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¿QUÉ OTRO TIPO DE CANDIDATO INADECUADO PODRÍAMOS AÑADIR A ESTA LISTA?

Cada vez es más complicado cViaje Costa Rica 2013onseguir una entrevista de trabajo debido a la brutal competencia que existe en la actualidad ante la escasez de ofertas. Sin embargo, todos los días se formalizan contratos en España. Sólo necesitáis un puesto de trabajo para vosotros.

Muchos candidatos siguen sin valorar el tener una entrevista y cometen errores evitables. ¿Cómo? Tan sencillo como ponerse en el lugar del entrevistador y pensar qué actitudes y comportamientos son inadecuados.

EL CANDIDATO PASOTA

Es aquel que va a una entrevista, mostrando menos interés que las personas que no se han inscrito a esa oferta. ¿QUÉ HACER? Uno debe mostrar su interés, competencias y valía en el tiempo que dura la entrevista. Es durante ese tiempo que se os valora, así que hay que aprovechar y “venderse” lo mejor que uno pueda.

EL CANDIDATO PENA PENITA PENA

Siempre nos encontramos uno que viene quejándose de lo mal que le va en la vida. Por supuesto, todos podemos tener un mal día. ¿QUÉ HACER? Olvidarnos de exteriorizar esos problemas en el breve espacio de tiempo que dura la entrevista. Hay que tener en cuenta que la apatía y el pesimismo no ayudan porque ese tipo de comportamientos se transmiten con el lenguaje no corporal. Y ahora os pregunto yo ¿vosotros contrataríais a una persona con es actitud independientemente del perfil que tenga?

EL CANDIDATO COMO PEDRO POR SU CASA

Aquellos que entran al lugar de la entrevista y más que sentarse se tiran en la silla como si estuviesen en su propia casa. A veces el entrevistador debe de inclinar la cabeza para verles porque están totalmente tumbados o puestos en posiciones de retorcimiento que si se lo pidieses adrede como prueba en el proceso de selección no lo harían. Incluso se permiten el lujo de juguetear y cambiar de lugar objetos que se encuentran en la mesa del entrevistador. ¿QUÉ HACER? Ante todo, se debe estar en una postura adecuada y relajada teniendo en cuenta que estas en una entrevista y debes transmitir una buena imagen. De la misma forma debéis evitar poneros a juguetear con los utensilios existentes en la mesa de la entrevista porque eso desvía la atención y da una imagen de que hacéis lo que os da la gana y eso no es positivo. Mucho menos poneros a chupetear, lametear y morder el bolígrafo vuestro o del entrevistador aunque tengáis la tentación porque antes de hacerlo debéis preguntaros ¿os han dado tanta confianza o os han pedido que hagáis eso?

EL CANDIDATO VAGABUNDO

Suelen aparecer de vez en cuando, personas cuyo aseo personal deja mucho que desear. Incluso, aquellos que deciden limpiar ciertas partes de su cuerpo durante la entrevista. ¿QUÉ HACER? Dejarlo para la intimidad, por su puesto, antes de la entrevista para acudir con una imagen respetable. Nada de ponerse a buscar tesoros en narices u oídos. Igualmente las manos quietas y nada de tenerlas en la boca para morderos las uñas o quitaros los pelarzos aunque eso lo hagáis para relajaros porque por si lo habíais olvidado estáis en una entrevista. 

Las manos y brazos relajados porque de momento no sois un concertista famoso que dirija a su banda de música clásica y estáis en esa entrevista para otro tipo de puesto. Eso distrae y da la sensación de posiciones forzadas.

EL CANDIDATOR BROKER

Ir sin compromisos a corto plazo ese mismo día porque a veces os pueden hacer varias pruebas y desarrollarse en varias horas. Normalmente suelen avisar de la duración aproximada pero no siempre. Algunos candidatos cuando ven las pruebas les entran las prisas porque han quedado, se acuerdan que tienen cita en el medico o cualquier otra excusa. ¿QUÉ HACER? No podéis iros sin acabar las pruebas así que despejad vuestra agenda el día que tengáis entrevista siempre y cuando sea posible.

EL CANDIDATO GRACIOSILLO

¿Desde cuando el entrevistador es tu colega, con el que bromeas de todo lo que se te ocurre? ¿QUÉ HACER? Cuidado con las bromas y los chistes porque el sentido del humor es mejor reservarlo para situaciones más propicias y cuando ya exista una cierta confianza para evitar conclusiones equivocadas.

EL CANDIDATO… ¿DÓNDE ESTOY?

Nos encontramos a veces con especímenes que no saben ni a qué han ido a la entrevista. Parece como si se hubiesen puesto en una cola para ver que daban u ofrecían. ¿QUÉ HACER? Debéis informaros sobre la empresa a la que vais para tener una idea ya que pueden preguntarlo.

EL CANDIDATO ORADOR

La entrevista, según quienes, parece que es la oportunidad para recitar la vida, sea o no sea de interés para el entrevistador. ¿QUÉ HACER? Evitad los monólogos porque debéis dejar hablar al entrevistador. Eso supone que tenéis que escuchar a la otra parte porque sino lo hacéis en la entrevista mucho menos lo haréis después. Antes de contestar, uno debe pensar cuál es la mejor forma de responder porque las cosas se pueden decir de muchas formas y por ello producen consecuencias diversas.

EL CANDIDATO MANOS EN LOS BOLSILLOS

Es muy normal ver como la gente acude a una entrevista con las manos en los bolsillos. ¿QUÉ HACER? Siempre recomiendo que llevéis un currículum actualizado, incluso, varios por si acaso hay más de un entrevistador. Debéis llevarlo en una carpeta o portafolios para que esté intacto y perfecto para leer. Así que prohibido llevarlo doblado en múltiples pliegues en plan mapa del tesoro antiguo hallado tras años de estar perdido. Igualmente da mala imagen llevarlo enrollado en plan catalejo.

EL CANDIDATO KOLEGA

¿Qué os parecería que apareciera un candidato diciéndoos “Hola kolega, qué tal con tu piva? No es vuestro colega. ¿QUÉ HACER? Debéis tratar al entrevistador de usted, independientemente de que se mayor o joven,  a no ser que él os pida que le tuteéis. Porque debéis saber guardar las distancias y adaptaros a las diversas situaciones.  Cuidado con el lenguaje que usáis, así que nada de tacos o palabras mal sonantes, es decir, es le momento de demostrar vuestra verborrea con las mejores expresiones, que dejen clara vuestra valía y la exquisita forma de haceros entender.

EL CANDIDATO MODELO DE LOS AÑOS 80

¿Pero qué lleva puesto el de fuera? Diría vuestra recepcionista a la hora de anunciaros la llegada del candidato. ¿QUÉ HACER? Ante todo, debéis llevar una apariencia discreta, que no llame la atención en ningún sentido porque debéis destacar por lo que sois y no por lo que lleváis para evitar malentendidos. Nada de accesorios que os tapen los ojos. Todos los instrumentos que puedan sonar apagados aunque seáis de los que pensáis que “A esas horas no os llama nadie” porque siempre hay una primera vez para todo.

 

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿CÓMO COMPORTARSE EN UN EVENTO DE NETWORKING?

Los eventos de networking se Verano 2013han puesto de moda, pero… ¿todo el mundo sabe comportarse adecuadamente en ellos?  Claramente, no y a la pregunta de cómo hacerlo de forma óptima, existen múltiples respuestas.

Cualquier evento, charla, congreso, curso al que acudamos nos va a permitir conocer gente nueva y ello conlleva una oportunidad para poder comenzar nuevas relaciones profesionales sobre las que trabajar con la lógica coherencia y con los ritmos adecuados.

No podemos llegar, de buenas a primeras y preguntar ¿Tienes trabajo para mí? De la misma forma que la venta a puerta fría se lleva muchos portazos, el optar por este tipo de acercamiento puede conllevar la pérdida de un contacto que pudiera ayudar.

Lo primero que tenemos que tener claro es que, aunque parezca incoherente, para conocer a otras personas tenemos que estar dispuestos a hablar con personas que no conocemos. Porque si siempre hablamos con las personas que ya conocemos no fomentamos el conocer a otras personas. Muchos, cuando acuden solos a eventos donde pueden charlar con otras personas, se dedican a estar solos y no dan pie a conversar con ellos.

Para romper el hielo, lo más fácil es presentarnos, diciendo nuestro nombre y la actividad a la que nos dedicamos. A partir de ahí, debemos comportarnos de forma normal y ser nosotros mismos. Es decir debemos asumir que es gente a la que acabamos de conocer y a la cual no le vamos a contar nuestra vida. Si es un evento relacionado con vuestro campo profesional es fácil romper el hielo y centrarnos en lo que hacemos, porque estamos en esa actividad y podemos buscar puntos de conversación de forma más fácil.

El conocer a nuevas personas en charlas, eventos, congresos cursos o actividades similares es un medio y no un fin. Es decir, es un principio que para que siga un desarrollo debemos trabajarlo con posterioridad. De nada sirve recopilar tarjetas de otras personas que hemos conocido en eventos si las almacenamos en una caja donde recogen polvo. Si escribimos a la vuelta de un año a una persona que conociste puntualmente en un evento os aseguro que no se va a acordar de vosotros. Por ello, lo adecuado es que, a los pocos días de conocer a esa persona y teniendo su tarjeta, escribirle para recordarle tu existencia y agradecer el haberle conocido y a partir de ahí poder seguir un proceso de conocimiento lógico. No podemos pretender que alguien que acabamos de conocer y que lógicamente no os conoce apenas os vaya a ofrecer un trabajo o la oportunidad de vuestra vida. Deberéis ir poco a poco conversando, quedando y colaborando para establecer sinergias si las dos partes lo consideráis oportuno.

Todas las relaciones profesionales tienen un comienzo y si no lo creéis plantearos las siguientes preguntas con respecto a personas con las que colaboráis a nivel profesional de forma asidua: ¿Cómo las conocisteis? ¿Cuál fue el proceso de establecimiento de sinergias? ¿Cuánto tiempo pasó desde que os conocisteis hasta que comenzasteis a colaborar? ¿Cómo fuisteis cogiendo confianza? ¿Cómo te diste cuenta de lo que sabían hacer a nivel profesional?

Al conocer a una persona, debéis evitar hacer comentarios demasiado generales que puedan herir a los demás del tipo “Todos los madrileños son unos estirados” o “los andaluces están todo el día de juerga” o “los aragoneses son cabezotas e intransigentes” porque con ese tipo de comentarios es probable comenzar con mal pie. No sabemos su origen, el de su esposa o marido, o incluso sus padres o amigos. Cuidado con hacer comentarios demasiado personales a personas que acabáis de conocer. No os recomiendo juzgar o criticar a las personas que acabáis de conocer porque las apariencias pueden engañar.

Está claro que el conocer a nuevas personas conlleva un riesgo, sin embargo, todos nos necesitamos unos a otros y eso requiere seguir relacionándonos. Cada persona es un mundo y debemos seguir buscando personas afines con las que poder colaborar. Todas las personas tenemos cosas positivas y otras a mejorar. Debemos asumir que la perfección no existe. Tendréis que establecer vuestro filtro de a qué personas os apetece dar la oportunidad de que os conozcan y de conocerles. Está claro que es imposible establecer contacto con todas las personas que acuden a un evento o charla.

Conocer personas supone dedicarles tiempo para poder seguir avanzando de forma adecuada y lógica. Todo lleva su proceso y no podemos forzar las relaciones. No podemos pretender que personas que acabamos de conocer nos ayuden sin más si no pretendemos dar nada a cambio. El pedir ayuda supone estar dispuesto a ayudar. En las relaciones profesionales debe existir una reciprocidad en las que ambas partes salgáis beneficiadas de colaboraciones o del establecimiento de sinergias. Muchas personas no tienen claro que, en los procesos de colaboración, ambas partes deben aportar. Si solamente pretendéis conseguir cosas de los demás sin dar nada a cambio, está claro que el networking no es para vosotros.

Imaginaros que uno fuese a un evento donde nada más conoceros y deciros su nombre os preguntase si queréis ser su amigo. Está claro que os echaría para atrás y os generaría el efecto contario de rechazo porque lo veríais raro y lo enmarcaríais dentro de la categoría de friki.

Cuando uno va a eventos donde conoce a nuevas personas va muy bien observar a los demás y fijarnos cómo se comportan y en los pequeños detalles. También va bien guiaros por vuestra intuición y dejar llevaros con la lógica prudencia. Por si acaso, al principio va bien aplicar la máxima de “No te puede fiar ni de tu padre” y para romper esa expresión os lo deberán demostrar poco a poco con hechos y acciones. Es una táctica tan buena como otra, pero ante todo, conlleva ser precavido

La confianza en las nuevas personas se generará con el tiempo. Debemos dudar de esas relaciones de ámbito profesional que se intentan forzar y que todo se pretende que sea de un día para otro, porque las cosas no funcionan bien. Las personas necesitamos conocernos y las relaciones fluidas a nivel profesional son las que van con los ritmos lógicos.

También debemos asumir que para poder colaborar con una persona a nivel profesional no nos tenemos porque conocer en persona. Es decir, podeis conocer mucho a una persona porque charláis con ellas a través de la red y vais viendo lo que sabe hacer a bases de hablar mucho con ellas y de hacer pequeñas colaboraciones que refuercen esa confianza. Lógicamente el conocerse en persona reforzara esos vínculos que han podido surgir en la distancia.

Cuéntanos las anécdotas que has vivido en los eventos de networking a los que has acudido

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿CONOCÉIS EL PROCESO DE DELEGACIÓN EXISTENTE EN VUESTRA COMPAÑÍA O DEPARTAMENTO?

La delegación, como ya he comentaFotos 2012 2053do en muchas ocasiones, es necesaria dentro de las organizaciones. Cada área de la empresa debe organizarse internamente en función de las personas existentes en cada departamento. El responsable de cada equipo de trabajo deberá establecer con el departamento de recursos humanos una serie de reuniones para determinar con planificación, organización y previsión las tareas delegables a cada puesto y las tareas que desde cada puesto se pueden delegar a otras personas del departamento.

Una vez establecido el plan, el responsable del departamento deberá de determinar si se puede ejecutar ese plan con el equipo existente. En caso de no ser así, deberá preparar a sus personas para poder delegar en ellos las tareas precisas y que ellos mismos puedan delegar parte de su trabajo a sus compañeros. La clave de este tipo de planificación y previsión es que todas las personas de cada departamento sepan hacer todas las tareas para cuando falte alguna de las personas de ese área y así no se quede nada sin atención adecuada.

Por supuesto, cada responsable debe saber qué tareas de responsabilidad no puede delegar y debe de asumir él mismo. Porque algunos jefes delegan en exceso todo y esperan que otras personas tomen las decisiones por ellos. Algunas personas de sus departamentos le podrán ayudar en la gestión de determinadas tareas. Cada responsable tiene unos objetivos de departamento y unas tareas asociadas a ellos. Este tipo de funciones deben ser realizadas y supervisadas por él, dando las correspondientes indicaciones a su equipo en la gestión de algunas partes de esas tareas que son más mecánicas y del día a día. Sin embargo, el responsable del equipo debe asumir la responsabilidad en caso de que eso no fuese bien porque él es quien debe marcar las directrices a su equipo.

Cada responsable debe saber de qué tareas se encarga cada persona de su equipo y supervisar su ejecución y cumplimiento. Esto no requiere que cada persona de vuestra responsabilidad os deba pasar un informe diario de todo lo que hace sobre cada tarea asignada porque no estáis en el colegio. Cada persona ya es mayor para saber cuáles son sus funciones y qué debe informar de los avances importantes, de las problemáticas vitales y de aquellas decisiones que no les competan a ellos tomar.

La delegación adecuada requiere la preparación y formación de las personas de nuestros equipos de trabajo dedicando tiempo a que aprendan y tenga claro su rol. Lo que no tiene ninguna coherencia es delegar funciones de peso a un becario que acaba de llegar y que está en proceso de aprendizaje y siempre debe tener la ayuda y asistencia de una persona del área de responsabilidad de esa empresa donde desarrolla su proceso de rodaje.

Los responsables profesionales y coherentes saben qué cosas son tarea y responsabilidad de cada miembro de su equipo. Delegar no supone “emplumar” tareas a otra persona que no tiene ni idea y que a partir de ahí se busque la vida. Porque eso es parchear y conseguir que muchas tareas salgan mal ya que el proceso está mal planteado. Parte del aprendizaje, cuando uno no sabe hacer algo, es equivocarse y darse cuenta de qué cosas debe tener en cuenta para las siguientes ocasiones. El tema es que en determinadas tareas o funciones de importancia no puede permitirse ningún error porque las consecuencias pueden ser la pérdida de clientes, cuentas o coste añadido a la cuenta de la empresa.

Por lo tanto si tienes que tomar la decisión de delegar tareas de tu responsabilidad debes plantearte las siguientes cuestiones: ¿Qué personas de tu empresa o departamento las pueden asumir? Establecer el período previo de formación y rodaje que precisan. ¿Son delegables esas funciones dentro de la estrategia de tu departamento y compañía? ¿Qué grado de importancia tienen esas tareas dentro del volumen de negocio de tu área de responsabilidad?

Delegar es confiar parte de tu trabajo a otra persona y debes estar seguro  que podrá responder del mismo con las mínimas garantías de calidad y profesionalidad. No olvides que esa persona que hará parte de tu trabajo está representando como tú a vuestra empresa y debe estar preparada. Una mala atención o ejecución del trabajo repercute negativamente en la imagen de vuestra compañía y cada vez debe prestarse más atención al servicio prestado. No olvidemos que los clientes cada vez son más exigentes y tienen menor tolerancia al error porque quieren soluciones a sus problemas. Esto supone una capacidad de respuesta y de reacción instantáneas por parte de las empresas. Lógicamente para esto es precisa una excelente organización y distribución del trabajo interno corporativo.

No obstante, la delegación también tiene su lado negativo. El superior que delega todo, que es incapaz de hacer nada, pese a ser algo directamente relacionado con él, puede terminar en malas relaciones con el equipo.

¿Conocéis el proceso de delegación existente en vuestra compañía o departamento? ¿Sabes que tareas de tu puesto debes delegar cuando estas ausente? ¿Habéis trazado con vuestro responsable el proceso de delegación de vuestro puesto y del departamento del que formáis parte? ¿Todas las tareas de vuestros departamentos están cubiertas cuando faltan las personas que las ejecutan?

Autor: Juan Martinez de Salinas

“YO YA HE REALIZADO TODOS LOS CURSOS QUE DEBÍA HACER”

En los momentos actuales los conocimientos cada vez son más importantes y marcan la diferencia. Hace décadas, los conocimientos eran permanentes, es dFotos 2012 100ecir, no era necesario un reciclaje continuo porque eran más estables y no se quedaban obsoletos con una rapidez pasmosa. Actualmente, sí que ocurre. Ahora mismo, cuando has conseguido aprender a manejar determinada aplicación, herramienta o normativa, la cambian o sacan otra diferente que nos debe hacer estar alerta. Lo más cómodo es mirar hacia otro lado y seguir en nuestra posición fácil de pasar de todo lo nuevo de nuestro sector porque con lo que ya sabemos nos vale. Sin embargo, debemos preguntarnos ¿Por cuánto tiempo nos puede valer seguir con los conocimientos de siempre? Debemos ser previsores porque quizás, cuando nos queramos dar cuenta, sea demasiado tarde y nos sustituyan por que necesitan personas actualizadas o con actitud y ganas de querer estarlo.

Por supuesto, que da pereza seguir aprendiendo cosas o estar en proceso de continuo reciclaje. Aun es habitual escuchar en los entornos empresariales frases demoledoras del tipo: “Yo ya he realizado todos los cursos que debía hacer” “Si los cursos son fuera de mi horario laboral no hago ninguno” “A mis años ya no estoy para aprender nada nuevo” “Ese curso no me aportará nada nuevo” “Esos nuevos conocimientos, aplicación o herramienta no me van a dar trabajo”; son frases de actitud y motivación de piedra, bajo cero o estática.

No debemos pensar solamente en el momento presente sino también en el futuro cercano que puede ser mañana mismo. Hoy podemos tener una situación cómoda en lo profesional y a los cuatro días, dejarla de tener. Por eso, el prevenir nos permite anticiparnos y estar mejor preparados ante lo que pueda surgir.

El saber no ocupa lugar y todo lo que aprendamos sirve para algo, hasta para sentirnos mejor. Debemos seguir aprendiendo cosas nuevas y para consolidar esos nuevos conocimientos o herramientas practicar. De nada sirve aprender cosas que no practicamos para asimilarlas, habituarnos, aplicarlas e implementarlas en nuestro entorno laboral o profesional.

Nunca es tarde para aprender nuevas cosas. Lo más importante es la actitud y las ganas de querer hacerlo. Por supuesto, lo más fácil es decir que no porque siempre encontraremos dificultades. El hacer algo nuevo o distinto que no hemos realizado nunca supone un aprendizaje y una dificultad. Aprender cosas nuevas, cambiar nuestros hábitos, adquirir nuevas competencias conlleva un proceso progresivo. Es decir, deben pasarse diversas etapas de aprendizaje que llevan su ritmo lógico. El gran problema es que cuando nos ponemos a aprender algo nuevo nos entran las prisas y queremos ser expertos nada más comenzar y eso es imposible. Tendemos a compararnos con personas que no están a nuestro nivel en estos momentos porque ellos nos llevan meses o años de ventaja práctica. Tendríamos que compararnos con ellos cuando empezaron.

El problema es que todos olvidamos que algún día fuimos novatos en lo que ahora dominamos o conocemos en profundidad. Este es un gran error y debemos saber animar a las personas que comienzan algo a que sigan todos los días en ese proceso continuo y lento. Irán viendo las mejoras día a día y a la vuelta de unos meses verán la tremenda evolución. Se pasará de ser un novato, a dar los primeros pasos de forma autosuficiente, a ser usuarios independientes de nivel básico, a defendernos con soltura, a ser usuarios aventajados e independientes y hasta pasar a dominarlo. Pero esto solo se conseguirá con la práctica; cuantas más horas de práctica hagamos, mayor será el conocimiento. El practicar algo nos ayuda a pulir, mejorar, seguir aprendiendo y adquirir las horas de aprendizaje necesarias para volar y ser buenos en eso que queremos aprender. Eso sí, cada uno puede decidir bajarse en el nivel que considere suficiente en cada nueva materia que aprenda. No todos necesitamos ser expertos en todas las materias o áreas. A veces, es suficiente con tener conocimientos básicos para defendernos. Todo dependerá de para qué necesitemos esos conocimientos o herramientas.

Lo que no tiene ninguna lógica ni coherencia es que, por ejemplo, nosotros recomendemos aprender algo a otro para nuestra profesión o sector que nosotros mismos ni usamos o conocemos.

Las personas, con el paso del tiempo, no es que no podamos aprender cosas sino que nos volvemos cada día más perezosos. Y no olvidemos que cuanto menos hacemos menos ganas tenemos de hacer o aprender algo nuevo.

Tenemos que hacerlo poco a poco y no cuesta tanto dedicar un tiempo a la semana o al mes a investigar las nuevas tendencias, herramientas, normativa que afecta a nuestro sector o sectores cercanos. Hoy en día, existe mucha información y es fácil acceder a ella. Otra cosa es que queramos poner excusas para no hacerlo.

Por ir finalizando procedo a lanzaros unas cuantas preguntas: ¿Hace cuanto tiempo que no haces un curso? ¿Estás al día de las novedades de tu sector o profesión? ¿Qué has aprendido nuevo en lo profesional en este último año? ¿Qué retos a nivel de conocimientos os habéis puesto para este nuevo año que ya hemos comenzado? ¿Por qué motivo no seguís aprendiendo nuevas cosas?

Por supuesto, cada uno de vosotros sois libres de hacer lo que queráis con vuestras vidas, sin embargo, no será lógico quejarse si vuestra opción ha sido darle la espalda al avance de los tiempos.

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿CONOCES LOS PROCEDIMIENTOS PARA COMUNICAR DETERMINADAS COSAS EN TU DEPARTAMENTO O COMPAÑÍA?

Los directivos de todas las compañías dicen que la comunicación es crucial para el buen funcionamiento de las mismas. Y son los mismos que piensan que en sus organizaciones, todo funciona a las mil maravillas. Suelen remitir a sus manuales de comunicación donde figuran todos los procedimientos que por supuesto categóricamente dicen que se cumplen. Pero, de nada sirve tener un manual de comunicación que no se aplique en la práctica y que la mayoría de los empleados desconozca a la hora de tener que comunicar algo.

Como no hay nada mejor que encontrar las respuestas por uno mismo, podremos hacer unas preguntas que nos harán salir de dudas de si nuestra organización tiene una comunicación óptima o no. Así que os recomiendo seleccionar a un grupo reducido de empleados y preguntadles: ¿Te has leído el manual de comunicación? ¿Conoces los procedimientos para comunicar determinadas cosas en tu departamento o compañía? ¿Se aplica el manual de comunicación en los procesos corporativos diarios? ¿Está integrado ese manual de comunicación en la estrategia corporativa? ¿Los directivos cumplen y conocen esos protocolos de comunicación corporativa?

El gran problema en las compañías es la falta de homogeneidad a la hora de comunicar determinadas cosas, sin embargo, cada departamento o responsable lo hace como quiere o como le apetece, sin seguir un protocolo igual para todos. Es decir que determinados cambios departamentales se comuniquen en determinados plazos, con el mismo formato, que todas las personas se enteren a la vez, etc. Este tipo de discrepancias son las que producen problemáticas porque la política comunicativa debe seguir el mismo enfoque para que las personas tengan claro cómo funciona.

Un claro síntoma que la comunicación en las organizaciones falla es cuando algún cambio importante a nivel organizativo, procedimental o departamental es conocido por todo el mundo antes de hacerse el comunicado oficial. La forma de darse a conocer ha sido más por el rumor o el cotilleo. Es decir, se producen determinadas frases tipo “Me he enterado de esto y te lo cuento a ti pero no se los digas a nadie” o surgen los rumores por la falta de comunicado sobre cambios que se están comenzando a realizar sin decir nada. Este tipo de comportamientos corporativos poco profesionales generan decepciones en las personas afectadas por los mismos por la incertidumbre que les generan los mismos.

Imaginemos que se va a producir un cambio departamental en una compañía. Los pasos adecuados serían, en primer lugar, comunicárselo a las personas afectadas, indicándoles toda la información necesaria para que sepan cómo se van a quedar a partir de esa fecha. El siguiente paso es comunicárselo a todo el departamento afectado y prácticamente de forma inmediata, tras hacer ese segundo paso, lanzar el comunicado oficial a toda la organización para que exista una coherencia y sincronía comunicativa que evitará los rumores y las filtraciones. No se puede hacer primero y comunicar cuando ya ha pasado. Ya no tendrá el efecto esperado y obviamente, quedará en entredicho, la comunicación corporativa.

La comunicación falla en las organizaciones porque las personas que las dirigen no saben o no están por la labor de implementar una política comunicativa práctica, lógica y realista. El proceso comunicativo en una empresa deber seguir una planificación flexible, sin olvidar el componente humano. Es decir, la forma de comunicar una cosa u otra dependerá de en qué media afecte a las personas o no. La comunicación debe adaptarse a cada tipo de circunstancia y no olvidar el tacto y la profesionalidad. Las formas de comunicar las cosas dicen mucho de las compañías. Algunas cosas deben comunicarse en persona, otras por escrito oficial y otras pueden hacerse, incluso, por email. Lo que está claro es que los primeros que deben saber la información son los afectados y darles tiempos para que lo asimilen y tengan todo claro. No sería la primera vez que en una empresa todo el mundo sabe lo que va a ocurrir excepto la persona afectada.

En las empresas suele ser muy habitual oír a los responsables de las mismas decir que lo más importante son sus personas, es decir, su capital humano. Eso se demuestra desde la acción viendo como se comunica a las personas las cosas dentro de esa organización.

La comunicación debe adaptarse a los valores corporativos, a la misión y a la visión que son el estandarte de cada empresa. No podemos presumir de esos valores, misión y visión cuando después no están reflejados en el funcionamiento diarios de las empresas. Esto suele ocurrir más de lo que nos gustaría.

Comunicar requiere ponerse en el lugar de los demás y pensar cuál sería la forma adecuada en la que les gustaría enterarse de las cosas. Además se debe pensar cuál es la forma de hacerlo y con qué lenguaje, para que se adapte a todos los públicos a los que va dirigido para que lo entiendan. La comunicación es un arte que requiere tiempo y sentido común.

¿Cuál es la política comunicativa de vuestra organización? ¿Cuáles son los principales errores comunicativos en vuestras empresas? ¿Qué protocolo comunicativo consideráis adecuado a nivel corporativo? Cuéntanos tus experiencias positivas y negativas a nivel de comunicación corporativa.

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Autor: Juan Martinez de Salinas