Coaching ‘Olímpico’

Me hace muchísima gracia el percibir la ansiedad predominante entre los españoles al ver que no da llegado una medalla olímpica. Y gracia ya que, para ser sinceros, somos de los países menos olímpicos que nos podemos encontrar, con lo cual lo único que se puede cosechar es lo que se siembra.

Hagamos una reflexión lógica. Cualquier padre de familia español ¿está dispuesto a llevar a las 6 am a su hija de 13 años todos los días de la semana, durante muchos años y a que lleve una alimentación extricta toda la niñez y la adolescencia para que se haga una excelente gimnasta y llevar un oro olímpico  o prefiere ponerle una raqueta en la mano a ver si sale ‘Rafa Nadal’ en femenino y le quita de trabajar?

O lo que es lo mismo, ¿prefiere que su hijo se pase corriendo media vida con el ansia de conseguir el reconocimiento de una medalla en unas olimpiadas o le pone un balón en los pies con tres años a ver si con 8 ya un ojeador lo ficha y saca a la familia de pobres?

Entonces, ¿qué esperamos? El olimpismo se ha caracterizado siempre por ‘el momento’ y, sobre todo, por la práctica silenciosa de deportes que no permiten vivir de su práctica, y digo yo que de algo hay que comer.

Me encanta ver como la gente se acuerda de Michael Phleps o de Mark Spitz, pero ¿alguien se acuerda de quién ganó la medalla de oro en tal olimpiada en tal especialidad en braza, por poner un ejemplo? Y lo que es más importante, ¿vive en la actualidad de haber ganado esa medalla?

El olimpismo es algo que a los españoles nos gusta pero que no estamos dispuestos a sufrir en nuestras carnes, para que nos vamos a engañar. Preferimos ver los fichajes nuevos del Madrid o el Barça a ir a ver una competición de gimnasia, halterofilia o badminton (por poner algunos ejemplos). Por eso me hace gracia la ansiedad generalizada que tenemos porque no llegan las medallas cuando en cuatro años no hemos hecho nada por fomentar que esos deportes y deportistas que ahora vemos en los JJOO las obtengan.

Y es una cosa que debemos de aprender porque luego vemos que somos de los países que más representación manda y el ratio de medalla/atleta es de lo peorcito del mundo.

Y siento decirlo a quien le pueda ofender, pero frases como las de ‘lo importante es estar aquí’, ‘lo importante es participar’, ”legar aquí ya es todo un éxito’,…, me suenan a perogrullo y más cuando sale todo este despilfarro de las espaldas de los españoles que ya están bastante jodidas como para pagar a alguien 15 días de vacaciones por ‘participar’. para eso que me lleven a mi que tengo unos días libres

El olimpismo es una cultura y de eso en general tenemos poco, por lo tanto no esperamos milagros en esta vida.

Si fueses olimpiadas de mangar, robar, de banqueros y políticos corruptos, seguro que no dejábamos a un país oler una medalla, incluso ni un diploma olímpico.

4 comments

  1. Enrique Pampliega dice:

    Hola Jose Luis,

    Muy cierta tu crítica al espíritu olímpico de los españolitos. Por poner un pero a tu post diría que se te ha olvidado el “paro” olímpico, del que los españoles somos máximo exponente y, me atrevo a decir, que por muchas citas olímpicas.

    Siempre nos quedará el consuelo de que nos den las ascuas de la llama olímpica para que el gobierno de turno termine de chamuscarnos lentamente.

    Un abrazo,

  2. Buenas amigo Enrique.

    Razón llevas en lo del paro, ahí si que somos medallistas 🙂

    La pena es que no se hiciese un pebetero en el congreso con sus señorías entro, ya verás como se solucionaban los problemas rápidamente 🙁

    Un abrazo

  3. Alberto Fernández Varela dice:

    Estimado José Luis,
    Sin dudarlo respeto tu opinión sobre nuestras carencias olímpicas, si bien no alcanzo a entender mucho cuáles son las conclusiones y/o alguna propuesta. En esto si que somos olímpicos, en la crítica poco documentada y sin objetivo concreto. Por cierto, ¿qué tiene que ver el coaching con esto?
    Hablanos de coaching que seguro nos aportas mucho. Un saludo

    • jose luis dice:

      Estimado Alberto.

      Te voy a dar la reflexión que se desprende de este post con un verdadero mensaje de coaching: No esperes tener éxito en algo de lo que nunca te has preocupado.

      Un saludo

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