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¿Qué es lo que más valoras en un ‘jefe’?

Sabéis que no me gusta nada llamar a los superiores ‘jefes‘, pero realmente en este país es lo que abunda por desgracia. Y a raíz de una pequeña historia que os cuento vamos a intentar ver lo que más valoramos en un jefe.

Una vez estaba una persona ‘a lo suyo’, cuando le comentan que alguien de su networking ha dado su nombre a un tercero que quiere montar un proyecto empresarial en el que en principio encaja su perfil profesional. Efectivamente, este tercero se pone en contacto telefónico y le comenta en 5 minutos ‘vidas, obras y milagros’, no del proyecto en cuestión, sino de su trayectoria profesional. Le indica que le mandará un resumen del proyecto para que le plantee dudas al respecto para su participación. El presunto ‘jefe‘ remite una idea del proyecto, al cual, el candidato le reenvía una serie de preguntas. Cuatro meses después sigue esperando que las conteste. Lo peor del caso es que esta persona se entera al cabo de un tiempo, que el que iba a ser su jefe anda comentando a otras personas que le había llamado para indicarle que no daba el perfil y se lo había explicado correctamente, cosa que no era de verdad ni por asomo. 

Este podría ser un ejemplo real que nos ayude a ver que más valoramos en la figura de un jefe. Read more

Comunicacion asertiva

Saber decir “No” es un resumen de lo que es la “Asertividad“.

¿Te ves a ti mismo diciendo “Sí” en situaciones en las que en realidad tenias que decir “No”?. ¿Encuentras dificultad para expresar su descontento frente a los demas y a su entorno, aunque crees que es justificado?.

¿Te cuesta aceptar un elogio?

Si contestas de modo ositivo a cualquiera de las anteriores preguntas podrías no ser tan asertivo en su forma de comunicar como desearías serlo.

¿Qué es ser asertivos?.

Asertividad, una voz relacionada con las comunicaciones que se ha incorporado al lenguaje común de las personas.

Al definir lo que es la asertividad nos referimos a una forma para interactuar efectivamente en cualquier situación, incluyendo aquellos momentos en las relaciones entre los seres humanos que representan un reto para quien envía un mensaje, debido a que a través de éste se puede confrontar o incomodar a quien lo recibe.

Cuando hablamos de aprender a ser asertivos nos referimos a promover el desarrollo de las habilidades que nos permitirán ser personas directas, honestas y expresivas en nuestras comunicaciones; además de ser seguras, auto-respetarnos y tener la habilidad para hacer sentir valiosos a los demás.

Una de las definiciones que utilizamos es la siguiente:

Respetar y expresar aquello que necesitas, sientes y piensas y obrar en consecuencia, sin pasividad o agresividad.

A veces lo llamamos “saber decir las cosas” o en el otro extremo, “no dejarse avasallar”, y nos referimos normalmente a ser capaces de pedir lo que es nuestro, sin necesitar pasar por encima de nadie ni dejar de decir lo que realmente pensamos por miedo a la reacción. Habrá quien piense que estamos hablando de una postura egoísta, de soltar aquello que nos venga en gana y desentendernos de las consecuencias. Nada más lejos de su significado.

Examinar los propios intereses y estimar en qué medida deben ser respetados. No es un capricho momentáneo, sino lo que realmente quiero.

Observar la conducta específica del otro y determinar su estilo de comportamiento.

Gestionar los sentimientos frente a los demás para no tener conductas agresivas o pasivas. Al saber cómo es quien tengo delante, puedo comprender cómo le va a sentar aquello que yo le diga.

Ponerse en el lugar del otro y tratarlo asertivamente, aunque él no se comporte de igual manera. No entrando en juegos ni dinámicas que nos alejen de nuestro objetivo

Comunicarse con asertividad permite la transmitir nuestras necesidades o deseos de forma madura y racional sin provocar el rechazo o malestar de la otra persona.

Utilizar correctamente la comunicación asertiva es una de las herramientas necesarias en el mundo laboral (se une a las características del buen líder) y personal.

¿Cómo comunicarse efectivamente?
Comunicación asertiva no verbal
Cuerpo firme sin parecer rígido. Postura relajada.
Mirar a los ojos (No demasiado fijamente: se interpreta como agresividad)
Sonreír levemente
No acercase excesivamente a la otra persona. Invade su terreno personal, lo que incomoda.
Lenguaje asertivo
Expresar nuestros deseos o necesidades con formulas similares a:
“Me gustaría que …”
“Te necesito para …”

Evitar disculparse con expresiones similares a:
“Siento tener que pedirte esto, pero …”
“Si no te importase demasiado, me harías un favor si…”

Pasos para realizar un petición de forma asertiva
Llame a la persona por su nombre.
Exprese su petición claramente
Explique las razones
Invite a hacer comentarios
Pregunte si necesita algo para cumplir la petición
Acuerde los detalles de cuándo necesitará lo solicitado

Ser asertivo implica:

.Tener una comunicación intrapersonal muy efectiva consigo mismo: Ser conscientes de nuestros pensamientos, sentimientos, motivaciones, necesidades y deseos sin juzgarlos, administrar nuestras emociones y asumir la situación de manera responsable.

.Encontrar el valor que se tiene por quien se es, la consciencia de ser tan importantes como cualquier otra persona en este planeta. No más importantes, pero tampoco menos, ni el mejor ni el peor, todos igual de importantes.

.Es administrar nuestras emociones y asumir la situación de manera responsable.

.Saberse y sentirse bien por los talentos recibidos y por las cualidades desarrolladas. Es reconocer que nuestra inteligencia es suficiente para valorar nuestras situaciones, y tomar decisiones sin necesidad de la aprobación de otros.

.Haber aprendido a reconocerse, y esto representa tener una imagen positiva de si misma(o), y un sentimiento positivo que se han logrado a través de un aprendizaje continuo, idealmente el ser asertivos debería de llevarnos a trabajar conscientemente hacia una solución de “Ganar – Ganar” esto significa asegurarnos que todas las partes involucradas encuentren satisfacción a sus necesidades tanto como sea posible.

La asertividad es innata y aprendida.

De manera que el camino hacia la asertividad, puede convertirse en un aprendizaje, un proceso nuevo de descubrimiento de las potencialidades que se tienen en una relación consigo mismo es un comportamiento aprendido. Si corremos con la suerte de contar con buenos modelos de personas asertivas durante nuestra infancia, será natural para nosotros desarrollar ese hábito, de otra manera posiblemente nos encontremos en la situación de desear cultivarlo.

Algunas personas evitan ser asertivas porque temen desagradar a otros y no ser aceptados por esto. Sin embargo, aunque se podría evitar una desavenencia inmediata al evitar ser asertivos, a la larga podría lastimarse la relación. Esto también podría suceder si evita hacer valer sus derechos y permite que se aprovechen de usted una y otra vez. Algunas personas encuentran dificultad en ser asertivas por actitudes negativas aprendidas durante la infancia, en esos casos ayuda concentrarse en lo positivo en nosotros, los demás y la situación. Comience a expresar lo que le agrada de sus amigos y familia y pronto le devolverán los elogios.

Las personas deben estar preparadas para manejar inteligentemente los conflictos interpersonales. Estos surgen naturalmente, debido a que los individuos poseen creencias, sentimientos y deseos divergentes. De no manejarse con cuidado, estos conflictos pueden causar sentimientos de inseguridad, exclusión, irritación y frustración.

Tales situaciones de tensión pueden prevenirse por medio de un comportamiento asertivo responsable. No obstante, muchas personas obvian el valor de promover el comportamiento asertivo. Algunas personas que se oponen al entrenamiento en asertividad debido a que confunden el comportamiento asertivo con el agresivo. Cuando estas personas escuchan la palabra “asertividad”, imaginan personas que demandan sus derechos en forma ruidosa y ofensiva. Dichas personas consideran que entrenar a alguien para ser asertivo significa convertirlo en un ser calculador y manipulador, que intenta controlar a los otros con el objeto de lograr fines egoístas. Ellos temen que la asertividad transforme a personas agradables e seres rebeldes e irritables. Nada podría estar más alejado de la realidad, ya que esas características son típicas del comportamiento agresivo y no del comportamiento asertivo.

El hecho es que el comportamiento de las personas fluctúa entre la pasividad y la agresividad, y el comportamiento asertivo se ubica entre esos dos extremos. La asertividad se basa en valores humanos que sólo pueden ser beneficiosos para la comunicación interpersonal. Una vez que las personas comprenden realmente las metas, derechos y comportamientos asertivos, aprecian con prontitud su valor en promover el desarrollo de conceptos saludables de la autoestima y la habilidad interpersonal efectiva.

En un clima adecuado, los individuos pueden lograr sus derechos sin perjudicar a otros ni ir en contra de los derechos de los demás. La actuación asertiva ayuda a que las personas controlen su comportamiento (siendo menos temerosas y más expresivas sin llegar a la agresividad y hostilidad). Al aplicarse correctamente, la asertividad establece un balance de poder entre individuos en conflicto, de manera que cada uno obtenga provecho de la interrelación. El propósito no es someter a otros, sino más bien asegurar la satisfacción mutua en la resolución de conflictos.

La meta principal de la asertividad consiste en mejorar la auto imagen y aumentar la efectividad en situaciones sociales y profesionales. El comportamiento asertivo puede optimizar la contribución del individuo a la organización o en general a un contexto social. Sin embargo, este comportamiento puede lograrse solamente si comprendemos y respetamos los derechos individuales.

Técnicas

Para ayudarnos a ser asertivos es importante tener una visión positiva de la vida y un sentido de nuestro valor como seres únicos, tener claros nuestros derechos y responsabilidades, resulta útil expresar algo positivo a cada persona con quien trate en el día, aunque sean solo pequeños detalles, recuerde que estos pueden hacer grandes diferencias.

Hacer una lista de las cosas que más nos gustan de nuestro trabajo y hogar es una buena idea para comenzar a entrenarnos para ver lo positivo de cada situación. Una vez terminada esa lista elabore otra con sus mejores atributos personales, esto le permitirá mantener una perspectiva clara al surgir situaciones que le brinden la oportunidad de actuar asertivamente.

Para facilitarle ser asertivo es importante identificar sus derechos, como ser humano usted tiene derecho a:

Alcanzar sus metas
Decidir el rumbo de su vida
Sus propias opiniones
Mejorarse a si mismo
Privacidad
Cometer errores
Emplear alguna o todas las siguientes técnicas nos facilitaría la labor:

Comunicación Asertiva
Haga valer sus derechos. Insista en ser tratado de manera justa. Sea tan claro y especifico como pueda al expresar lo que quiere, piensa y siente.

Disentir Pasiva y Activamente
Cuando usted no esté de acuerdo con alguien, no es recomendable fingir estarlo sólo por “mantener la calma” sonriendo, asintiendo o prestando atención. Sería más beneficioso a largo plazo cambiar el tema o expresar nuestro desacuerdo más activamente.

Preguntar Por Qué
Si un persona le solicita hacer algo que le parezca poco razonable o desagradable pregunte “por qué” debe hacerlo. Como adultos merecemos una explicación y es nuestro derecho insistir en una explicación convincente.

Hablar de usted mismo
Si ha hecho algo que considera deseable de compartir hágalo, permita que los demás se enteren. También permita que los demás conozcan su opinión y sus sentimientos sobre cualquier cosa que le parezca de interés. No se trata de monopolizar las conversaciones, pero de participar cuando sea apropiado.

Algunas tácticas de comunicación asertiva

Si es que sus emociones se encuentran involucradas con lo que espera lograr por medio de la comunicación asertiva, se recomienda observar con neutralidad la situación; para ello se sugiere tomar altura, esto es, analizarla visualizándose fuera de ella, como si fuera otra persona.

Después envía su mensaje al otro y espera la respuesta, escuchando e interactuando con él o ella, buscando llegar a una solución de colaboración, con la intención de participar en un proceso en el que ambas partes estén conformes con el resultado.

Podemos decir que una persona asertiva ante una situación difícil o de conflicto es capaz de: describir claramente el problema; expresar sus sentimientos; comprender al otro al ponerse en su lugar; solicitar lo que requiere para cubrir sus necesidades de manera segura, con la claridad que le proporciona conocer los objetivos que pretende lograr a través del mensaje; ofrecer alternativas; y dar a conocer las consecuencias que tendrá el receptor de acuerdo con su respuesta. Todo ello con sinceridad, de una manera abierta, receptiva, equilibrada y con armonía.

Rasgos de una Persona Asertiva

Las personas asertivas son personas comunes y corrientes, y pasan desapercibidas hasta que se encuentran ante una situación en la que es necesario negociar, es entonces cuando se diferencian por:

Saber lo que quieren
Asegurarse de ser justos
Solicitar lo que desean con claridad
Mantenerse calmados
Aceptar la critica y el elogio con ecuanimidad
Expresar elogios y afecto abiertamente
Ventilar constructivamente sus emociones negativas
Como puede ver son simples detalles, pero al combinarlos y aplicarlos eficazmente podemos lograr grandes cambios positivos para nosotros y todos quienes nos rodean.
Acción Asertiva Básica
Está es una expresión simple y directa de sus creencias, sentimientos u opiniones. Usualmente una simple exposición de la forma “Yo quiero” o “Yo siento”.

Acción Asertiva por Empatía
Demuestra sensibilidad hacia la otra persona. Usualmente contiene dos partes, un reconocimiento de la situación de la otra persona o sus sentimientos, seguida de una exposición que hace valer nuestros derechos.

A continuación un ejemplo que recientemente le sugerimos a una joven y fue empleado con éxito para mejorar la comunicación con su pareja:

“Yo se que has estado muy ocupado, pero me gustaría sentir que nuestra relación es importante para ti. Me gustaría que hicieras tiempo para mi y para nosotros.”

Acción Asertiva Progresiva
Esto ocurre cuando la otra persona no responde a nuestra aserción básica y continua intentando violar nuestros derechos. En ese caso gradualmente escalamos en nuestra aserción y nos mostramos progresivamente firmes. Esto podría incluir el mencionar algún tipo de acción como consecuencia; realizada sólo después de varias exposiciones asertivas básicas.

Enfocar el “Yo”
Esto es especialmente útil para expresar sentimientos negativos. Comprende una exposición de tres partes:

Para comenzar sería recomendable desarrollar un sistema de creencias y valores que le permita ser asertivo consigo mismo. Se trata de darse permiso a si mismo, permiso para enfadarse, para decir “No”, para solicitar ayuda y para equivocarse.

Aprenda a emplear los diferentes tipos de acciones asertivas y técnicas mencionadas anteriormente.

Emplee sus mejores técnicas de comunicación.
Mantenga contacto visual directo
Adopte una postura abierta y relajada
Asegúrese que su expresión facial coincide con su mensaje
Mantenga un tono de voz bien modulado y estable
Escuche a los demás y demuéstreles que les escuchó
De ser necesario haga preguntas para aclarar dudas
Trate siempre de encontrar una solución “Ganar – Ganar”, y muy importante, elija un buen momento para ser asertivo.

Sólo leer estas líneas no te convertirá en una persona más asertiva, pero el poner en práctica la información que le ofrecen si podría hacerlo. De ser posible póngase de acuerdo con un amigo o familiar para ayudarse mutuamente.

Al practicar con un amigo o familiar podemos obtener su ayuda y escuchar su opinión sobre como lo estamos haciendo. A la larga el comunicarnos honestamente puede beneficiar nuestras relaciones.

Al principio es preferible probar cambiar nuestro comportamiento en las situaciones de menos riesgo, con la práctica podremos asumir una actitud asertiva como nuestro comportamiento natural.

El ser asertivos es una cuestión individual, no existe fórmula mágica alguna, se trata de evaluar opciones y elegir la más apropiada para nosotros, tal vez después de adaptarla a nuestra personalidad.

Comparacion de conductas asertivas, pasivas y agresivas

La comparación de los patrones de comportamiento asertivo, agresivo y pasivo, provee una visión sobre los beneficios personales, profesionales y organizacionales que aporta el conocimiento asertivo responsable.

El comportamiento pasivo ocurre cuando la persona renuncia a sus derechos por complacer a los demás. Los derechos de los individuos pasivos son violados, bien sea porque ignoran sus propias necesidades o porque permiten que otros abusen de sus derechos. Estas personas usualmente justifican su comportamiento con el supuesto deseo de no querer crear problemas o involucrarse en situaciones desagradables, Generalmente aceptan toda crítica, sintiéndose culpables y se disculpan aun cuando la crítica sea injusta.

Cuando surgen conflictos interpersonales inevitables, típicamente, las personas pasivas no expresan sus opiniones o sentimientos tratando de ocultarlos. Nuestra cultura promueve la pasividad al enseñar a los individuos a no expresar sentimientos por el miedo de ofender a otros. En realidad, tal comportamiento motiva a otros a aprovecharse de la situación y a infringir los derechos de la persona pasiva.

Cuando los individuos sienten que deben comportarse asertivamente pero reaccionan con pasividad, disminuye su autoestima. Aunque algunos manifiestan admiración por las personas pasivas, lo que realmente les agrada es el no ser obstaculizado por ellas.

Aun cuando la pasividad ayuda a evitar los conflictos, las personas pasivas usualmente se sienten explotadas, no tomadas en cuenta, indefensas, molestas o resentidas. No sólo pierden el respeto de otros sino, aún más importante, el respeto propio.

Los efectos de la continua pasividad son acumulativos y en último término, devastadores. La pasividad continúa erosionando la autoconfianza y, en algunos casos, causa depresión severa y un sentido general de minusvalía. Los deseos de las personas pasivas son obviados en la mayoría de las situaciones y rara vez logran su pleno potencial.

Los individuos pasivos, pocas veces aceptan la responsabilidad por la calidad de sus vidas. Algunas veces, cuando se les presiona demasiado hacia una situación desagradable, pierden el control sobre sus emociones y reaccionan explosivamente. Sin embargo, lo más común es que jueguen al mártir silencioso, culpando secretamente a los demás por su falta de autoestima. Rara vez se dan cuenta de su cuota de responsabilidad por su situación infeliz.

A diferencia del comportamiento pasivo, el comportamiento agresivo ocurre cuando las personas pelean por sus derechos de tal manera que llegan a violar los derechos de los demás. Los individuos agresivos con frecuencia se comportan ofensivamente y utilizan el sarcasmo y la intimidación para dominar a otros. Tienden a emitir señales sutiles de que crean climas de comunicación defensiva y provocan discusiones y hostilidades en lugar de promover la cooperación. Independientemente de cómo se manifieste, el comportamiento agresivo desmoraliza a los demás.

El comportamiento agresivo puede promover un círculo vicioso. Las personas agresivas discuten a menudo para defenderse de las críticas que ni siquiera han sido emitidas. Ello se debe a su vulnerabilidad ante amenazas (reales o imaginarias). A su vez, el comportamiento promueve una reacción de antagonismo en los demás.

En efecto, las personas agresivas intentan destacar a costa de la autoestima de otros. El propósito de esta agresión es dominar o humillar a otros en lugar de expresar los sentimientos honestamente. En los encuentros agresivos, los participantes se ven forzados a adoptar posiciones antagónicas.

El comportamiento agresivo se manifiesta de muchas maneras, todas improductivas. Al igual que las personas pasivas, los individuos agresivos se preocupan por su incapacidad de establecer relaciones amistosas y resolver conflictos satisfactoriamente. A largo plazo, el comportamiento agresivo sólo produce consecuencias desfavorables: nadie gana, todos pierden.

El comportamiento asertivo ocurre cuando los individuos defienden sus derechos sin que ello implique violar los derechos de los demás. La asertividad implica expresiones directas, honestas y apropiadas de nuestras creencias, necesidades y sentimientos. Significa auto respeto; es decir, valorarse a uno mismo y tratarse con tanta inteligencia y consideración como merece cualquier ser humano.

Al comunicarnos con personas agresivas, podemos saber cuáles son sus posiciones, ya que expresan lo que piensan. Sin embargo, la asertividad no implica que uno pueda hacer o decir cualquier cosa bajo el pretexto de la franqueza. El comportamiento asertivo maduro nos lleva a ser responsables de nuestras acciones.

Debido a que las personas asertivas consideran que todos los individuos tienen iguales derechos a expresarse honestamente, demuestran que respetan a los demás tanto como a sí mismos. Por lo tanto, el comportamiento asertivo aumenta la autoestima, conlleva al desarrollo del respeto mutuo y al logro de las metas propias sin sacrificar la de otros.

No obstante, los individuos asertivos no siempre logran lo que desean. Se puede ser asertivo y realizar algo que no deseamos hacer, si alguien lo requiere verdaderamente. Sin embargo, no es asertivo el hacer algo que otra persona desea si tenemos resentimientos al respecto. Las personas asertivas buscan lograr el equilibrio entre estar excesivamente preocupadas por los demás – al punto de olvidar sus propias necesidades y el de ser egoístas. El comportamiento asertivo reduce las posibilidades de dañar, culpar o alienar a otros.

Dar a conocer nuestras necesidades y tomar responsabilidades por nuestras acciones, disminuye la tendencia a culpar a otros o a vengarse de ellos cuando no se alcanzan las metas propuestas.

Las personas asertivas pueden escuchar las críticas, evaluarlas si son pertinentes y luego negociar los cambios de comportamiento deseables.

Mientras que el comportamiento agresivo sacrifica los derechos de un individuo para que otro se beneficie, el comportamiento asertivo se enfoca en negociar cambios de comportamientos razonables y mutuamente beneficiosos.

Cómo comunicarse asertivamente

 ¿Cómo puedo comunicarme con los demás de manera asertiva? La comunicación ha sido tema obligado de filósofos, psicólogos, antropólogos e incluso matemáticos.

Analizaremos los componentes de la comunicación:

El contacto visual

Mirar fijamente a alguien puede resultar incómodo, dependiendo del contexto social, cultural, y si la persona es o no del sexo opuesto. Sin embargo, la conversación ganará en sinceridad siempre que se mantenga una mirada directa en la persona y a la vez relajada, demostrando además, interés y respeto en la persona que esta hablando.

Al igual que la mayoría de las conductas, el contacto visual puede ser “ejercitado”, tomando consciencia de cómo miramos a las personas cuando hablamos con ellas, y darnos cuenta en que momentos “desviamos la mirada”.

Postura Corporal

Cuando hablamos con las personas, no siempre “disponemos” nuestro cuerpo para ello. Muchas veces, cuando hablamos, nuestro cuerpo “apunta hacia otro lado”, es decir, solo giramos la cabeza para dirigirnos a alguien. Disponerse de cara al otro le da cercanía y calidez a la conversación.

Además, tomar conciencia de la altura, o las diferencias de esta es importante.

Al hablarle a un niño, que generalmente son mucho más bajos, acercarse corporalmente puede ayudarnos a estrechar los lazos, y no hacer de la conversación algo distante.

Estar cómodos es clave, conocer nuestro cuerpo y la manera que este ocupa el espacio es vital para comunicarse asertivamente.

Gestos y “proxemia”

Los gestos enfatizan aquello que estamos diciendo. Generar acentos, que no son posibles en el lenguaje declarativo. Por lo mismo, estar concientes y relajados respecto a los movimientos corporales es muy útil. Sentirse relajado, y dejarse expresar a través de los movimientos de manos le añade naturalidad a nuestro discurso.

A la vez, la distancia que mantenemos de las personas denota la intimidad que estamos poniendo en juego en las relaciones.

Este es un factor muy complejo culturalmente, y debemos estar concientes de cuando nuestra cercanía permite generar lazos de intimidad y cuando, sencillamente se transforma en una invasión al espacio de otra personas.

Fluidez y tiempos

La fluidez en el lenguaje es algo muy preciado a la hora de comunicar con seriedad y vehemencia. En este sentido, puede ser muy útil entrenarse en este aspecto, con un grabadora, escuchando que tan fluidos podemos ser, y que tanto utilizamos palabras de relleno o “muletillas” (mmm, es que, etc.).

Tomar conciencia una vez más es un primer paso que nos permite entrenar de mejor manera la forma de hablar fluidamente.

Además, podemos agregar que nunca es tarde para ser asertivo. La espontaneidad de las reacciones es algo valorable, pero no es la única forma de comunicar algo. Los procesos de las personas toman variados tiempos, por lo tanto, nunca es tarde para decir eso que sentimos que debemos decir.

Usted puede madurar la idea, dejar que decanten las emociones y buscar el momento adecuado para hacerlo. Puede que ello signifique perder un poco esa espontaneidad, sin embargo aquello que quiere comunicar ganará indudablemente mayor efectividad.

La escucha

Probablemente uno de los puntos más importantes de la comunicación asertiva se refiere a la capacidad de escuchar a los demás, y por lo mismo, es quizás la más difícil de cambiar y entrenar. Escuchar no quiere decir simplemente esperar nuestro turno de hablar, sino que implica un compromiso con lo que el otro dice, en apertura a retroalimentación, discusión y crítica. Es saber empatizar con lo que el otro desea expresar, y estar atento de esto. Para escuchar asertivamente se debe:

-Sintonizar con la otra persona, dejando de lado otras actividades, poniendo el foco de atención en aquello de lo que esta hablando.
-Prestar atención al mensaje, mirando a la persona y mostrando que estamos escuchando (asintiendo, respondiendo oportunamente, etc.)
-Comprender activamente lo que el otro quiere decir, no adelantarse a lo que uno cree que el otro quiere, sino escucharlo de “primera fuente”.

El pensamiento

Mucho se ha escrito sobre como funciona el pensamiento del ser humano. Sin intentar dar respuesta a estas complejas interrogantes, podemos afirmar que el camino hacia un pensamiento asertivo se encuentra en dos actitudes. La primera es la actitud que se tiene frente a la asertividad, y responde a la pregunta ¿estoy dispuesto a ser asertivo? O bien, ¿Creo que tengo el derecho a ser asertivo? Una segunda actitud se refiere a la actitud frente a sí mismo, y se refiere a la imagen que tenemos de nosotros mismos, y como esta permite ejercer nuestros derechos frente a los demás.

El contenido

Intencionalmente dejado para el final, el contenido del mensaje es de suma relevancia, tanto en lo que el mensaje intenta transmitir como la manera en la que es transmitido, las palabras, etc. Existe un mundo de diferencia entre decir “Siento que no me escuchas” a “Eres un imbécil que no te preocupa lo que piensen los demás”. Ambas son probablemente aseveraciones que se han hecho por las mismas razones. La diferencia fundamental es la posición que el emisor toma en las distintas frases. Al decir “Eres un imbécil” estamos responsabilizando a otra persona por determinadas falencias, de una manera humillante y descalificatoria. Sin embargo, al decir, “Siento que no me escuchas”, la responsabilidad del mensaje recae en el emisor (YO siento determinada cosa), y a la vez pone en juego una discusión interpersonal (el problema de la escucha).

Un punto tan relevante como las palabras que elegimos para referirnos es la consciencia sobre a quien estamos dirigiendo nuestras palabras. Estar concientes de con quien estamos hablando nos permite hacer llegar el mensaje de manera más fiel a aquello que deseamos transmitir.

Es necesario destacar que todos estos componentes no pueden ser controlados por completo, y que la asertividad pasa más que por solo controlar determinadas conductas. Se relaciona también con un estado interno respecto a la toma de decisiones, y a la claridad con respecto a nuestros objetivos y metas.

 

Os dejo unos pasos simples y concretos que pueden ayudaros a establecer una comunicación asertiva con cualquiera, pero que implican, como ya os digo, un cambio profundo de actitud frente a sí mismo y los demás.

Establecer objetivos

Como mencionamos antes, un aspecto clave de la comunicación asertiva es el tener claridad respecto a los objetivos propios, y la resolución para llevarlos a cabo.

Un primer paso respecto a la fijación de objetivos puede ser la explicitación de los mismos, escribiéndolos en un diario. Un diario puede ayudar como reflejo de las reflexiones que estamos realizando, como bitácora del proceso y además como la posibilidad de volver sobre los pasos realizados.

Si tienes problemas explicitando cuales son tus objetivos, toma una hoja en blanco y ponte a escribir cuanto pase por tu cabeza. Una vez que hayas agotado todo cuanto deseabas escribir, ordena las ideas que quedaron escritas en objetivos. Piénsalos en objetivos a corto plazo y a largo plazo.

Estos seis puntos pueden ayudarlo a ordenar estos objetivos:

Factores personales: Implica que es lo que esta dispuesto a cambiar de su persona, y cual es su centro respecto a los objetivos que quiere trazar. Rogers identificó tres puntos para un desarrollo personal saludable:

1. Una creciente apertura a la experiencia.

2. Una creciente vida existencial.

3. Una creciente confianza en sí mismo.

Ideales: La vida esta llena de maestros, de guías que a su vez nos presentan cualidades extraordinarias en las que nos fijamos. Tener conciencia de que estos guías no deben determinarnos, sino mostrarnos posibles caminos es muy útil para fijar objetivos, así como el asumir bajo que ideales puedo yo sentirme conforme.

La viabilidad: Nada hay más nocivo que proponerse objetivos que son inalcanzables, ya que esto generalmente lleva a la frustración. Esto no quiere decir ser conformista, sino tomar un paso a la vez, con la consciencia que estos nos llevan a nuestro objetivo final.

Flexibilidad: No tiene mucho sentido que los objetivos sean pautas establecidas de vida, sino por el contrario, que sean guías a seguir, modelos abiertos al cambio en nuestra vida.
Debemos saber apartar lo que es central de nuestros objetivos, por ejemplo, un objetivo laboral puede desarrollarse aun si soy despedido, en otro trabajo, o bien como trabajador independiente.

Tiempo: Resulta muy útil organizar los objetivos por plazos, estableciendo metas dentro de un mes, dentro de un año y al largo plazo. Organizarlos de modo secuencial le da mayor sentido, esto quiere decir, establecer un objetivo a corto plazo (pedir siempre el ticket cuando compro) que tiene que ver con un objetivo a largo plazo (hacer respetar mis derechos).

Prioridad: Sobre esto no queda más que el juicio personal, saber establecer que es lo central en nuestra vida. Relacionar esto con lo anterior (tiempo) puede ser de gran ayuda a la hora de integrar nuestro “plan de objetivos”.

Enfrentar la ansiedad

Una de las principales barreras que encontrará para comunicarse asertivamente es la ansiedad que genera desconformarse frente al resto, mostrarse disidente y el claro temor de “no agradarle al resto”.

Los miedos son algo muy complejo. La simple comprensión de estos, si bien es un paso fundamental, solo es el comienzo.

Explorar las causas de nuestros miedos y lograr identificarlos son pasos más adelante que pueden ayudarnos a vencerlos.

A veces, la ayuda de un profesional puede ser clave en la superación de los miedos.

El paso a paso de la asertividad

Alberti y Emmons en su libro “Con Todo Tu Derecho” plantean simples pasos para desarrollar las habilidades para una comunicación asertiva. Estos son:

1. Observe su propio comportamiento: Como ya hemos mencionado, tener consciencia es siempre un primer paso.

2. Siga el rastro de su asertividad: Lleve un diario, en el que anotará sus conductas previas al cambio hacia la asertividad. Sea sincero consigo mismo, y evalúe de manera crítica su actuar.

3. Establezca objetivos realistas: Seleccione objetivos concretos para desarrollar su asertividad.

4. Concéntrese en una situación concreta: Los ejemplos concretos nos ayudan a centrar nuestra conducta, a entender como actuamos. Plantéelos respecto a los temas que mayor ansiedad le provocan, para así, desarrollarlos.

5. Revise sus respuestas: De los pasos anteriores, siempre manteniendo una actitud autocrítica y positiva a la vez.

6. Observe un modelo eficaz: De su propia vida, un momento en el que sienta a sido asertivo y proyecto a aquellos que más trabajo le toman. Por el contrario, puede ver estos modelos en otras personas. Si es así, converse con ellas, y explore como establecer dichos modelos.

7. Piense en las posibles respuestas: Y analícelas respecto a lo tratado en el capitulo 1, cuando son agresivas, no asertivas y asertivas.

8. Imagínese manejando la situación: Cerrar los ojos y visualizar es una práctica común que puede ser muy útil para usted. Repita este paso cuantas veces sea necesario, hasta que sienta que puede manejar la situación asertivamente.

9. Ejercite pensamientos positivos: Elabore una lista de pensamientos positivos respecto a usted mismo frente a la situación que esta enfrentando.

10. Busque ayuda si la necesita: Si bien los cambios son internos, la ayuda de otros significativos jamás debe descartarse.

11. Ponga a prueba: Actué con asertividad, sin miedo a cometer errores. Hágalo con amigo de confianza, con quienes haya conversado que usted tiene interés en cambiar.

12. Retroalimentación: Revise críticamente sus conductas, evalúe lo que ha desarrollado en los puntos anteriores.

13. Déle forma a su conducta: Integre lo que ha aprendido en los pasos anteriores para reestructurar su forma de actuar frente a las situaciones que lo incomodan.

14. Póngase a prueba en el “mundo real”: Lleve sus nuevas conductas a prácticas reales. Si aun no se siente seguro, repita los pasos anteriores.

15. Evalué la prueba: Revise la manera como actuó y de que forma puede ser más asertivo.

16. Continué su entrenamiento: Vuelva atrás para reforzar la manera en la que ha cambiado, y como cree que puede mejorar, sobre todo en relación a su prueba con el mundo real.

17. Establezca el “reforzamiento social” Recuerde los eventos gratificantes de la comunicación asertiva, y como le han ayudado, en sus relaciones, etc.

Asertividad y comunicación asertiva III

 


Comunicación asertiva

Voy a empezar la semana que estoy animado a dedicarla a la comunicación asertiva.

Mucho se ha escrito sobre la comunicación asertiva, pero no siempre con la claridad que el concepto permite. Robert Alberti y Michael Emmons definen asertividad como:

“Un comportamiento que promueve la igualdad en las relaciones humanas, capacitándonos para actuar en nuestro propio interés, para defendernos sin ansiedad, para expresar nuestros sentimientos honesta y confortablemente, para ejercer nuestros derechos personales sin menoscabar los de los demás”.

Ser asertivo tiene mucho que ver con ser sincero con nosotros mismos, conociendo mucho de nuestros deseos y sentimientos, comprendiendo que estos tienen una cabida en los otros sin pasarlos a llevar, y con la capacidad de llevar estos sentimientos a lo concreto, sabiendo expresar y defender lo que creemos justo.

(transcripción de www.emprenden.com)

-Promover la igualdad en las relaciones humanas implica una consciencia respecto a los otros en el momento de relacionarnos, no superponiendo nuestros propios criterios de bienestar y equidad sobre ellos, sino comprendiendo empáticamente, estableciendo relaciones horizontales y de justicia con los demás.

-Actuar en nuestro propio interés no se refiere a poner nuestras metas por sobre las de los demás, sino conocer nuestras metas y establecer la manera en como lograr estas metas. Tiene mucho que ver con la capacidad de decidir, sobre nuestra carrera, nuestro estilo de vida, las relaciones que comenzamos, etc.

-Defendernos sin ansiedad se relaciona a la capacidad de decir que no, a la capacidad de mostrarse en desacuerdo, a pesar de que esto en ocasiones comprometa nuestra posición de “agrado” de los demás. Implica luchar contra una compleja barrera social del disentimiento, a saber criticar, y también a saber ser criticado.

-Expresar nuestros sentimientos con honestidad, ser sinceros frente a aquellas cosas que nos agradan y desagradan, lo que nos frustra, y aquello en lo que estamos en desacuerdo profundo, admitir nuestros miedos y tener la capacidad de ser espontáneos con respecto a como nos sentimos.

-Ejercer nuestros derechos se relaciona a la vida civil, como ciudadano a defender los derechos propios y los de los demás, a expresar nuestras opiniones y a actuar cuando nuestros derechos y los de los demás están siendo pasados a llevar.

-Sin menoscabar a los demás implica una conducta democrática, desarrollando todos los puntos anteriores sin agredir a los demás, sin dañarlos gratuitamente, sin manipularlos ni controlarlos.

 Asertividad y comunicación asertiva I