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¿QUÉ OTRO TIPO DE CANDIDATO INADECUADO PODRÍAMOS AÑADIR A ESTA LISTA?

Cada vez es más complicado cViaje Costa Rica 2013onseguir una entrevista de trabajo debido a la brutal competencia que existe en la actualidad ante la escasez de ofertas. Sin embargo, todos los días se formalizan contratos en España. Sólo necesitáis un puesto de trabajo para vosotros.

Muchos candidatos siguen sin valorar el tener una entrevista y cometen errores evitables. ¿Cómo? Tan sencillo como ponerse en el lugar del entrevistador y pensar qué actitudes y comportamientos son inadecuados.

EL CANDIDATO PASOTA

Es aquel que va a una entrevista, mostrando menos interés que las personas que no se han inscrito a esa oferta. ¿QUÉ HACER? Uno debe mostrar su interés, competencias y valía en el tiempo que dura la entrevista. Es durante ese tiempo que se os valora, así que hay que aprovechar y “venderse” lo mejor que uno pueda.

EL CANDIDATO PENA PENITA PENA

Siempre nos encontramos uno que viene quejándose de lo mal que le va en la vida. Por supuesto, todos podemos tener un mal día. ¿QUÉ HACER? Olvidarnos de exteriorizar esos problemas en el breve espacio de tiempo que dura la entrevista. Hay que tener en cuenta que la apatía y el pesimismo no ayudan porque ese tipo de comportamientos se transmiten con el lenguaje no corporal. Y ahora os pregunto yo ¿vosotros contrataríais a una persona con es actitud independientemente del perfil que tenga?

EL CANDIDATO COMO PEDRO POR SU CASA

Aquellos que entran al lugar de la entrevista y más que sentarse se tiran en la silla como si estuviesen en su propia casa. A veces el entrevistador debe de inclinar la cabeza para verles porque están totalmente tumbados o puestos en posiciones de retorcimiento que si se lo pidieses adrede como prueba en el proceso de selección no lo harían. Incluso se permiten el lujo de juguetear y cambiar de lugar objetos que se encuentran en la mesa del entrevistador. ¿QUÉ HACER? Ante todo, se debe estar en una postura adecuada y relajada teniendo en cuenta que estas en una entrevista y debes transmitir una buena imagen. De la misma forma debéis evitar poneros a juguetear con los utensilios existentes en la mesa de la entrevista porque eso desvía la atención y da una imagen de que hacéis lo que os da la gana y eso no es positivo. Mucho menos poneros a chupetear, lametear y morder el bolígrafo vuestro o del entrevistador aunque tengáis la tentación porque antes de hacerlo debéis preguntaros ¿os han dado tanta confianza o os han pedido que hagáis eso?

EL CANDIDATO VAGABUNDO

Suelen aparecer de vez en cuando, personas cuyo aseo personal deja mucho que desear. Incluso, aquellos que deciden limpiar ciertas partes de su cuerpo durante la entrevista. ¿QUÉ HACER? Dejarlo para la intimidad, por su puesto, antes de la entrevista para acudir con una imagen respetable. Nada de ponerse a buscar tesoros en narices u oídos. Igualmente las manos quietas y nada de tenerlas en la boca para morderos las uñas o quitaros los pelarzos aunque eso lo hagáis para relajaros porque por si lo habíais olvidado estáis en una entrevista. 

Las manos y brazos relajados porque de momento no sois un concertista famoso que dirija a su banda de música clásica y estáis en esa entrevista para otro tipo de puesto. Eso distrae y da la sensación de posiciones forzadas.

EL CANDIDATOR BROKER

Ir sin compromisos a corto plazo ese mismo día porque a veces os pueden hacer varias pruebas y desarrollarse en varias horas. Normalmente suelen avisar de la duración aproximada pero no siempre. Algunos candidatos cuando ven las pruebas les entran las prisas porque han quedado, se acuerdan que tienen cita en el medico o cualquier otra excusa. ¿QUÉ HACER? No podéis iros sin acabar las pruebas así que despejad vuestra agenda el día que tengáis entrevista siempre y cuando sea posible.

EL CANDIDATO GRACIOSILLO

¿Desde cuando el entrevistador es tu colega, con el que bromeas de todo lo que se te ocurre? ¿QUÉ HACER? Cuidado con las bromas y los chistes porque el sentido del humor es mejor reservarlo para situaciones más propicias y cuando ya exista una cierta confianza para evitar conclusiones equivocadas.

EL CANDIDATO… ¿DÓNDE ESTOY?

Nos encontramos a veces con especímenes que no saben ni a qué han ido a la entrevista. Parece como si se hubiesen puesto en una cola para ver que daban u ofrecían. ¿QUÉ HACER? Debéis informaros sobre la empresa a la que vais para tener una idea ya que pueden preguntarlo.

EL CANDIDATO ORADOR

La entrevista, según quienes, parece que es la oportunidad para recitar la vida, sea o no sea de interés para el entrevistador. ¿QUÉ HACER? Evitad los monólogos porque debéis dejar hablar al entrevistador. Eso supone que tenéis que escuchar a la otra parte porque sino lo hacéis en la entrevista mucho menos lo haréis después. Antes de contestar, uno debe pensar cuál es la mejor forma de responder porque las cosas se pueden decir de muchas formas y por ello producen consecuencias diversas.

EL CANDIDATO MANOS EN LOS BOLSILLOS

Es muy normal ver como la gente acude a una entrevista con las manos en los bolsillos. ¿QUÉ HACER? Siempre recomiendo que llevéis un currículum actualizado, incluso, varios por si acaso hay más de un entrevistador. Debéis llevarlo en una carpeta o portafolios para que esté intacto y perfecto para leer. Así que prohibido llevarlo doblado en múltiples pliegues en plan mapa del tesoro antiguo hallado tras años de estar perdido. Igualmente da mala imagen llevarlo enrollado en plan catalejo.

EL CANDIDATO KOLEGA

¿Qué os parecería que apareciera un candidato diciéndoos “Hola kolega, qué tal con tu piva? No es vuestro colega. ¿QUÉ HACER? Debéis tratar al entrevistador de usted, independientemente de que se mayor o joven,  a no ser que él os pida que le tuteéis. Porque debéis saber guardar las distancias y adaptaros a las diversas situaciones.  Cuidado con el lenguaje que usáis, así que nada de tacos o palabras mal sonantes, es decir, es le momento de demostrar vuestra verborrea con las mejores expresiones, que dejen clara vuestra valía y la exquisita forma de haceros entender.

EL CANDIDATO MODELO DE LOS AÑOS 80

¿Pero qué lleva puesto el de fuera? Diría vuestra recepcionista a la hora de anunciaros la llegada del candidato. ¿QUÉ HACER? Ante todo, debéis llevar una apariencia discreta, que no llame la atención en ningún sentido porque debéis destacar por lo que sois y no por lo que lleváis para evitar malentendidos. Nada de accesorios que os tapen los ojos. Todos los instrumentos que puedan sonar apagados aunque seáis de los que pensáis que “A esas horas no os llama nadie” porque siempre hay una primera vez para todo.

 

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿CUÁNTO TIEMPO PODÉIS ESTAR SIN ESTAR CONECTADOS A LAS REDES SOCIALES?

La red nos está permVerano 2013itiendo estar cada vez más conectados al mundo virtual pero como con todo, hay que tener en cuenta que no se puede vivir exclusivamente en la red. Hay que ser consciente de que hay que optar por un término medio. Algunas personas están todo el día hiperconectados, es decir, su vida gira alrededor de la red. Nosotros debemos controlar a la red y no ella a nosotros. Todo, en exceso, es malo.

Muchos son los que consultan ya su móvil nada más levantarse, en el baño, cuando ven la tele, cuando han quedado con sus amigos a tomar un café, en sus conversaciones de trabajo, etc. Es decir a uno le surge la pregunta de si en algún momento dejan de estar conectados a sus múltiples herramientas en la red.

Debemos saber diferenciar nuestra vida en la red y fuera de ella. Cada una de las facetas tiene sus momentos. Debemos saber dar a cada una de ellas la verdadera importancia. Está claro que es más importante la vida fuera de la red y debemos saber cuidarla. Muchas veces se desatiende esta faceta por estar conectado. Algunas personas tienen en la red su modo de vida y entretenimiento. No debemos sacrificar una por otra. Siempre defiendo que se pueden complementar ambas.

Como consejo sugiero establecer nuestra planificación de tiempo diario y semanal con la correspondiente flexibilidad que se debe tener. Todos sabemos lo que tenemos que hacer cada día de forma prioritaria y debéis especificar cuánto tiempo podéis dedicar a cada cosa. La clave está en respetar esos tiempos y hacer lo que se pueda gestionar en ese tiempo. Lo que no se haga, se queda para el día siguiente que tengáis tiempo para gestionarlo. Por ello, es vital que sepáis establecer la prioridad adecuada y objetiva a cada cosa. Os planteo las siguientes preguntas: ¿Cómo determináis la prioridad de las tareas o cosas a realizar en el día? ¿Comenzáis por lo que os gusta más o menos? ¿Respetáis los tiempos marcados para cada tarea o actividad? ¿Qué escusas buscáis para justificar los incumplimientos reiterados?

Está claro que cada persona somos un mundo y nuestras prioridades y necesidades son diferentes en función de nuestras circunstancias personales, familiares y profesionales. Sin embargo, estar todo el día conectados no es saludable porque nos puede apartar y aislar en exceso. Debemos también tener nuestro tiempo de relax fuera de la red haciendo otras múltiples cosas que se pueden hacer sin estar conectado.

Además de esa planificación que os comentaba anteriormente, aconsejo establecerse una rutina diaria de encendido y apagado de nuestros artilugios tecnológicos. Después tenemos que establecer el momento de encenderlos. No es recomendable que sea lo primero que se haga nada más levantarse porque debemos dedicar tiempo para nosotros para despertarnos, estirarnos, asearnos y prepararnos para comenzar la jornada. Al finalizar esto, sí que podemos establecer la rutina de encender estas herramientas tecnologías que forman parte de nuestra vida. No es recomendable tener estos artilugios encendidos por la noche sino que debemos marcar una hora de apagado y desconexión automático de estas herramientas.

Tenemos también que ser coherentes con lo que hacemos en la red y dar prioridad a las tareas que son vitales para nuestro trabajo. No pasa nada por no actualizar tu cuenta de twitter, ni tu perfil de facebook o de otras múltiples herramientas disponibles. Determinados correos electrónicos pueden contestarse más adelante.

El exceso de información a la que estamos expuestos hoy en la red nos distrae y nos desconcentra. Debemos filtrar y dar prioridad a determinada información porque es imposible poder canalizar, sintetizar y leer todo lo que nos llega.

Es recomendable marcarse períodos al día, a la semana, al mes, al trimestre, al semestre o al año de desconexión total en función del tiempo libre que tengamos para permanecer desconectado de aparatos tecnológicos. Yo lo llevo ya probando desde hace un tiempo y va fenomenal. Al principio, a uno le entra el mono de necesitar mirar sus aparatos tecnológicos y su cabeza le engaña y estimula con el “por si acaso”, “tal vez tengas”, “debes hacerlo”, sin embargo, una vez superados esos momentos de estrés mental, te das cuenta de que puede esperar y que la red puede vivir sin ti como lo hacía antes de que llegases.

Muchas veces, cuando estamos manteniendo una conversación con otras personas nos dedicamos a estar mirando a la vez el móvil o cualquier otro de los múltiples aparatos tecnológicos que tenemos y aunque digamos que prestamos atención no estamos ni a una ni a otra cosa. Yo, el primero que en alguna ocasión lo he hecho y me doy cuenta que está mal. Debes ser consciente de que lo primero es atender a la persona con la que estás. Otra cosa es que te entre una llamada urgente que estás esperando pero no para mirar el email porque te entra esa necesidad. Las obligaciones y necesidades nos las creamos nosotros mismos.

La red nos ha aportado grandes avances, sin embargo, el otro día leía una noticia cuyo titular era que uno de cada tres jóvenes usa las redes sociales desde el baño y creo que esto ya es pasarse y nos debemos parar a pensar. Se me ocurre lanzar unas cuantas preguntas a raíz de este tema: ¿desde qué sitios más extraños os conectáis a las redes sociales? ¿Cuántas horas estáis conectados al día a la red? ¿Cuánto tiempo podéis estar sin estar conectados a las redes sociales? ¿Qué significa para vosotros la red en vuestras vidas?

Por supuesto las prioridades y necesidades de todos han cambiado con las nuevas tecnologías que nos dan comodidad, seguridad e inmediatez. Aunque también tenemos que saber ver que hace unos años podíamos vivir sin ellas y es cuestión de buscar el punto intermedio de integración en nuestras vidas. Debemos controlar nosotros las nuevas tecnologías y no ellas a nosotros.

Cuéntanos como estas integradas las nuevas tecnologías en vuestras vidas. ¿Consideras que estar hiperconectados es bueno o malo?

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿Nos comportamos igual de forma personal y profesional en los social media?

Me imagino que la respuesta ya sabéis que es negativa. Aquello de que por ejemplo en Facebook no se deben de poner fotos personales si quieres emplear esta plataforma a nivel profesional, es un consejo por todos conocido. Como una foto indiscreta en tu muro puede perjudicar tu reputación online, y más si eres profesional, es algo que se debe de tener en cuenta.

Por ese motivo los comportamientos que tenemos los usuarios de las redes sociales difieren de forma considerable a la hora de utilizar las diferentes plataformas e, incluso, a usar unas u otras dependiendo de que lo que estemos haciendo o comentando sea un asunto personal o un asunto profesional.

La forma de expresarnos, el lenguaje utilizado, los contenidos que compartimos,…, todo difiere si estamos buscando mantener un contacto personal que si estamos tocando un tema profesional. El problema radica en que la reputación online es única, no pudiendo separar entra la reputación online personal y la reputación online profesional cuando hablamos por ejemplo de un profesional o freelance.

Implica el tener un tacto especial y un cuidado máximo en los detalles, contenidos y formas en las que se actúa en las redes sociales. Incluso, se puede escoger actuar de una forma  o de otra dependiendo de las plataformas social media en las que se esté interactuando.

Veamos cosas curiosas:

1º Salvo Facebook, podemos ver que hay una gran diferencia entre los porcentajes de usuarios que tienen perfiles profesionales en las redes sociales frente a los perfiles personales. Facebook va por libre, casi todo el mundo que tiene un perfil profesional también tiene uno personal, cosa que no pasa en el resto de plataformas. Esto nos indica que , probablemente, es la plataforma con más riesgo de malinterpretar nuestra participación por eso preferimos tener de forma clara dos perfiles diferenciados.

2º Frente a un 94% (63% + 31%) creen que los perfiles profesionales deben de preocuparse más por los clientes, desde los perfiles personales (incluidos los de los freelance por ejemplo) solo es un 69% (23% + 46%). Esto nos hace creer que aunque se sea un freelance o profesional independiente, sería conveniente tener una fanpage donde volcarse más en los potenciales clientes, que el realizar esto desde nuestro perfil personal.

3º Tanto en Facebook como en Twitter, el tener un perfil profesional hace que nos fijemos más en otros perfiles de empresas o profesionales. El 71% de los perfiles profesionales en FB siguen a tros perfiles profesionales siendo en Twitter nada más y nada menos que un 92%.

Conclusión, si vas a entrar en los social media, mejor separar la vida profesional de la personal.

¿Será cuestión de culturas?

El otro día me sucedió un hecho que a pesar de tener su grado de humor, me ha dejado una gran inquietud y preocupación.

Reunión de la comunidad de vecinos. Exactamente 24 pisos de los cuales unos vecinos son nuevos ya que han comprado recientemente una vivienda y son de nacionalidad china.

Hoja informativa: Junta Ordinaria 1ª convocartoria a las 20.00h , 2ª convocatoria a las 20.30h.

Casualmente entraba yo en el portal a las 19.55h y, como siempre, por falta de memoria por mi parte, no me acordaba de la reunión vecinal. Para mi sorpresa me encuentro a un sólo vecino, el vecino nuevo chino que me pregunta si no hay una reunión a las 20.00h.

Ante esta situación no pude que por menos que sonreirme y comentarle que efectivamente a las 20.00h estaba convocada la reunión pero que no se preocupase, que se fuera a tomar un café porque seguro que hasta las 20.30h no llegaría nadie, incluso ni el administrador de la comunidad.

Se echo a reir y note sorpresa en su cara. Read more

Los valores que priman en la sociedad actual

Observando los comportamientos de nuestros jóvenes a uno le surge la pregunta de si estamos haciendo las cosas bien.

Personalmente, soy de la opinión de que cada vez vamos perdiendo más en valores y en comportamientos cívicos y pondré unos cuantos ejemplos para que se entienda.

Hace 10 ó 15 años, suspendía un niño unas cuantas asignaturas y les tocaba a los padres ir a hablar con el tutor y dialogando, veían que su hijo tendría que estudiar y esforzarse más y pondrían empeño por ayudarle y estar más al tanto de la metodología usada por su hijo en casa.

Hoy, suspende un niño unas cuantas asignaturas y los padres piden cita con el tutor para increpar y exigir responsabilidades a los profesores porque dicen que su niño suspende porque le tienen manía o porque no le enseñan bien.

En la actualidad, los padres son mucho peor que sus hijos y al ver a los progenitores, uno entiende muchas cosas de su comportamiento y bajo rendimiento escolar.

Por supuesto, tengo que aclarar que no es mi intención generalizar y no pretendo meter a todos en el mismo saco. Lo que si que es alarmante es que este tipo de comportamiento está creciendo más generalizadamente de lo que debería.

En España vamos de un extremo a otro: antes, el profesor siempre tenía la razón y el alumno la culpa; ahora es todo lo contrario. No es ni una cosa ni otra y debemos razonarlo.

Para empezar, determinados comportamientos son reprochables de todo el mundo independientemente de que sean vuestros hijos y así se lo debéis hacer ver. Si vuestro hijo insulta o agrede a un compañero y vosotros le dais una palmadita en la espalda, no hacéis más que agravar el problema porque no reeducáis esa conducta de forma adecuada sino que la incentiváis. Y siendo sarcástico, aun pensareis que la culpa fue del chico agredido por dejarse pegar…… está claro que si pensáis así tenéis un grave problema de comportamiento y valores que no es normal.

Cuando uno suspende una asignatura, en la gran mayoría de los casos, salvo contadas excepciones que siempre las hay, suele ser porque ese alumno no lleva los conocimientos a un nivel óptimo para demostrar que tiene suficiente soltura en esa materia y demostrarlo. Así que no se soluciona con bajar el listón y dejar que los alumnos pasen con determinadas asignaturas pendientes al siguiente curso porque esto es un parche y no se ataja sobre le verdadero problema.

También la metodología usada por algunos profesores deja mucho que desear y se limitan a recitar la asignatura sin pararse a analizar si lo van comprendiendo el grupo heterogéneo de alumnos que tiene y ver cómo puede ayudarles dentro de sus posibilidades para que asimilen y avancen en colaboración estrecha con su entrono familiar. 

La sobreprotección actual que reciben los menores y adolescentes no es buena porque los hace más dependientes y vulnerables. Debéis dejarles claro a vuestros hijos lo que esta bien y lo que esta mal sin olvidaros de estar al tanto de la vida de vuestros hijos conversando habitualmente con ellos y conociendo a su entorno de amigos cercanos para prevenir males evitables.

La educación de vuestros hijos también es responsabilidad vuestra y todos al acabar nuestra jornada laboral nos apetece desconectar de todo y de todos, sin embargo, vuestros hijos requieren vuestra atención porque sino se cerrarán en banda porque les habéis ignorado. No es cuestión de darles todos los caprichos como recompensa sino de prestarles atención y sentir que os tienen para lo que precisen.

No olvidemos que los hijos son vivo reflejo de sus padres, por lo general. Repiten expresiones, actitudes, formas de pensar… La educación empieza en casa.

Cuando un hijo tiene un problema y no tiene la suficiente confianza para contárselo a sus padres ¿de quién es el problema?

Sólo pienso que debemos reflexionar y trabajar en recuperar  valores como el respeto, la sinceridad, la comunicación, la educación, el saber estar, etc. que se van perdiendo día a día más. No hace falta irse muy lejos para comprobar que esto no funciona y sino fíjate en el transporte publico, en el supermercado,  etc.

Quizás el problema parta también de la excesiva tolerancia y pasividad de todos nosotros a la hora de ver cómo se van tolerando este tipo de cambios no justificables que hace que todos los adquiramos. ¿A cuantas personas de vuestro entorno laboral conocéis que os dicen buenos días por la mañana? Y esto es trasladable a muchas situaciones.

Un simple buenos días al entrar en una tienda o subirse al autobús, no cuesta nada, pero estamos en crisis y ahorramos en palabras. Tampoco cuesta nada ayudar a una persona mayor o necesitada. En el trabajo, nuestro mundo es intocable y la crítica a nuestros compañeros es constante… y punzante, pero… ¿Necesaria? ¿Saludable para la unidad de empresa? ¿Quién es peor, el que hace mal las cosas o el que es consciente que el otro comete errores pero no hace nada para que lo solvente?

Nos hemos convertido en una sociedad individualista, donde sólo nosotros tenemos la razón indiscutible.

¿Qué opinas de los actuales valores que priman en la sociedad?

Autor: Juan Martinez de Salinas