La supervivencia: el objetivo de todo español

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Curioso país España, tierra de contrastes y de sinverguenzas, donde tenemos a 3 de los 10 mejores restaurantes del mundo (incluido el primero) y un 30% de la población se puede calificar de indigente comiendo de los contenedores y casi un 20% más no consigue ingresos para llegar al umbral de lo que la UE considera mínimo de ingresos para la subsistencia.

Cada día lo tengo más claro, me da igual lo que se diga y quien lo diga. El objetivo que debe de perseguir cualquier español en estos momentos es el de la supervivencia. ¿Qué se persigue a la economía sumergida? ¡¡Anda y que les den por donde amargan los pepinos!!

Cada español tiene que mantener a su familia y es lícito todo aquello que haga para poder hacerlo y más cuando trabaja como un loco 24 horas al día para ello y su único pecado es el no contribuir como un ‘paganini’ a la recaudación de un estado infame que es peor que un manojo de sanguijuelas. Este solo quiere explotar al ciudadano para continuar disfrutando del ‘derecho de pernada’ que está convirtiendo en indigentes a gran parte de la sociedad de este país.

En marzo del 2008 dije que esta crisis se comía una década entera pero me quedé corto. Espero poder seguir escribiendo muchos años en este blog y decir que ahora, 5 años después de lo que dije en su momento, que lo que digo ahora, era un error. España nunca volverá ni por asomo a tener un 50% de la calidad de vida y servicios sociales que tuvo hace un lustro. Quien piense que esto se va a recuperar está en un grave error.

Hemos entrado en una nueva era y desde que el hombre está en la tierra eso ha significado cambios enormes frente a lo que antes ocurría.

Laboralmente ¿alguien se cree que un desempleado de 40 años de edad volverá a encontrar trabajo antes de jubilarse (eso es imposible porque nadie va a llegar a jubilarse en breve)? Igual se cree que los cuatro empresarios parásitos de turno van a emplear a un desempleado de 45 años cuando pueden esclavizar a uno de 22 dispuesto a trabajar por el cuenco de arroz.

Todo español tiene el deber y la obligación no de contribuir a la financiación de un Estado lleno de parásitos, sino que tiene el deber y la obligación de sobrevivir y de que sobrevivan los suyos y si para ello se debe de arruinar el Estado, ¡¡pues que se arruine!! Siempre de un solar arrasado se podrá levantar algo bueno, pero de cimientos ruinosos nada bueno puede salir.

A la gente lo que le importa es comer día a día, ¿qué narices le importa el que se jubilen a los 65, 67 o los 70, si al paso que vamos eso será imposible? Iremos a trabaja con el braguero ortopédico puesto y moriremos en el puesto de trabajo, así no cobraremos la pensión para que los políticos con 7 años de servicio ya la cobren de forma indefinida. Hemos creado un sistema parasitario en nuestra sociedad y ni se ha puesto ni pondrá un remedio a eso. Y para que engañarnos, si yo fuese político haría lo mismo, robar al pueblo gilipollas que no hace nada para evitarlo. ¿Que es eso de manifestarse por las calles? Pero vamos a ver, con la caradura que tienen los políticos en este país ¿alguien cree que eso les importa algo?

Aquí hasta que se cuelgue a alguien por el escroto no se reaccionará, y aun así, se dirá que esto es antidemocrático. Yo creo que lo antidemocrático es dejar morir al pueblo de hambre mientras ellos viven como o mejor que reyes.

Presumen que las cárceles están llenas de ladrones, pero los mayores ladrones de este país van en coches oficiales, están sentados en consejos de administración de grandes empresas, imparten la ‘injusticia’ y se cachondean del ciudadano de a pié.

Y lo peor está por venir, porque aquel joven que tenga dos dedos de frente, un poco de formación y no quiera comerse los mocos en esta mierda de país, deberá marcharse a buscarse el pan fuera y ¿quién quedará aquí? Respuesta muy fácil, aquellos que ni tan siquiera pueden marcharse o los que no quieren en otros países. Y la realidad es así de cruda y clara. La mierda nos quedamos aquí y lo bueno necesariamente tendrá que irse porque no damos ningún motivo para que se quede.

Lo siento por daros esta imagen tan deprimente de la sociedad, pero es que la veo de esa forma y no encuentro forma pacífica de cambiarla.

Autor: Jose Luís Del Campo Villares

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