Archive for Orientación Laboral

¿QUÉ OTROS ASPECTOS CREÉIS QUE SE DEBEN TENER EN CUENTA PARA DESARROLLAR UNA IDEA A LA HORA DE EMPRENDER?

El emprendedor siempre ha exViaje a Panamá 2013istido. Pero parece que en la actualidad, surgen más emprendedores, no por que existan más oportunidades,  sino como escapatoria a una situación difícil de empleo por cuenta ajena o incluso, por escaparse del temido desempleo. Emprender está bien, qué duda cabe. Dejar de tener un jefe es algo con lo que más de uno sueña. Pero, no todo lo que reluce es oro.

Cuando alguien decide emprender tiene que tener alguna idea. Las ideas para montar algo no os las va a facilitar nadie. Es decir, es trabajo vuestro pensar qué podéis hacer para poner en marcha un proyecto propio. No se trata de enclaustrarse hasta que se os ocurra la idea del millón. Debéis asumir que existen pocas ideas del millón. Para empezar, lo mejor es que acotéis el área, sector o actividad que conocéis o en el que queréis enfocaros. Después, debéis pensar qué se ofrece al usuario y a la sociedad en ese sector. Es decir, un análisis de la competencia. El siguiente paso sería analizar cuáles son las necesidades de los usuarios y de la sociedad en esa área y, seguidamente, analizar si el mercado está debidamente cubierto con la oferta actual. A partir de estas reflexiones y con las ideas sacadas va bien hacer una lluvia de ideas concretas que se os ocurran sobre lo analizado como mejoras en ese área o sector. Después, debéis ir viendo los pros y contras de cada una de esas ideas concretas para quedaros con dos sobre las que trabajar.

También se puede hacer un sondeo y preguntar a los usuarios de los productos o servicios de ese área o sector para poder conocer sus necesidades, carencias y deseos con respecto a los mismos. Igualmente iría bien poder investigar a la competencia para identificar sus debilidades que, después, las juntaremos con las aportaciones de los usuarios y de la sociedad en general para luego darle a la maquinaria de la creatividad de mejora y diferenciación.

Lo que tenéis que tener claro es que la idea es el primer paso de un largo proceso hasta que vuestro proyecto vea la luz. Las ideas por si solas pueden ser buenas o malas, sin embargo, sin desarrollo, dedicación de tiempo y esfuerzo por darle forma se quedan en simples ideas que no llegaran a ningún sitio. Además, esa misma idea la pueden tener otros muchos o cogerla otros y darle el desarrollo o la forma que tú un día no quisiste hacer.

Las ideas son moldeables y se puede jugar con ellas. Soy de la opinión de que el proceso tiene que ser una experiencia divertida y disfrutarla hasta ver donde os lleva y las transformaciones que sufre en ese proceso. Si la idea la tenemos en la cabeza, el siguiente paso es pasarla al papel de forma resumida para tener claro lo que queremos y saber después explicarla. A partir de ahí, debemos materializar y concretar esa idea en posible negocio o rendimiento. Una vez que la idea está plasmada en papel, debemos buscarle carencias o posibles mejoras, además de los puntos fuertes. No olvidemos que el papel todo lo sostiene, sin embargo, la realidad convierte en insostenible muchas de esas ideas del papel.

Seguidamente, debemos pensar qué necesitamos para comenzar, cómo lo podemos conseguir y determinar si cada una de esas necesidades es prioritaria o no para empezar.

Será fundamental llevar a cabo nuestro correspondiente estudio de mercado que supone dedicar tiempo a conocer a las personas que se dedican ya a esa actividad, visitar sus negocios, haceros pasar por clientes para poder valorar el trato, las mejoras y poder observar dónde puede estar vuestro valor añadido. Si vuestro negocio va a conllevar visita de los clientes, será imprescindible elegir la ubicación geográfica idónea para vuestra actividad y, una vez decidido el punto exacto, hacer un estudio pormenorizado de esa zona, de sus clientes y de todas las demás cuestiones a tener en cuenta.

No debéis olvidar tampoco las previsiones reales de personal que vais a precisar para poder poner en marcha vuestro proyecto o negocio. Podéis valorar alternativas de asociaros con otras personas en el negocio. Otra cuestión es ver qué necesitas para comenzar, es decir, local, materiales, página web, productos, etc. Todo esto lo debéis cuantificar económicamente y realizar, al menos, una previsión.

Como la inversión inicial suele ser un grave problema a solventar, será a partir de estas previsiones que os permitirá identificar cuánto capital necesitaréis e identificar si podéis emprender en solitario. De no disponer de capital suficiente para abrir el negocio, lógicamente, tendréis que buscar financiación externa, bien en bancos o incluyendo accionistas. Otra opción pasa por ser quizás menos arriesgado y simplificar vuestra idea de forma más básica y dejar para una segunda etapa el desarrollo de la idea sobre la básica, una vez, que se hayan obtenido ingresos adicionales. A veces los comienzos pueden ser posibles con lo justo y necesario.

Lógicamente emprender no es fácil y existen muchas trabas que lo ponen aun demasiado complicado en España. Sin embargo, debemos de asumir que hoy en día nada es fácil y todo va a requerir un esfuerzo. Por ello, cuando tenemos una idea, debemos luchar desde el principio por la rentabilidad de la misma. No podemos pretender comenzar un negocio solamente con ayudas o subvenciones; son colchones puntuales, qué duda cabe, sin embargo, un negocio tiene después que proporcionar beneficio propio.

Por ello, para tener una idea completa debéis tener en cuenta todos estos aspectos que he comentado de forma superflua en este artículo. El desarrollar una idea no quiere decir ponerla en marcha, sin embargo, de esta forma, la dibujáis de realidad para poder valorar su rentabilidad real o no.

Este post es el primero de una nueva serie dedicada a los emprendedores y al emprendimientos en general. Así que no dudéis en proponerme o sugerirme temas para esta sección.

¿Qué otros aspectos creéis que se deben tener en cuenta para desarrollar una idea a la hora de emprender? 

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿CUÁNTO TIEMPO PODÉIS ESTAR SIN ESTAR CONECTADOS A LAS REDES SOCIALES?

La red nos está permVerano 2013itiendo estar cada vez más conectados al mundo virtual pero como con todo, hay que tener en cuenta que no se puede vivir exclusivamente en la red. Hay que ser consciente de que hay que optar por un término medio. Algunas personas están todo el día hiperconectados, es decir, su vida gira alrededor de la red. Nosotros debemos controlar a la red y no ella a nosotros. Todo, en exceso, es malo.

Muchos son los que consultan ya su móvil nada más levantarse, en el baño, cuando ven la tele, cuando han quedado con sus amigos a tomar un café, en sus conversaciones de trabajo, etc. Es decir a uno le surge la pregunta de si en algún momento dejan de estar conectados a sus múltiples herramientas en la red.

Debemos saber diferenciar nuestra vida en la red y fuera de ella. Cada una de las facetas tiene sus momentos. Debemos saber dar a cada una de ellas la verdadera importancia. Está claro que es más importante la vida fuera de la red y debemos saber cuidarla. Muchas veces se desatiende esta faceta por estar conectado. Algunas personas tienen en la red su modo de vida y entretenimiento. No debemos sacrificar una por otra. Siempre defiendo que se pueden complementar ambas.

Como consejo sugiero establecer nuestra planificación de tiempo diario y semanal con la correspondiente flexibilidad que se debe tener. Todos sabemos lo que tenemos que hacer cada día de forma prioritaria y debéis especificar cuánto tiempo podéis dedicar a cada cosa. La clave está en respetar esos tiempos y hacer lo que se pueda gestionar en ese tiempo. Lo que no se haga, se queda para el día siguiente que tengáis tiempo para gestionarlo. Por ello, es vital que sepáis establecer la prioridad adecuada y objetiva a cada cosa. Os planteo las siguientes preguntas: ¿Cómo determináis la prioridad de las tareas o cosas a realizar en el día? ¿Comenzáis por lo que os gusta más o menos? ¿Respetáis los tiempos marcados para cada tarea o actividad? ¿Qué escusas buscáis para justificar los incumplimientos reiterados?

Está claro que cada persona somos un mundo y nuestras prioridades y necesidades son diferentes en función de nuestras circunstancias personales, familiares y profesionales. Sin embargo, estar todo el día conectados no es saludable porque nos puede apartar y aislar en exceso. Debemos también tener nuestro tiempo de relax fuera de la red haciendo otras múltiples cosas que se pueden hacer sin estar conectado.

Además de esa planificación que os comentaba anteriormente, aconsejo establecerse una rutina diaria de encendido y apagado de nuestros artilugios tecnológicos. Después tenemos que establecer el momento de encenderlos. No es recomendable que sea lo primero que se haga nada más levantarse porque debemos dedicar tiempo para nosotros para despertarnos, estirarnos, asearnos y prepararnos para comenzar la jornada. Al finalizar esto, sí que podemos establecer la rutina de encender estas herramientas tecnologías que forman parte de nuestra vida. No es recomendable tener estos artilugios encendidos por la noche sino que debemos marcar una hora de apagado y desconexión automático de estas herramientas.

Tenemos también que ser coherentes con lo que hacemos en la red y dar prioridad a las tareas que son vitales para nuestro trabajo. No pasa nada por no actualizar tu cuenta de twitter, ni tu perfil de facebook o de otras múltiples herramientas disponibles. Determinados correos electrónicos pueden contestarse más adelante.

El exceso de información a la que estamos expuestos hoy en la red nos distrae y nos desconcentra. Debemos filtrar y dar prioridad a determinada información porque es imposible poder canalizar, sintetizar y leer todo lo que nos llega.

Es recomendable marcarse períodos al día, a la semana, al mes, al trimestre, al semestre o al año de desconexión total en función del tiempo libre que tengamos para permanecer desconectado de aparatos tecnológicos. Yo lo llevo ya probando desde hace un tiempo y va fenomenal. Al principio, a uno le entra el mono de necesitar mirar sus aparatos tecnológicos y su cabeza le engaña y estimula con el “por si acaso”, “tal vez tengas”, “debes hacerlo”, sin embargo, una vez superados esos momentos de estrés mental, te das cuenta de que puede esperar y que la red puede vivir sin ti como lo hacía antes de que llegases.

Muchas veces, cuando estamos manteniendo una conversación con otras personas nos dedicamos a estar mirando a la vez el móvil o cualquier otro de los múltiples aparatos tecnológicos que tenemos y aunque digamos que prestamos atención no estamos ni a una ni a otra cosa. Yo, el primero que en alguna ocasión lo he hecho y me doy cuenta que está mal. Debes ser consciente de que lo primero es atender a la persona con la que estás. Otra cosa es que te entre una llamada urgente que estás esperando pero no para mirar el email porque te entra esa necesidad. Las obligaciones y necesidades nos las creamos nosotros mismos.

La red nos ha aportado grandes avances, sin embargo, el otro día leía una noticia cuyo titular era que uno de cada tres jóvenes usa las redes sociales desde el baño y creo que esto ya es pasarse y nos debemos parar a pensar. Se me ocurre lanzar unas cuantas preguntas a raíz de este tema: ¿desde qué sitios más extraños os conectáis a las redes sociales? ¿Cuántas horas estáis conectados al día a la red? ¿Cuánto tiempo podéis estar sin estar conectados a las redes sociales? ¿Qué significa para vosotros la red en vuestras vidas?

Por supuesto las prioridades y necesidades de todos han cambiado con las nuevas tecnologías que nos dan comodidad, seguridad e inmediatez. Aunque también tenemos que saber ver que hace unos años podíamos vivir sin ellas y es cuestión de buscar el punto intermedio de integración en nuestras vidas. Debemos controlar nosotros las nuevas tecnologías y no ellas a nosotros.

Cuéntanos como estas integradas las nuevas tecnologías en vuestras vidas. ¿Consideras que estar hiperconectados es bueno o malo?

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿POR QUÉ MOTIVO QUEREMOS ESTAR O NECESITAMOS ESTAR EN LA WEB 2.0?

A la hora de poner en maVerano 2013 Juanrcha la Web 2.0 en las organizaciones, siempre surge la misma duda: hacerlo con personal propio o externalizarlo. La Web 2.0 son herramientas que nos darán resultados dependiendo del uso que se le den, de la finalidad con que se pongan en marcha y de la estrategia de puesta en marcha.

Lo primero de todo que se debe hacer es determinar desde la cúpula directiva y a nivel estratégico la respuesta a estas preguntas ¿Por qué motivo queremos estar o necesitamos estar en la Web 2.0? ¿Qué uso queremos darle a esos nuevos canales de comunicación? ¿Qué personas van a poder usar estas herramientas en el entorno laboral? ¿Qué protocolo de usos vamos a establecer a nuestros trabajadores sobre esas herramientas? ¿Se va a formar al personal en estas herramientas?

El estar en la Web 2.o supone adaptarse a estos nuevos canales de comunicación y eso supone interactuar, comunicar lo bueno y lo malo, dar soluciones y respuestas rápidas a los consultas de nuestros usuarios. También habrá que lidiar con temas que a veces no nos gusten. Es decir, nos pueden sacar los colores por algo que se ha hecho mal y es más rentable asumirlo y buscar soluciones que escurrir el bulto.

El tamaño de la empresa y el número de personas disponibles puede influir en la decisión de externalizar o no la Web 2.0 aunque no se puede tomar la decisión solamente teniendo en cuenta esto. Para empezar, dependerá de la especialización del sector de nuestra empresa, es decir, la persona que se encargué de la gestión de la empresa en las herramientas de la Web 2.o debe ser un especialista de la materia, conocer la gama de productos y saber a dónde remitir a cada usuario o cada consulta. Será importante también analizar si las personas que tienen esos conocimientos tienen inquietudes tecnológicas por estas nuevas herramientas, es decir, saber si les gusta usarlas y se sienten cómodos en ellas. Por último, identificar si las personas disponibles quieren compatibilizar sus labores con estas tareas.

Siempre he dicho que todavía son muchas las empresas con jefes 1.0, esos que dicen “Ahora haces esto también porque lo digo yo”. Si la imagen de nuestra empresa en la web va a depender de una persona que esté a disgusto haciendo el trabajo, quizás no sea lo óptimo. Lo que peor podemos hacer es obligar a una persona de la empresa a asumir estas funciones de comunicación y presencia en la Web 2.0 porque es un gran error. El que lo haga le tiene que gustar y estar familiarizado con estas herramientas y canales.

Es fundamental que se tengan en cuenta los recursos materiales se cuentan para poder invertir, porque en función de lo que se quiera obtener será necesario invertir más o menos capital inicial para implementar herramientas a medida que con llevan un coste. No olvidemos que las herramientas gratuitas tienen sus limitaciones.

Los objetivos que se marquen deben ser realistas y objetivos con una carencia temporal a medio o largo plazo.

Si después de tener en cuenta todas estas variables nos damos cuenta de que no tenemos a nadie capacitado en nuestra empresa para ejecutar estas funciones tenemos que saber elegir bien a la persona en la que lo externalizamos y que nos representará en estos medio. Por ello, deberemos formar a esta persona o empresa sobre nuestra compañía, procesos, productos, etc. Deberá existir una comunicación constante entre ambas partes. Se debe marcar a la persona o empresa en la que lo externalizamos la estrategia, lo que debe decir, etc.; y este especialista nos orientara y dará pautas adecuadas. Tiene que quedar claro que es un servicio subcontratado y no se trata de personas que trabajen en nuestra empresa.

Después, con independencia de que se externalice o no la presencia corporativa en la Web 2.0, esta presencia se debe interiorizar y plasmar en la cultura corporativa. Es decir, se debe formar a las personas en estas herramientas, darles pautas sobre el uso, la finalidad de estar ahí, que deben recomendar a sus usuarios o clientes sobre nuestra presencia en estos medios, etc. O lo que es lo mismo, será fundamental establecer una forma de trabajo con ellos que sea una extensión de la metodología de nuestra empresa, que no tiene por qué coincidir con la de la empresa subcontratada.

No podemos estar en estos medios y no cerciorarnos que toda nuestra plantilla sabe que tenemos presencia en los mismos. Es una cuestión de imagen corporativa y de coordinación estratégica. Todos debemos ir en la misma dirección para lograr avanzar.

Este campo es muy nuevo para muchas empresas y no siempre se hace de la mejor manera. Personalmente pienso que es preferible formar a alguien interno y contar con él para estas tareas con independencia de que pidamos asesoramiento externo sobre la estrategia a seguir. La empresa siempre se va a “sentir” más  si el implicado pertenece a la organización. También se dan muchos casos en los que las empresas se integran con gente que va a trabajar, hace su trabajo, sin pasión alguna y llega su hora y se van. Meros robots sin ilusión. También nos encontramos con empresas subcontratadas que saben ofrecer un servicio personalizado, donde la persona asignada se integra en la empresa y parece uno más. Cada caso es un mundo aparte. En la implementación de este tipo de estrategias no podemos copiar modelos de otras empresas del mismo sector o tamaño. La clave está en contemplar todas las opciones, estudiarlas, ver sus pros y contras y en función de esto decidir de forma global lo más beneficioso para la compañía.

¿Tenéis externalizada la Web 2.0 en vuestra compañía? ¿Qué pasos seguisteis a la hora de lanzaros a tener presencia en estos medios? ¿Qué errores cometisteis en ese proceso? ¿Qué recomendaciones dais a las empresas que quieran comenzar el proceso?

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿CÓMO COMPORTARSE EN UN EVENTO DE NETWORKING?

Los eventos de networking se Verano 2013han puesto de moda, pero… ¿todo el mundo sabe comportarse adecuadamente en ellos?  Claramente, no y a la pregunta de cómo hacerlo de forma óptima, existen múltiples respuestas.

Cualquier evento, charla, congreso, curso al que acudamos nos va a permitir conocer gente nueva y ello conlleva una oportunidad para poder comenzar nuevas relaciones profesionales sobre las que trabajar con la lógica coherencia y con los ritmos adecuados.

No podemos llegar, de buenas a primeras y preguntar ¿Tienes trabajo para mí? De la misma forma que la venta a puerta fría se lleva muchos portazos, el optar por este tipo de acercamiento puede conllevar la pérdida de un contacto que pudiera ayudar.

Lo primero que tenemos que tener claro es que, aunque parezca incoherente, para conocer a otras personas tenemos que estar dispuestos a hablar con personas que no conocemos. Porque si siempre hablamos con las personas que ya conocemos no fomentamos el conocer a otras personas. Muchos, cuando acuden solos a eventos donde pueden charlar con otras personas, se dedican a estar solos y no dan pie a conversar con ellos.

Para romper el hielo, lo más fácil es presentarnos, diciendo nuestro nombre y la actividad a la que nos dedicamos. A partir de ahí, debemos comportarnos de forma normal y ser nosotros mismos. Es decir debemos asumir que es gente a la que acabamos de conocer y a la cual no le vamos a contar nuestra vida. Si es un evento relacionado con vuestro campo profesional es fácil romper el hielo y centrarnos en lo que hacemos, porque estamos en esa actividad y podemos buscar puntos de conversación de forma más fácil.

El conocer a nuevas personas en charlas, eventos, congresos cursos o actividades similares es un medio y no un fin. Es decir, es un principio que para que siga un desarrollo debemos trabajarlo con posterioridad. De nada sirve recopilar tarjetas de otras personas que hemos conocido en eventos si las almacenamos en una caja donde recogen polvo. Si escribimos a la vuelta de un año a una persona que conociste puntualmente en un evento os aseguro que no se va a acordar de vosotros. Por ello, lo adecuado es que, a los pocos días de conocer a esa persona y teniendo su tarjeta, escribirle para recordarle tu existencia y agradecer el haberle conocido y a partir de ahí poder seguir un proceso de conocimiento lógico. No podemos pretender que alguien que acabamos de conocer y que lógicamente no os conoce apenas os vaya a ofrecer un trabajo o la oportunidad de vuestra vida. Deberéis ir poco a poco conversando, quedando y colaborando para establecer sinergias si las dos partes lo consideráis oportuno.

Todas las relaciones profesionales tienen un comienzo y si no lo creéis plantearos las siguientes preguntas con respecto a personas con las que colaboráis a nivel profesional de forma asidua: ¿Cómo las conocisteis? ¿Cuál fue el proceso de establecimiento de sinergias? ¿Cuánto tiempo pasó desde que os conocisteis hasta que comenzasteis a colaborar? ¿Cómo fuisteis cogiendo confianza? ¿Cómo te diste cuenta de lo que sabían hacer a nivel profesional?

Al conocer a una persona, debéis evitar hacer comentarios demasiado generales que puedan herir a los demás del tipo “Todos los madrileños son unos estirados” o “los andaluces están todo el día de juerga” o “los aragoneses son cabezotas e intransigentes” porque con ese tipo de comentarios es probable comenzar con mal pie. No sabemos su origen, el de su esposa o marido, o incluso sus padres o amigos. Cuidado con hacer comentarios demasiado personales a personas que acabáis de conocer. No os recomiendo juzgar o criticar a las personas que acabáis de conocer porque las apariencias pueden engañar.

Está claro que el conocer a nuevas personas conlleva un riesgo, sin embargo, todos nos necesitamos unos a otros y eso requiere seguir relacionándonos. Cada persona es un mundo y debemos seguir buscando personas afines con las que poder colaborar. Todas las personas tenemos cosas positivas y otras a mejorar. Debemos asumir que la perfección no existe. Tendréis que establecer vuestro filtro de a qué personas os apetece dar la oportunidad de que os conozcan y de conocerles. Está claro que es imposible establecer contacto con todas las personas que acuden a un evento o charla.

Conocer personas supone dedicarles tiempo para poder seguir avanzando de forma adecuada y lógica. Todo lleva su proceso y no podemos forzar las relaciones. No podemos pretender que personas que acabamos de conocer nos ayuden sin más si no pretendemos dar nada a cambio. El pedir ayuda supone estar dispuesto a ayudar. En las relaciones profesionales debe existir una reciprocidad en las que ambas partes salgáis beneficiadas de colaboraciones o del establecimiento de sinergias. Muchas personas no tienen claro que, en los procesos de colaboración, ambas partes deben aportar. Si solamente pretendéis conseguir cosas de los demás sin dar nada a cambio, está claro que el networking no es para vosotros.

Imaginaros que uno fuese a un evento donde nada más conoceros y deciros su nombre os preguntase si queréis ser su amigo. Está claro que os echaría para atrás y os generaría el efecto contario de rechazo porque lo veríais raro y lo enmarcaríais dentro de la categoría de friki.

Cuando uno va a eventos donde conoce a nuevas personas va muy bien observar a los demás y fijarnos cómo se comportan y en los pequeños detalles. También va bien guiaros por vuestra intuición y dejar llevaros con la lógica prudencia. Por si acaso, al principio va bien aplicar la máxima de “No te puede fiar ni de tu padre” y para romper esa expresión os lo deberán demostrar poco a poco con hechos y acciones. Es una táctica tan buena como otra, pero ante todo, conlleva ser precavido

La confianza en las nuevas personas se generará con el tiempo. Debemos dudar de esas relaciones de ámbito profesional que se intentan forzar y que todo se pretende que sea de un día para otro, porque las cosas no funcionan bien. Las personas necesitamos conocernos y las relaciones fluidas a nivel profesional son las que van con los ritmos lógicos.

También debemos asumir que para poder colaborar con una persona a nivel profesional no nos tenemos porque conocer en persona. Es decir, podeis conocer mucho a una persona porque charláis con ellas a través de la red y vais viendo lo que sabe hacer a bases de hablar mucho con ellas y de hacer pequeñas colaboraciones que refuercen esa confianza. Lógicamente el conocerse en persona reforzara esos vínculos que han podido surgir en la distancia.

Cuéntanos las anécdotas que has vivido en los eventos de networking a los que has acudido

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿QUÉ OS IMPIDE DAR EL PASO A LA WEB 2.0?

Emprender las ideasDesde hace unos meses, estoy dando bastantes formaciones relacionadas con la Web 2.0 y podría afirmar sin equivocarme que partimos de la idea equivocada de que la gran mayoría de las personas ya saben lo que es y que la usan de forma mayoritaria en su vida personal y profesional.

Para empezar, cada uno entiende una cosa distinta de lo que es la web 2.0 y qué significado tiene. Quizás el concepto, como tal, no esté claro para muchos, pese a oírlo constantemente. Pero si hablamos de Facebook, de Twitter, de Linkedin…, seguro que los reconoceremos. Son herramientas que empiezan a ser más conocidas. Pero no solo se limita a estos nombres.

Para mí, la web 2.0 hace referencia a todas aquellas aplicaciones y herramientas de la red que permiten la interactuación, colaboración y conversación con otras personas desde una perspectiva global. Aquí, podríamos englobar a todas las múltiples redes sociales y profesionales, blogs, foros y demás herramientas que se os puedan ocurrir que existan en la red.

Lo primero que suelo encontrar entre aquellos a los que me dirijo en estos cursos de introducción es la reticencia al cambio porque, al no estar acostumbrados a usarlas, no les ven utilidad alguna. Siempre suelo repetir la misma idea: debéis al menos darles una oportunidad y tener inquietud por probarlas. Tenéis que asumir de una vez por todas que las cosas van cambiando y debéis adaptaros. Nunca es tarde para nada, sin embargo, debéis estar abiertos a la exploración, a la observación, a la práctica y a intentar encontrarle utilidad para vuestras necesidades personales y profesionales.

Para ello, muchas veces nos tenemos que desaprender de determinadas conductas y pensamientos sobre los cambios que hacen que estemos bloqueados y ponernos en el lugar de los que las usan. Cuando muchas personas las van usando y aplicando en su día a día es porque alguna utilidad y ventaja tendrán. Esto no es cuestión de edad, sino más bien de mentalidad y actitud hacia las nuevas cosas.

Pero también es cierto que no todo viene tal cual. Deberéis buscar las razones y las tareas que realmente os sean útiles a vosotros. Una vez comencéis a utilizar alguna de ellas, veréis que se abre un universo lleno de oportunidades para los diferentes aspectos de vuestras vidas.

Lo que está claro es que no podéis hacer (pero es muy habitual) es recomendar el uso de algunas de estas herramientas que vosotros ni conocéis ni usáis porque eso puede generar incertidumbre en los demás. Realmente debéis estar convencidos de recomendar su uso y eso requiere dejar a un lado todos sus miedos, creencias y estar dispuesto a lanzarse a lo desconocido con curiosidad de probar y darle una oportunidad. Esto es cuestión de tiempo y constancia mediante la práctica y la interactuación.

El estar en la web 2.0 no consiste en probar todas las nuevas aplicaciones que van surgiendo y abandonar las que ya comenzábamos a conocer y dominar. Es preferible usar las necesarias tras conocerlas en profundidad que ir picando de todas sin darle una oportunidad real a ninguna. El comenzar y darse de alta en las aplicaciones de la web 2.o es muy fácil, lo complicado es rellenar todos sus apartados e ir probando sus diferentes opciones poco a poco. El uso debe ser progresivo y debemos empezar por la observación, la búsqueda y la lectura que son acciones pasivas dentro de la actividad para luego, una vez superada esa fase, pasemos a la acción propiamente dicha que requiere nuestra participación e interactuación con los demás.

¿Qué os impide dar el paso a la web 2.0?

Autor: Juan Martinez de Salinas