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¿ESTÁN LOS DEPARTAMENTOS DE RECURSOS HUMANOS INVOLUCRADOS SOCIALMENTE CON SUS PERSONAS?

Los departamentFotos 2012 1072os de recursos humanos de las organizaciones, como ya he comentado en más de una ocasión, deben hacerse más sociales. Deben ser el nexo de unión de los trabajadores que son a los que representa y parte de sus tareas han de ser desarrollar y permitir que saquen a relucir todo su talento en beneficio de sus empresas. Sin embargo, no podemos negar que en muchas empresas los departamentos de recursos humanos son todavía los ejecutores de las medidas tomadas por la cúpula directiva. Es decir, son vistos como los policías jerárquicos que están para aplicar las normas, hacerlas cumplir e imponer las correspondientes sanciones en caso de ser necesario.

Por supuesto, los departamentos de recursos humanos deben formar parte de la dirección estratégica de sus compañías, aunque deben ser independientes. Los departamentos de recursos humanos deben propiciar que las personas desarrollen su máximo potencial, que aporte ideas, que pongan en marcha proyectos de investigación dentro de sus áreas de trabajo, que participen en la elaboración de los procesos de las compañías, etc. Las personas necesitan sentirse parte importante de sus empresas y eso supone contar con ellos para lo bueno y lo malo. No podemos decir que lo más importante son nuestras personas y después tratarlas como un mero número.

Los departamentos de recursos humanos deben ser sociales interna y externamente, es decir, que tienen que fomentar las relaciones con sus personas, propiciar la comunicación y el debate para saber lo que piensan las personas de las organizaciones. De la misma forma, recursos humanos tiene que relacionarse con talento externo independientemente de que lo puedan precisar o no en ese momento. Los departamentos de personal tienen que tener localizado el talento que pueda ser de interés para sus compañías y poder aprender, dialogar e interactuar con ellos. Esto supone que los departamentos de recursos humanos estén al tanto de todas estas nuevas tendencias, sepan manejar las nuevas herramientas sociales, sean flexibles, estén al tanto de los foros donde se encuentran actualmente las personas de interés para las compañías.

Las empresas cada vez más van a tener mayor variedad de personas en sus compañías, las precisarán para proyectos concretos y llegarán con ellos a acuerdos de prestación de servicios. Eso requerirá tener localizados a los mejores en las competencias que se precisen en cada momento. Así, tendrán que al tanto de lo que hacen, lo que publican, lo que aportan, los proyectos en los que participan, su desarrollo en la red a lo largo del tiempo. La red, cada vez nos permite poder seguir en tiempo real lo que hacen las personas y de lo que son capaces. No se trata de decir tanto lo que somos capaces de hacer sino de demostrarlo realmente.

Se debe buscar personas con inquietudes, valores, implicación, ganas de hacer las cosas de forma diferente en sus áreas profesionales. No se trata ya de que las personas vengan a los departamentos de recursos humanos sino de tener localizado el talento porque nos relacionamos habitualmente con ellos. Esto comienza por tener localizado a nuestro propio talento interno. ¿Las empresas saben con seguridad el máximo de capacidad al que puede llegar cada uno de sus trabajadores? ¿Sabéis que competencias tiene cada uno de vuestros trabajadores y le sacáis el máximo desarrollo? Normalmente, la respuesta es negativa. A las personas se les contrata para unas funciones concretas, con independencia de que puedan ser capaces de hacer muchas otras cosas de mayor valor. Es una pena que las empresas sean cajones estancos donde cada uno deber ocupar su rol y no se da flexibilidad, ni libertad para que las personas puedan experimentar, aportar y participar dentro de los límites lógicos en áreas de su interés que puede redundar en beneficio corporativo.

En muchas ocasiones, las empresas ponen trabas al desarrollo interno y externo de sus trabajadores cuando eso lo podrían usar a su favor. Tener personas con inquietudes que las desarrollan en el trabajo y fuera de él es muy positivo. Algunas empresas aun ponen cortapisas al desarrollo de sus personas y lo ven como negativo porque brillan en exceso. El talento no puede limitarse. Las personas necesitan espacio y libertad para llegar a su máximo nivel. Las empresas y sus departamentos de recursos humanos deben confiar en sus personas una vez de que estas demuestren constantemente que son merecedores de la misma.

No todas las personas son iguales y las empresas tienen que saber identificar a las personas más involucradas, participativas y trabajadoras para darles el trato que se merecen. Si se trata igual a los que aportan y se involucran más que a los que no, fomentándose así que las personas hagan lo justo y necesario.

Por lo tanto, es hora de replantearse la labor de los departamentos de recursos humanos dentro de las empresas y comenzar un proceso de cambio que comienza por hacer autocrítica y ver qué necesitan las personas en las compañías y qué se puede hacer para lograrlo. Sin transformación los departamentos de recursos humanos están avocados a la desaparición o a realizar funciones sin valor que podrán desempeñar cualquier persona.

¿Están los departamentos de recursos humanos involucrados socialmente con sus personas?

Autor: Juan Martinez de Salinas

Cómo construir la reputación online

En un artículo escrito en mi blog este año titulado “¿Qué opinión te merece la reputación online?” decía que esta no deja de ser una casación entre lo que somos y hacemos y lo que se dice que somos y hacemos.

Lo que quiero abordar en el artículo de hoy es como construir una reputación online de forma adecuada porque debéis tener claro que no todo vale; nuestras actuaciones conllevan consecuencias tarde o temprano.

Antes de nada, habría que contestar a las siguientes preguntas: ¿Por qué queréis estar en la red? ¿Cómo queréis que os vean los demás? Y por último ¿Cómo os ven ya las personas que están en la red? Porque no olvidemos que todo lo que hagáis genera una opinión en los demás.

Para empezar, os recomiendo ser fieles a vuestro estilo, es decir, debéis ser vosotros mismos y no interpretar papeles o roles que no sois. De la misma forma, se debe asumir que caer bien o gustar a todo el mundo es imposible.

La red requiere conversación, interactuación y establecimiento de sinergias de diversa índole con otras personas. No podemos pretender hacer monólogos e ignorar las opiniones, dudas y críticas constructivas de otras personas con presencia en los diversos medios sociales disponibles en la red.

Igualmente, debemos identificar qué plataformas sociales existentes en la red son las más adecuadas para nuestros objetivos, intereses, para encontrar al tipo de personas al que queremos dirigirnos y con los que queremos conversar, etc.

El estar en la red no significa pretender recibir solamente, es decir, no podemos pretender ir en modo “Yo he venido a hablar de mi libro” y eso significa que todo lo demás no os interesa u os resulta indiferente. En la red debemos ofrecer, aportar y participar, sin pretender esperar nada a cambio a priori; después pueden llegar cosas insospechadas. Por supuesto, con esto no quiero decir que debáis ofrecer vuestros servicios o trabajos gratuitos porque en la red, como en el mundo real, existen personas sin escrúpulos que no valoran el trabajo de los demás. Una cosa es colaborar y participar con otras personas sin esperar recompensa alguna y otra muy distinta, “hacer el primo”.

De la misma forma, en nuestra presencia en la red debemos dejar claro quiénes somos, qué hacemos, qué aportamos, etc. para que las personas que nos visiten o que dialoguen con nosotros se hagan una idea clara de nuestro perfil. No podemos pretender saber cosas de los demás sin intercambiar información de nosotros mismos. Porque, como dice un amigo mío, si no quieres que te pregunten, el primero que no debe preguntar eres tú.

Debemos saber dialogar en la red con personas de todo tipo y eso requiere asumir que, en muchas ocasiones, escucharemos cosas que no nos gustan porque contradigan nuestra postura. No se puede pretender tener siempre la razón o que todos los demás piensen lo mismo que nosotros porque la libertad significa diversidad de criterio y de acciones. Así que la soberbia se debe dejar en casa porque si no, debéis asumir lo que os puede acarrear. Por supuesto, la diversidad no significa que debamos tolerar faltas de respeto e insultos hacia nuestra persona porque ante este tipo de actitudes, la mejor compañera de viajes es la ignorancia más absoluta. El entrar en su juego es ponernos a su altura que es lo que quieren esas personas y esto nos hace perder la razón y el respeto. 

Debemos responder a las personas que nos pregunten cosas y dudas aunque sea tarde. La red supone dialogo con otras personas. Si pretendemos hacer monólogos la red no es nuestro lugar porque llegará un momento que con toda razón se nos ignore. Por supuesto, cada uno debe comportarse en la red como quiera siempre que aporte cosas y respete a los demás. No podemos pretender que todas las personas se comporten de la misma forma porque cada uno somos de una forma aunque siempre existen unos mínimos que todos debemos cumplir.

La reputación conlleva esfuerzo y trabajo, es decir, debemos ser consistentes y seguir con nuestro trabajo porque todo lleva un proceso continuo en el tiempo, es decir, las cosas no ocurren de un día para otro.

Igualmente, debemos preocuparnos, dialogar y dedicar nuestro tiempo en la red a las personas que nos siguen, que participan en las conversaciones que generamos y que están ahí para lo bueno y lo malo. Si no les dedicamos tiempo nos quedaremos solos. El tiempo de los demás es igual de importante que el nuestro, independientemente de quien sea la otra persona.

Constantemente debemos ponernos en el lugar de los demás porque así conseguiremos llegar a gente que, a priori, puede parecernos extraña. A veces, las personas más interesantes pueden ser las que nos lleven la contraria, generando interesantes debates e intercambios de opiniones que pueden aportarnos mucho a las dos partes.

Por ir finalizando yo os recomiendo que os marquéis plazos de tiempo para ir haciendo autocrítica de vuestra presencia en la red, de la opinión que creéis que los demás tienen de vosotros y de todo en general porque esto os dará alternativas de qué cosas debéis cambiar para dar un giro al rumbo que lleváis en el mundo en la red. Al fin y al cabo, todos sabemos lo que está bien y lo que está mal, la cuestión es hacerlo o no.

¿Cómo estáis construyendo vuestra reputación online?

 

 

Autor: Juan Martinez de Salinas

Diferencias entre LinkedIn y Xing

Como comento en más de una ocasión en mis charlas, normalmente, las personas se preguntan ¿Qué hemos hecho para merecer esto? y quizás deberían preguntarse ¿Qué podemos hacer para merecer otra cosa? Esto se puede aplicar a la búsqueda de empleo, al uso de las redes profesionales y a cualquier otro ámbito de nuestras vidas.

Hoy comienzo una serie de post temáticos en los que voy a tratar en profundidad las redes profesionales, enfocándome inicialmente en Xing y Linkedin, para acercar su uso a las personas que las desconocen.

Lo primero a lo que debemos prestar atención es a la configuración para determinar qué cosas de nuestro perfil queremos mostrar públicas y a quiénes, es decir, debemos tener clara la finalidad por la que usamos estas herramientas.

Hoy voy a hablar de las principales diferencias entre ambas de una forma general, sin entrar en profundidad porque eso lo haré en los post específicos sobre cada parte de ellas. Igualmente, me voy a centrar en lo que puedes hacer con las cuentas básicas, es decir, con las gratuitas que nos permite hacer muchas cosas y aportar valor a nuestro perfil.

Uno de los apartados fundamentales de nuestro perfil en Xing es el de busco y ofrezco, donde debemos resumir por palabras claves qué es lo que pretendemos encontrar en esa red y lo que podemos dar a cambio. Es lo que va a resumir y dejar claro de un primer vistazo si resultas atractivo profesionalmente hablando para las personas que te visitan. Esto está relacionado con el apartado de búsquedas porque podemos realizar una sencilla, una predetermina (que se refiere a hacer búsquedas por los apartados del perfil, es decir, permite por ejemplo buscar a los que ofrecen lo que vosotros buscáis) o una avanzada que nos permite buscar por diversos parámetros.

Muchas personas se preguntan dónde se encuentra en Linkedin el resumen en nuestro perfil. Lo podemos encontrar a mitad del mismo, en el apartado de extracto (se refiere a nuestro resumen profesional) y en especialidades. No se tienen por qué rellenar ambos. La clave es ser breve y concreto a la vez. Los visitantes, de un vistazo podrán hacerse una idea de nuestro perfil y decidir si profundizar más o no. El apartado de especialidades se refiere en concreto a destacar aquellas áreas o temáticas que más dominamos, es decir, nos ayuda a segmentar aquello que más nos interesa.

Una de las diferencias fundamentales de la cuenta básica de Xing y Linkedin radica en poder saber quién visito tu perfil. En Xing, si vosotros tenéis una cuenta ahí y visitáis otro perfil, éste último sabrá que le visitaste. Otra cosa es que lo visites desde otra fuente externa distinta a Xing porque entonces le aparece la ruta pero no la persona que le visitó. Igualmente, cuando no estás registrado en la red, tampoco se puede saber a quien visitaste como es lógico. Sin embargo, en linkedin tu puedes decidir si quieres que sepan quien eres a los que visitaste o que les muestras de ti. Eso lo haces en el apartado de configuración de privacidad en el subapartado de vistas a mi perfil y ahí, podrás marcar si quieres que vean tu nombre completo y cargo, solamente la organización y el cargo que ocupas sin que aparezca el nombre o, por el contrario, determinar que no se sepa nada de ti por las personas que visitaste. Linkedin te permite tener mayor privacidad respecto a quien visitas porque puedes regularlo a tu gusto.

Otro aspecto de la cuenta básica Linkedin es que admite crear un grupo profesional de la temática que quiera a cualquier usuario y gestionarlo como quiera, pudiendo crear incluso subgrupos dentro del mismo. Es decir, si los grupos que existen de la temática de vuestro interés no os satisfacen y tenéis algo que contar y aportar, os podéis lanzar a tener un grupo y dinamizarlo. Xing, con la cuenta básica permite unirte a los grupos que quieras de los que están creados, sin embargo, no puedes crear un grupo a tu gusto y medida.

Tanto Linkedin como Xing con la cuenta estándar da la posibilidad de enviar mensajes solamente a nuestros contactos dentro de cada red y no a cualquier persona que este en la red.

A la hora de invitar a contactos Linkedin es más selectiva que Xing y paso a matizar brevemente por qué. Con Xing, tú puedes invitar a cualquier persona que conozcas o no. Puedes usar el texto genérico que no recomiendo porque no dice nada a nuestro favor y os ruego que personalicéis el mensaje. Como el mensaje está limitado a un máximo de 250 caracteres, habrá que ir al grano. Eso no quiere decir que la solicitud sea aprobada por la otra persona.

Con Linkedin uno debe matizar y explicar de qué conoces a ese contacto para evitar el abuso indiscriminado de invitaciones. Si probáis la opción de que no conoces a esa persona no os dejará enviar la invitación. Debéis especificar si sois colegas de trabajo o de clase (debes especificar la misma), marcar si habéis hecho negocios con él, si sois amigo, si lo conocéis por un grupo o si lo conocéis de otra cosa, debiendo marcar en esta última su dirección de email. Obviamente, el sistema tiene su punto flaco porque si ponéis la opción de que eres su amigo aunque no lo seáis, no te pide más información y te permite enviar la invitación. Esta es una mala táctica porque denota cosas negativas de vosotros.

Tanto en Xing como en Linkedin podéis pedir a un contacto vuestro que sea contacto de una tercera persona.

La cuenta básica de Linkedin te permite pedir y recibir recomendaciones de otras personas en la red para aportar mayor valor a tu perfil. Por el contrario, Xing, con la cuenta básica, no te permite hacer ni recibir recomendaciones de nadie.

Linkedin permite reenviar un perfil de tu interés a otra persona para que pueda sopesarlo para alguna gestión de forma totalmente anónima, algo que Xing no.

Linkedin dentro de editar vuestro perfil tiene la opción con la cuenta básica de crear vuestro perfil en más de un idioma aunque lógicamente después os tocará retocar el perfil en ese otro idioma para ajustar los textos. Esta opción no la tiene Xing.

Desde mi punto de visto cada una de ellas tiene cosas buenas y otras mejorables.

La configuración de la aplicación para los recién llegados a estas herramientas es más fácil de encontrar en Xing que Linkedin.

Próximamente, comenzaré a tratar de forma detallada la forma de rellenar el perfil y las diferencias de la configuración en cada una de ellas para acercaros las dos redes profesionales más usadas. Poco a poco, iremos desglosando el funcionamiento de ambas ahondando en profundidad lo visto hoy y muchas otras cosas.

¿Qué os parece la iniciativa?

 

Autor: Juan Martínez