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¿POR QUÉ MOTIVO QUEREMOS ESTAR O NECESITAMOS ESTAR EN LA WEB 2.0?

A la hora de poner en maVerano 2013 Juanrcha la Web 2.0 en las organizaciones, siempre surge la misma duda: hacerlo con personal propio o externalizarlo. La Web 2.0 son herramientas que nos darán resultados dependiendo del uso que se le den, de la finalidad con que se pongan en marcha y de la estrategia de puesta en marcha.

Lo primero de todo que se debe hacer es determinar desde la cúpula directiva y a nivel estratégico la respuesta a estas preguntas ¿Por qué motivo queremos estar o necesitamos estar en la Web 2.0? ¿Qué uso queremos darle a esos nuevos canales de comunicación? ¿Qué personas van a poder usar estas herramientas en el entorno laboral? ¿Qué protocolo de usos vamos a establecer a nuestros trabajadores sobre esas herramientas? ¿Se va a formar al personal en estas herramientas?

El estar en la Web 2.o supone adaptarse a estos nuevos canales de comunicación y eso supone interactuar, comunicar lo bueno y lo malo, dar soluciones y respuestas rápidas a los consultas de nuestros usuarios. También habrá que lidiar con temas que a veces no nos gusten. Es decir, nos pueden sacar los colores por algo que se ha hecho mal y es más rentable asumirlo y buscar soluciones que escurrir el bulto.

El tamaño de la empresa y el número de personas disponibles puede influir en la decisión de externalizar o no la Web 2.0 aunque no se puede tomar la decisión solamente teniendo en cuenta esto. Para empezar, dependerá de la especialización del sector de nuestra empresa, es decir, la persona que se encargué de la gestión de la empresa en las herramientas de la Web 2.o debe ser un especialista de la materia, conocer la gama de productos y saber a dónde remitir a cada usuario o cada consulta. Será importante también analizar si las personas que tienen esos conocimientos tienen inquietudes tecnológicas por estas nuevas herramientas, es decir, saber si les gusta usarlas y se sienten cómodos en ellas. Por último, identificar si las personas disponibles quieren compatibilizar sus labores con estas tareas.

Siempre he dicho que todavía son muchas las empresas con jefes 1.0, esos que dicen “Ahora haces esto también porque lo digo yo”. Si la imagen de nuestra empresa en la web va a depender de una persona que esté a disgusto haciendo el trabajo, quizás no sea lo óptimo. Lo que peor podemos hacer es obligar a una persona de la empresa a asumir estas funciones de comunicación y presencia en la Web 2.0 porque es un gran error. El que lo haga le tiene que gustar y estar familiarizado con estas herramientas y canales.

Es fundamental que se tengan en cuenta los recursos materiales se cuentan para poder invertir, porque en función de lo que se quiera obtener será necesario invertir más o menos capital inicial para implementar herramientas a medida que con llevan un coste. No olvidemos que las herramientas gratuitas tienen sus limitaciones.

Los objetivos que se marquen deben ser realistas y objetivos con una carencia temporal a medio o largo plazo.

Si después de tener en cuenta todas estas variables nos damos cuenta de que no tenemos a nadie capacitado en nuestra empresa para ejecutar estas funciones tenemos que saber elegir bien a la persona en la que lo externalizamos y que nos representará en estos medio. Por ello, deberemos formar a esta persona o empresa sobre nuestra compañía, procesos, productos, etc. Deberá existir una comunicación constante entre ambas partes. Se debe marcar a la persona o empresa en la que lo externalizamos la estrategia, lo que debe decir, etc.; y este especialista nos orientara y dará pautas adecuadas. Tiene que quedar claro que es un servicio subcontratado y no se trata de personas que trabajen en nuestra empresa.

Después, con independencia de que se externalice o no la presencia corporativa en la Web 2.0, esta presencia se debe interiorizar y plasmar en la cultura corporativa. Es decir, se debe formar a las personas en estas herramientas, darles pautas sobre el uso, la finalidad de estar ahí, que deben recomendar a sus usuarios o clientes sobre nuestra presencia en estos medios, etc. O lo que es lo mismo, será fundamental establecer una forma de trabajo con ellos que sea una extensión de la metodología de nuestra empresa, que no tiene por qué coincidir con la de la empresa subcontratada.

No podemos estar en estos medios y no cerciorarnos que toda nuestra plantilla sabe que tenemos presencia en los mismos. Es una cuestión de imagen corporativa y de coordinación estratégica. Todos debemos ir en la misma dirección para lograr avanzar.

Este campo es muy nuevo para muchas empresas y no siempre se hace de la mejor manera. Personalmente pienso que es preferible formar a alguien interno y contar con él para estas tareas con independencia de que pidamos asesoramiento externo sobre la estrategia a seguir. La empresa siempre se va a “sentir” más  si el implicado pertenece a la organización. También se dan muchos casos en los que las empresas se integran con gente que va a trabajar, hace su trabajo, sin pasión alguna y llega su hora y se van. Meros robots sin ilusión. También nos encontramos con empresas subcontratadas que saben ofrecer un servicio personalizado, donde la persona asignada se integra en la empresa y parece uno más. Cada caso es un mundo aparte. En la implementación de este tipo de estrategias no podemos copiar modelos de otras empresas del mismo sector o tamaño. La clave está en contemplar todas las opciones, estudiarlas, ver sus pros y contras y en función de esto decidir de forma global lo más beneficioso para la compañía.

¿Tenéis externalizada la Web 2.0 en vuestra compañía? ¿Qué pasos seguisteis a la hora de lanzaros a tener presencia en estos medios? ¿Qué errores cometisteis en ese proceso? ¿Qué recomendaciones dais a las empresas que quieran comenzar el proceso?

Autor: Juan Martinez de Salinas

“YO YA HE REALIZADO TODOS LOS CURSOS QUE DEBÍA HACER”

En los momentos actuales los conocimientos cada vez son más importantes y marcan la diferencia. Hace décadas, los conocimientos eran permanentes, es dFotos 2012 100ecir, no era necesario un reciclaje continuo porque eran más estables y no se quedaban obsoletos con una rapidez pasmosa. Actualmente, sí que ocurre. Ahora mismo, cuando has conseguido aprender a manejar determinada aplicación, herramienta o normativa, la cambian o sacan otra diferente que nos debe hacer estar alerta. Lo más cómodo es mirar hacia otro lado y seguir en nuestra posición fácil de pasar de todo lo nuevo de nuestro sector porque con lo que ya sabemos nos vale. Sin embargo, debemos preguntarnos ¿Por cuánto tiempo nos puede valer seguir con los conocimientos de siempre? Debemos ser previsores porque quizás, cuando nos queramos dar cuenta, sea demasiado tarde y nos sustituyan por que necesitan personas actualizadas o con actitud y ganas de querer estarlo.

Por supuesto, que da pereza seguir aprendiendo cosas o estar en proceso de continuo reciclaje. Aun es habitual escuchar en los entornos empresariales frases demoledoras del tipo: “Yo ya he realizado todos los cursos que debía hacer” “Si los cursos son fuera de mi horario laboral no hago ninguno” “A mis años ya no estoy para aprender nada nuevo” “Ese curso no me aportará nada nuevo” “Esos nuevos conocimientos, aplicación o herramienta no me van a dar trabajo”; son frases de actitud y motivación de piedra, bajo cero o estática.

No debemos pensar solamente en el momento presente sino también en el futuro cercano que puede ser mañana mismo. Hoy podemos tener una situación cómoda en lo profesional y a los cuatro días, dejarla de tener. Por eso, el prevenir nos permite anticiparnos y estar mejor preparados ante lo que pueda surgir.

El saber no ocupa lugar y todo lo que aprendamos sirve para algo, hasta para sentirnos mejor. Debemos seguir aprendiendo cosas nuevas y para consolidar esos nuevos conocimientos o herramientas practicar. De nada sirve aprender cosas que no practicamos para asimilarlas, habituarnos, aplicarlas e implementarlas en nuestro entorno laboral o profesional.

Nunca es tarde para aprender nuevas cosas. Lo más importante es la actitud y las ganas de querer hacerlo. Por supuesto, lo más fácil es decir que no porque siempre encontraremos dificultades. El hacer algo nuevo o distinto que no hemos realizado nunca supone un aprendizaje y una dificultad. Aprender cosas nuevas, cambiar nuestros hábitos, adquirir nuevas competencias conlleva un proceso progresivo. Es decir, deben pasarse diversas etapas de aprendizaje que llevan su ritmo lógico. El gran problema es que cuando nos ponemos a aprender algo nuevo nos entran las prisas y queremos ser expertos nada más comenzar y eso es imposible. Tendemos a compararnos con personas que no están a nuestro nivel en estos momentos porque ellos nos llevan meses o años de ventaja práctica. Tendríamos que compararnos con ellos cuando empezaron.

El problema es que todos olvidamos que algún día fuimos novatos en lo que ahora dominamos o conocemos en profundidad. Este es un gran error y debemos saber animar a las personas que comienzan algo a que sigan todos los días en ese proceso continuo y lento. Irán viendo las mejoras día a día y a la vuelta de unos meses verán la tremenda evolución. Se pasará de ser un novato, a dar los primeros pasos de forma autosuficiente, a ser usuarios independientes de nivel básico, a defendernos con soltura, a ser usuarios aventajados e independientes y hasta pasar a dominarlo. Pero esto solo se conseguirá con la práctica; cuantas más horas de práctica hagamos, mayor será el conocimiento. El practicar algo nos ayuda a pulir, mejorar, seguir aprendiendo y adquirir las horas de aprendizaje necesarias para volar y ser buenos en eso que queremos aprender. Eso sí, cada uno puede decidir bajarse en el nivel que considere suficiente en cada nueva materia que aprenda. No todos necesitamos ser expertos en todas las materias o áreas. A veces, es suficiente con tener conocimientos básicos para defendernos. Todo dependerá de para qué necesitemos esos conocimientos o herramientas.

Lo que no tiene ninguna lógica ni coherencia es que, por ejemplo, nosotros recomendemos aprender algo a otro para nuestra profesión o sector que nosotros mismos ni usamos o conocemos.

Las personas, con el paso del tiempo, no es que no podamos aprender cosas sino que nos volvemos cada día más perezosos. Y no olvidemos que cuanto menos hacemos menos ganas tenemos de hacer o aprender algo nuevo.

Tenemos que hacerlo poco a poco y no cuesta tanto dedicar un tiempo a la semana o al mes a investigar las nuevas tendencias, herramientas, normativa que afecta a nuestro sector o sectores cercanos. Hoy en día, existe mucha información y es fácil acceder a ella. Otra cosa es que queramos poner excusas para no hacerlo.

Por ir finalizando procedo a lanzaros unas cuantas preguntas: ¿Hace cuanto tiempo que no haces un curso? ¿Estás al día de las novedades de tu sector o profesión? ¿Qué has aprendido nuevo en lo profesional en este último año? ¿Qué retos a nivel de conocimientos os habéis puesto para este nuevo año que ya hemos comenzado? ¿Por qué motivo no seguís aprendiendo nuevas cosas?

Por supuesto, cada uno de vosotros sois libres de hacer lo que queráis con vuestras vidas, sin embargo, no será lógico quejarse si vuestra opción ha sido darle la espalda al avance de los tiempos.

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿CUÁL ES VUESTRO ELEVATOR PITCH?

Hace unas semanas leí en el árFotos 2012 1111ea de empleo del diario digital Expansión, un artículo titulado “Consiga un empleo en tres minutos”  cuya lectura recomiendo.

Este articulo habla sobre el discurso en el ascensor que, en un principio, es para que los emprendedores que tienen una idea, sepan vender la misma a sus futuros inversores o clientes para que, finalmente, la compren. Es lo que se conoce como el “Elevator pitch” que para mi “es un resumen de vuestra idea, capacidades o valía, cuyo objetivo inmediato es interesar al interlocutor para conseguir una próxima entrevista o reunión”

En este artículo voy a intentar dejaros mis reflexiones e impresiones sobre este tema. Yo opino en la misma línea del artículo, es decir, que el elevador pitch es trasladable a las personas que buscan trabajo. Debemos ser capaces de vender lo que sabemos hacer, nuestras competencias y nuestra forma de ser de una forma que genere interés, breve y de forma dinámica para que quieran seguir conociéndoos.

Las personas que se encuentran en la actualidad en busca de trabajo deben tener claro que:

  • La forma de relacionarse y de buscar trabajo ha cambiado.
  • Sin adaptación y flexibilidad estamos fuera del mercado laboral.
  • Debemos vernos a nosotros mismos como un proyecto y debemos mostrarlo a los demás.
  • Interactuar con los demás es cada vez más necesario para tener opciones.

Todo esto está muy relacionado con la marca personal de la que ya he hablado en otras ocasiones y que la definición que más me gusta es “lo que te diferencia a ti del resto y aquello por lo que otros te conocen”.

Para que podáis definir vuestra marca personal tendréis que plantearos y responderos a las siguientes preguntas: ¿Cuáles son vuestros puntos fuertes? ¿Cuáles son los valores que defendéis? ¿Qué cualidades y factores os hacen ser diferentes de los demás? ¿Qué objetivos tenéis en vuestra vida y carrera profesional? ¿Cuál es vuestra personalidad? Todas estas preguntas no tienen una única respuesta correcta, es decir, debéis buscar vuestra respuesta reflexionando sin prisas, con tiempo y ganas.

Lógicamente debéis trabajar vuestro elevator pitch en función de vuestras necesidades, del tipo de trabajo que busquéis y después debéis ser capaces de hacerlo diferente en función del público al que os dirijáis.

Esto requiere un gran auto conocimiento de vosotros mismos donde sepáis los bueno y lo que tengáis que mejorar. Tenéis que saberos vender y basarse en realidades y no en apariencias. Es cuestión de probar sin pensarlo. Primero os recomiendo que lo escribáis en un papel en un par de minutos, que luego lo leáis y lo reflexionéis; después, compartirlo con personas de vuestro entorno para ver si lo entienden y lo comparten, esto os ayudará a daros cuenta de aspectos en los que quizás no habéis caído y puede ser interesante reflejarlos. También tenéis que ir puliendo eso que habéis escrito para saberlo contar de forma enérgica y positiva.

Estas son las 3 claves de un buen elevator pitch:

1. Claridad. Utiliza tu propio vocabulario y no incluyas palabras que no usas normalmente para impresionar. Conseguirás más siendo tu mismo porque interpretar papeles puede oscurecer vuestras opciones y despistar al seleccionador.

2. Coherencia. No se trata de recitar tu currículum o tu proyecto, es más bien una breve presentación, una descripción de lo que haces y una explicación  sobre lo que buscas.

3. Honestidad. Tus palabras deben reflejar certeza, así que lo mejor es decir la verdad sin adornarla. Debes tener claro que lo vendes o dices de ti luego te tocará defenderlo y hasta demostrarlo. Es preferible ser sincero y reconocer que determinados conocimientos debes pulirlos o mejorarlos que decir que los dominas cuando no es del todo cierto.

Como recomendaciones adicionales para elaborarlo:

Sé breve. No debe superar el minuto, practica, recorta y sé conciso. Como máximo si tienes muchas cosas que contar de ti, 3 minutos siempre y cuando estén justificados y aportes cosas de valor y no paja o florituras. Muchas personas pierden tiempo en su discurso diciendo que están desempleados y que buscan un trabajo de lo que sea; eso es, no es ir al grano. Debéis decir de qué buscáis trabajo, en qué tenéis experiencia, lo que estáis haciendo ahora, los conocimientos que os hacen sobresalir, etc.

Ilustra y dibuja en la mente de tu interlocutor. Busca en tu vocabulario palabras que sean visuales y que ayuden a generar imágenes, así seguro que tu interlocutor terminará “viéndolo” y comprendiendo lo que explicas. Siempre ayuda que puedas dejar tiempo para ratificar si les ha quedado claro lo que sabes hacer y quién eres a nivel profesional con alguna pregunta resumen para que te digan en 3 palabras que les ha quedado claro de tu elevator pitch.

Cuenta tu experiencia profesional y tus competencias como una historia en plan película. Si se te dan bien las metáforas, úsalas, ya que se van directo al hemisferio derecho de quién os escucha, estimulando su imaginación para hacerse un fiel reflejo de lo que cuentas. Las personas siempre nos acordamos mejor de las historias con ejemplos y anécdotas.

Debes variar la forma de contar tu historia. No es bueno aprenderla totalmente de memoria letra por letra, ya que no siempre tendrás que decir lo mismo a la misma persona: trata de exponer la misma idea, pero no con las mismas palabras. Debéis ser capaces de contar vuestro perfil profesional de diferentes formas y desde diferentes perspectivas. No siempre deberéis destacar las mismas cosas, dependerá del tipo de puesto o de funciones que sean más relevantes reflejar. Eso sí, no debéis dar nada por hecho y si algo queréis que les quede claro debéis decirlo y reforzarlo.

Debes fijar en tu mente el objetivo que persigues con ese elevator pitch. Expón exactamente lo qué quieres conseguir, eso alejará las dudas y fijará la idea en la mente de tus interlocutores. Debes conseguir generar el interés de las otras personas.

Tienes que poner pasión en lo que cuentas de ti. Es decir, debes creértelo y que se vean reflejadas tus ganas en conseguir tu oportunidad. Debes transmitir energía y ganas de comerte el mundo en lo que dices que sabes hacer y quieres seguir haciendo.

Debes estar tranquilo y pausado. No es cuestión de soltarlo tu discurso rápidamente, sino que tienes que adaptarte al ritmo de tus interlocutores. No consigues nada si hablas muy rápido porque quizás lo que estas consiguiendo es perderlos.

La forma de conseguir el elevator pitch adecuado es practicar, practicar y seguir practicando para asegurarte que queda claro a los demás. Eso requiere seguir mejorándolo de forma continua y visualizándote en más de una ocasión.

Debéis superar el miedo escénico a  hablar sobre vosotros a los demás. Esto se hace poniéndote a hablar ante los demás y aprovechando cualquier oportunidad que tengáis. Os ayudará a coger tablas y reforzar vuestra seguridad en vosotros mismos.

Esta es una herramienta más disponible que debéis de analizarla para ver si os puede ayudar en vuestra búsqueda de trabajo. No perdéis nada por probarlo y ver sus posibles resultados. Lo que os debe quedar claro es que requiere un trabajo y una inversión de tiempo por vuestra parte, aunque esto lo va requerir cualquier actividad en vuestra búsqueda de trabajo.

¿Cuál es vuestro elevator pitch?

Autor: Juan Martinez de Salinas

Eres creativo (Voluntad, Creatividad y Solucion de Problemas)

La voluntad es necesaria para dar solución a múltiples cosas de menor o mayor importancia.

Una de las ganancias que queda como subproducto del uso de la fuerza de voluntad es la creatividad. La creatividad es una facultad que resulta prácticamente imprescindible para solucionar cierto tipo de problemas. Con la activación de la voluntad ponemos muchas cosas en movimiento, entre ellas la creatividad.

La creatividad es un término ambiguo que aglutina un conjunto de rasgos de personalidad en el que se manifiestan facultades de muy diversa índole, tales como la inventiva, originalidad, planificación, flexibilidad, motivación, búsqueda de alternativas y aplicación novedosa de criterios entre muchas otras. Tiene también una importancia decisiva en la solución de problemas.

Y es precisamente la creatividad la facultad que más te va a ayudar a solucionar este problema que os dejo, que espero que sea el primero de muchos.

Un hombre mira un retrato que está en la pared y dice: “No

tengo hermanos ni hermanas, pero el padre de este hombre es el

            hijo de mi padre. “

¿ Qué retrato mira este hombre?

Espero que os haya sido facil, dentro de lo que cabe he comenzado con uno asequible. Sino lo has resuelto, en unos dias pondre la respuesta.