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El vino sin alcohol conquista a los españoles: una investigación de la UDC desvela tres tipos de consumidor y abre la puerta a un nuevo modelo de mercado
Un estudio publicado en la prestigiosa British Food Journal y liderado por investigadores de la Universidade da Coruña (UDC) analiza por primera vez con rigor estadístico las motivaciones detrás del consumo de vinos NoLo en España. El trabajo, basado en casi 700 encuestas, desmantela el mito de que el público español rechaza masivamente estas alternativas y dibuja tres perfiles muy distintos: el tradicional, el saludable y el social.
El vino sin alcohol, o casi sin alcohol, ha dejado de ser una anomalía en los lineales para convertirse en una categoría con nombre propio. Pero, ¿quién lo compra realmente en España? ¿Por qué lo hace? Y, sobre todo, ¿tiene futuro en un país donde el vino es patrimonio cultural y económico? Un equipo de la Universidade da Coruña (UDC) ha publicado en la revista científica British Food Journal uno de los primeros estudios empíricos de ámbito nacional que responde a estas preguntas con datos duros. El trabajo, titulado “NoLo wine adoption in Spain: consumer motivations and segmentation in a traditional wine market”, analiza las respuestas de 688 consumidores recogidas entre junio y julio de 2025 y aplica técnicas de factorización y clustering para segmentar al público español.
La conclusión principal es contundente: la predisposición hacia el vino sin alcohol no es un fenómeno homogéneo. No existe un único tipo de consumidor “a favor” o “en contra”. Por el contrario, las motivaciones se organizan en al menos dos dimensiones independientes: una orientación salud y estilo de vida (donde entran el consumo previo de bebidas sin alcohol y la preocupación por reducir el alcohol) y una sensibilidad social-precio (vinculada a las tendencias de consumo y al coste del producto). Sobre este mapa, emergen tres segmentos bien diferenciados que podrían redefinir cómo bodegas, distribuidores y administraciones públicas abordan este mercado.
Los tres españoles ante el vino NoLo
El estudio identifica tres perfiles mediante análisis de conglomerados (clustering), una técnica que agrupa a los consumidores según similitudes en sus respuestas:
1. Los tradicionales: el ancla del mercado convencional Representan un tercio aproximado de la muestra y se caracterizan por un consumo elevado de alcohol, edades más avanzadas y una aversión generalizada hacia las alternativas NoLo. Para ellos, el vino con alcohol no es solo una bebida: es ritual, identidad y costumbre arraigada. Son el grupo más reacio al cambio, aunque los autores advierten que no deben ignorarse. Estrategias de acercamiento gradual, como catas comparativas o mensajes que enfatizan la continuidad con el producto tradicional, podrían abrir una rendija en su resistencia.
2. Los health-driven: el núcleo duro del vino sin alcohol Este segmento, también cercano a un tercio de los encuestados, combina el menor consumo de alcohol, el mayor consumo de bebidas sin alcohol y una motivación sanitaria muy intensa. Son consumidores funcionales, que buscan en el vino NoLo una herramienta de bienestar más que una experiencia social. El estudio señala que constituyen “el corazón del mercado actual” y recomienda a la industria comunicar de forma clara los beneficios para la salud y la compatibilidad con un estilo de vida activo.
3. Los social/trendy: la puerta de entrada para las nuevas generaciones El perfil más joven de los tres. Beben alcohol con moderación, pero están abiertos al vino sin alcohol si este encaja en un contexto social, gastronómico o de tendencia. Son sensibles al precio y responden a la moda, la imagen de marca y la experiencia compartida. Para este grupo, el vino NoLo no compite con el tradicional: coexiste con él en escenarios distintos, como eventos de mediodía, brunchs o situaciones de conducción.
Un mercado maduro que se resiste… pero cambia
El valor del estudio radica en el contexto elegido. España es el tercer productor mundial de vino y uno de los países con mayor arraigo vitivinícola de Europa. En este escenario, adoptar el vino sin alcohol no es simplemente probar un producto nuevo: es cuestionar qué significa beber vino en una cultura donde el alcohol está ligado a la celebración, la gastronomía y la identidad nacional. La investigación destaca que, precisamente por esta tensión, la segmentación es clave. No se puede vender vino sin alcohol al “consumidor español” porque no existe un único perfil.
Desde el punto de vista metodológico, el equipo de la UDC ha sido especialmente riguroso. Tras descartar que las cinco motivaciones estudiadas (consumo de alcohol, consumo de no-alcohol, influencia de la salud, influencia del precio e influencia de las tendencias sociales) formen una escala única —la fiabilidad era demasiado baja—, optaron por una estructura de dos factores. Luego validaron la estabilidad de los tres segmentos con técnicas de bootstrapping (1.000 remuestreos) y clustering difuso, lo que da solidez a las tipologías propuestas.
Recomendaciones para la industria y las políticas públicas
El artículo no se queda en la teoría. Sus autores extraen implicaciones prácticas directas:
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Para el sector productor: desarrollar líneas de comunicación diferenciadas. No tiene sentido anunciar beneficios cardiovasculares a un social/trendy que busca estética de lifestyle, ni vender diseño millennial a un health-driven de 45 años preocupado por el colesterol.
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Para la distribución: ajustar la política de precios. El precio es relevante para dos de los tres segmentos, pero por razones distintas.
- Para las autoridades: el estudio respalda la idea de que las políticas de reducción del consumo de alcohol deben ser segmentadas. Campañas genéricas tienen menor impacto que mensajes adaptados al perfil tradicional (riesgo y tradición) o al perfil saludable (bienestar y calidad de vida).
El trabajo también pone el foco en una paradoja: aunque el estudio se ha realizado con usuarios de una plataforma especializada del sector del vino —lo que probablemente sobre-representa a consumidores muy involucrados—, incluso dentro de este público “expertos” aparece un segmento tradicional resistente. Esto sugiere que la brecha entre el vino con y sin alcohol es aún más amplia en la población general.
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Revista: British Food Journal (Emerald Publishing)
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Muestra: 688 cuestionarios válidos (España, junio-julio 2025)
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Técnicas: Análisis Factorial Exploratorio (EFA), Análisis de Componentes Principales (PCA), clustering jerárquico de Ward, K-means y fuzzy c-means
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Afiliación: Universidade da Coruña (UDC)
- Infografía: Creandotuprovincia.es









