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Orientación laboral para salir del paso

Leyendo un post de Oliver, del blog Formación y Talento titulado “Orientación laboral para pobres” que recomiendo leer, me hizo reflexionar sobre sus ideas.

Ciertamente, muchas veces todos nos afanamos por consejos sobre gestión de personas, selección, orientación, uso de redes sociales, búsqueda de empleo hacia colectivos de perfil medio/alto sin darnos cuenta. Para empezar, muchas personas que tienen la necesidad perentoria de ponerse a trabajar ya para vivir no tienen acceso a Internet de forma habitual.

El conseguir el trabajo idílico está muy bien, sin embargo, en estos tiempos, uno debe de ser realista y, sinceramente, las oportunidades laborales escasean y al final uno debe ser práctico y primero prima la supervivencia particular y familiar y después ya nos plantearemos algo mejor.

Lo primero que uno debe plantearse seriamente cuando necesita trabajar en cualquier cosa, independientemente de su formación, es estar convencido de “querer trabajar, independientemente del trabajo” porque es muy fácil decirlo y más complicado hacerlo. Para ello, es necesario adaptar obligatoriamente vuestro currículum y no es cuestión de eliminar vuestra experiencia laboral y estudios sino de enfocarlo hacia ese tipo de trabajo. Por ejemplo, imaginemos que uno decide optar por puestos de atención al cliente, muy socorridos en estos tiempos como (dependientes, camareros, teleoperadores, etc.). Para empezar, debe plantearse qué competencias son las más necesarias para estos puestos ( por ejemplo, la amabilidad, la escucha activa, la especialización hacia el producto, capacidad de comunicación, orientación a las necesidades del cliente para ayudarle, asesorar sobre qué es lo más adecuado en computo global para él). Una vez realizado y con la experiencia anterior, debemos resaltar las funciones que hacíais enfocadas a esas competencias. No es tan complicado porque todos, en mayor o menor medida, tratamos con clientes internos. No olvidemos que el resto de departamentos, proveedores, etc.; con los que tratáis requieren vuestra atención adecuada.

Después, tenéis que mostrar interés en ese puesto aunque no sea el trabajo de vuestra vida, porque para hacerlo desmotivados y frustrados no merece la pena. Eso se nota y transmite y no os beneficia.

Si ya tenéis esto claro, os recomiendo que os planteéis los centros comerciales de vuestra ciudad porque es un sitio donde suelen requerir personal y dejéis el currículum en todos los bares y tiendas, preguntando si actualmente precisan personal y en caso de que la respuesta sea que no, se podría preguntar si tienen previsto en un futuro próximo necesitar gente.

De la misma forma, debéis de hacer llegar el currículum a las empresas de telemarketing que suelen buscar personal habitualmente.

Las empresas de trabajo temporal es otro recurso que debéis tocar y hacerles llegar vuestra candidatura, indicando claramente qué tipo de puestos estáis dispuestos a realizar. Adivinos no son y cuanto más lo especifiquéis mejor. Por supuesto, cuando más amplíes el sector y la disponibilidad, más posibilidades tendréis.

Igualmente, debéis plantearos en qué materias tenéis conocimientos suficientes como para poderos ofrecer para enseñarlo a los demás en plan clases particulares que son una ayuda en estos tiempos y os pueden venir muy bien para empezar.

Al no disponer de muchos recursos, convendría informaros en oficinas de orientación, sindicatos, oficinas de empleo, centros colaboradores, agencias de colocación, asociaciones sin ánimo de lucro de vuestra localidad, de los locales que tienen para atenderos y de los servicios que podéis usar normalmente de forma gratuita. Acceso a ordenador, teléfono, etc. Otra opción son las bibliotecas públicas que podéis reservar el uso de ordenador para determinadas horas de forma gratuita y poder navegar en la red para buscar empleo.

Uno de los grandes problemas es la falta de coordinación y colaboración entre todo este tipo de organizaciones e instituciones que deberían disponer de una base común de herramientas y recursos a los que poder acceder cualquiera que lo necesitase, donde constasen las opciones de cada una a nivel de ofertas, centros de formación, servicios de orientación, etc. Ayudaría mucho y ahorraría mucho tiempo a todas las partes. Porque no olvidemos que el fin principal es ayudar a las personas que no tienen trabajo a colocarse aunque a veces parece que no prime. Y en el momento que dispongan de material que pueda ayudar, colgadlo en la red y hacédselo llegar a todos los usuarios inscritos por correo electrónico para que estén informados. Todos estos centros deberían trabajar a una y recopilar la cantidad de recursos e iniciativas que existen en la red de ayuda a las personas que necesitan trabajar y que se desconocen por no dedicar tiempo añadir nuevos recursos. Deben existir los gestores de contenido de empleo, formación, etc. en este tipo de servicios cuanto antes.

Luego debéis usar todas las opciones posibles, por muy complicadas que os puedan parecer, porque si no lo intentáis, el no lo tenéis asegurado.

¿Qué más se os ocurre?

Autor: Juan Martinez

Los contenidos de las ofertas de empleo

Hace ya bastante que analizo las ofertas de trabajo de los periódicos y de los portales de empleo en cuanto a su contenido y he de decir que muchas de ellas no cumplen el requisito principal que deberían tener de concreción y claridad, optando por la generalidad en la exposición del puesto.

El contenido de las ofertas de trabajo debe ser específico, haciendo referencia a las principales funciones de esa posición, el nombre concreto de ese puesto, el tipo de empresa y sector y los requisitos determinados que se ofrecen para que la oferta resulte interesante a los candidatos, que simplemente, con leerla, sabrán lo que se ofrece.

Muchas empresas optan por ocultar el nombre de la compañía en las ofertas y poner sólo el sector de la misma, en más de una ocasión es porque son compañías que llevan mala fama y si ponen su nombre no recibirán apenas candidaturas. En otras ocasiones, algunas empresas no quieren publicitar sus ofertas para no recibir aluviones de candidatos por su renombre. También, las empresas lo hacen con varios fines, entre los que está el poder ver qué trabajadores de sus filas están buscando trabajo, aparte de reclutar nuevo personal. Cuando la oferta la publica una consultora externa de recursos humanos para algún cliente, en el 80% de los casos, no figura el nombre de la compañía hasta que los candidatos no lleguen a la fase final de proceso de selección.

El apartado que me hace mucha gracia es el dedicado por las empresas a los requisitos o condiciones ofrecidas, que suelen llevar mensajes generales, atractivos, que parece que dicen mucho y a la hora de la verdad no dicen nada.

Por ejemplo a la hora de mencionar las condiciones económicas, son muchas las empresas que mencionan “remuneración según valía” o “remuneración competitiva acorde con experiencia y capacidades aportadas” y muchos candidatos lo aceptan, pero luego se preguntan ¿Y eso qué significa? No sería más fácil poner una banda salarial con un mínimo y un máximo para que los candidatos se hagan una idea aproximada.

Seamos realistas. Las empresas, cuando ponen en marcha un proceso de selección directamente por ellas o lo externalizan con una consultora, conocen la remuneración máxima que pueden ofrecer. Si la pusieseis en las ofertas, no haríais perder el tiempo a determinados candidatos y no que estos os lo hagan perder a vosotras. Concretando más, hacéis que opten a ese puesto las personas que aceptan todas las condiciones y esto ya acorta bastante el proceso. Porque luego en la primera entrevista de corte preguntáis las empresas cuáles son sus aspiraciones económicas y cuánto cobran en la actualidad. ¿Por qué tanto misterio con la remuneración?

También están esos mensajes generalitas tipo “Grandes oportunidades de desarrollo profesional participando en asuntos o proyectos de primer orden” o “Plan formativo individualizado” o “excelente ambiente de trabajo” entre otras muchas que podríamos mencionar. Después, resulta en más de una ocasión que se cumple el dicho de dime de que presumes y te diré de que careces porque el ambiente luego suele estar enrarecido con problemas internos de actitud y comportamiento por todos los lados. Cuando se ponen mensajes se tienen que corresponder con la realidad porque sino estáis creando falsas expectativas que hará que las personas que se incorporen queden defraudadas poco después. Igualmente, las oportunidades de desarrollo profesional hay que concretarlas durante el proceso de selección en la última fase para que queden claras y cada potencial candidato que finalmente se incorpore sepa hasta dónde puede llegar su desarrollo profesional y cuál será su plan específico. Porque esto no se le olvida a la gente y después, cuando ven que van pasando los meses y que la evolución profesional no llega, ni llegará, se dan cuenta que sólo pueden conseguir algo mediante la queja constante. Lo mismo pasa con alardear de planes formativos particularizados y específicos para los empleados y luego resulta que el desarrollo formativo en esa compañía es casi inexistente y si esos trabajadores quieren seguir formándose tendrán que hacerlo por su cuenta en su tiempo libre. Estas cosas estáis en vuestro derecho de que os las concreten y más si son de importancia para vosotros.

Posteriormente en los requisitos que se requieren para poder tener posibilidades de continuar los candidatos en ese proceso y de llevarse el puesto es frustrante cuando algunas compañías ponen sólo un requisito imprescindible y los demás valorables porque esto hace que una avalancha de todo tipo de candidatos os hagan llegar su candidatura aunque no cumplan los requisitos valorables porque eso no tiene significado subjetivo. Las empresas deben indicar los requisitos concretos que son imprescindibles luego todo lo que se aporte extra se le dará un valor en su justa medida a nivel global. Es muy típico poner la frase de “imprescindible experiencia de dos años en el mismo sector profesional”. Normalmente, ciertos perfiles, en sus contratos especifican que al abandonar el puesto, no podrán incorporarse a otra empresa del sector durante X tiempo, por lo que… ¿para qué ponen este requisito si luego, ellos también incluirán la cláusula? Ciertamente, la experiencia en el sector puede ser un punto positivo, pero más lo es que el candidato sepa llevar a cabo sus funciones con eficacia.  Ponerse al día del producto no es lo más complicado.

Para finalizar es muy frustrante ver en el desarrollo de las funciones a desempeñar, mensajes poco clarificadores para despejar dudas como “Gestiones propias del departamento”, “desarrollo de procedimientos”, “Supervisión del equipo de trabajo” por citar algunas. Se deben afinar al máximo las funciones concretas para que os lleguen las candidaturas más acordes posibles ajustándose a lo solicitado porque las funciones carentes de especificación hacen que a veces los candidatos más adecuados no opten al puesto por no ver claro el perfil.

¿Qué opináis de los contenidos de las ofertas de trabajo? y ¿Qué valoráis en las mismas para hacer llegarles vuestra candidatura?

Las empresas debéis de aprender y saber que lo que importa es la calidad y no la cantidad de los requisitos puestos en las ofertas de trabajo. Menos prometer y más cumplir lo especificado. Porque no sólo para poder exigir a los candidatos concreción y sinceridad las primeras que debéis de cumplir con el ejemplo sois vosotras. ¿A qué esperáis?

Autor: Juan Martinez

Conservar el trabajo

Todos queremos un trabajo donde podernos desarrollar profesionalmente, creciendo en la dirección que hemos planeado, aprendiendo día a día nuevas tareas. Pero como siempre ocurre, la teoría es muy fácil, pero la práctica no lo es tanto.

Debemos partir del hecho de que el trabajo ideal o perfecto no existe. Porque todos los trabajos, independientemente de que nos gusten o no, van a tener cosas positivas y negativas con las que nos tendremos que acostumbrar a convivir. Siempre que a la hora de ponerlas en la balanza ganen los aspectos positivos, nos merecerá la pena seguir en ese trabajo.

Si, por el contrario, ganan las cosas negativas, tenemos un problema si no sabemos canalizar correctamente esas sensaciones que nos hacen estar a disgusto en el trabajo. Antes de tomar ninguna determinación, debemos intentar cambiar esas cosas negativas o que no nos gustan, teniendo claro que si el problema está en algunas de las tareas que os toca desempeñar, poco se puede hacer; todos los trabajos tienen tareas que nos gustan más que otras. No podemos pretender hacer sólo lo que nos agrada; las cosas no funcionan así en ningún ámbito de la vida.

También estoy de acuerdo en que no sólo los trabajadores nos tenemos que adaptar al trabajo sino que éste también se tiene que adaptar a nosotros; siendo ambos flexibles podrá haber una convivencia adecuada.

Lógicamente, nadie os obliga a permanecer en un puesto de trabajo y tenéis las puertas abiertas para poderos marchar cuando vosotros decidáis. En estos pasados años de bonanza económica, han sido los trabajadores los que tenían la sartén por el mango y podían elegir con más facilidad en unos sectores que en otros. No era como en la época de nuestros abuelos y padres en los que terminaban su vida laboral en la empresa donde habían comenzado, independientemente de que hubiese variedad de trabajos, porque partían de otro concepto.

Sin embargo, pasamos al otro extremo porque los seres humanos no tenemos término medio. Ahora, a la mínima de cambio, vemos que la única solución es cambiar de aires, buscando otra empresa. Hay gente que dura en cada trabajo 6 meses y son los trabajadores los que deciden marcharse por voluntad propia. Pero no hay que olvidar que para poderse hacer una idea del puesto de trabajo y de la compañía en todos sus aspectos, se requiere al menos 1 año de permanencia en el puesto.

La convivencia es complicada en todos los ámbitos, no sólo en el profesional y requiere que aguantemos ambas partes, cediendo unas veces una y otras la otra. La solución no es que en el momento que algo no os guste, cojáis la puerta y os marchéis porque esto se ve muy fácil en las películas americanas de la sobremesa, sin embargo, en la vida real, es diferente.

Está claro que cada situación es un mundo distinto. El verdadero problema existe cuando una parte se mantiene inflexible a cambiar nada y tiene que ser siempre la otra parte la que aguante y apechugue con todo lo que se le viene encima.  Porque este tipo de cosas hacen que lleguen las situaciones limites en las que finalmente no queda más remedio que poner fin a la relación por la propia salud de la parte que ha estado aguantando con todo.

Con esto por supuesto no estoy diciendo que todas las personas tengáis que aguantar al menos un año en cada trabajo porque también dependerá de lo que os vendieron o prometieron o de vuestras expectativas. Sin embargo, me gustaría comentar que no sólo nos podemos basar a la hora de decidir cambiar de trabajo en un solo aspecto. Hoy esta muy de moda cambiarse de trabajo solamente porque os pagan más en otra empresa, sin mirar la globalidad de la oferta, porque todo cuenta. Igualmente, cuando uno decide marcharse de un trabajo debe de ser porque globalmente no le compensa estar en su actual compañía y pensar realistamente si esas situaciones van a cambiar.

Lógicamente ahora mismo con la crisis, el estar contento o no en un empleo pasa a un segundo plano y toca cambiar el chip hasta que amaine la situación donde ya podremos ponernos a pensar en retomar la búsqueda activa de cambio de empleo. No digo que haya que paralizarse pero sí que habrá que sopesar mucho lo que salga antes de decidir cambiar porque si la elección sale mal la situación de ahora es mucho más complicada que la de hace un año.

No olvidemos que tenemos que trabajar para vivir y no vivir para trabajar como hacen muchas personas que parece que han olvidado lo realmente importante. El trabajo no lo es todo y tenemos que saber valorar las cosas realmente importantes.

Así que ahora mismo creo que la perspectiva de las personas que no están contentas en sus trabajos debe cambiar y adaptarse a la nueva situación que nos toca vivir. La situación económica en un par de años mejorará (esperemos) y entonces se podrá uno arriesgar mucho más. ¡Ojo! A pesar de la actitud prudente que hay que tener, debemos estar con los ojos abiertos para ver las oportunidades que se nos presenten.

El conservar hoy en día nuestro trabajo es todo un privilegio y, por muy mal que estéis, tenéis trabajo y aun podríais estar peor: os podríais quedar sin él ahora mismo. Y eso nos puede pasar a todos.

Así que debéis desempeñar vuestro trabajo con más valía que nunca y ser egoístas, pensando en vuestra propia supervivencia dentro de la compañía para que continuar siendo necesarios. Lo mejor en estos momentos es hacer bien vuestro trabajo y pasar desapercibidos. Con esto no quiero decir que traguéis con todo, sino que sopeséis vuestra realidad, siendo inteligentes y tomando las mejores decisiones para vuestro futuro.

Porque está claro que podréis ser muy buenos pero aun así, mucha gente lo es también y ahora mismo están en las listas del paro, no porque quieran sino porque no hay ofertas que se adapten a sus perfiles.

Con esto, quiero haceros brevemente todas las perspectivas para que ya decidáis cual es la que más os compensa seguir en estos momentos por vuestro propio interés.

Autor: Juan Martinez

¿Qué pasa si esto lo hacen los 500 trabajadores de la compañía?

El mundo de los detectives reales nada tiene que ver con los de ficción de la vieja escuela con gabardina y sombrero, con ese halo de misterio. En la actualidad son personas de calle, cuya finalidad es pasar totalmente desapercibida y ya lo que menos hacen es investigar las posibles infidelidades conyugales de uno de los miembros de la pareja.

Ahora, casi el 80% de sus trabajos, tienen que ver con el mundo empresarial y laboral, desde pedir informes sobre un trabajador previo a su contratación para un puesto clave en la compañía, hasta la investigación de espionaje industrial por la compañía o robo de información o material por algún trabajador o ex trabajador. Por ello, las agencias de detectives están formando a sus detectives en sistemas de gestión de empresa para que tengan una visión global de esta y les permita afinar más.

Tras esta breve introducción, me gustaría comentar que en estos últimos meses se están disparando los robos de material e información en las compañías por parte de sus trabajadores o ex trabajadores. En el caso de estos últimos, el sufrir un despido en estos tiempos es difícil de encajar, sin embargo, no merece la pena bajarse de nivel de respeto. El despido puede que fuese injusto, pero ya no tiene solución.

Muchas personas, nada más enterarse del despido o días antes, cuando lo intuyen, se dedican a borrar carpetas y archivos de su ordenador, a llevarse  y no dejar copia  de documentos, información, manuales, procedimientos que ellos mismos han elaborado a lo largo de su permanencia en esa organización. Está claro que es de vuestra creación y podéis tener una copia cuando son herramientas generales que os pueden servir para otras experiencias profesionales, eso sí, las elaboradas y adaptadas a vuestra compañía debéis dejarlas porque lo que hacéis en tiempo de trabajo también les pertenece.

Por supuesto, mucho cuidado con la filtración de información delicada de la empresa a la competencia con la intención de hacer daño porque esto es delito y está penado.

Así que nada de dejaros llevar por el orgullo y el despecho por que no os traerá nada bueno y pensad que mucha información e ideas que habéis desarrollado las tenéis en vuestra cabeza para poder aprovecharos para daros una ventaja competitiva aun estando en el desempleo.

Igualmente, borrar todos vuestros archivos y correos de la cuenta de correo electrónico de trabajo parece que sea significativo de que tenéis algo que ocultar antes de marcharos o que vais a fastidiar a la empresa, cuando a los que realmente perjudicáis, sin quererlo, es a vuestros ex compañeros que les tocará apechugar con asuntos de los que no tienen ni idea y de los que no hay rastro. ¿Os gustaría que os hiciesen eso a vosotros?

Una cosa es estar dolidos con la forma de efectuar el despido. Otra muy distinta es vengarse con actos que os pueden repercutir serias consecuencias legales por no pensar las cosas dos veces.

Mientras las cosas que hagáis sean legales, nadie os puede reprochar nada, independientemente de que vuestra antigua empresa lo pueda considerar ético o no, aunque este término puede tener muchos significados según interese. Imaginaros que un trabajador despedido se va a otra compañía y ocupa un puesto de responsabilidad y, a la hora de formar su equipo, se acuerda de compañeros de su antigua empresa que no están contentos y que quiere contar con ellos en esta nueva etapa. Esto podrá molestar a determinadas personas pero es totalmente legal.

Otra cosa que se está incrementando en las empresas es el robo de material de oficina en cantidades más o menos grandes. La crisis está cebándose con todos, pero el que os ahorréis unos céntimos o unos pocos euros en comprar gomas, bolígrafos, fluorescentes, cuadernos o clips no os saca de pobres y todos pensáis esto no afecta a la economía de mi empresa. ¿Qué pasa si esto lo hacen los 500 trabajadores de la compañía? Pues que sí que se nota en las arcas. Ahora se miran más los costes y se investigan cosas que antes se dejaban pasar e igual de reprochable es hurtar más o menos material de oficina por mucha justificación que le queráis buscar.

Autor: Juan Martinez

Requisitos para presentarse a un concurso en la Administración Pública

Como ya sabéis, el Estado va transfiriendo competencias a las CC.AA. y a las entidades locales.

Hoy quiere centrar mi atención en este post en  las convocatorias de concursos y concursos oposición por parte de los diversos organismos a través de los boletines oficiales correspondientes de la comunidad autónoma y de la provincia respectiva para la cobertura de plazas temporales de personal laboral para un período de tiempo más o menos determinado hasta que tal vez se decida sacar la plaza o hagan esto todos los años.

Se sacan plazas de cualquier tipo por este tipo método, desde una plaza de educador hasta una de soldador, en función de las necesidades de cada municipio o entidad convocante. Lo curioso es que para una misma plaza, cada municipio o localidad puede pedir los requisitos que quiera de cara a poder presentar la solicitud para optar a la plaza. Obviamente, en la convocatoria debe constar la puntuación que se asignará a cada requisito. Sin embargo, muchas de estas convocatorias le dan a uno que pensar. Parece que muchas antes de la convocatoria, ya tienen nombres y apellidos y el proceso de solicitud de candidatos es un paripé necesario para cumplir con la legalidad. Con esto, por supuesto no estoy insinuando que en la cobertura de todas las plazas públicas se produzcan chanchullos, sin embargo, en más ocasiones de las que nos gustaría, existen los enchufes por conocer a alguien del municipio o causas similares.

Para muchas de estas plazas que se convocan por medio de concurso, se piden requisitos de lo más variopinto para poder presentar la solicitud y que no tienen sentido alguno. Hace poco, comparaba las convocatorias para la cobertura de plazas de educador de carácter temporal para el curso académico 2009/2010 para diversas localidades de diversas provincias y me he encontrado de todo.

Algunas localidades exigían el pago de una tasa que oscila entre los 7 y los 12 euros para poder presentar la solicitud y que sea admitida. Y mi pregunta es: Esta tasa… ¿para qué es? Porque ahí no pagas los derechos de examen como en la oposición. Pago que es una medida como otra cualquiera para recaudar a través del ciudadano que va buscando una oportunidad laboral.

Luego están las que exigen presentar a cada candidato un reconocimiento médico para poder presentar la solicitud. Aun estoy sorprendido de tal desfachatez. Entiendo que el candidato seleccionado necesite aportar ese reconocimiento médico… pero… todos los candidatos, ¿para qué? Parece que los reconocimientos médicos sean gratuitos cuando de 30 ó 40 euros no bajan.

Otro requisito habitual es presentar una vida laboral a partir de una determinada fecha.

En otros se exige una licenciatura o diplomatura, sin especificar especialidad; simplemente, se exige ser licenciado o diplomado en Magisterio o pedagogía a menester de cada entidad convocante. Otros exigen que los candidatos sean demandantes de empleo y en otras no es necesario.

Luego hay que presentar fotocopias de todo lo que se alega, requiriendo que muchas de las fotocopias sean compulsadas. Para aquellos que no lo sepan, una fotocopia compulsada, consiste en llevar con todas las fotocopias de vuestros títulos y meritos sus correspondientes originales, para que en el registro, comprueben la veracidad de la fotocopia y queden selladas. Eso sí, que sepáis que de las publicaciones de cualquier tipo no se hacen compulsas aunque sí que se pueden presentar como méritos.

Algunos municipios aun lo ponen más difícil y, en la convocatoria publicada en el correspondiente boletín oficial, exigen que para saber que hay que presentar en esa convocatoria haya que presentarse en persona en la secretaria de la localidad sin que estos tengan en cuenta que se hará desplazarse a los interesados sólo para obtener la información.

Si estáis aburridos, el solicitar este tipo de plazas, os dará cierta “diversión”, pues las trabas son numerosas, costosas y nada fáciles. Aunque no puedo aseguraros que no os desesperéis en más de una ocasión. Luego, además, habrá que esperar, pues como dice una amiga mía “las cosas de palacio van despacio”, así que desde que sale la convocatoria hasta que sale la resolución con la decisión tomada, podéis desesperar. La celeridad, brilla por su ausencia.

Esto es como todo; una vez que estéis ya metidos en esta dinámica, os resultarán de los más normal estos tramites porque estaréis acostumbrados, sin embargo, los principios cuestan.

Siempre aconsejo llevar todos los papeles ordenados porque, de lo contrario, os podéis pegar en el registro media mañana sin bromear.

¿Cuáles son tus experiencias en este campo?

Autor: Juan Martinez