Para y escucha la música

No hace mucho os deje una entrada haciendo referencia a las pequeñas cosas. Y hoy me he acordado el famoso experimento que el Washington post realizó en 2007 con Joshua Bell, considerado por muchos el mejor violinista del momento. Ahora para y escucha la música:

Una bella melodía, un aroma,  una  imagen, …, cualquier cosa por pequeña que sea y que te llame la atención es lo suficiente para paar un momento en esta ajetreada vida.

En este experimento, Joshua Bell, tocando un Stradivarius de 1710, se situo en la entrada de un metro durante una hora, tocando es precioso violin.

El experimento consistie en grabar durante una hora todo lo que alli ocurría, tambien es cierto que se escogio la hora punta de comienzo de la jornada laboral diaria. Solamente 3 personas en una hora se pararon a escuchar la melodia, y unas 10 depositaron unas monedas en la funda del violín pero sin llegar a detenerse.

El mejor violinista del mundo, con el mejor violín del mundo y ese fue el resultado.

¿Qué ocurre?

La sociedad se ha vuelto individualista, cada uno mira más por sus intereses que por el bien comun, esto hace que nos centremos en nuestro quehacer diario, ensimismados, concentrados, todo lo que nos rodea nos da lo mismo. Cierto es que hay casos en los que si necesitamos centrar todos nuestros sentidos, pero más de 1000 personas pasaron por delante de Joshua Bell  sin percatarse de quien era, pero lo que es peor, solamente 3 se pararon aunque fuese unos segundos a escuchar las notas.

¿Nos ha absorvido tanto la sociedad que no nos permite admirar la belleza aunque sea solo un minuto?

El sindrome DDMC  (El Día a Día Me Come) está cada vez más de moda. Cada vez nos preocupamos mas de todo y por todo, solamente buscamos satisfacer nuestras necesidades que en la mayor parte de los casos son auto inculcadas por la sociedad  que nos rodeas, son artificiales, pero de obligado cumplimiento si quiere formar parte del grupo.

Mi reflexión es, ¿para que quiero ser parte de un grupo y me esfuerzo por ello, si luego mis comportamientos y actitudes son de lo más individualistas?

Realmente nos ha vencido la sociedad actual. Seguimos estando a su merced y seguimos sin pararnos un momento y fijarnos en los pequeños detalles de la vida que la hacen diferente.

Estos son los tiempos que nos han tocado vivir, pero creo que esa en nuestra mano la forma en la que queremos vivirlos.

Un abrazo a todos.

 

2 comments

  1. Patricia dice:

    Hola José,

    ya conocía la historia, lo cierto es que cuando me enteré fue un tema que llevé a debate con varias personas, para escuchar distintos puntos de vista.

    Lo que yo creo es que vivimos tan rápido y nuestros sentidos reciben tanta información que no somos capaces de asimilar todo. Por eso, es muy importante organizar nuestro cerebro. Me explico. Ese violinista estaba fuera de lugar. Las personas que pasaban a su lado percibian su música, sin embargo, no estaban predispuestas a escucharla. Tenian otras obligaciones. Su cerebro habia planificado coger un tren, ir al trabajo, a clase, etc. Sin embargo, ese mismo músico en un teatro se le prestará la máxima atención. Las personas irán predispuestas a escucharle. Disfrutarán de su música y lo ovacionarán hasta el extremo.

    En las fiestas de Navidad fui a un centro comercial a hacer unas compras. En la entrada habia un trio de 2 violines y un chello. Yo me quedé a escucharles. Amo la música. Lo hicieron muy bien. Me daba un poco de penita que la gente pasara a su lado y ni les mirase. Cada vez que terminaban una canción les aplaudia y me miraban con agradecimiento. Sus ojos brillaban. Fue estupendo. Me senti genial. El “mini concierto” duró una hora aproximadamente, mereció la pena. Disfruté ese “pequeño momento”.

    Un saludo, Patricia

    • Buenas Patricia.

      Tienes razón, el entorno va muy deprisa, en ocasiones demas, pero me ha encantado la historia de tu concierto en el centro comercial. Simpre todos teníamos que tener algun momento asi para saber apreciar las cosas. Es el verdadero momento para saber aprovechar y valorar las pequeñas cosas. Lo que si es verdad es que las cosas pasan a una velocidad de vertigo. Como digo yo , el presente fue ayer y el futuo es hoy, jajaja!!!

      Un beso amiga

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *