Si en este blog hablamos continuamente de las cualidades que diferencian a un líder de un jefe, bueno es de vez en cuando poner ejemplos reales, ya que puede que se nos queden las neuronas ‘aplatanadas’ de tanta teoría y de que no tengamos una ejemplarización.
Ya lo hice 4 días antes de la dimisión de Rato de Bankia y hoy leyendo diferentes fuentes periodísticas no he podio por menos que realizar este post porque realmente es ilustrativo de lo que no hacen los líderes, es más, ni los jefes.
Con la que está cayendo, el pasado domingo en sesión solemne, a la pregunta de un periodista acerca de las posible presiones recibidas por la UE para que aceptase España el rescate, en tono de broma (lo que ya da mucho a demostrar de la calidad de líder de una persona), el presidente Mariano Rajoy contestó
En ningún momento me he sentido presionado para aceptar el rescate, es más, yo diría que el que he presionado he sido yo.




Se puede decir que un líder tiene un estilo único, pero que combina diferentes formas de actuar (diferentes liderazgos) en diferentes ocasiones, teniendo en cuenta que siempre pesa más un estilo que otro, lo que definiríamos como estilo dominante.
En el último post ya comentaba el tema de vincular la productividad y el salario como una de las grandes mentiras del managament de RRHH en este país. Pero ahora me gustaría vincular la productividad y la motivación laboral como factores de éxito en las organizaciones.





















