Dudas Razonables (6)

Sección práctica de los viernes. Hoy un caso de ¿motivación o de desmotivación?

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Trabajas desde hace cuatro meses como becari@ en ARTURO&DERSEN, famosa consultora en administración de empresas (en su momento). Hasta ahora las cosas no te han ido muy bien. Cuando te concedieron la beca te hizo mucha ilusión, ya que el sueño de tu vida siempre había sido convertirse en consultor@, para lo cual estudiastes Ciencias Empresariales e hiciste un master en el extranjero. Sin embargo, lo que parecía una gran oportunidad no resultó serlo. Desde que llegaste a la empresa te has dedicado solamente a hacer fotocopias y a mecanografiar las cartas e informes que los consultores realizan para los clientes. Piensas que has invertido mucho tiempo en formación como para terminar trabajando de auxiliar administrativo. El trabajo lógicamente te parece poco interesante y aburrido y no has aprendido nada nuevo. Además nadie reconoce tu esfuerzo.
Eres una persona muy sociable, te encarta conocer gente y piensas que el trabajo es un buen lugar para hacer amigos. Pero, te sientes aislad@. Ocupas una pequeña mesa en el archivo que se encuentra en el sótano, donde nadie baja nunca y además tienes poca luz.
Sin embargo, esta mañana ha ocurrido algo increíble, el director general Joaquín Cruz, te ha llamado para hablar contigo. Estás totalmente anonadad@, pensabas que ni siquiera sabía que existías. Probablemente quiera decirte que tu beca ha terminado y que van a prescindir de ti. Sin embargo, la conversación ha sido muy distinta. Te ha dicho lo siguiente:
“Fulan@, ha llegado tu oportunidad en esta empresa. Últimamente tengo problemas para entenderme con mi equipo de consultores. No sé cómo dirigirlos, mi relación con ellos es muy cordial y, en general, existe buen ambiente de trabajo entre nosotros. Me respetan profundamente y siempre aceptan mis decisiones. Sé que les gustaría que yo les indicara como tienen que hacer sus tareas, pero el trabajo de consultoría requiere mucha intuición y cada cliente es distinto, por lo que no se pueden establecer procedimientos. Intento ser muy considerado con ellos, es mi estilo natural, y me preocupo por su bienestar. Sin embargo, el equipo no funciona últimamente. No sé cuál es el problema y he pensado que tu puedes ayudarme. Si quedo satisfecho te recompensaré con un puesto de consultor y habrán acabado tus días como becari@. Ya tengo un caso guardado para ti”.

Todavía no te lo puede creer, es la oportunidad que esperabas. Ser consultor@ es el sueño de tu vida. Está ssegura de que puede solucionar el problema, solo te hace falta consultar los apuntes que tienes de cuando eras estudiante. Sin embargo, no puedes evitar que la duda te asalte: ¿será verdad lo que te está prometiendo Joaquín Cruz?.

¿Qué pensarías tú?