Archive for Orientación Laboral

¿QUÉ OS FRENA PARA NO DESARROLLAR VUESTRA IDEA EMPRENDEDORA?

Desde hace un tiempo, hVerano 2013e estado pensando sobre el emprendimiento y, si lo analizamos  detenidamente, siempre se trata en los libros los éxitos de los emprendedores, sin embargo, se ha tratado muy poco sobre los fracasos de las personas que han emprendido un negocio. Esto serviría para analizar más en detalle las causas y poder sacar unos patrones que ayudasen a los demás.

En España, aunque se ha mejorado mucho, aun existen muchos tópicos respecto al fracaso y aun se sigue pensando que al emprendedor al que no le vaya bien a la primera suele ser porque no vale o es un fracasado… Y los demás, lo sabían. Eso sí, si uno triunfa le salen amigos hasta debajo de las piedras. Aunque lógicamente uno debe tener los pies en la tierra para saber discernir lo verdadero de lo falso.

Para empezar, me gustaría lanzar una serie de preguntas a los emprendedores que comenzaron un negocio y que tuvieron que cerrar: ¿Analizasteis cuál fue el motivo que os llevó a fallar en la consolidación del proyecto? ¿Qué aprendisteis de ese fracaso? ¿Habéis vuelto a emprender un negocio a raíz de esa experiencia? ¿Qué fue lo más duro de asumir? ¿Qué recomendaciones daríais a las personas que quieren emprender un negocio?

Los emprendedores que lo intentaron y al final fracasaron en sacar a flote su proyecto son ganadores porque lo han intentado a pesar de las dificultades. Es una lección de vida el tener que empezar de cero tras no conseguir lo esperado y dedicar mucho tiempo, esfuerzo, ilusión y capital. Siempre digo que todos, cuando hemos intentado algo en nuestra vida personal o profesional, hemos fracasado y por ello no hemos dejado de seguir intentándolo hasta conseguir el objetivo marcado. No conseguir las cosas a la primera suele ser lo más habitual, aunque muchos recurren a no contar las veces que se quedaron por el camino antes de llegar a la meta.

Desde mi punto de vista estos son los principales errores del emprendedor que le pueden llevar a fracasar rápidamente:

1.- Pensar que la idea lo es todo, sin dar importancia a la necesidad de conocer el sector de ese negocio y disfrutar con esa actividad. No olvidéis que una idea por sí sola no es nada, debe darse forma a la misma para materializarla.

2.- Confiarse en exceso por diferentes parámetros que puedan indicarnos que triunfará nuestro negocio. La confianza es mala compañera de viaje y para consolidar nuestro negocio hace falta trabajar duro y eso se consigue a medio o largo plazo. Que los dos primeros meses nos vayan fenomenal no supone ya bajar la guardia, porque ese solo es el comienzo que nos debe hacer trabajar más y mejor.

3.- Pensar que seréis capaces de hacer todo vosotros solos. Debéis asumir que es imposible saber de todo y eso os debe hacer recapacitar para saber buscar buenos profesionales expertos en cada área de puesta en marcha de vuestro negocio para asesoraros correctamente.

4.- Confiar en que el conseguir la financiación necesaria o que confíen en vosotros unos inversores que pongan su capital ya es suficiente para triunfar. La inversión es parte del producto, sin embargo, eso no hará que se venda vuestro producto o servicio porque sí. Conseguir ventas y convencer a los potenciales clientes solo os lo dará vuestro trabajo con enfoque, planificación y sentido común.

5.- No hacer el trabajo de campo necesario a la hora de elaborar vuestro plan de empresa porque ya conocéis el sector en el que emprendéis vuestro negocio. Es vital que superviséis y busquéis vosotros mismos el local, la ubicación geográfica del mismo, los clientes potenciales de esa zona, los negocios similares en esa zona. Para poder ver los pros y contras. También es bueno que podáis escuchar los puntos de vista de otras personas que han emprendido en ese u otros sectores.

6.- Querer correr antes de andar, es decir, marcaros plazos demasiado cortos para levantar la persiana de vuestro negocio. Si la idea se os ha ocurrido en enero no podéis pretender abrir vuestro negocio en marzo con premura. A cada paso debemos dedicarle el tiempo suficiente para analizar todo y estar seguros de que es lo correcto.

7.- Pensar que cualquier persona puede ser vuestro socio. A veces es mejor estar solo que mal acompañado. Así como no todo el mundo puede ser vuestro amigo, tampoco vale cualquier persona para asociarse con vosotros. Si necesitáis socios en vuestro negocio debéis plantearos las siguientes preguntas: ¿en qué os puede ayudar esa persona en la que habéis pensado? ¿Qué áreas de ese negocio son su fuerte y cuáles las más flojas? ¿Cómo encajáis a nivel de carácter? ¿Conoces realmente a esa persona?

8.- Dejaros llevar por la necesidad porque esta sin un planteamiento adecuado puede haceros pasaros muchos pasos por alto que os hagan estar en peor situación unas semanas o meses más tarde. Comenzar algo nuevo no es nada fácil, aunque está claro que nada es imposible.

9.- Esperar que los demás os van a dar las cosas hechas. Otras personas u organizaciones os pueden ayudar en el proceso de puesta en marcha de vuestra idea o proyecto, sin embargo, los que tenéis que liderar el proceso y tirar del carro sois vosotros.

10.- Pensar que emprender no entraña riesgos y dificultades. Poner en marcha algo nuevo supone estar dispuesto a sacrificaros y saber rectificar rápidamente porque las cosas no salen como esperabais en el papel.

11.- Tener solamente un plan A. Cuando uno comienza un negocio debe tener un plan B, C y D si es preciso a pesar de que todo indicase que el plan A era perfecto. Siempre deben tenerse alternativas si las cosas no van como esperabais.

12.- Pensar que ser vuestros propios jefes supondrá que viviréis mejor que trabajando por cuenta ajena. Tenéis que asumir que no levantar la persiana de vuestro negocio o que no os compren os supone perder dinero. Si no vendéis vosotros, ¿quién lo hará? Es decir, el emprender supone invertir las primeras semanas, meses e incluso años muchas horas al día y tener que sacrificar mucho de vuestro tiempo libre para lograr asentar ese negocio.

13. Debéis tener claro que emprender no supone hacerse millonario. La mayoría de las personas emprendedoras viven de su negocio con mucho esfuerzo y les permite llevar una vida normal. Simplemente ha sido su forma de trabajar porque disfrutan con ello.

Por supuesto, existen otros muchos errores que pueden hacer fracasar un negocio nada más comenzar, aunque creo que estos son los más habituales. ¿Qué otros errores creéis que pueden hacer fracasar un negocio?

¿Cuéntanos tu experiencia emprendedora? ¿Qué os frena para no desarrollar vuestra idea emprendedora?

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿TE HAS REPLANTEADO TUS HÁBITOS Y PROCESOS DE TRABAJO?

Todos debemos tener claroVerano 2013 que, para obtener resultados diferentes debemos hacer las cosas de otra forma a la que estamos acostumbrados. Si siempre hacemos lo mismo, nuestros resultados serán siempre calcados. Las cosas se pueden hacer de muchas formas diferentes, es cuestión de pensar en los procesos que seguimos para hacerlas, buscarles mejoras y desarrollar otras formas de ejecutarlas.

Lo primero que debéis hacer es anotar todas las fases de cualquier proceso o acción del trabajo o tarea que realizáis de forma habitual. Esto consiste en anotar todos los pasos, por pequeños que puedan parecer. Después debéis preguntaros cuáles de esos pasos se pueden suprimir, integrar o eliminar para conseguir el mismo resultado. Por otro lado, debéis de buscar otras formas diferentes de hacer esas tareas y que os permitan obtener los mismos resultados en menos tiempo.

Es cuestión de ser creativos y eso requiere pensar cuál es la mejor forma de hacer llegar nuestro mensaje, proceso, o tarea a los destinatarios a los que va dirigido. Esto requiere investigar en qué medios se mueve cada destinatario, de qué forma puedo llamar su atención para que me dedique su tiempo, en qué aspectos es en los que más se fija… Vamos que requiere un proceso de observación.

Por ejemplo, una tarea que hacen hoy en día muchas personas es mandar su perfil profesional o currículum como auto candidatura a muchas empresas. Es más, muchas veces, su objetivo es mandar X veces su perfil al día. Si vemos que este proceso, al pasar un tiempo, no recibimos respuesta alguna, tendremos que identificar de qué otra forma podemos conseguir que lean nuestro perfil profesional y se fijen en nosotros. Esto requiere realizar un proceso de información de las empresas de mayor interés para vosotros para ver por qué otros canales podéis llegar a ellos. Una vez localizados esos canales, tenéis que idear una estrategia para mostraros de otra forma diferente a la tradicional que vaya con vosotros y con la que os sintáis cómodos. No es cuestión de hacer muchas cosas sino aquellas que pueden obtener resultados y eso, muchas veces, requiere llegar al destinatario que decide, que gestiona o que selecciona y eso requiere poner en marcha nuestra imaginación. Debéis pensar en qué canales, eventos, o personas os pueden proporcionar llegar a ellos. Eso sí, una vez detectado esto, no consiste en darles vuestro CV en papel sino aportarle algo sobre lo que hacéis diferente que llame su atención y le pueda gustar. Esto requiere invertir tiempo y curraros vuestras candidaturas con proyectos, ideas y otra forma diferente de plasmar vuestra trayectoria profesional donde queden reflejados vuestros conocimientos de forma real.

El trabajo bien realizado, al final, obtiene su recompensa. Eso sí, nuestras recompensas a veces tardan en llegar más de lo que nos gustaría. Es cuestión de tener paciencia, evaluar lo que hacemos y analizar los resultados.  Los resultados no tienen que ser conseguir nuestro fin sino el dar pasos hacia ese objetivo global que puede ser obtener el puesto de trabajo deseado. Un paso adecuado sería haber conocido al responsable de recursos humanos de una de las empresas en las que nos gustaría trabajar. Tendríamos que seguir trabajando en los siguientes pasos. Debemos asumir que todos los objetivos tienen diversos pasos y todos ellos requieren un trabajo y una preparación. 

Muchas personas que se encuentran en búsqueda activa de trabajo siguen teniendo el mismo objetivo y lo único que cambian son las herramientas utilizadas para conseguirlo y eso no cambia el contenido del proceso sino el continente. Algunas personas, como ven que por los medios tradicionales no consiguen que las empresas o seleccionadores lean sus perfiles, se han embarcado en las redes profesionales para hacerles llegar su CV por estos medios, sin plantearse cuál es el funcionamiento de esas herramientas, cómo debemos comportarnos en ellas, etc. Cada herramienta requiere una estrategia diferente y una forma diferente de actuar para llegar a nuestro fin.

Otras veces las personas confunden la creatividad con la inversión de mucho dinero. La creatividad no tiene nada que ver con el dinero. Podemos encontrar forma efectivas de llegar a los demás o de llamar su atención de forma totalmente gratuita. La cuestión es encontrar la clave. También se tiende a pensar que si determinados procesos o formas de hacer las cosas no las hacen la mayoría es que no sirven y eso es un gran error. Las personas tienden a llevar a cabo las tareas de la forma que menos esfuerzo les genere y, muchas veces, éstas suelen ser las menos efectivas. Yo conozco personas que se dedican a mandar correos electrónicos a personas de forma personalizada y como ven que avanzan poco comienzan a mandar los siguientes correo a dos destinatarios y van a aumentando progresivamente. No es cuestión de hacer las cosas antes sino de hacerlas mejor.

Mejorar las tareas y nuestros procesos requiere invertir tiempo para analizarlos  de forma objetiva y con autocrítica. Debemos también fijarnos en las personas similares a nosotros y analizar qué obtienen y lo que hacen para conseguirlo. Muchas veces criticamos a los demás y tendemos a buscar excusas en la mala suerte que tenemos y la suerte que tienen los demás. Cuando quizás deberíamos preguntarnos si estamos dispuestos a llevar a cabo lo que hacen otros a pesar del esfuerzo y trabajo que conlleve.

Los resultados tardan el llegar y requieren trabajo, dedicación y planificación. Hasta no hace demasiado hemos estado acostumbrados a conseguir las cosas sin ningún esfuerzo y eso no es lo habitual. Todo lleva su proceso lógico, independientemente de que a todos nos gustase que las cosas fuesen más rápidas.

 

Autor: Juan Martinez de Salinas

MANTENER NUESTRO PERFIL SOCIAL SEPARADO DEL PROFESIONAL

Los que me leeis con frecuencia, saVerano 2013bréis que siempre os animo a buscar empleo por la red. Siempre quiero ver el lado positivo de Internet, pero no todo es paz y amor. De hecho, hace tiempo leí un artículo titulado “10 formas de perder el trabajo en las redes sociales“ cuya lectura os recomiendo para poder recapacitar en estos temas .  Asi, me gustaría daros mi opinión y conclusiones al respecto.

Lo primero que debemos tener claro es que las redes sociales por si solas no nos hacen perder el trabajo sino lo que hacemos, comentamos o ponemos en ellas.

Debemos plantearnos para qué usamos las redes sociales, si para uso personal y social o para uso profesional. En caso de que usemos las redes sociales para ambas facetas de nuestras vidas, siempre recomiendo tener dos perfiles diferentes que se pueden tener siempre asociados a cuentas de correo electrónicos diferentes. Los compañeros de trabajo y conocidos de nuestro entorno laboral no son amigos y ya invitaremos a nuestro entorno personal a los compañeros con los que establezcamos amistad.

Uno debe ser consciente de lo que pone, comenta y manifiesta en sus muros de las redes sociales. Determinadas opiniones sobre vuestro trabajo, compañeros o responsable de trabajo son para vosotros y sobretodo en el entorno economico en qel que vivimos. Muchas veces, uno puede decir cosas por el calentón del momento del que luego normalmente nos podemos arrepentir. Vuestro jefe es eso y lo debéis tener claro para evitaros problemas y malentendidos, con independencia de que os llevéis fenomenal con él.

En el uso de las redes sociales se debe usar el sentido común y si hacéis algo inadecuado relacionado con el trabajo, el sitio menos adecuado para airearlo es las redes sociales que son como patios de vecinos globales que sin el adecuado blindaje se convierten en un rumor en espiral ascendente y descendente. Siempre aconsegjo el uso delsentido común en el uso de estas herramientas, que siempre es buen compañero de viaje. Si estamos enfermos no es lógico publicar una foto en el facebook de lo bien que lo estas pasando en el parque de atracciones o de compras con tus amigas. Porque esta gracia os puede costar el puesto de trabajo de forma justificada.

Debéis ser conscientes de los que publicáis y ante quien lo publicáis. No es lo mismo exponerlo a nuestro entorno que a cualquier persona que esté en esas redes sociales. Debéis ser conscientes que los demás en estas herramientas van a leer, ver y saber de vosotros lo que les permitáis vosotros mismos. Así que debéis pensaros dos veces a quien aceptáis como amigos virtuales en una red social.

Lógicamente cada persona os dará un consejo diferente pero la clave es ser prudente y no mezclar para evitar indisposiciones personales y profesionales. Cada cosa tiene su momento y su sitio. No olvidemos que al final la mentira aireada por todos los sitios suele sacar a la luz la oscura verdad. Ademas, Internet es el ojo que todo lo ve y tiene una memoria imborrable, es decir, todo queda registrado y se puede encontrar.

Está claro que las redes sociales son para uso distendido y no debe tenerse en cuenta lo que se pone en ellas. Sin embargo, vosotros decidís quien puede ser vuestro amigo en ellas. Si vosotros usáis las redes sociales para uso personal, podéis denegar o ignorar la solicitud de amistad de vuestro jefe o compañero de trabajo, explicándole que usáis ese perfil para uso personal y familiar. Le podéis indicar que cuando os abráis un perfil para uso profesional estarás encantado en tenerle como contacto y amigo. La cuestión es saber decir que no en las redes sociales dependiendo de para que las uséis.

Si vosotros decidís mezclar el mismo perfil para uso personal y profesional ya estáis permitiendo que todos puedan acceder a las dos parcelas. Podéis echar la culpa a los demás pero debéis asumir que esa decisión la tomasteis vosotros en un momento dado.

Es preferible pecar de prudentes que de imprudentes en el uso de las redes sociales. Debe fomentarse el uso responsable. Si ponemos en todos los sitios que nos vamos de vacaciones lejos de España y que la llave de emergencia esta debajo de la segunda maceta del jardín, con toda seguridad tu casa estará desvalijada a tu vuelta. Debemos saber que se puede decir y que no y elegir el foro más adecuado para ello.

Algunas personas juegan con fuego en las redes sociales y de tanto jugar se queman. Algunas personas parece que con lo que ponen en sus perfiles públicos en las redes sociales están buscando su salida del trabajo. En estos tiempos se debe evitar jugar con estas cosas tal y como está el panorama laboral.

Para ir finalizando esta entrada me gustaría dejaros algunas preguntas para reflexionar entre todos: ¿Usáis el mismo perfil en las redes sociales para uso personal y profesional? ¿Aceptáis a todas las personas conocidas cómo amigos en vuestros perfiles sociales? ¿Qué medidas de seguridad ponéis en práctica para evitar situaciones similares a las comentadas? ¿Conocéis casos cercanos de personas que hayan sido despedidas por lo que han puesto o manifestado en sus perfiles sociales en la red?

Por supuesto, esta es una de las múltiples opiniones válidas sobre este tema. Ante la duda de si es adecuado publicar algo o no, lo mejor, por prudencia,será no hacerlo. Tenéis que estar seguros de lo que hacéis y publicáis en vuestros perfiles sociales en las redes sociales.

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿Ética o legalidad? … Yo quiero comer!!

cristobal montoro

Ética y legalidad pueden estar reñidas. Es más, si consideramos que la ética es algo personal, innato en el ser humano que le permite diferenciar lo correcto de lo reprobable, mientras que la legalidad no deja de ser un conjunto de leyes impuestas por un determinado grupo de personas con el poder para ello, llega con que entre estas haya mala fe o voluntad de hacer daño, para que podamos comprobar que la legalidad es contraria a la ética.

Vamos a contar una pequeña historia para ilustrar este post inicialmente que estoy seguro que cualquiera de vosotros podéis pensar en cualquier momento del día y que me gustaría compartir con vosotros.

Érase un matrimonio de mediana edad con un hijo de 18 años que ha conseguido, milagrosamente en estos tiempos, encontrar trabajo. Hasta ese día el padre de familia era el único que producía ingresos en el hogar familiar.

Los padres se sacrificaron todo lo posible para que a su hijo no le faltase de nada y que siempre tuviese lo que necesitase y más.

Aunque no hay ninguna norma legal al respecto, el hijo se siente en la obligación moral de aportar parte de sus píngües ingresos a la economía familiar para, cuando menos, devolver una pequeña parte del esfuerzo que sus padres han hecho toda la vida. Y así lo hace.

Pero el padre, ante la nueva situación en la economía doméstica ve que dispone de más dinero del que tenía antes y decide meterse en el peligroso vicio de las tragaperras. En poco tiempo el hijo se ve obligado a aportar más a la economía familiar llegando incluso el momento que no puede más. Pero claro, el padre ha creado un agujero en la economía familiar imposible de solventar por el hijo. Es el momento en el que la madre, al igual que hizo el hijo, consigue un trabajo y comienza a aportar ingresos a la economía familiar. El padre continúa con su vicio y pronto ni los ingresos de la madre y el hijo son suficientes para acometer los pagos cotidianos en el hogar. Legalmente no están obligados a contribuir a la economía familiar viendo el despilfarro del padre ¿y éticamente?

Aquí es donde empiezan las posibles opiniones de vosotros los lectores. Alguno dirá que éticamente no se siente obligado ante el despilfarro del padre. Pero otros diréis que aunque la actitud del padre es reprochable, si la madre y el hijo no aportan, el conjunto de la familia se hundirá, con lo cual, muy a su pesar, deberán de seguir aportando todos sus ingresos a la unidad familiar.

¿Solución? Pregunta que dejo en el aire y que retomaré al final.

Este ejemplo puede ser extrapolado a muchos aspectos de la vida. Y me voy a detener en uno en concreto: papá será el Gobierno/Estado, mamá serán las Pymes y el hijo serán los emprendedores.

En este caso el papá, o sea el Gobierno/Estado, hace pesar la ley y no la ética para imponer a mamá e hijo, Pymes y emprendedores, el que contribuyan a la economía familiar, o sea, arcas del Estado. Pero la gestión de la economía doméstica por parte del papá es vergonzosa, éticamente reprobable y, sin duda, muy perjudicial para el bienestar de la mamá y del hijo. Estos legalmente deben de aportar su granito de arena a la economía doméstica pero ¿éticamente?

Salvando las distancias, es muy triste que una víctima deba de financiar los vicios de su maltratador, pero eso es lo que está haciendo el Estado con las Pymes y emprendedores de este país. A duras penas tienen ingresos que les permitan subsistir pero cada día más deben de aportar a las arcas de la familia cuando el papá cada vez dilapida más dinero en vicios y despilfarros. Legalmente deben de hacerlo pero éticamente no.

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MEDULA PARA MATEO – ‘Hacerte donante de médula puede salvar una vida’
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Autor: Jose Luís Del Campo Villares

¿QUÉ OTRO TIPO DE CANDIDATO INADECUADO PODRÍAMOS AÑADIR A ESTA LISTA?

Cada vez es más complicado cViaje Costa Rica 2013onseguir una entrevista de trabajo debido a la brutal competencia que existe en la actualidad ante la escasez de ofertas. Sin embargo, todos los días se formalizan contratos en España. Sólo necesitáis un puesto de trabajo para vosotros.

Muchos candidatos siguen sin valorar el tener una entrevista y cometen errores evitables. ¿Cómo? Tan sencillo como ponerse en el lugar del entrevistador y pensar qué actitudes y comportamientos son inadecuados.

EL CANDIDATO PASOTA

Es aquel que va a una entrevista, mostrando menos interés que las personas que no se han inscrito a esa oferta. ¿QUÉ HACER? Uno debe mostrar su interés, competencias y valía en el tiempo que dura la entrevista. Es durante ese tiempo que se os valora, así que hay que aprovechar y “venderse” lo mejor que uno pueda.

EL CANDIDATO PENA PENITA PENA

Siempre nos encontramos uno que viene quejándose de lo mal que le va en la vida. Por supuesto, todos podemos tener un mal día. ¿QUÉ HACER? Olvidarnos de exteriorizar esos problemas en el breve espacio de tiempo que dura la entrevista. Hay que tener en cuenta que la apatía y el pesimismo no ayudan porque ese tipo de comportamientos se transmiten con el lenguaje no corporal. Y ahora os pregunto yo ¿vosotros contrataríais a una persona con es actitud independientemente del perfil que tenga?

EL CANDIDATO COMO PEDRO POR SU CASA

Aquellos que entran al lugar de la entrevista y más que sentarse se tiran en la silla como si estuviesen en su propia casa. A veces el entrevistador debe de inclinar la cabeza para verles porque están totalmente tumbados o puestos en posiciones de retorcimiento que si se lo pidieses adrede como prueba en el proceso de selección no lo harían. Incluso se permiten el lujo de juguetear y cambiar de lugar objetos que se encuentran en la mesa del entrevistador. ¿QUÉ HACER? Ante todo, se debe estar en una postura adecuada y relajada teniendo en cuenta que estas en una entrevista y debes transmitir una buena imagen. De la misma forma debéis evitar poneros a juguetear con los utensilios existentes en la mesa de la entrevista porque eso desvía la atención y da una imagen de que hacéis lo que os da la gana y eso no es positivo. Mucho menos poneros a chupetear, lametear y morder el bolígrafo vuestro o del entrevistador aunque tengáis la tentación porque antes de hacerlo debéis preguntaros ¿os han dado tanta confianza o os han pedido que hagáis eso?

EL CANDIDATO VAGABUNDO

Suelen aparecer de vez en cuando, personas cuyo aseo personal deja mucho que desear. Incluso, aquellos que deciden limpiar ciertas partes de su cuerpo durante la entrevista. ¿QUÉ HACER? Dejarlo para la intimidad, por su puesto, antes de la entrevista para acudir con una imagen respetable. Nada de ponerse a buscar tesoros en narices u oídos. Igualmente las manos quietas y nada de tenerlas en la boca para morderos las uñas o quitaros los pelarzos aunque eso lo hagáis para relajaros porque por si lo habíais olvidado estáis en una entrevista. 

Las manos y brazos relajados porque de momento no sois un concertista famoso que dirija a su banda de música clásica y estáis en esa entrevista para otro tipo de puesto. Eso distrae y da la sensación de posiciones forzadas.

EL CANDIDATOR BROKER

Ir sin compromisos a corto plazo ese mismo día porque a veces os pueden hacer varias pruebas y desarrollarse en varias horas. Normalmente suelen avisar de la duración aproximada pero no siempre. Algunos candidatos cuando ven las pruebas les entran las prisas porque han quedado, se acuerdan que tienen cita en el medico o cualquier otra excusa. ¿QUÉ HACER? No podéis iros sin acabar las pruebas así que despejad vuestra agenda el día que tengáis entrevista siempre y cuando sea posible.

EL CANDIDATO GRACIOSILLO

¿Desde cuando el entrevistador es tu colega, con el que bromeas de todo lo que se te ocurre? ¿QUÉ HACER? Cuidado con las bromas y los chistes porque el sentido del humor es mejor reservarlo para situaciones más propicias y cuando ya exista una cierta confianza para evitar conclusiones equivocadas.

EL CANDIDATO… ¿DÓNDE ESTOY?

Nos encontramos a veces con especímenes que no saben ni a qué han ido a la entrevista. Parece como si se hubiesen puesto en una cola para ver que daban u ofrecían. ¿QUÉ HACER? Debéis informaros sobre la empresa a la que vais para tener una idea ya que pueden preguntarlo.

EL CANDIDATO ORADOR

La entrevista, según quienes, parece que es la oportunidad para recitar la vida, sea o no sea de interés para el entrevistador. ¿QUÉ HACER? Evitad los monólogos porque debéis dejar hablar al entrevistador. Eso supone que tenéis que escuchar a la otra parte porque sino lo hacéis en la entrevista mucho menos lo haréis después. Antes de contestar, uno debe pensar cuál es la mejor forma de responder porque las cosas se pueden decir de muchas formas y por ello producen consecuencias diversas.

EL CANDIDATO MANOS EN LOS BOLSILLOS

Es muy normal ver como la gente acude a una entrevista con las manos en los bolsillos. ¿QUÉ HACER? Siempre recomiendo que llevéis un currículum actualizado, incluso, varios por si acaso hay más de un entrevistador. Debéis llevarlo en una carpeta o portafolios para que esté intacto y perfecto para leer. Así que prohibido llevarlo doblado en múltiples pliegues en plan mapa del tesoro antiguo hallado tras años de estar perdido. Igualmente da mala imagen llevarlo enrollado en plan catalejo.

EL CANDIDATO KOLEGA

¿Qué os parecería que apareciera un candidato diciéndoos “Hola kolega, qué tal con tu piva? No es vuestro colega. ¿QUÉ HACER? Debéis tratar al entrevistador de usted, independientemente de que se mayor o joven,  a no ser que él os pida que le tuteéis. Porque debéis saber guardar las distancias y adaptaros a las diversas situaciones.  Cuidado con el lenguaje que usáis, así que nada de tacos o palabras mal sonantes, es decir, es le momento de demostrar vuestra verborrea con las mejores expresiones, que dejen clara vuestra valía y la exquisita forma de haceros entender.

EL CANDIDATO MODELO DE LOS AÑOS 80

¿Pero qué lleva puesto el de fuera? Diría vuestra recepcionista a la hora de anunciaros la llegada del candidato. ¿QUÉ HACER? Ante todo, debéis llevar una apariencia discreta, que no llame la atención en ningún sentido porque debéis destacar por lo que sois y no por lo que lleváis para evitar malentendidos. Nada de accesorios que os tapen los ojos. Todos los instrumentos que puedan sonar apagados aunque seáis de los que pensáis que “A esas horas no os llama nadie” porque siempre hay una primera vez para todo.

 

Autor: Juan Martinez de Salinas