Hablar en público sin miedo.

LA MEJOR MANERA DE ABORDAR LA ANSIEDAD PREVIA A UNA PRESENTAGÓN CONSISTE EN PREPARARSE, PREPARARSE Y PREPARARSE.

Si estás ahora mismo preparando una presentación importante, y te enfrentas a un ataque de pánico escénico. La mejor manera de abordarlo es prepararse. Por tanto, antes de cualquier presentación, grande o pequeña, formúlese las siguientes preguntas:

– “¿Qué desea y qué necesita escuchar mi audiencia?”. Si quiere captar su interés, tendrá que centrarse en sus necesidades e inquietudes.

– “¿Tengo entre tres y cinco cuestiones fundamentales?”. No abrume a al audiencia con todo lo que sabe. Además, si le vuelven a invitar a dar una charla, ¿qué le quedará por decir?

– “¿Voy a empezar mis observaciones con un elemento que capte la atención como por ejemplo una cita, una estadística sorprendente o una anécdota relevante?”. Deje los chistes en casa.

– “¿He concretado un mensaje claro que voy a repetir al menos en tres ocasiones?”. Su mensaje esencial servirá para que usted y su audiencia mantengan rumbo y le hará parecer una persona organizada.

– “¿He previsto qué preguntas puede formularme la audiencia y conozco las respuestas?”.

6 comments

  1. SuKi dice:

    Yo añadiría una más:

    Después de prepararse, prepararse y prepararse… créerselo y confiar en uno mismo 😉

    Interesantes preguntas y pautas a seguir

    Besos,
    SuKi =)

  2. El público da miedo, y lo digo por experiencia por lo tanto tienes oda la razón, prepararse es necesario pero autoconocerse y autocontrolarse no lo es menos.

    Un saludo

  3. Por propia experiencia considero que hay que practicar mucho para perder el miedo escénico y la única forma de hacerlo es precisamente prepararse, pero no sólo en los recursos mencionados, sino también en saber enfrentarse a los propios miedos, que son los que a la final nos permiten dar el discurso con las herramientas aprendidas preparándonos.
    Slds
    SM

  4. Efectivamente amigo. El autoconocimiento y el autocontrol es e primer paso hacia el éxito, sin duda. Si no vences a tus miedos, malamente podrás tener éxtio en público.

    Slds

  5. E. Pampliega dice:

    Yo añadiría otro.
    ¿He previsto mi salida, mi despedida? Nada más triste que un gracias y hasta luego Lucas. El final de la presentación es el momento para hacer un resumen y dejar una frase, un gesto, algo que recuerde del las personas que nos escucharon y que te haga marchar con la cabeza alta entre aplausos y desear volver otra vez.

    Un saludo,

  6. Esas deben de ser unas palabras muy satisfactorias de decir.

    A mi particularmente siempre me gusta acabar una exposición conuna cita.

    Un saludo

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