“Errar es de humanos, pero rectificar es de sabios”.
Como eso es tan cierto como la vida misma, es ideal enfrentarse a los cambios del día a día como una oportunidad inigualable e irrepetible, para conseguir algo positivo. Eso no quiere decir que siempre se consiga, por desgracia ocurre lo contrario, muy probablemente no se llegue a buen término, pero el mero hecho de enfrentarse a los cambios ya es el éxito.
Los resultados serán los que seán, pero afrontar los cambios con positividad, no decaer en el empeño y analizar cosntantemente las posibles mejoras a realizar, son las claves fundamentales en todo cambio para poder ser bien asimilado.
Los cambios implican un descubrimiento de lo desconocido y como tal, lo único que nos puede generar es incertidumbre o si mucho me apuras, inquietud. Ahora bien, enfrentarse a ellos con miedo, como obstáculos a salvar, como piedras en el camino, lo único que consiguen es generar una forma de pensar y/o actuar tan mediatizada que nada positivo se puede conseguir de ello.
Si afrontar el cambio implica algo, es el hecho de deber ser positivo y abierto a la mejora contínua. Pensando de ese modo no implica que las cosas al final salgan como uno quiere, pero lo que si se limita es el hecho de que no salgan como uno no quiere que salgan.
Y os dejo este video que me ha gustado mucho: Read more

Hoy voy a intentar dar una idea sobre un artículo que ha comentado en su blog mi amigo Marco y que me ha provocado una fuerte desazón interior. Me ha gustado mucho su reflexión pero quería ahondar un poco más en el tema.
Por desgracia, mucho se ha venido hablando de la crisis en la que nos hemos visto envueltos.
Se dice en una de ellas, que desde la llegada de la crisis, han aumentado las horas de formación a empleados en un 48%, además en base a los créditos formacionales de la Fundación Tripartita. Si me lo explican detenidamente a lo mejor lo llego a entender y puede que hasta me deje engañar, pero permitirme que de antemano dude de la veracidad de esta noticia. Está claro que cada uno quiere decir lo que quiere decir, pero realmente viendo al ritmo que las empresas están cerrando, se me antoja difícil de creer esta afirmación asi a la ligera.
Hoy me hago esta pregunta, que a fin de cuentas, no es más que un intento por dejar más claro a quién se le puede definir como líder y a quién no.
































