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¿QUÉ METODOLOGÍA EXISTE EN VUESTRAS ORGANIZACIONES PARA DETECTAR A LOS FUTUROS LÍDERES?

Las empresas, desde hace tieFotos 2012 1601mpo, deberían tener sistemas adecuados en su interior para detectar a los líderes innatos que tienen en sus filas. Eso sí, se deben saber identificar las señales adecuadas. No aquellas personas que siempre dan la razón o apoyan al equipo directivo son las personas más adecuadas porque quizás se deben mirar los motivos que les llevan a tener esa actitud tan “altruista”.

Las empresas deben fijarse en las personas que son un ejemplo a seguir, es decir, que no dicen qué hacen sino que son los primeros que hacen lo que deben hacer, es decir, lo correcto. Aquellas personas que hacen más de lo que se les encomienda, que aportan ideas y propuestas innovadoras que pueden ir en beneficio de la compañía global. Las personas que se arriesgan a pesar de ser conscientes de los peligros y enemigos internos que esa actitud les puede conllevar. A veces las personas más atípicas pueden ser los líderes del futuro de una compañía. Debéis fijaros en personas que asuman sus errores sin dudarlo, que sepan agradecer lo que los demás hacen por ellos y que no tienen inconveniente en pedir disculpas cuando sea preciso. Este tipo de personas son las que piensan en grupo, están acostumbradas a trabajar en equipo y ven al grupo como algo que aporta y beneficia, a pesar del esfuerzo que a todos supone trabajar con los demás. Estas personas son aquellas que saben que el apoyarse, ayudarse y relacionarse con los demás compañeros es vital aun con los roces que siempre surgen. La clave es saber comunicarse, hablando todo y dejando los temas de trabajo en él al salir del mismo.

En las compañías existen carencia de líderes y personas francas e involucradas con la actividad empresarial. Se debe buscar naturalidad, esencia, coraje, fuerza, ilusión, franqueza y humildad en las personas que gestionen los equipos en las organizaciones.

Normalmente lo que nos encontramos en las empresas son jefes que dicen lo que se debe hacer, sin embargo, ellos no dan ejemplo de ese discurso corporativo que no se creen porque no lo cumplen. Son personas que criticaban a sus antecesores y ellos lo hacen igual o peor. De boca, todos somos muy buenos, sin embargo, luego se debe demostrar en el día a día. Los jefes, por regla general, tienden a rodearse de personas leales que son afines a su forma de liderar, es decir, buscan personas que sean “de su cuerda”. A veces, no se fijan en sus competencias, valía y capacidades sino en sus relaciones dentro de la compañía. Los jefes habituales asumen los avances en su área de responsabilidad porque les generan medallas. Eso sí, los errores o meteduras de pata las endosan a otras personas por debajo de ellos, cuando la máxima responsabilidad la tiene él como gestor de ese equipo de personas. Los logros de los equipos de trabajo deben ser de todos al igual que los fracasos.

Por supuesto, asumo que no es fácil gestionar equipos de trabajo, sin embargo, tampoco es tan complicado. Debemos buscar personas en las empresas que quieran y deseen gestionar equipos porque les gusta, asumiendo todo lo que conlleva. Algunas personas solo ven como motivación para ocupar puestos de responsabilidad el cobrar más, sin asumir las responsabilidades, esfuerzos extras y quebraderos de cabeza que eso les puede conllevar. Un buen jefe debe estar dispuesto a luchar por sus personas por encima de determinadas órdenes gerenciales que no comparta. Al menos deben intentar defender a sus personas.

Los jefes tienden a ver a sus equipos de trabajo como meros números y no como personas de carne y hueso. No todas las personas son iguales y eso debe quedar reflejado dentro de las organizaciones a la hora de las recompensas y reconocimientos. No puede ser que reciba lo mismo el que hace que el que no hace y esto ocurre en muchas empresas. Este tipo de comportamientos injustos y poco profesionales va en perjuicio de las organizaciones que perderán a las personas involucradas de forma real o figurada. Si no se van de la empresa esas personas involucradas al final pasarán al bando del mínimo esfuerzo porque ven que haciendo eso reciben lo mismo. Vamos, que se desmotivarán.

Se debería destinar formación para preparar a las personas para ser líderes en competencias humanas, profesionales y actitudinales. Uno de los grandes problemas es que en muchas empresas cuando se asciende a una persona a jefe no se hace de forma progresiva, sino que es de un día para otro. Además, se le suele vender el pack formativo de “búscate la vida” y “aprende a base de golpes” como nos ha tocado a todos. En las empresas debería existir un protocolo de actuación para gestionar los ascensos y que todas las personas que pasan por esa nueva situación, reciban la misma asistencia, formación y ejemplo para generar homogeneidad de comportamientos corporativos a sus equipos de trabajo.

No obstante, no hay que olvidar que cada persona es de una forma diferente, sin embargo, la forma de tratar a sus personas, de aplicar la normativa y todos los procesos y normas corporativas deben ser iguales.

¿Qué metodología existe en vuestras organizaciones para detectar a los futuros líderes? ¿Existe período formativo y de preparación de las personas que ascienden? Las personas que ejercen puestos de responsabilidad en vuestras compañías ¿son un ejemplo a seguir? ¿Qué ideas se os ocurren para elegir a las personas más adecuadas para ocupar los puestos de líderes de las empresas?

Autor: Juan Martinez de Salinas

BIBLIOTECA DE RECURSOS DE EMPLEO (II)

buscar empleo por internet

Aquí va la segunda entrega de recursos de empleo (herramientas, convocatorias, normativa, ofertas y recursos para emprendedores, empresas y personas que buscan empleo…). Cada enlace lleva a la fuente donde encontré la información, que es quien tiene el principal mérito de esa información.

Por supuesto, aquellas personas que me queráis hacer llegar recursos, herramientas o convocatorias para publicar en esta sección podéis hacerlo escribiéndome a elblogderrhh@gmail.com.

7 HERRAMIENTAS para gestionar Twitter en la búsqueda de Empleo

Lidl invertirá 120 millones este año en España en nuevas aperturas e infraestructuras logísticas

Nuevas becas de movilidad internacional para universitarios. Hasta el 7 de abril

FAPE y ATA firman un acuerdo para asesorar gratuitamente a periodistas emprendedores

Codekai, una nueva forma de buscar programadores para nuestra empresa

Boletic del Centro de Tecnologías Avanzadas del Inaem del mes de marzo

7 becas para cursar estudios en Asia

12 formas inteligentes de trabajar con Evernote para profesionales y emprendedores (765)

Jobtown, Red europea local para el empleo juvenil

 Directorio de empresas de España y otros 40 países

Trabaja en Campamentos de Verano en Europa y EEUU

Cursos gratis de alemán en Alemania para inmigrantes

Estudio de la oferta y la demanda de profesionales en el Sector de los Contenidos Digitales

Ya está abierta la convocatoria linktoStart 2013! para emprendedores

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿CÓMO DEBEN BUSCAR LAS EMPRESAS CANDIDATOS EN LA WEB 2.0?

La Web 2.0 y la heterogeneidad de herramientas que la conforman están de moda, aunque la realidad es que su uso eficaz y eficiente conlleva método y una estrategia de uso para las organizaciones. Muchas de ellas se lanzan sin más a las redes, abriendo perfiles aquí y allá, para estar “presente”, pero personalmente, creo que se equivocan al pesar que simplemente por tener un perfil ya están en la Web 2.0. La presencia en la red debe hacerse habiendo investigado y planeado esa implementación en la estrategia interna de la compañía.

Desde hace tiempo, las redes profesionales e incluso redes sociales y de microblogging se han presentado como útiles para encontrar e incorporar talento a las empresas. Sin embargo, no debemos olvidar que no dejan de ser una herramienta más y, para que sean útiles en el entorno corporativo debemos verlas como un medio; llegar al fin planteado dependerá de cómo las usemos dentro y fuera desde el punto de vista estratégico corporativo.

La Web 2.0 tiene mucho potencial para las empresas para la búsqueda de talento, cualquiera que sea su tamaño, sin embargo, para atraer en estos nuevos canales debemos entender su uso y el funcionamiento adecuado de las mismas.

Muchas empresas comienzan su andadura de forma improvisada porque han oído que a otras empresas les funciona o simplemente porque las usan. Su despliegue consiste en abrir un perfil en alguna red profesional, paginas en alguna red social o una cuenta en alguna herramienta de microblogging.

Aquí radica el principal error. El abrir los perfiles corporativos en la Web 2.0 para atraer talento debe ser lo último que se haga.

Independientemente del tamaño que podáis, como organizaciones debéis plantearos una serie de preguntas claves: ¿Tenéis introducida este tipo de herramientas en la estrategia directiva? ¿Está vuestro personal formado para manejar y usar estas aplicaciones? ¿Por qué motivo y con qué fin queréis usar la Web 2.0 para atraer talento? ¿Conocéis el uso de las diversas herramientas? ¿Habéis realizado un plan de investigación para averiguar dónde se encuentra el tipo de personas y perfiles más requeridos en vuestra compañía? ¿Habéis analizado cómo se comportan las personas de vuestro interés en estas herramientas? ¿Cómo podéis dar visibilidad a vuestra organización?

Todas estas preguntas deben responderse en el entorno corporativo. No podemos olvidar que cada empresa es diferente y que a una le sirvan determinadas herramientas no quiere decir que sea igual para el resto. La estrategia de búsqueda de personas en estos medio debe ser global y partir de la cúpula directiva, explicando su necesidad, involucrando a todas sus personas en su implementación desde el principio y experimentando primero internamente con su uso para coger soltura y buscar el estilo adecuado de vuestra compañía.

Una vez clara la estrategia interna, tras haber preparado a nuestra organización y sus personas, el siguiente paso es crear la cultura y acostumbrar a nuestro público objetivo de nuestra presencia en la Web 2.0. La presencia corporativa en estas herramientas debe ser global para generar viralidad y visibilidad.

El tener presencia en la Web 2.0 para buscar personas o atraer perfiles profesionales de interés no consiste solamente en publicar nuestras ofertas de empleo, ni en contar las grandezas de nuestra corporación e intentar tapar las áreas a mejorar. La clave principal es generar conversación; se debe escuchar a las personas que tienen interés en nuestra organización, mostrarles los proyectos en los que trabaja vuestra organización, mencionar qué perfiles buscáis, consultarles qué opinan de vuestras empresas y fidelizar a las personas que puedan ser publico objetivo. Y eso, no se consigue simplemente por abrir una cuenta en una red. Las empresas tendréis que generar en la red debates y contenido de calidad donde expliquéis qué hacéis, cómo surgisteis, qué estáis haciendo ahora… Lógicamente, en función de las personas que podáis dedicar a estas áreas se podrá decidir en cuantas herramientas estar para buscar talento. La calidad, dedicación e inmediatez son fundamentales para que puedan tener éxito. El tener perfiles corporativos abandonados en la Web 2.0 es un error. Indica que uno quiere estar a la última pero no se lo ha tomado en serio. Estas herramientas no las podéis usar solamente de forma puntual cuando tengáis una oferta de trabajo y después dejarla sin uso durante días, semanas o meses.

El ser una empresa 2.0 en el área de selección y recursos humanos requiere diversificar al máximo y tenerlo integrado en vuestra organización. Igualmente, la presencia en estas herramientas debe venir reforzada por eventos 1.0 con vuestro futuro talento. Es decir, hacer una jornada de puertas abiertas donde mostréis lo que hacéis, el tipo de personas que buscáis y podáis generar un debate con ellos. Otra idea muy buena es generar lluvias de ideas externas o concursos donde las personas con inquietud puedan presentaros ideas sobre mejoras en vuestros productos o procedimientos. Y la red es un buen sitio donde comenzar a mover este tipo de iniciativas colaborativas.

Las empresas a veces tienden a centrarse en mostrar una serie de datos de aquellas actividades que hacen, pero hoy en día, es más importante mostrar  el cómo se hacen las cosas. Por lo que es una buena herramienta poder contar con videos corporativos donde mostremos nuestras empresas, a nuestras personas y lo que nos interesa para llegar a todo tipo de personas.

Actualmente, el tener una página de empresa en alguna red profesional es vital para poder difundir la compañía y que el exterior pueda ver cómo se trabaja en la empresa. Si os veis con las habilidades adecuadas, podríais tener un grupo de empresa abierto a todos los candidatos, donde interactuéis con ellos por temas relacionados con vuestra empresa, resolváis dudas de todo tipo y debatáis con las personas sobre cosas que pueden daros pautas para identificar a las personas por lo que saben y os muestran. La conversación debe ser reciproca y no solamente unidireccional. Debemos responder a las personas que nos preguntan o que responden a lo que plateamos y se debe hacer con celeridad porque la inmediatez y cercanía es clave.

Idealmente, vosotros podréis encontrar en la red a los candidatos que encajan con las actitudes, valores y competencias que requerís. El encontrar a las personas más adecuadas en estas herramientas es un proceso continuo que puede comenzar en cualquier momento, con independencia de que no se precisen personas en ese preciso momento en vuestra compañía. El resultar atrayente es algo que cuesta y que se debe hacer en los buenos y en los malos momentos; a veces podemos darnos cuenta de que precisamos un tipo de perfil porque lo encontramos de casualidad en estas herramientas.

También ayudará que las personas claves en la organización gestionen en estas redes sus perfiles vinculados a vuestra compañía y que el futuro talento pueda identificar a las personas que están detrás de vuestra presencia en la red.

Nuestros comienzos en estas nuevas herramientas de reclutamiento no son fáciles y al principio nos costará fidelizar a las personas que encajan con nuestra marca empresarial, con independencia de que estemos en los canales donde nuestro público objetivo tenga presencia. La clave es generar conversaciones, poner información de interés y resolver dudas de forma continua y constante. No hacemos nada con poner muchas cosas un día y después desaparecer de estos canales de forma indefinida hasta que nos vuelva a interesar.

Muchas empresas se preguntarán si es obligatorio tener presencia en estas herramientas para reclutar.  Lógicamente, la respuesta es que no y que dependerá del enfoque que quieran implementar a su organización. Eso sí, este tipo de herramientas permite personalizar la búsqueda y adaptarla a lo que necesitemos en cada momento. Podemos buscar personas variadas y conversar con ellas sobre muchas cosas que nos proporcione mucha información.

Por eso, recomiendo que la gestión de estos canales se haga por personal interno formado porque externalizarlo le resta de personalidad y naturalidad, al menos al principio.

Es muy triste que muchos profesionales de recursos humanos digan que estas herramientas no sirven para nada porque hace tiempo no existían. Tampoco existían los móviles… y mira tú como estamos. Totalmente enganchados.

En la sociedad global en la que vivimos, estar dispuesto a cambiar, adaptarse y evolucionar a las nuevas herramientas y tendencias es importante para llegar al talento. Buscar personas en estos nuevos canales requiere colaborar, participar, dialogar y experimentar con las personas que algún día puedan formar parte de nuestras compañías. El reclutamiento es cada vez más compartir y buscar puntos en común y ver qué nos puede ofrecer el candidato y qué puede ofrecer la empresa al candidato.

Por ello, como directrices a seguir a las empresas, para comenzar a buscar personas en estos canales debéis: analizar, planificar y desarrollar vuestra estrategia en primer lugar. Luego el siguiente paso es comenzar a priorizar los canales en los cuales queréis tener presencia e ir consolidándose en uno antes de comenzar en otro. Es importante mostrar el lado humano de las empresas en estos nuevos canales y personalizar el trato y el enfoque.

No he nombrado herramientas concretas para buscar personas porque estas van cambiando en poco tiempo; lo importante no son los nombres de estas aplicaciones sino lo que nos aportan estos canales como medio para vivir una nueva experiencia con nuestras personas.

Muchas empresas se niegan aun a lanzarse a estos canales porque les da miedo y piensan que son un ladrón de tiempo; la efectividad o no del uso dependerá de la estrategia que decidamos seguir. Ésta obviamente se debe ir cambiando en función de que alcancemos o no los objetivos que nos plateamos en estos nuevos canales. Es decir, que debemos medir nuestro periplo en estos canales para llegar a lo que necesitamos.

Para usar estas herramientas tenéis que estar convencidos de que os van a ayudar y que es necesario implementarlas en vuestra estrategia. No importa que tardéis en comenzar, la cuestión es hacerlo poco a poco, con planes claros y realistas.

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Autor: Juan Martinez de Salinas

¿Cuántas veces habéis rechazado un trabajo que os ofrecían?

Leyendo un interesante post del Blog Salmón titulado “Cuando rechazar un trabajo”  que recomiendo leer, me ha llevado a reflexionar sobre el asunto.

Para comenzar, he de decir que las personas tenemos la capacidad de elección y eso es muy valioso, siempre y cuando asumamos las consecuencias que conllevan nuestras decisiones.

¿Cuántas veces habéis rechazado un trabajo que os ofrecían? ¿Qué os hizo tomar esa decisión? Y ¿Cómo se encontraba el mercado laboral en aquel momento?

La situación del mercado laboral influye a la hora de tomas estas decisiones, sin embargo, llevábamos años viviendo en la abundancia y eso hizo que casi todo el mundo, en algún momento, hayamos rechazado un puesto de trabajo que nos ofrecían. Yo soy el primero que en una ocasión rechace un trabajo y he de decir que no me arrepiento porque creo haber tomado la mejor decisión. Más tarde, cuando supe en qué consistía realmente el puesto de trabajo y contrastado con lo que se me dijo en la entrevista, eran dos conceptos distintos. Todo vino de primera mano, pues por casualidades de la vida, poco tiempo después, conocí a la persona que sí que lo aceptó y me pudo exponer las diferentes funciones.

Eso sí, la decisión de rechazar un puesto de trabajo debe meditarse seriamente en función de las circunstancias personales de cada persona, es decir, no es lo mismo tener en ese momento un trabajo que no, igual que también influye que tengas un colchón económico para vivir o que tu entorno familiar o personal te pueda ayudar. Las necesidades y prioridades son distintas, de acuerdo con el momento vital en el que nos encontremos.

Os pongo un ejemplo: imaginaros que de un día para otro, os cambia la vida porque os quedáis sin trabajo y van pasando los meses que os corresponden cobrar prestación por desempleo sin que encontrar nada. Ya no podéis hacer frente a todos vuestros gastos y el fin del paro está a la vuelta de la esquina. ¿Aceptaríais un trabajo aunque supierais que la empresa que os lo ofrece no cuida demasiado a su personal?

Nuestras prioridades en cada momento son distintas y debemos evolucionar en la misma medida porque vivimos en un mundo cambiante e inestable.

Con esto no quiero decir que tengáis que aceptar el primer trabajo que os salga, sin embargo, es más fácil elegir algo teniendo ya un trabajo que sin tenerlo.

Existen puestos de trabajo de algunas organizaciones que son verdaderos “marrones”. Habrá que pensarse, por ejemplo, si debemos aceptar un puesto en una empresa que esté atravesando un gran bache económico por el cual esté despidiendo a personas y a las que quedan, les pague el sueldo cuando pueda. Por ello, debemos informarnos e investigar de la situación real de cada organización a la que estemos apunto de entrar.

De la misma forma, debéis pensaros dos veces entrar a trabajar en compañías donde el puesto que vayáis a desempeñar tenga una alta rotación porque siempre suele haber una razón de peso; si fuese una buena empresa sus trabajadores no saldrían despavoridos a la primera de cambio. Así que os aconsejo echar voces por múltiples sitios para conseguir hablar con personas que hayan pasado por esa compañía o que puedan conocer a alguien que pasó por ella. Ahora existen muchos canales en la red que facilitan la tarea.

No olvidéis analizar cómo se realizó el proceso de selección y el periplo que ha seguido en el tiempo para ver si se ha ido cumpliendo lo notificado por la organización o si, por el contrario, han ido desdidiciendose de lo estipulado, dando rienda suelta a la improvisación y desorganización. También, si esa organización incumple su palabra en pequeñas partes del proceso, ¿quién os dice a vosotros que no volverán a hacerlo cuando ya estéis incorporados? Al menos, tenéis que tener claro dónde empezáis, para evitar frustraciones impactantes.

Cuando tengáis claro el puesto que queréis y sus condiciones y seáis objetivos al saber que podéis conseguirlo porque tenéis es perfil y porque determinadas empresas lo están ofreciendo, no debéis aceptar otro tipo de condiciones que nos os encajen porque eso hará que os arrepintáis. La precipitación no es buena compañera de viaje.

Después tenemos las organizaciones que tienes unos valores, principios y formas de hacer las cosas demasiado rígidas y estáticas que para nada va con vuestra forma de llevar a cabo el trabajo y del concepto de empresa en la que os gustaría estar. Por ello, yo siempre digo que uno debe preguntar en el proceso de selección  la forma de hacer las cosas en esa compañía y la evolución y forma de proceder internamente aunque sea a groso modo. Normalmente, la falta de concreción suele ser un mal presagio.

También creo firmemente que siempre tendemos a idealizar los puestos de trabajo a lo que hemos optado y que finalmente no nos los han ofrecido.

De la misma forma, a veces aceptar trabajos sin pensarlo demasiado no tiene porque salir mal. Yo recuerdo en mi época como estudiante que en un momento dado, estuve muy agobiado y acorralado por diversas circunstancias de la vida y vi como única vía de salida buscar un trabajo complementario a mis estudios y acepté el primero que me salió. Tuve suerte, pues fue una buena decisión porque me ayudó a ver las cosas con perspectiva y, además, era un buen sitio, sin tener ni idea de donde me metía.

Igualmente, pienso que es un error rechazar un puesto de trabajo porque no es exactamente igual al anterior que teníais porque debemos asumir que no existen dos trabajos ni empresas iguales. Las empresas las conforman grupos de personas y es imposible encajar en todas las partes.

Por otro lado, el caer en trabajos y empresas que no eran lo que nosotros esperábamos, nos da un aprendizaje muy valioso que, si sabemos aplicarlo y recodarlo, nos dará pistas para próximas ocasiones.

Lo que quiero dejar claro es que este tipo de decisiones son muy personales y a veces difíciles de entender por el resto porque es muy difícil ponerse en el lugar del otro. De todas formas, antes de precipitarse, es preferible buscar diversas opiniones que nos den otras perspectivas para poder ver otras alternativas.

Por finalizar me gustaría preguntaros ¿Cuál es el principal motivo por el que habéis rechazado un puesto de trabajo?

 

Autor: Juan Martinez de Salinas

Conservar el trabajo

Todos queremos un trabajo donde podernos desarrollar profesionalmente, creciendo en la dirección que hemos planeado, aprendiendo día a día nuevas tareas. Pero como siempre ocurre, la teoría es muy fácil, pero la práctica no lo es tanto.

Debemos partir del hecho de que el trabajo ideal o perfecto no existe. Porque todos los trabajos, independientemente de que nos gusten o no, van a tener cosas positivas y negativas con las que nos tendremos que acostumbrar a convivir. Siempre que a la hora de ponerlas en la balanza ganen los aspectos positivos, nos merecerá la pena seguir en ese trabajo.

Si, por el contrario, ganan las cosas negativas, tenemos un problema si no sabemos canalizar correctamente esas sensaciones que nos hacen estar a disgusto en el trabajo. Antes de tomar ninguna determinación, debemos intentar cambiar esas cosas negativas o que no nos gustan, teniendo claro que si el problema está en algunas de las tareas que os toca desempeñar, poco se puede hacer; todos los trabajos tienen tareas que nos gustan más que otras. No podemos pretender hacer sólo lo que nos agrada; las cosas no funcionan así en ningún ámbito de la vida.

También estoy de acuerdo en que no sólo los trabajadores nos tenemos que adaptar al trabajo sino que éste también se tiene que adaptar a nosotros; siendo ambos flexibles podrá haber una convivencia adecuada.

Lógicamente, nadie os obliga a permanecer en un puesto de trabajo y tenéis las puertas abiertas para poderos marchar cuando vosotros decidáis. En estos pasados años de bonanza económica, han sido los trabajadores los que tenían la sartén por el mango y podían elegir con más facilidad en unos sectores que en otros. No era como en la época de nuestros abuelos y padres en los que terminaban su vida laboral en la empresa donde habían comenzado, independientemente de que hubiese variedad de trabajos, porque partían de otro concepto.

Sin embargo, pasamos al otro extremo porque los seres humanos no tenemos término medio. Ahora, a la mínima de cambio, vemos que la única solución es cambiar de aires, buscando otra empresa. Hay gente que dura en cada trabajo 6 meses y son los trabajadores los que deciden marcharse por voluntad propia. Pero no hay que olvidar que para poderse hacer una idea del puesto de trabajo y de la compañía en todos sus aspectos, se requiere al menos 1 año de permanencia en el puesto.

La convivencia es complicada en todos los ámbitos, no sólo en el profesional y requiere que aguantemos ambas partes, cediendo unas veces una y otras la otra. La solución no es que en el momento que algo no os guste, cojáis la puerta y os marchéis porque esto se ve muy fácil en las películas americanas de la sobremesa, sin embargo, en la vida real, es diferente.

Está claro que cada situación es un mundo distinto. El verdadero problema existe cuando una parte se mantiene inflexible a cambiar nada y tiene que ser siempre la otra parte la que aguante y apechugue con todo lo que se le viene encima.  Porque este tipo de cosas hacen que lleguen las situaciones limites en las que finalmente no queda más remedio que poner fin a la relación por la propia salud de la parte que ha estado aguantando con todo.

Con esto por supuesto no estoy diciendo que todas las personas tengáis que aguantar al menos un año en cada trabajo porque también dependerá de lo que os vendieron o prometieron o de vuestras expectativas. Sin embargo, me gustaría comentar que no sólo nos podemos basar a la hora de decidir cambiar de trabajo en un solo aspecto. Hoy esta muy de moda cambiarse de trabajo solamente porque os pagan más en otra empresa, sin mirar la globalidad de la oferta, porque todo cuenta. Igualmente, cuando uno decide marcharse de un trabajo debe de ser porque globalmente no le compensa estar en su actual compañía y pensar realistamente si esas situaciones van a cambiar.

Lógicamente ahora mismo con la crisis, el estar contento o no en un empleo pasa a un segundo plano y toca cambiar el chip hasta que amaine la situación donde ya podremos ponernos a pensar en retomar la búsqueda activa de cambio de empleo. No digo que haya que paralizarse pero sí que habrá que sopesar mucho lo que salga antes de decidir cambiar porque si la elección sale mal la situación de ahora es mucho más complicada que la de hace un año.

No olvidemos que tenemos que trabajar para vivir y no vivir para trabajar como hacen muchas personas que parece que han olvidado lo realmente importante. El trabajo no lo es todo y tenemos que saber valorar las cosas realmente importantes.

Así que ahora mismo creo que la perspectiva de las personas que no están contentas en sus trabajos debe cambiar y adaptarse a la nueva situación que nos toca vivir. La situación económica en un par de años mejorará (esperemos) y entonces se podrá uno arriesgar mucho más. ¡Ojo! A pesar de la actitud prudente que hay que tener, debemos estar con los ojos abiertos para ver las oportunidades que se nos presenten.

El conservar hoy en día nuestro trabajo es todo un privilegio y, por muy mal que estéis, tenéis trabajo y aun podríais estar peor: os podríais quedar sin él ahora mismo. Y eso nos puede pasar a todos.

Así que debéis desempeñar vuestro trabajo con más valía que nunca y ser egoístas, pensando en vuestra propia supervivencia dentro de la compañía para que continuar siendo necesarios. Lo mejor en estos momentos es hacer bien vuestro trabajo y pasar desapercibidos. Con esto no quiero decir que traguéis con todo, sino que sopeséis vuestra realidad, siendo inteligentes y tomando las mejores decisiones para vuestro futuro.

Porque está claro que podréis ser muy buenos pero aun así, mucha gente lo es también y ahora mismo están en las listas del paro, no porque quieran sino porque no hay ofertas que se adapten a sus perfiles.

Con esto, quiero haceros brevemente todas las perspectivas para que ya decidáis cual es la que más os compensa seguir en estos momentos por vuestro propio interés.