Hoy creo que me he dado cuenta de una posible nueva clasificación aplicada al mundo laboral que reconozco que me ha gustado mucho.
Se trata de separar a los individuos en dos tipos: los que disfutan del proceso o los que disfrutan del resultado.
Los que disfrutan con el proceso
Si disfrutas con lo que haces, independientemente del resultado que obtengas; estás acostumbrado a analizar todos los puntos de vista posibles en lo que acometes; siempre estás buscando nuevas ideas para mejorar lo que haces; eres inconformista con la forma en que trabajas; en definitiva que te preocupas más de los procedimientos que de los resultados obtenidos, que las cosas se intenten hacer siempre mejor y del modo más eficiente posible, qu no te queda duda de que eres una persona que disfruta con lo que hace, con el proceso, sea cual sea el resultado final obtenido.
Los que disfrutan con el resultado
De lo contrario, si sólo buscas la obtención del resultado marcado desde el inicio; te da igual la mejora de los procesos y hacer las cosas de un modo más eficiente; te obsesiona más el fin que los medios; eres de los que te gusta no opinar hasta ver el producto final; consideras que el proceso es un mero paso para conseguir tu objetivo; está también claro que eres de los que disfrutan con los resultados. Read more
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Ya hablé alguna vez sobre la idea de que en internet, nada es secreto. Desde el momento que abres tu blog, te conviertes en un personaje más o menos público. En el post que hice de
Ya que estamos en verano y es bueno un toque de humor, hoy las reflexiones van a ir en esa dirección. Espero que os gusten.
Cuado uno se enfrenta sólo a una situación adversa tiende a empequeñecerse, ya no es una persona, es si cabe, menos de una. Sin embargo cuando una persona se enfrenta en grupo a un problema, la miopía con la que se ven las cosas suele quedar atrás. Se producen las denominadas sinergias. La gente se olvida de verse como un ente individual que forma parte de un grupo determinado, para empezarse a ver como un miembro de un “todo”.
Después de unos cuantos años dentro del mundo laboral y dentro de diferentes organizaciones he llegado a una conclusión: la única y exclusiva forma de que alguien haga algo, es consguir motivarlo para que lo haga.


