Archive for Inteligencia Emocional

Resultados del test del Jueves 20

Los resultados del test sobre la Inteligencia emocional del jueves pasado, no son dogma de fe. Por lo tanto no debéis de interpretarlos al pie de la letra. Puede que estén condicionados por una mala semana, o por lo contrarrio, haya sido una semana extraordinaria. Sólo interpretarlos como tendencias y reflexionar si son correctas o no.

De 0 a 25: Eres bastante calmado,controlas adcuadamente las emociones. No quiere decir que seas una persona sin empatía o excesivamente fría.

De 25 a 50: (dependiendo de la semana, evalúala antes) Eres una persona bastante estable, pero a veces te deejas llevar por los sentimientos.

De 50 a 75: Te dejas llevar basante por las primeras reacciones. Te involucras demasiado a vecs en los temas lo que hace que pierdas un poco la perspeciva de las cosas.

+ d 75: Temperamental. Los impulsos “acaban contigo”. Te dominan las emociones.

Todas repito, son tendencias, no conclusiones ni datos específicos.

Saludos

IE – Inteligencia Emocional – Test

Os dejo para empezar la semana un poquito de reflexión. Pensando en la Inteligencia Emocional aplicada a la empresa:                                                

 

PIENSA EN LA ÚLTIMA SEMANA, ¿EN CUÁNTAS VECES TE HAS ENCONTRADO EN ESTA SITUACIÓN?
1. Me he levantado tarde
2. He desayunado insuficientemente (a la carrera)
3. He tenido que correr para llegar a tiempo al trabajo o a una cita
4. He estado bajo la presión de un plazo en el trabajo o en casa
5. He estado en un atasco de tráfico
6. He sentido por la noche un vacío interior
7. He tenido mala conciencia por la noche
8. Me he sentido agotado por la noche sin saber por qué
9. He tenido pesadillas/ No he dormido bien
10. Me he enfadado con alguien
11. He pensado en culpar a otras personas
12. He pensado en lo injusto que se han comportado conmigo
13. He continuado mentalmente o a media voz una conversación interrumpida
14. He holgazaneado sin haberlo disfrutado
15. Me he reprochado que físicamente me cuido poco
16. No he tenido ningún deseo/ninguna ilusión
17. He disfrutado y vivido tan a lo loco que me he puesto malo por ello
18. He comido cosas poco sanas/Me he pegado un atracón
19. He infringido algunos principios
20. He hablado mal de alguien que no estaba presente
21. He pensado en algo que no le he podido decir a otra persona
22. He dormido la siesta delante del televisor/He dormido una película
23. He dudado de otra persona
24. He dudado de la justicia/He pensado en cuanta injusticia hay en el mundo
25. He dudado de Dios

SUMA DEL NUMERO DE VECES TOTALES

 

Los resultados a finales de semana.!!!  Hay que esperar.

El trabajo en equipo: “Aprendiendo”

La semana pasada nos ha visitado Guillermo de la web SINERZIA (MUSICAINA) en las que se puede obsevar el uso de la música en sesiones formativas y coachig para desarrollar las características esenciales para el trabajo en equipo.

Nos ha recomendado este video que espero que os guste. En el la idea es componer una canción en grupo, aprendiendo los instrumentos de piano, guitarra y percusión, así como escribir los versos y el estribillo.

Gracias Guillermo.

Dudas Razonables (7)

Hoy viernes, me gustaría que os pusieséis en la piel de Elena:

(7)

Cuando Elena Mestre terminó su Master en Administración de Empresas logró un puesto en una gran firma de auditoría. Fue seleccionada entre docenas de candidatos por su notable nivel académico y las excelentes referencias de sus profesores. Trabajó muy duro durante los cuatro años que permaneció en la empresa. Trabajaba por las noches y los fines de semana durante los meses en los que eran más solicitados los servicios de auditoría, aceptaba de buen grado los trabajos difíciles y la apreciaban mucho tanto sus colegas como los clientes.

Había sido una estudiante brillante desde la niñez. Siempre había mostrado un fuerte deseo de destacar en la universidad y en su empleo, y una firme disposición para poner todo su empeño en el trabajo. El trabajo que realizaba en la firma era muy interesante, no sólo le permitía aplicar los conocimientos adquiridos en su época de estudiante, sino que le obligaba a seguir estudiando y mantenerse permanentemente actualizada en la normativa contable y fiscal. La finalización de cada trabajo representaba uno de los momentos más gratificantes, la presentación del informe ante el cliente y su argumentación de todos los puntos que constaban en éste le proporcionaban una información de primera mano de los resultados de su trabajo.

Sin embargo, últimamente había empezado a tener dudas sobre si sus esfuerzos y logros valdrían la pena tanto como ella pensaba. Estaba impaciente ante un reconocimiento de su esfuerzo de forma tangible: con incrementos salariales y promociones (ya había tenido muchas felicitaciones verbales). Pero hacía poco se había enterado de que tres de sus colegas, cuyo rendimiento era inferior al suyo, habían recibido mayores aumentos salariales que los que le habían concedido a ella, quedando su sueldo por debajo del de sus compañeros. Otro colega también había sido ascendido a un puesto más elevado pese a que su actuación era inferior a la de ella.

No podía dejar de recordar estos casos. Se volvió recelosa porque estaba segura de que había algo que, ensombreciendo su elevado rendimiento, impedía su progreso profesional. Tardó mucho en decidirse y hablar con uno de los socios de la firma sobre sus preocupaciones. Finalmente aprovechó la oportunidad que se le presentó cuando asistió a uno de los seminarios de especialización que se organizaban con cierta periodicidad. Allí coincidió con el socio responsable del área donde ella trabajaba en ese momento. Tras muchos titubeos, y aprovechando un ambiente algo más relajado que el de la oficina, logró contarle lo que le preocupaba. Él la escuchó con atención, conocía la trayectoria profesional de Elena durante el tiempo que llevaba en la firma. Finalmente, no sin cierto rubor, reconoció: “No debo decirte esto, y en cualquier momento y situación negaré que lo he dicho, pero debes afrontar el hecho de que tus posibilidades de promoción en la compañía son escasas porque algunos de los socios más antiguos y más conservadores no están preparados todavía para aceptar la presencia de una mujer en un nivel alto de esta organización”.

Elena se sintió indignada, sólo dijo: “Gracias por decírmelo”, y se marchó de allí.

¿Qué haríais ahora vosotros?

Kaizen (II)

Control de Calidad Total / Gerencia de Calidad Total

Para los japoneses, calidad significa ser “adecuado para uso de los consumidores”. La innovación técnica se propone corregir el producto desde el punto de vista del consumidor y no es una finalidad en sí misma.

Uno de los principios de la gerencia japonesa ha sido el control de calidad total (TQC) que, en su desarrollo inicial, hacía énfasis en el control del proceso de calidad. Esto ha evolucionado hasta convertirse en un sistema que abarca todos los aspectos de la gerencia, y ahora se conoce como gerencia de calidad total (TQM). La gestión de calidad total es una manera de mejorar constantemente la performance en todos los niveles operativos, en cada área funcional de una organización, utilizando todos los recursos humanos y de capital disponibles. El mejoramiento está orientado a alcanzar metas amplias, como los costes, la calidad, la participación en el mercado, los proyectos y el crecimiento.

La gestión de calidad total es una filosofía así como un conjunto de principios rectores que representa el fundamento de una organización en constante mejoramiento. La gestión de calidad total consiste en la aplicación de métodos cuantitativos y recursos humanos para mejorar el material y los servicios suministrados a una organización, los procesos dentro de la organización, y la respuesta a las necesidades del consumidor en el presente y en el futuro. La gestión de calidad total integra los métodos de administración fundamentales con los esfuerzos de perfeccionamiento existentes y los recursos técnicos en un enfoque corregido, orientado al mejoramiento continuo.

Considerar el movimiento TQC / TQM como parte de la estrategia kaizen nos da una comprensión más clara del enfoque japonés. La gestión de calidad japonesa no debe considerarse estrictamente como una actividad de control de calidad, sino como una estrategia destínada a servir a la gerencia para lograr mayor competitividad y rentabilidad, logrando de tal forma a mejorar todos los aspectos del negocio.

1. La dedicación, el compromiso y la participación de los altos ejecutivos.
2. El desarrollo y mantenimiento de una cultura comprometida con el mejoramiento
continuo.
3. Concentrarse en satisfacer las necesidades y expectativas del consumidor.
4. Comprometer a cada individuo en el mejoramiento de su propio proceso laboral.
5. Generar trabajo en equipo y relaciones laborales constructivas.
6. Reconocer al personal como el recurso más importante.
7. Emplear las prácticas, herramientas y métodos de administración más provechosos.

 

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