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¿QUÉ OS FRENA PARA NO DESARROLLAR VUESTRA IDEA EMPRENDEDORA?

Desde hace un tiempo, hVerano 2013e estado pensando sobre el emprendimiento y, si lo analizamos  detenidamente, siempre se trata en los libros los éxitos de los emprendedores, sin embargo, se ha tratado muy poco sobre los fracasos de las personas que han emprendido un negocio. Esto serviría para analizar más en detalle las causas y poder sacar unos patrones que ayudasen a los demás.

En España, aunque se ha mejorado mucho, aun existen muchos tópicos respecto al fracaso y aun se sigue pensando que al emprendedor al que no le vaya bien a la primera suele ser porque no vale o es un fracasado… Y los demás, lo sabían. Eso sí, si uno triunfa le salen amigos hasta debajo de las piedras. Aunque lógicamente uno debe tener los pies en la tierra para saber discernir lo verdadero de lo falso.

Para empezar, me gustaría lanzar una serie de preguntas a los emprendedores que comenzaron un negocio y que tuvieron que cerrar: ¿Analizasteis cuál fue el motivo que os llevó a fallar en la consolidación del proyecto? ¿Qué aprendisteis de ese fracaso? ¿Habéis vuelto a emprender un negocio a raíz de esa experiencia? ¿Qué fue lo más duro de asumir? ¿Qué recomendaciones daríais a las personas que quieren emprender un negocio?

Los emprendedores que lo intentaron y al final fracasaron en sacar a flote su proyecto son ganadores porque lo han intentado a pesar de las dificultades. Es una lección de vida el tener que empezar de cero tras no conseguir lo esperado y dedicar mucho tiempo, esfuerzo, ilusión y capital. Siempre digo que todos, cuando hemos intentado algo en nuestra vida personal o profesional, hemos fracasado y por ello no hemos dejado de seguir intentándolo hasta conseguir el objetivo marcado. No conseguir las cosas a la primera suele ser lo más habitual, aunque muchos recurren a no contar las veces que se quedaron por el camino antes de llegar a la meta.

Desde mi punto de vista estos son los principales errores del emprendedor que le pueden llevar a fracasar rápidamente:

1.- Pensar que la idea lo es todo, sin dar importancia a la necesidad de conocer el sector de ese negocio y disfrutar con esa actividad. No olvidéis que una idea por sí sola no es nada, debe darse forma a la misma para materializarla.

2.- Confiarse en exceso por diferentes parámetros que puedan indicarnos que triunfará nuestro negocio. La confianza es mala compañera de viaje y para consolidar nuestro negocio hace falta trabajar duro y eso se consigue a medio o largo plazo. Que los dos primeros meses nos vayan fenomenal no supone ya bajar la guardia, porque ese solo es el comienzo que nos debe hacer trabajar más y mejor.

3.- Pensar que seréis capaces de hacer todo vosotros solos. Debéis asumir que es imposible saber de todo y eso os debe hacer recapacitar para saber buscar buenos profesionales expertos en cada área de puesta en marcha de vuestro negocio para asesoraros correctamente.

4.- Confiar en que el conseguir la financiación necesaria o que confíen en vosotros unos inversores que pongan su capital ya es suficiente para triunfar. La inversión es parte del producto, sin embargo, eso no hará que se venda vuestro producto o servicio porque sí. Conseguir ventas y convencer a los potenciales clientes solo os lo dará vuestro trabajo con enfoque, planificación y sentido común.

5.- No hacer el trabajo de campo necesario a la hora de elaborar vuestro plan de empresa porque ya conocéis el sector en el que emprendéis vuestro negocio. Es vital que superviséis y busquéis vosotros mismos el local, la ubicación geográfica del mismo, los clientes potenciales de esa zona, los negocios similares en esa zona. Para poder ver los pros y contras. También es bueno que podáis escuchar los puntos de vista de otras personas que han emprendido en ese u otros sectores.

6.- Querer correr antes de andar, es decir, marcaros plazos demasiado cortos para levantar la persiana de vuestro negocio. Si la idea se os ha ocurrido en enero no podéis pretender abrir vuestro negocio en marzo con premura. A cada paso debemos dedicarle el tiempo suficiente para analizar todo y estar seguros de que es lo correcto.

7.- Pensar que cualquier persona puede ser vuestro socio. A veces es mejor estar solo que mal acompañado. Así como no todo el mundo puede ser vuestro amigo, tampoco vale cualquier persona para asociarse con vosotros. Si necesitáis socios en vuestro negocio debéis plantearos las siguientes preguntas: ¿en qué os puede ayudar esa persona en la que habéis pensado? ¿Qué áreas de ese negocio son su fuerte y cuáles las más flojas? ¿Cómo encajáis a nivel de carácter? ¿Conoces realmente a esa persona?

8.- Dejaros llevar por la necesidad porque esta sin un planteamiento adecuado puede haceros pasaros muchos pasos por alto que os hagan estar en peor situación unas semanas o meses más tarde. Comenzar algo nuevo no es nada fácil, aunque está claro que nada es imposible.

9.- Esperar que los demás os van a dar las cosas hechas. Otras personas u organizaciones os pueden ayudar en el proceso de puesta en marcha de vuestra idea o proyecto, sin embargo, los que tenéis que liderar el proceso y tirar del carro sois vosotros.

10.- Pensar que emprender no entraña riesgos y dificultades. Poner en marcha algo nuevo supone estar dispuesto a sacrificaros y saber rectificar rápidamente porque las cosas no salen como esperabais en el papel.

11.- Tener solamente un plan A. Cuando uno comienza un negocio debe tener un plan B, C y D si es preciso a pesar de que todo indicase que el plan A era perfecto. Siempre deben tenerse alternativas si las cosas no van como esperabais.

12.- Pensar que ser vuestros propios jefes supondrá que viviréis mejor que trabajando por cuenta ajena. Tenéis que asumir que no levantar la persiana de vuestro negocio o que no os compren os supone perder dinero. Si no vendéis vosotros, ¿quién lo hará? Es decir, el emprender supone invertir las primeras semanas, meses e incluso años muchas horas al día y tener que sacrificar mucho de vuestro tiempo libre para lograr asentar ese negocio.

13. Debéis tener claro que emprender no supone hacerse millonario. La mayoría de las personas emprendedoras viven de su negocio con mucho esfuerzo y les permite llevar una vida normal. Simplemente ha sido su forma de trabajar porque disfrutan con ello.

Por supuesto, existen otros muchos errores que pueden hacer fracasar un negocio nada más comenzar, aunque creo que estos son los más habituales. ¿Qué otros errores creéis que pueden hacer fracasar un negocio?

¿Cuéntanos tu experiencia emprendedora? ¿Qué os frena para no desarrollar vuestra idea emprendedora?

Autor: Juan Martinez de Salinas

EL ROL DEL IMPOSTOR EN LAS ORGANIZACIONES

En todas las organizaciones tMarenemos personas con diferentes roles, que llevan a cabo diversos papeles, siempre el que mejor encaja con ellos. No podemos olvidar que la mayoría de las personas se comportan en el trabajo con bastante similitud a como lo hacen en su vida privada y social. No suele darse el caso de desarrollar diferentes personalidades según la situación.

Hoy quiero centrarme en el perfil del compañero de trabajo impostor. Es un personaje que pretende aparentar lo que no es, que va de lo que no es, que quiere dar la sensación de hacer mucho cuando es todo lo contrario; va de amigo de todos y en realidad siempre va con el puñal para clavarlo cuando menos uno se espera. ¿A cuentas personas así conocéis en vuestro entorno laboral? Seguro que más de las que os gustarían y estoy seguro que ya os ha venido su nombre a la cabeza.

Lo mejor de todo es que a estas personas al final se les ve venir y el resto de compañeros identifican cómo son, sin embargo, saben mantener las apariencias y soltar sus encantos de falsedad con las personas que toman las decisiones. Suele ser común que, al final, cometa un error cuando baje la guardia. Las personas impostoras son muy camaleónicas, es decir, que tienen mil caras y no dudan en sacar la que más les interese en cada momento. Pueden ser amables, atentos, comprensivos, comunicativos, reflexivos, trabajadores, solidarios, etc.; con el fin de conseguir sus propósitos con las personas a las que quieren manipular o utilizar.

Las personas con este rol son muy observadoras, que identifican el pie de que cojea el resto de persona de su entorno para sacar de cada uno de ellos lo que le interese. También suelen aprovechar las debilidades o los momentos flojos para minar la moral de los demás y sobresalir. Pero es todo labia. Por ello, cuidado con confiar rápidamente en personas que acabáis de conocer en el ámbito profesional. La confianza debe ganarse y darse poco a poco tras demostrar con tiempo y actos como son. Al principio, todos somos muy “guays” hasta que se demuestre lo contrario, sin embargo, es imposible mantener el mismo papel siempre. Los pequeños detalles serán los que os hagan ver las diferencias.

Las personas con un rol impostor tienen un punto débil que les hace mostrar su verdadera cara y es cuando han conseguido los propósitos profesionales que tenían y eso les hace olvidarse de lo que han dejado atrás. Así que no dudéis que de un día para otro os ignoren o incluso no os dirijan la palabra si ya no les servís para ninguno de sus nuevos planes de futuro.

Siempre aconsejo ignorar a estas personas y hacerse una coraza para que vean que no os afectan sus intenciones o tretas. Disfrutan viendo sufrir a los demás. Por lo tanto, debéis plantarles cara de forma inteligente para que caigan en su propia trampa y así los demás vean como son.

El impostor propondrá, dirá y hará todo lo que pueda para quedar bien delante de los que toman las decisiones. Las personas con este rol critican a los demás y lo que hacen porque ellos lo harían de otra forma. Eso sí, cuando algún día llegan a ocupar esa posición toca demostrar que lo pueden hacer y suelen dejar patente que el listón nunca está lo suficientemente bajo como para no hacerlo peor. No olvidemos que, como se suele decir, los toros desde la barrera se ven muy bien. Es luego en la plaza cuando toca lidiar con ellos y es en ese momento, cuando se ve la casta de cada persona. Las personas impostoras suelen recurrir a echar la culpa a sus antecesores y esa triquiñuela les puede valer inicialmente pero luego, no cuela.

Este tipo de personas, en el fondo son mediocres y no pueden sobresalir si no es a costa de aprovecharse de otras personas de su entorno profesional más capacitadas pero menos estrategas. Suelen tener tirria a las personas que sobresalen por si solas porque son buenas en lo que hacen.

Las personas impostoras son envidiosas y se alegran de las desgracias profesionales ajenas y, por el contrario, cuando triunfan los otros, suelen dar esa felicitación con la boca pequeña.

Lo mejor es andaros con cuidado con este tipo de personajes y mantener el mínimo contacto posible, es decir, el justo y necesario. No os fieis y no os dejéis manejar.

Los responsables de las organizaciones deben tener cuidado a la hora de decidir de quién fiarse porque muchas veces las apariencias engañan y deben ver todo el proceso de las personas y no solo la parte obvia.

Cuéntanos tus experiencias con este tipo de perfiles en vuestra organización. ¿Cómo os habéis enfrentado con este tipo de personas? ¿Qué acciones consideráis que son efectivas para alejarlos de vosotros?

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿QUÉ PROFESIONES CREÉIS QUE HABRÁN DESAPARECIDO DENTRO DE 10 AÑOS?

Haces unos años, muchas personas se nFotos 2012 278egaban a pensar que las profesiones que ocupaban y que conocían fuesen a desaparecer en unas décadas. Es más, a las primeras personas que comenzaron a hablar de esto se las veía como personas apocalípticas y poco cuerdas. Ahora que esto comienza a darse por hecho ya se comienza a escuchar esa famosa frase de “Ya sabía/decía yo que esto iba a ocurrir”. Cuando esto pasa es que el fenómeno ya está extendido y es una realidad.

Lo que está claro es que las profesiones nuevas que van a ir surgiendo van a tener una vinculación directa y vital con las nuevas tecnologías que ya han pasado a formar parte de nuestra vida laboral para quedarse.

Las empresas se convertirán en lugares más planos e igualitarios donde sean lugares de prestación de servicios, se difuminara mucho la figura de empleado y empleador y nos convertiremos todos en prestadores de servicios y necesidades. El trabajo será habitual desempeñarlo desde cualquier lugar, con independencia de en qué trabajemos. Se establecerán lugares de reunión para zanjar determinados temas o se harán por video-conferencia. El trabajo en equipo se podrá hacer en la red porque las herramientas colaborativas estarán integradas en las organizaciones y en nuestros hábitos de trabajo. Nuestros dispositivos móviles tendrán integrado sistema de video conferencia y podremos acceder a nuestros archivos de trabajo desde cualquier terminal o dispositivo. De hecho… algunas de estas cosas, son ya una realidad. Una empresa con oficinas en Alemania, España, India, Nueva York y Hong Kong, ya no tiene que recurrir a viajar para tener una reunión. Las videoconferencias ahorran mucho tiempo y dinero a las empresas.

Ahora ya es habitual que determinadas profesiones como blogger o community manager comiencen  a escucharse de forma más habitual. Por supuesto, aun vivir de blogger es complicado porque no se le da demasiado valor a esta profesión, sin embargo, con el tiempo los contenidos serán a la carta para colectivos muy específicos y especializados que requieran determinados contenidos y enfoques, es decir, que no les valdrá cualquier contenido. La profesión de community manager también está comenzando a regularse y va cambiando día a día. Hace 5 años no existía esta profesión ni se pensaba en ella. Por ello, debéis asumir que nadie lleva toda la vida siendo community manager, es decir, que antes se dedicaba a otras profesiones y se han reciclado o poseían las competencias necesarias para poder desempeñar esa profesión. Eso sí, las nuevas profesionales requieren una adaptación y evolución rápida en el tiempo porque las cosas cambian con mucha rapidez.

Las profesionales relacionadas con las personas tienen mucho futuro y dentro de poco, serán habituales los seleccionadores 2.0 y buscadores de talento 2.0 que lo harán por la red y les permitirá tener una radiografía competencial de las personas sin necesidad de la tradicional entrevista de trabajo, es decir, se centrarán más en poder ver lo que no hace y que se podrá visualizar.

Las profesiones vinculadas a la reputación online, a la protección de datos, a la gestión de contenidos, a la comunicación, al entrenamiento de las personas, al entretenimiento de las personas, a la tercera edad, etc.; vinculadas a las nuevas tecnologías y en la red tendrán mucho futuro. Cada vez más se vende por los ojos y el usuario quiere poder ver y experimentar los productos antes de comprarlos y, si es posible, personalizarlos.

Damos por sentado que todos los trámites administrativos y burocráticos de las diversas profesiones se podrán hacer de forma telemática sin que requieran prácticamente tratamiento por parte de las personas y será algo automático.

Obviamente, el tratamiento de patologías relacionadas a estas nuevas profesiones vinculadas a las nuevas tecnologías requerirá una especialización de las áreas y profesiones sanitarias.

Todas las profesiones vinculadas a la comunicación se podrán hacer por la red y no serán necesarios los desplazamientos para poder dar una charla o conferencia a un auditorio con independencia del volumen del mismo y se podrá interactuar con ellos con facilidad.

Luego estas profesionales irán evolucionando con mucha rapidez y algunas sufrirán en el corto o medio plazo muchos cambios en función de las necesidades, colectivos y circunstancias varias.

Igualmente no debemos olvidar que en diez años o menos los robots estarán más entregados en la sociedad y podrán desempeñar determinadas profesiones que ahora hacen persona de forma manual y mecánica. En el sector industrial ya se han mecanizado muchas funciones desempeñadas por personas durante décadas. Falta aun que las maquinas se especialicen y puedan afinar mucho más. Es decir, serán maquinas que estén programadas para relacionarse con las personas y que sean capaces de solucionar problemas. Es cuestión de tiempo que las cosas vayan evolucionando cada vez más rápido y eso requiere que las personas seamos capaces de adaptarnos con rapidez.

¿Qué opináis al respecto? ¿Qué profesionales creéis que serán habituales dentro de 10 años? ¿Qué profesiones creéis que habrán desaparecido dentro de 10 años? ¿Estáis seguros que dentro de 10 años estaréis trabajando de lo mismo? ¿Cómo pensáis que se adaptarán las empresas a este cambio?

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿QUÉ METODOLOGÍA EXISTE EN VUESTRAS ORGANIZACIONES PARA DETECTAR A LOS FUTUROS LÍDERES?

Las empresas, desde hace tieFotos 2012 1601mpo, deberían tener sistemas adecuados en su interior para detectar a los líderes innatos que tienen en sus filas. Eso sí, se deben saber identificar las señales adecuadas. No aquellas personas que siempre dan la razón o apoyan al equipo directivo son las personas más adecuadas porque quizás se deben mirar los motivos que les llevan a tener esa actitud tan “altruista”.

Las empresas deben fijarse en las personas que son un ejemplo a seguir, es decir, que no dicen qué hacen sino que son los primeros que hacen lo que deben hacer, es decir, lo correcto. Aquellas personas que hacen más de lo que se les encomienda, que aportan ideas y propuestas innovadoras que pueden ir en beneficio de la compañía global. Las personas que se arriesgan a pesar de ser conscientes de los peligros y enemigos internos que esa actitud les puede conllevar. A veces las personas más atípicas pueden ser los líderes del futuro de una compañía. Debéis fijaros en personas que asuman sus errores sin dudarlo, que sepan agradecer lo que los demás hacen por ellos y que no tienen inconveniente en pedir disculpas cuando sea preciso. Este tipo de personas son las que piensan en grupo, están acostumbradas a trabajar en equipo y ven al grupo como algo que aporta y beneficia, a pesar del esfuerzo que a todos supone trabajar con los demás. Estas personas son aquellas que saben que el apoyarse, ayudarse y relacionarse con los demás compañeros es vital aun con los roces que siempre surgen. La clave es saber comunicarse, hablando todo y dejando los temas de trabajo en él al salir del mismo.

En las compañías existen carencia de líderes y personas francas e involucradas con la actividad empresarial. Se debe buscar naturalidad, esencia, coraje, fuerza, ilusión, franqueza y humildad en las personas que gestionen los equipos en las organizaciones.

Normalmente lo que nos encontramos en las empresas son jefes que dicen lo que se debe hacer, sin embargo, ellos no dan ejemplo de ese discurso corporativo que no se creen porque no lo cumplen. Son personas que criticaban a sus antecesores y ellos lo hacen igual o peor. De boca, todos somos muy buenos, sin embargo, luego se debe demostrar en el día a día. Los jefes, por regla general, tienden a rodearse de personas leales que son afines a su forma de liderar, es decir, buscan personas que sean “de su cuerda”. A veces, no se fijan en sus competencias, valía y capacidades sino en sus relaciones dentro de la compañía. Los jefes habituales asumen los avances en su área de responsabilidad porque les generan medallas. Eso sí, los errores o meteduras de pata las endosan a otras personas por debajo de ellos, cuando la máxima responsabilidad la tiene él como gestor de ese equipo de personas. Los logros de los equipos de trabajo deben ser de todos al igual que los fracasos.

Por supuesto, asumo que no es fácil gestionar equipos de trabajo, sin embargo, tampoco es tan complicado. Debemos buscar personas en las empresas que quieran y deseen gestionar equipos porque les gusta, asumiendo todo lo que conlleva. Algunas personas solo ven como motivación para ocupar puestos de responsabilidad el cobrar más, sin asumir las responsabilidades, esfuerzos extras y quebraderos de cabeza que eso les puede conllevar. Un buen jefe debe estar dispuesto a luchar por sus personas por encima de determinadas órdenes gerenciales que no comparta. Al menos deben intentar defender a sus personas.

Los jefes tienden a ver a sus equipos de trabajo como meros números y no como personas de carne y hueso. No todas las personas son iguales y eso debe quedar reflejado dentro de las organizaciones a la hora de las recompensas y reconocimientos. No puede ser que reciba lo mismo el que hace que el que no hace y esto ocurre en muchas empresas. Este tipo de comportamientos injustos y poco profesionales va en perjuicio de las organizaciones que perderán a las personas involucradas de forma real o figurada. Si no se van de la empresa esas personas involucradas al final pasarán al bando del mínimo esfuerzo porque ven que haciendo eso reciben lo mismo. Vamos, que se desmotivarán.

Se debería destinar formación para preparar a las personas para ser líderes en competencias humanas, profesionales y actitudinales. Uno de los grandes problemas es que en muchas empresas cuando se asciende a una persona a jefe no se hace de forma progresiva, sino que es de un día para otro. Además, se le suele vender el pack formativo de “búscate la vida” y “aprende a base de golpes” como nos ha tocado a todos. En las empresas debería existir un protocolo de actuación para gestionar los ascensos y que todas las personas que pasan por esa nueva situación, reciban la misma asistencia, formación y ejemplo para generar homogeneidad de comportamientos corporativos a sus equipos de trabajo.

No obstante, no hay que olvidar que cada persona es de una forma diferente, sin embargo, la forma de tratar a sus personas, de aplicar la normativa y todos los procesos y normas corporativas deben ser iguales.

¿Qué metodología existe en vuestras organizaciones para detectar a los futuros líderes? ¿Existe período formativo y de preparación de las personas que ascienden? Las personas que ejercen puestos de responsabilidad en vuestras compañías ¿son un ejemplo a seguir? ¿Qué ideas se os ocurren para elegir a las personas más adecuadas para ocupar los puestos de líderes de las empresas?

Autor: Juan Martinez de Salinas

¿CONOCES LOS PROCEDIMIENTOS PARA COMUNICAR DETERMINADAS COSAS EN TU DEPARTAMENTO O COMPAÑÍA?

Los directivos de todas las compañías dicen que la comunicación es crucial para el buen funcionamiento de las mismas. Y son los mismos que piensan que en sus organizaciones, todo funciona a las mil maravillas. Suelen remitir a sus manuales de comunicación donde figuran todos los procedimientos que por supuesto categóricamente dicen que se cumplen. Pero, de nada sirve tener un manual de comunicación que no se aplique en la práctica y que la mayoría de los empleados desconozca a la hora de tener que comunicar algo.

Como no hay nada mejor que encontrar las respuestas por uno mismo, podremos hacer unas preguntas que nos harán salir de dudas de si nuestra organización tiene una comunicación óptima o no. Así que os recomiendo seleccionar a un grupo reducido de empleados y preguntadles: ¿Te has leído el manual de comunicación? ¿Conoces los procedimientos para comunicar determinadas cosas en tu departamento o compañía? ¿Se aplica el manual de comunicación en los procesos corporativos diarios? ¿Está integrado ese manual de comunicación en la estrategia corporativa? ¿Los directivos cumplen y conocen esos protocolos de comunicación corporativa?

El gran problema en las compañías es la falta de homogeneidad a la hora de comunicar determinadas cosas, sin embargo, cada departamento o responsable lo hace como quiere o como le apetece, sin seguir un protocolo igual para todos. Es decir que determinados cambios departamentales se comuniquen en determinados plazos, con el mismo formato, que todas las personas se enteren a la vez, etc. Este tipo de discrepancias son las que producen problemáticas porque la política comunicativa debe seguir el mismo enfoque para que las personas tengan claro cómo funciona.

Un claro síntoma que la comunicación en las organizaciones falla es cuando algún cambio importante a nivel organizativo, procedimental o departamental es conocido por todo el mundo antes de hacerse el comunicado oficial. La forma de darse a conocer ha sido más por el rumor o el cotilleo. Es decir, se producen determinadas frases tipo “Me he enterado de esto y te lo cuento a ti pero no se los digas a nadie” o surgen los rumores por la falta de comunicado sobre cambios que se están comenzando a realizar sin decir nada. Este tipo de comportamientos corporativos poco profesionales generan decepciones en las personas afectadas por los mismos por la incertidumbre que les generan los mismos.

Imaginemos que se va a producir un cambio departamental en una compañía. Los pasos adecuados serían, en primer lugar, comunicárselo a las personas afectadas, indicándoles toda la información necesaria para que sepan cómo se van a quedar a partir de esa fecha. El siguiente paso es comunicárselo a todo el departamento afectado y prácticamente de forma inmediata, tras hacer ese segundo paso, lanzar el comunicado oficial a toda la organización para que exista una coherencia y sincronía comunicativa que evitará los rumores y las filtraciones. No se puede hacer primero y comunicar cuando ya ha pasado. Ya no tendrá el efecto esperado y obviamente, quedará en entredicho, la comunicación corporativa.

La comunicación falla en las organizaciones porque las personas que las dirigen no saben o no están por la labor de implementar una política comunicativa práctica, lógica y realista. El proceso comunicativo en una empresa deber seguir una planificación flexible, sin olvidar el componente humano. Es decir, la forma de comunicar una cosa u otra dependerá de en qué media afecte a las personas o no. La comunicación debe adaptarse a cada tipo de circunstancia y no olvidar el tacto y la profesionalidad. Las formas de comunicar las cosas dicen mucho de las compañías. Algunas cosas deben comunicarse en persona, otras por escrito oficial y otras pueden hacerse, incluso, por email. Lo que está claro es que los primeros que deben saber la información son los afectados y darles tiempos para que lo asimilen y tengan todo claro. No sería la primera vez que en una empresa todo el mundo sabe lo que va a ocurrir excepto la persona afectada.

En las empresas suele ser muy habitual oír a los responsables de las mismas decir que lo más importante son sus personas, es decir, su capital humano. Eso se demuestra desde la acción viendo como se comunica a las personas las cosas dentro de esa organización.

La comunicación debe adaptarse a los valores corporativos, a la misión y a la visión que son el estandarte de cada empresa. No podemos presumir de esos valores, misión y visión cuando después no están reflejados en el funcionamiento diarios de las empresas. Esto suele ocurrir más de lo que nos gustaría.

Comunicar requiere ponerse en el lugar de los demás y pensar cuál sería la forma adecuada en la que les gustaría enterarse de las cosas. Además se debe pensar cuál es la forma de hacerlo y con qué lenguaje, para que se adapte a todos los públicos a los que va dirigido para que lo entiendan. La comunicación es un arte que requiere tiempo y sentido común.

¿Cuál es la política comunicativa de vuestra organización? ¿Cuáles son los principales errores comunicativos en vuestras empresas? ¿Qué protocolo comunicativo consideráis adecuado a nivel corporativo? Cuéntanos tus experiencias positivas y negativas a nivel de comunicación corporativa.

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Autor: Juan Martinez de Salinas