Tag Archive for Comunicación

Las preguntas personales en la entrevista de trabajo

Hace unos días, ya leía un post en la versión digital de expansión y empleo titulado “Lo que no le pueden preguntar en una entrevista de trabajo”  cuya lectura recomiendo encarecidamente.

La nueva reforma laboral introduce una modificación muy importante en el texto refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el orden Social aprobado por Real Decreto Legislativo 5/2000 de 4 de agosto y esta reforma modifica el apartado 2 del artículo 16 de este texto refundido que a partir de ahora queda redactado como sigue: Considera infracciones muy graves- solicitar datos de carácter personal en los procesos de selección o establecer condiciones, mediante la publicidad, difusión o por cualquier otro medio, que constituyan discriminaciones favorables o adversas para el acceso al empleo por motivos de sexo, origen, incluido el racial o étnico, edad, estado civil, discapacidad, religión o convicciones, opinión política, orientación sexual, afiliación sindical, condición social y lengua dentro del Estado.

Se trata de una modificación que afecta tanto a las empresas como a los candidatos a un puesto de trabajo y que puede acarrear multas de entre 6.251 y 187.515 euros, dependiendo de si el grado de la sanción es mínimo, medio o máximo.

Hace tiempo que se debía de haber regulado sobre esto, sin embargo, la redacción del articulado específico que regula este aspecto es demasiado genérico y ambiguo cuando debería de haber regulado situaciones concretas que no dejasen lugar a dudas. Sin embargo, por algo se empieza.

Se debe regular el tratamiento de los datos personales de los candidatos en las entrevistas de trabajo porque lo que debe primar es el perfil profesional y sus competencias y comprobar cómo encaja en los valores y funcionamiento del equipo de trabajo en el que se englobará dentro de esa organización. No puede ser determinante para dejar fuera a una persona del proceso de selección el sexo que tenga, su estado civil u orientación sexual, religión, raza… porque eso debe ser irrelevante. Este tipo de condicionantes influyen cuando topamos con una empresa que tiene en sus filas a personas poco profesionales que prejuzgan cosas que no tienen derecho y que no afectan al desempeño que esa persona vaya a tener en el puesto de trabajo en caso de ser seleccionada.

Tal y como esta redactada la nueva norma entendemos que cuando en una entrevista se nos pregunte sobre alguno de estos aspectos personales de nuestra vida personal, podríamos negarnos a contestar y si siguen insistiendo podríamos denunciarlo. Lo que no queda claro es si se seguirá el procedimiento por la vía laboral porque se está protegiendo un derecho fundamental regulado en la Constitución Española y no un derecho laboral porque entre un candidato y la empresa a la que acude para realizar una entrevista no existe una vinculación contractual de ningún tipo.

Otro de los inconvenientes que le veo a este nuevo artículo es como demostrará el candidato que se le han solicitado datos de carácter personal a lo largo del proceso de selección porque al fin y al cabo es su palabra contra la del entrevistador. Se plantea el vacío legal de si es lícito que los candidatos puedan solicitar grabar la entrevista de trabajo para quedarse más tranquilos. Ninguna norma lo prohíbe, sin embargo, muchas personas no van a permitirlo porque saben a lo que se pueden arriesgar. 

De la misma forma, imaginemos que un candidato incluye alguno de estos datos considerados como personales en el curriculum como fecha de nacimiento, estado civil o alguna otra, entonces con esta nueva normativa sobre la mesa, las empresas, aunque tengan esa información no pueden preguntar sobre ellas porque se estarían tratando temas de carácter personal que pueden vulnerar los derechos del candidato.
Esto viene muy bien para ciertos sectores, como por ejemplo, el del transporte de mercancías, se ve con malos ojos y con asombro que una mujer quiera ser conductora de camión y media entrevista versa sobre aspectos personales.

Esta normativa está muy bien, sin embargo, si a uno le interesa mucho un puesto de trabajo, un candidato contestará a preguntas sobre aspectos personales porque si no lo hace, es consciente de que estará jugando ser seleccionado para ese puesto de trabajo.

Creo que se debe regular con mucha concreción para evitar generalizaciones porque sino pagarán justos por pecadores, como pasa siempre. Las cosas se pueden preguntar de muchas maneras aunque está claro que a nadie le importa saber tu estado civil, si llevas idea de tener hijos o dónde trabaja tu pareja: ¿es eso relevante para el puesto de trabajo?

Aunque no debemos olvidar que si una compañía discrimina a las mujeres o a las personas de más de 45 años poco se puede hacer porque una organización dispone de muchos argumentos para demostrar de forma objetiva que no ha seleccionado a un candidato porque había otro que encajaba mejor por algún aspecto tenido en cuenta en el proceso. Para evitar esto las empresas tendrían que justificar que el proceso de selección ha sido objetivo y eso sólo se podría hacer exigiendo que todo el proceso de selección fuese grabado para poderse revisar y aun así no olvidemos que las grabaciones se pueden manipular.

Los condicionantes personales de cada individuo son suyos y nadie puede dejarnos fuera de un proceso de selección por ellos, es decir, siempre debe de existir una razón objetiva que avale la decisión de dejar a fuera a los candidatos.

Aunque también surge la vertiente de pensar que las empresas tienen sus políticas y criterios objetivos y que no tienen por qué hacerlo públicos. Con este tipo de normativa se abre la caja de los truenos para que cualquier persona con tiempo y enojada especifique que han sido vulnerados sus datos personales en esa entrevista y aunque no sea verdad, pueden generar más de una duda.

El tener todo tan normalizado, por un lado, puede ser bueno, pero lo que es más lógico es que toda empresa y entrevistador, aplique la lógica en todo proceso, para evitar llegar a una situación en la cual se tenga que justificar todo. Al fin y al cabo, tras un proceso, una empresa decide el candidato que es mejor para ella.
¿Qué opináis de esta nueva normativa?

Autor: Juan Martinez de Salinas

El perfil envidioso y retorcido en la empresa

El ambiente laboral, como ya he comentado en alguna ocasión, es algo para llevar a estudio en cada organización porque se trata de una jungla con los especímenes más diversos que uno pueda encontrar. De hecho, cuando uno ya cree tener catalogados a todos, aparece una nueva especia que, además, no está, por desgracia, en peligro de extinción.

Hoy quiero abordar en este post, el perfil de las personas que van de amorosas con todo el mundo y, cuando uno se descuida, recibe múltiples puñaladas en la espalda, de esas que no duelen en el sentido físico, pero que le hacen a uno ponerse de mal genio.

Son personas que se mueven como pez en el agua en aquellas compañías en las que, a la cara, todos se llevan fenomenal y luego, unos con otros, no se pueden ni ver.

Estas personas van haciendo la ronda por todas las personas de su compañía para ver qué es lo nuevo que pueden cotillear y a quien puede “pelar” para, más tarde, irse a otro y hacer lo mismo con el que antes era su amigo.

Una variedad de este espécimen son las personas que te comentan algo de otras personas, que muchas veces uno no sabe quienes son y lo hacen simplemente para que lo sepas pero, qué casualidad. Nunca son buenas palabras lo que te dicen de ellas y, por supuesto, lo hacen por vuestro “bien”, sin intentar influenciaros negativamente.

Obviamente, para ese tipo de personas, su blanco preferido son las personas que sobresalen o hacen su trabajo de forma excelente. La envidia suele ser el motivo, bien, por que ellas no sean capaces de hacerlo (pese a que se les llena la boca contando sus grandezas y batallas de lo que hicieron… si es que lo hicieron, claro) o bien porque nadie les ha dado una oportunidad por no haber demostrado interés en hacerlo.

Lo mejor es intentar ignorarles, teniendo el trato justo y necesario con ellos, sin entrar “al trapo”, para evitar caer en sus redes. Lo peor es abrirte a esas personas porque les va a faltar tiempo para contarlo con todo lujo de detalles, independientemente de que tú se los dieses.

Estas personas dicen ser las que más trabajo tienen y cuando alguien solicita ayuda, no dudan en tener la mano levantada antes de que los demás os podáis ofrecer. Como buenos envidiosos, si los demás tienen más carga de trabajo que el no existirá para ellos ningún problema, sin embargo, como aprecie él que es al revés, ya os podéis preparar porque, queráis o no, el dedo acusador caerá rotundamente sobre vosotros. La paciencia es poco para aguantar a ese tipo de personas inconformistas con nada ni nadie. 

Por supuesto, intentar hablar con ellos es la peor solución porque, al verse descubiertos, van a ir a degüello para dejaros a vosotros en mal lugar. Lo mejor es estar en alerta con ellos y tener claro que, hagas lo que hagas, vas a ser fruto de su juego. Por ello, debes jugar como mejor te interese en cada momento para acercarte a lo que más te interese.

Estas personas lo que más odian es las personas que no se posicionan en los dimes y dirites que rondan por la empresa y que se dedican a trabajar.

Supongo que en tu empresa, tendrás alguien así… ¿Me he dejado algo en el tintero?

Del dospuntocerismo y del cinismo de los falsos gurús

El otro día corría un rumor por Internet, más en concreto por Twitter, que decía que si Enrique Dans retuiteaba un tweet de alguien, Internet se reiniciaba.

Eso es lo que tiene el ser un gurú. A algunos les da por separar las aguas de los mares, a otro por multiplicar los panes y los peces,….

Y yo he de reconocer que, aunque no me va mucho la figura de este personaje en cuestión, es un tipo que se ‘lo ha currado’, cosa que le honra. Nunca lo he visto disertar sobre chorradas a el en Twitter, ni retuitear nada de nadie. Es así. Pero es coherente.

Lo que ya no me parece tan bien son la ‘banda de pseudogurús‘ que han nacido al calor del dospuntocerismo.

Si, seguro que sabéis de quien estoy hablando. Esos exactamente. Los que que bajo la bandera del ‘buen rollito’, la colaboración y similares actitudes dospuntoceristas lo único que muestran es una fachada ciertamente irreal y lo más alejada de sus intenciones.

Me consta que alguno presume de que ya no necesita visitar ni comentar en blogs, ‘porque va sobrao…’. Me consta que otros tachan de mediocres a el 95% de los blogs y bloggers (y son palabras textuales).  

Pero es aquí donde surge el cinismo que engloba a estos personajes. ¿Por qué entonces andan a la caza del follower, del seguidor de Twitter,…, y demás historias, cuando presumen de no necesitar de los demás, claro está, en petit comite?

Y mi reflexión de hoy va aún más allá. Una cuenta de Twitter que tenga más de 9.000 seguidores, seamos sinceros, ¿alguien puede decir que en la vida real , o sea en el 1.0, tiene más de 9.000 amigos, ni siquiera conocidos?

Claro está, a estos pseudogurus de pacotilla les encanta esto, porque sus soflamas de chorradas llegan a mucha gente que hace el ‘efecto bola de nieve’ con lo cual lo único que buscan es incrementar sus seguidores, de los que luego despotrican.

Lo que no me explico mucho yo es lo de esos 9.000 seguidores. ¿Qué ganan? ¿qué cada poco les salga un tweet con una chorrada, que la mitad de las veces ni es original ni nada de nada? ¿esperan un retuit del pseudogurú que los encunbre en el mundo 2.0? ¿qué es lo que esperan en realidad? Me gustaría oir respuestas porque yo me hago esa pregunta y no le encuentro una respuesta lógica.

El dospuntocerismo es interactuar, compartir, opinar. Lógicamente hay quien es más activo en este tipo de comunicación y quien menos, pero eso es ley de vida. Pero exige cierto grado de compromiso con tus seguidores. Ojo entendámonos bien, no tener una relación intensa con todos, pero si consejable un hola, un buenos días,…, un algo.

Odio a estos pseudogurús que entran por ejemplo en Twitter y desean los buenos días o buenas tardes a 4. ¡¡Pues que te sigan esos 4, maleducado!!

Pero claro, no os interesa. Queréis conservar el ‘aura’ de gurús porque ahí está vuestro único fin, nada del ‘buenrollito’, ni compartir, ni dospuntocerismo. Sólo miráis y buscáis vuestra notoriedad. Despotricáis alguno de Enrique Dans por ejemplo (repito que no es santo de mi devoción), pero quien os diera ser la mitad de coherentes de lo que es él.

Pero os aseguro una cosa, si , a vosotros. Ya os tienen ‘calados’. Y no os preocupéis, que en esta vida a ‘cada cerdo le llega su San Martín’.

 

Autor: Jose Luís Del Campo Villares

¿Qué pasa si esto lo hacen los 500 trabajadores de la compañía?

El mundo de los detectives reales nada tiene que ver con los de ficción de la vieja escuela con gabardina y sombrero, con ese halo de misterio. En la actualidad son personas de calle, cuya finalidad es pasar totalmente desapercibida y ya lo que menos hacen es investigar las posibles infidelidades conyugales de uno de los miembros de la pareja.

Ahora, casi el 80% de sus trabajos, tienen que ver con el mundo empresarial y laboral, desde pedir informes sobre un trabajador previo a su contratación para un puesto clave en la compañía, hasta la investigación de espionaje industrial por la compañía o robo de información o material por algún trabajador o ex trabajador. Por ello, las agencias de detectives están formando a sus detectives en sistemas de gestión de empresa para que tengan una visión global de esta y les permita afinar más.

Tras esta breve introducción, me gustaría comentar que en estos últimos meses se están disparando los robos de material e información en las compañías por parte de sus trabajadores o ex trabajadores. En el caso de estos últimos, el sufrir un despido en estos tiempos es difícil de encajar, sin embargo, no merece la pena bajarse de nivel de respeto. El despido puede que fuese injusto, pero ya no tiene solución.

Muchas personas, nada más enterarse del despido o días antes, cuando lo intuyen, se dedican a borrar carpetas y archivos de su ordenador, a llevarse  y no dejar copia  de documentos, información, manuales, procedimientos que ellos mismos han elaborado a lo largo de su permanencia en esa organización. Está claro que es de vuestra creación y podéis tener una copia cuando son herramientas generales que os pueden servir para otras experiencias profesionales, eso sí, las elaboradas y adaptadas a vuestra compañía debéis dejarlas porque lo que hacéis en tiempo de trabajo también les pertenece.

Por supuesto, mucho cuidado con la filtración de información delicada de la empresa a la competencia con la intención de hacer daño porque esto es delito y está penado.

Así que nada de dejaros llevar por el orgullo y el despecho por que no os traerá nada bueno y pensad que mucha información e ideas que habéis desarrollado las tenéis en vuestra cabeza para poder aprovecharos para daros una ventaja competitiva aun estando en el desempleo.

Igualmente, borrar todos vuestros archivos y correos de la cuenta de correo electrónico de trabajo parece que sea significativo de que tenéis algo que ocultar antes de marcharos o que vais a fastidiar a la empresa, cuando a los que realmente perjudicáis, sin quererlo, es a vuestros ex compañeros que les tocará apechugar con asuntos de los que no tienen ni idea y de los que no hay rastro. ¿Os gustaría que os hiciesen eso a vosotros?

Una cosa es estar dolidos con la forma de efectuar el despido. Otra muy distinta es vengarse con actos que os pueden repercutir serias consecuencias legales por no pensar las cosas dos veces.

Mientras las cosas que hagáis sean legales, nadie os puede reprochar nada, independientemente de que vuestra antigua empresa lo pueda considerar ético o no, aunque este término puede tener muchos significados según interese. Imaginaros que un trabajador despedido se va a otra compañía y ocupa un puesto de responsabilidad y, a la hora de formar su equipo, se acuerda de compañeros de su antigua empresa que no están contentos y que quiere contar con ellos en esta nueva etapa. Esto podrá molestar a determinadas personas pero es totalmente legal.

Otra cosa que se está incrementando en las empresas es el robo de material de oficina en cantidades más o menos grandes. La crisis está cebándose con todos, pero el que os ahorréis unos céntimos o unos pocos euros en comprar gomas, bolígrafos, fluorescentes, cuadernos o clips no os saca de pobres y todos pensáis esto no afecta a la economía de mi empresa. ¿Qué pasa si esto lo hacen los 500 trabajadores de la compañía? Pues que sí que se nota en las arcas. Ahora se miran más los costes y se investigan cosas que antes se dejaban pasar e igual de reprochable es hurtar más o menos material de oficina por mucha justificación que le queráis buscar.

Autor: Juan Martinez

La técnica del ‘avestruz’, ¿por qué?

Hoy me hago la reflexión si ‘la técnica del avestruz’ es lo habitual dentro del comportamiento humano dentro de las organizaciones y por extensión, dentro de la vida cotidiana.

¿Qué no sabéis lo qué es la técnica del avestruz? Seguro que sí. Cuando se tiene que dar una mala noticia a otra persona, dejar que el tiempo pase (como que se solucionarán las cosas sólas) o como hace este pobre animal tan denostado por esto, esconder la cabeza para evitar que la cosa ‘vaya con nosotros’.

Y es que seamos sinceros, a nadie le gusta dar malas noticias (o por lo menos eso espero) y siempre es un mal trago a pasar sobre todo si empatizas con la persona que va a recibir la noticia.

Ahora ser sinceros, ¿cuántas veces habéis utilizado esta técnica? Yo creo que todo el mundo, y me incluyo yo el primero, la hemos empleado en alguna ocasión.

En nuestro subconsciente pensamos que si no hablamos o pensamos en ello, ni nos afectará y la cosa irá perdiendo importancia pudiendo incluso solucionarse sola. ¡¡Nada más lejos de la realidad!! Read more