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¿QUÉ OS FRENA PARA NO DESARROLLAR VUESTRA IDEA EMPRENDEDORA?

Desde hace un tiempo, hVerano 2013e estado pensando sobre el emprendimiento y, si lo analizamos  detenidamente, siempre se trata en los libros los éxitos de los emprendedores, sin embargo, se ha tratado muy poco sobre los fracasos de las personas que han emprendido un negocio. Esto serviría para analizar más en detalle las causas y poder sacar unos patrones que ayudasen a los demás.

En España, aunque se ha mejorado mucho, aun existen muchos tópicos respecto al fracaso y aun se sigue pensando que al emprendedor al que no le vaya bien a la primera suele ser porque no vale o es un fracasado… Y los demás, lo sabían. Eso sí, si uno triunfa le salen amigos hasta debajo de las piedras. Aunque lógicamente uno debe tener los pies en la tierra para saber discernir lo verdadero de lo falso.

Para empezar, me gustaría lanzar una serie de preguntas a los emprendedores que comenzaron un negocio y que tuvieron que cerrar: ¿Analizasteis cuál fue el motivo que os llevó a fallar en la consolidación del proyecto? ¿Qué aprendisteis de ese fracaso? ¿Habéis vuelto a emprender un negocio a raíz de esa experiencia? ¿Qué fue lo más duro de asumir? ¿Qué recomendaciones daríais a las personas que quieren emprender un negocio?

Los emprendedores que lo intentaron y al final fracasaron en sacar a flote su proyecto son ganadores porque lo han intentado a pesar de las dificultades. Es una lección de vida el tener que empezar de cero tras no conseguir lo esperado y dedicar mucho tiempo, esfuerzo, ilusión y capital. Siempre digo que todos, cuando hemos intentado algo en nuestra vida personal o profesional, hemos fracasado y por ello no hemos dejado de seguir intentándolo hasta conseguir el objetivo marcado. No conseguir las cosas a la primera suele ser lo más habitual, aunque muchos recurren a no contar las veces que se quedaron por el camino antes de llegar a la meta.

Desde mi punto de vista estos son los principales errores del emprendedor que le pueden llevar a fracasar rápidamente:

1.- Pensar que la idea lo es todo, sin dar importancia a la necesidad de conocer el sector de ese negocio y disfrutar con esa actividad. No olvidéis que una idea por sí sola no es nada, debe darse forma a la misma para materializarla.

2.- Confiarse en exceso por diferentes parámetros que puedan indicarnos que triunfará nuestro negocio. La confianza es mala compañera de viaje y para consolidar nuestro negocio hace falta trabajar duro y eso se consigue a medio o largo plazo. Que los dos primeros meses nos vayan fenomenal no supone ya bajar la guardia, porque ese solo es el comienzo que nos debe hacer trabajar más y mejor.

3.- Pensar que seréis capaces de hacer todo vosotros solos. Debéis asumir que es imposible saber de todo y eso os debe hacer recapacitar para saber buscar buenos profesionales expertos en cada área de puesta en marcha de vuestro negocio para asesoraros correctamente.

4.- Confiar en que el conseguir la financiación necesaria o que confíen en vosotros unos inversores que pongan su capital ya es suficiente para triunfar. La inversión es parte del producto, sin embargo, eso no hará que se venda vuestro producto o servicio porque sí. Conseguir ventas y convencer a los potenciales clientes solo os lo dará vuestro trabajo con enfoque, planificación y sentido común.

5.- No hacer el trabajo de campo necesario a la hora de elaborar vuestro plan de empresa porque ya conocéis el sector en el que emprendéis vuestro negocio. Es vital que superviséis y busquéis vosotros mismos el local, la ubicación geográfica del mismo, los clientes potenciales de esa zona, los negocios similares en esa zona. Para poder ver los pros y contras. También es bueno que podáis escuchar los puntos de vista de otras personas que han emprendido en ese u otros sectores.

6.- Querer correr antes de andar, es decir, marcaros plazos demasiado cortos para levantar la persiana de vuestro negocio. Si la idea se os ha ocurrido en enero no podéis pretender abrir vuestro negocio en marzo con premura. A cada paso debemos dedicarle el tiempo suficiente para analizar todo y estar seguros de que es lo correcto.

7.- Pensar que cualquier persona puede ser vuestro socio. A veces es mejor estar solo que mal acompañado. Así como no todo el mundo puede ser vuestro amigo, tampoco vale cualquier persona para asociarse con vosotros. Si necesitáis socios en vuestro negocio debéis plantearos las siguientes preguntas: ¿en qué os puede ayudar esa persona en la que habéis pensado? ¿Qué áreas de ese negocio son su fuerte y cuáles las más flojas? ¿Cómo encajáis a nivel de carácter? ¿Conoces realmente a esa persona?

8.- Dejaros llevar por la necesidad porque esta sin un planteamiento adecuado puede haceros pasaros muchos pasos por alto que os hagan estar en peor situación unas semanas o meses más tarde. Comenzar algo nuevo no es nada fácil, aunque está claro que nada es imposible.

9.- Esperar que los demás os van a dar las cosas hechas. Otras personas u organizaciones os pueden ayudar en el proceso de puesta en marcha de vuestra idea o proyecto, sin embargo, los que tenéis que liderar el proceso y tirar del carro sois vosotros.

10.- Pensar que emprender no entraña riesgos y dificultades. Poner en marcha algo nuevo supone estar dispuesto a sacrificaros y saber rectificar rápidamente porque las cosas no salen como esperabais en el papel.

11.- Tener solamente un plan A. Cuando uno comienza un negocio debe tener un plan B, C y D si es preciso a pesar de que todo indicase que el plan A era perfecto. Siempre deben tenerse alternativas si las cosas no van como esperabais.

12.- Pensar que ser vuestros propios jefes supondrá que viviréis mejor que trabajando por cuenta ajena. Tenéis que asumir que no levantar la persiana de vuestro negocio o que no os compren os supone perder dinero. Si no vendéis vosotros, ¿quién lo hará? Es decir, el emprender supone invertir las primeras semanas, meses e incluso años muchas horas al día y tener que sacrificar mucho de vuestro tiempo libre para lograr asentar ese negocio.

13. Debéis tener claro que emprender no supone hacerse millonario. La mayoría de las personas emprendedoras viven de su negocio con mucho esfuerzo y les permite llevar una vida normal. Simplemente ha sido su forma de trabajar porque disfrutan con ello.

Por supuesto, existen otros muchos errores que pueden hacer fracasar un negocio nada más comenzar, aunque creo que estos son los más habituales. ¿Qué otros errores creéis que pueden hacer fracasar un negocio?

¿Cuéntanos tu experiencia emprendedora? ¿Qué os frena para no desarrollar vuestra idea emprendedora?

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿CUÁNTAS VECES HABÉIS REPRIMIDO VUESTROS SENTIMIENTOS?

Todo el mundo pretende a loFotos 2012 2053 largo de la vida ser feliz y aun mucha gente asocia ésta a lo material. Qué duda cabe que tener dinero ayuda pero está comprobado que no da la felicidad, porque muchas personas con dinero tienen todo lo que quieren, pero al mismo tiempo, suelen ser inmensamente infelices.

La felicidad es un estado interno que se debe cuidar y mantener. Todo comienza por saber valorar lo realmente importante en nuestras vidas. Va bien hacer una reflexión interna sobre cómo nos sentimos y qué nos produce esos sentimientos. Es un buen punto de partida.

La felicidad es aprender a disfrutar de los pequeños/grandes momentos que ocurren a lo largo de la vida. Debemos saber alegrarnos del proceso y no solo del momento en que conseguimos algo.

Estar feliz conlleva sentirnos en paz con nosotros mismos y no tiene nada que ver con lo que poseemos o tenemos. En los países desarrollados, se asocia la felicidad a lo que tenemos y parece que cuanto más tenemos más felices debemos ser. Sin embargo, la felicidad no se consigue con una regla de tres exacta porque es algo inmaterial. Tenemos personas que viven con pocos o escasos bienes materiales y son muy felices porque aprecian quiénes son, con quiénes viven y lo poco que tienen. Dan más importancia al hecho de vivir que a las cosas que tienen para vivir.

La felicidad es un estado interno que se transmite de manera externa por como nos comportamos y actuamos. Las muestras de afecto y cariño suelen producir una felicidad inmensa. Sin embargo, los seres humanos somos poco tendentes a demostrar nuestro afecto a las personas que se lo tenemos. Como que se de por hecho y estas cosas deben manifestarse abiertamente. A todo el mundo nos gusta oír que nos quieren y que somos importantes para los demás. El tema es que si lo que remos oír también debemos decirlo.

No debemos olvidar que las posesiones nunca nos harán felices porque siempre queremos más cosas y cuando tenemos algo nos acostumbramos a ello y no se tiende a valorar hasta que se pierde. La felicidad asociada a las cosas está vinculada a poderlas disfrutar con los demás.

También debemos asumir que a lo largo de nuestra vida tendremos buenos y malos momentos y debemos saber convivir con eso. La vida es una montaña rusa de subidas y bajadas. La felicidad por el contrario puede estar en el proceso de esas subidas o bajadas de nuestra vida.

Va bien platearse y responderse a uno mismo las siguientes preguntas ¿Cuál ha sido el momento más feliz de vuestra vida y cuáles eran vuestras circunstancias materiales en ese momento? ¿Qué os hace ser felices? ¿Cómo os sentís en la actualidad? ¿Tendéis a manifestar vuestros sentimientos?

Las personas vivimos en una sociedad acostumbrada a reprimirnos nuestras emociones positivas y negativas porque se asocia a la vulnerabilidad por mostrar como estamos. El manifestar como estamos va muy bien para desahogarnos. Está claro que no vale cualquier persona para poderles abrir nuestra emociones, aunque tenemos que comenzar a compartir como nos sentimos con nuestros entornos.  ¿Cuando fue la ultima vez que les dijisteis a las personas más cercanas a vosotros que las queríais y que eran importantes para vosotros? Igualmente va bien plantearse si las personas realmente sabéis como os sentís o si vosotros sabéis como se sienten los demás. Se suele dar por hecho que las personas que tienen su vida organizada son felices. No podemos dar por hecho la felicidad de los demás si no la manifiestan abiertamente.

A veces las personas que menos lo aparentan son las más infelices del mundo. Otras personas, por el contrario, que están pasando duros momentos y que abiertamente transmiten como se sienten están plenamente felices a nivel de emociones.

Es muy habitual, sobre todo en el sexo masculino, asociar el llorar a debilidad y muchos hombres, cuando lloran se esconden o se excusan en que se les ha metido algo en los ojos. No pasa nada por llorar porque es un sentimiento y debemos permitir que se exprese y salga lo que llevamos dentro en cada momento. Nuestra vida debe canalizar los estados por los que pasa.

¿Cuántas veces habéis reprimido vuestros sentimientos y por qué?

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿POR QUÉ MOTIVO HACÉIS UNA BÚSQUEDA DE EMPLEO INDIVIDUAL?

En pleno Siglo XXI hemos avaFotos 2012 1034nzado en muchos aspectos, sin embargo, en otros muchos vamos hacia atrás. La tecnología ha mejorado mucho nuestras vidas. Sin embargo, la sociedad actual en la que nos ha tocado vivir es cada día más individualista y, porque no decirlo, en muchos aspectos más egoísta. Las personas tendemos a pensar demasiado en nosotros mismos y nos olvidamos de los demás.

Es positivo ser autosuficientes, sin embargo, no podemos olvidar que necesitamos a otras personas para alcanzar o hacer determinadas cosas en nuestras vidas. Lo que pasa es que nos cuesta pedir ayuda porque somos demasiado orgullosos y parece que estamos cometiendo un pecado capital. No es un signo de debilidad el darnos cuenta de que necesitamos la ayuda de otros; al revés nos demuestra que tenemos ganas de vivir, de relacionarnos y de seguir hacia adelante. A veces, no decir bien alto que necesitamos ayuda nos aísla en exceso y hace que el tiempo se paralice a nuestro alrededor.

En estos momentos muchas personas en nuestro país se encuentran en búsqueda activa de empleo y deben estar motivadas en ese proceso activo de buscar opciones. La gran mayoría de personas que están sin trabajo tienden a navegar solos en ese proceso de búsqueda y eso les hace a veces hundirse en una irrealidad. Cuando uno está desempleado, y más en estos tiempos, siempre conoce a personas de su entrono cercano o de conocidos que están en su misma situación.  Lo más lógico sería hacer grupo global de búsqueda de empleo entre ellos para compartir recursos, intercambiar información, enseñarse cosas los unos a los otros, presentarse mutuamente a las personas de sus antiguos ámbitos profesionales, etc. Sin embargo, lo habitual hoy en día es hacer una búsqueda aislada e individual donde nada se comparte; es más, muchas personas si se enteran de una oferta, recurso o información relevante se la quedan para ellos. Eso sí, esas personas que hacen eso son las que quieren que los demás compartan con ellos las ofertas, recursos e información laboral relevante que tienen. Esto es ser egoístas y no podemos justificarlo porque si queremos que los demás nos ayuden y compartan lo que tienen, nosotros debemos hacer lo mismo.

A las personas que están en búsqueda activa de empleo en la actualidad o que lo han estado en algún momento de su vida profesional voy a proceder a lanzarles unas cuantas preguntas para que las piensen y respondan de forma individual: ¿Hacéis búsqueda colectiva de empleo? ¿Quedas habitualmente con otras personas desempleadas para compartir recursos, ofertas e información laboral? ¿Cuál es la principal fuente por la que os enteráis de información laboral relevante? ¿Te relacionas habitualmente con personas en tu misma situación para ayudaros? ¿Por qué motivo hacéis una búsqueda de empleo individual? ¿Cuántas actividades grupales hacéis a la semana para relacionaros con otras personas?

El relacionarnos con otras personas es probable que ni a  corto ni a medio trabajo nos pueda dar trabajo, sin embargo, nos permite intercambiar información y herramientas que pueden ayudarnos. Por otro lado, nos permite estar activos y motivados porque nos relacionamos con otras personas y nos hace sentirnos útiles. Se agradece que alguien nos dé las gracias por darle información relevante y nosotros podremos agradecérselo otro día. Por ello, es importante que agradezcáis lo que los demás hagan por vosotros, es algo que cuesta poco y que revitaliza a las otras personas. En esta sociedad individualista en la vivimos nos agradecemos y damos por hecho que es obligación de los demás hacerlo.

Muchas personas no comparten recursos e información en su proceso de búsqueda de empleo porque piensan que si lo comparten tienen más competidores. Esto es ser un iluso porque hoy en día existirán muchas personas para todas las ofertas, convocatorias y ayudas existentes. Cada uno debe jugar sus cartas en ese proceso y si a ti te descartan y a personas de tu entorno no, quizás sea por determinadas competencias que ellos tienen y vosotros no. También puede ser por otros motivos subjetivos, sin embargo, las personas que han pasado no tienen la culpa.

Las personas somos seres sociales y hacer los procesos complicados como la búsqueda de empleo en grupo nos hace avanzar mejor y en múltiples direcciones. Da igual que nuestro grupo de búsqueda de empleo sea heterogéneo, es decir, de diferentes perfiles profesionales o de sectores muy diferentes. A veces es mejor la diversidad porque nos permite acceder a información de diversas fuentes y sectores. No olvidemos que a veces la mejor información puede llegar de quien menos esperemos. Eso sí, en este grupo de búsqueda de empleo debe existir organización, constancia, planificación y establecer responsables de cada área, tipo de herramientas, recursos, convocatorias. Es decir, que aunque los demás se puedan enterar de cosas, una persona sea la encargada de aglutinar esa información homogénea y distribuirla.

Lógicamente, esto de la búsqueda de empleo os puede parecer una soberana tontería, sin embargo, ¿qué perdéis por probarlo e intentarlo?  Debemos tener claro que para obtener resultados diferentes debemos hacer las cosas de otra forma. Si nuestro proceso de búsqueda es siempre el mismo y no obtenemos resultados deberemos platearnos mejorar y cambios en el mismo para buscar otro tipo de resultados.

Está claro que estar mucho tiempo en proceso de búsqueda nos hace pasar por todo tipo de fases y una de ellas es la fase de “Yo contra el mundo” que nos hace abandonar porque todo lo vemos negativo. Se debe salir de esa fase cuanto antes porque no nos ayuda en absoluto. Debemos seguir haciendo cosas, aunque a todas les podamos encontrar miles de pegas. Por ello, estar con otras personas en vuestra misma situación os ayuda mucho aunque a priori no lo podáis ver así. Estar con otras personas nos hace venirnos arriba para seguir haciendo cosas.

¿Qué os parece mejor? ¿El proceso de búsqueda de empleo grupal o individual?

Autor: Juan Martinez de Salinas