara al ‘contrincante’.

¡¡Qué no hay que vender humo!! El 2.0 bien usado es fuente de negocios, pero eso no quiere decir que‘it´s raining business’ por doquier. Dependerá al fin y al cabo de las personas y por lo tanto del 1.0.

 

Autor: Jose Luís Del Campo Villares

Cómo elegir un coach

En el post de hoy me centraré en las pautas básicas a la hora de seleccionar un coach. Para empezar diferenciaré entre un coach y un orientador/consultor. La diferencia principal radica en que el coach jamás te dará consejos, ni recomendaciones, ni te dirá cómo hacer las cosas.

Desde el coaching, a través de preguntas ayudas a la persona a que ella misma desarrolle su propio plan de acción, sus compromisos, y su manera de hacer las cosas. Por el contrario el orientador/consultor, si que te da consejos, pautas,  recomendaciones, y te plantea “maneras de hacer las cosas”. Partiendo de esta clara diferencia las preguntas principales son: “¿necesito un coach o un orientador?”, “¿puede en algún momento un coach darte recomendaciones o sugerencias sobre cómo hacer las cosas?”. La primera pregunta no la puedo responder, pero la segunda si. Y mi respuesta es que siendo puristas y respetuosos con la profesión de coach, si vamos a dar una sugerencia porque así lo consideramos, lo honesto es decirle a la persona con la que estás trabajando: “si me permites,  y esto no entra dentro del coaching, te daré una sugerencia”.

Quiero matizar este aspecto porque muchas veces me encuentro con profesionales que supuestamente hacen coaching, pero en el fondo lo que realizan son actividades de mentoring, consulting u orientación. Considero que esto provoca que las personas que solicitan servicios de coaching sientan cierta confusión sobre lo que es y no es coaching. Por mi parte considero que la honestidad y la claridad son fundamentales para el ejercicio de esta profesión.

Cuando tenemos claro que lo que necesitamos es un coach llega el momento de seleccionarlo. Para ello podemos explorar las siguientes áreas:

  • Formación: Cual es su formación, y si está asociado a alguna asociación de coaching.
  • Experiencia: Preguntar cuál es su experiencia, en qué áreas, y años ejerciciendo.
  • Lugar de trabajo / medios: Donde se van a llevar las sesiones de coaching.
  • Tarifas: cuales son las tarifas por sesión o paquetes de sesiones.
  • Referencias: solicita referencias.
  • Química: registra si te has sentido cómodo en la primera reunión, si ha habido química.
  • Si lo que buscas es un coach que también pueda darte sugerencias en temas de orientación profesional, explora cuántos años de experiencia posee en el área de empleo, y cuales han sido los perfiles que ha orientado (si ha dedicado gran parte de su tiempo a trabajar con personas de perfil técnico, o mandos intermedios, o directivos, etc.).

La exploración de estas áreas te pueden ayudar a seleccionar un coach acorde a tus necesidades, evitando en la medida de lo posible el sesgo de la primera buena impresión.

Por otro lado hay dos señales claras de alarma cuando vas a contratar los servicios de un coach y que además están conectadas:

  1. Una actitud excesiva de venta.
  2. La falta de humildad. Si cuando estas explorando, el coach apenas te deja hablar o preguntar, o si percibes que le “encanta escucharse”, entonces te puedes hacer una idea del tipo de servicio que vas a obtener. En coaching el protagonista es la persona con la que estamos trabajando, y no el coach, por lo que la actitud de este último es la de “estoy aquí por y para ti”.

Os dejo con este video que ya subí en otro post pero me parece muy visual y explicativo para definir las actividades del coach

Y hasta aquí el post de hoy. Confío en que os pueda ser útil este post.

Feliz lunes :)


Autora: Mónica Morales

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¿Esto lo arreglamos entre todos?

Cuando salió esta campaña de ‘marras’ hice un artículo al respecto, Así no señores, así no….., y lo que es la vida, he de rectificar, porque aunque lo que promovían era vergonzoso y una vulgar patraña, el eslogan se ha convertido en realidad. No si era lo que perseguían, pero lo han conseguido.

Y es que de verdad, si la cosa está arrancando (cosa que dudo), está siendo porque ‘esto lo arreglamos entre todos’.

A todos los españoles nos han subido el precio de la electricidad y a todos les subirá el del gas. A todos, pese a la reducción del gasto de las administraciones, les ha subido el IBI, y eso que los valores de las viviendas han bajado. Cuando subían rápidamente se revisaban al alza. Y ahora no se revisan a la baja a igual velocidad.

A todos les aplican nuevas tasas de agua, de reciclaje o de depuración de residuos, el caso es cobrar más.

A otros se les congelan las pensiones y también hay a quien se les reduce el sueldo, aunque la vida no baja en las mismas cuantías, ni los bancos reducen las cuotas de las hipotecas por este motivo. Read more

Community manager o….. Community manager

Una vez se realizó un experimento en un centro educativo. Todos los alumnos poseían un CI (Cociente Intelectual) similar y en la media. Se seleccionaron al azar el 20% de los alumnos de 18 grupos, los que fueron presentados a sus maestros como los que estaban preparados para esperar muchos de ellos, en definitiva, se dijo que eran superdotados o que su CI era superior a la media, cosa que no era verdad, con lo cual se les convenció de que esos alumnos obtendrían muy buenos resultados en los próximos meses, frente al 80% restante sin posibilidades de desarrollo inmediato.

Curiosamente al cabo de un tiempo, este grupo de alumnos empezó a conseguir mejores resultados que el resto.

Este fue el experimento de Rosenthal, conocido como la ‘profecía autocumplida’ o el ‘efecto Pigmalión’.

De el se obtienen unas conclusiones:

  • De altas expectativas se obtienen grandes resultados y de expectativas mediocres suelen salir resultados también mediocres.
  • Cómo un factor externo, en este caso los que eligieron quien compondría ese 20%, determinó el futuro de esos alumnos.
  • La sugestión como efecto motivador.

Pues aunque seguro que me lo discutiréis, en mi opinión, algo parecido está ocurriendo con la figura del Community Manager. 

Yo entiendo que el intrusismo de diferentes profesionales en este puesto es brutal, pero ¿quién determina lo que debe o no debe ser un Community Manager? ¿El mercado? ¿El que te contrata para este puesto? ¿El que ha creado un curso para ‘vender’ un título?….

¿Quién me dice a mi que este o aquel Community Manager es mejor por el hecho de haber recibido esta o aquella formación (titulitis)? Y lo que me preocupa más, ¿qué profesional se cree en a facultad de poder otorgar un título por el cual y por arte de magia eres de repente ya Community Manager?

¿Se está vendiendo humo en cantidades industriales? Pues a mi modo de ver, si y mucho.

Con esto no digo que haya excelentes profesionales de este nuevo puesto, de hecho conozco a alguno, pero casualmente ninguno de ellos ha asistido a un curso de Community Manager en su vida.

De la ‘necesidad nace la virtud’ y también el negocio.

Se están generando unas expectativas en estos cursos que se andan lanzando por ahi que generan que muchos de los alumnos experimenten mejoras en su funcionamiento con las herramientas 2.0 pero para nada so fruto del tener este o aquel título, son simplemente fruto del incremento de actividad en las redes sociales de estos alumnos que les va dando mayor experiencia y por ende una mejora sustancial en lo que hacen.

Se están aprovechando de una profesión en alza para meterse a dar cursos ‘hasta el más tonto del pueblo’, con perdón de los que si son profesionales de esto (los menos dicho sea de paso).

No me voy a meter con el que debe de hacer o no un CM, porque a fin de ceuntas eso lo están marcando los que dan los cursos, y si ya digo que son vendedores de humo, me da igual lo que digan que debe de hacer o no un profesional de la social media.

Señores, ¡¡yo quiero resultados no títulos!! Así nos ha ido hasta la fecha el país. La dichosa titulitis nos ha conducido al punto de que profesionales con un título debajo del brazo, que solo vale para envolver chorizos, estén en puestos relavantes sin haber demostrado nada, mientras que otra gente, aprendiendo con el día a día y demostrando su valía esté en la puñetera calle.

¿Qué hay qué hacer para ser un Community Manager? Muy fácil, para algunos les llega con tener 3.000 euros para tirarlos por el retrete.

Para otros, entre los que me incluyo, el ser Community Manager no es un título para pegar en la pared, si no un estilo de trabajar, de hacer las cosas, en definitiva ‘de ser’ y de ‘interactuar’, que está muy lejos de lo que se enseña en un curso y mucho menos que da un título.

Es lo de siempre. ¿Qué prefieres un profesional para desempeñar este puesto por cómo es en su desempeño o por lo qué es? Lo último te lo da el titulo, lo primero te lo da la experiencia.

Hay auténticos fenómenos en estos de las redes sociales que nunca tendrán el título pero sin embargo poseen más ‘espítritu interactivo y 2.0′ que todos los que hagan un curso por la dichosa ‘titulitis’. No hemos aprendido nada de esta crisis, los títulos no dan la productividad, la da el trabajo y el esfuerzo diario.

 

Autor: Jose Luís Del Campo Villares