Ser realista nunca suele ser malo

Hoy me planteo una pequeña reflexión tras hablar con un amigo y comentar la situación que nos rodeo y decirme que soy pesimista y yo responderle que lo ‘que soy es realista’.

Mi primera reflexión es que esa es la respuesta automática cuando alguien te califica como negativo, pero no es la respuesta que se da de forma automática cuando dicen lo contrario, que eres positivo. Y eso es algo que me ha parecido curioso. ¿Por qué cuando te acusan de negativo te ‘excusas’ y cuando te ‘acusan’ de positivo no? ¿Realmente pese a considerar que somos realistas, no llevaremos una carga de negatividad considerable?

Me encanta oir a la gente el decir que ‘hay que ser positivo’ pero siempre me cuestiono esa máxima ya que en la piel de cada uno, estamos cada uno. Lo que si me sienta mal es cuando nos acusan de ser negativos, debamos de escudarnos o disculparnos por serlo.

Predicar con el ejemplo….

Hoy he decidido despues de ver un post en el blog de mi amigo Senior Manager que es el momento de hacer un alto en el camino. Me explico. Siempre me ha gustado daros consejos, mostraros mis vivencias y mis opiniones. Muchas veces incluso he de reconocer que ocurre lo que se conoce como «haz lo que yo diga y no lo que yo haga». Y es por lo tanto el momento de hacer caso a todo lo que he estado publicando ultimamente.

Recientemente os he estado hablando de la atención, de la importancia de los detalles, de como se debe de ser asertivo en el mundo actual, proactivo, como ser optimista y superar los temores, de como debe actuar uno para automotivarse y superar los problemas diarios.

Y he llegado a la conclusión que lo mejor que podía hacer en este momento es «mi propio acto de reflexión». Todo para que no creais que se predica en el desierto, sino que a la vez que publico mis opiniones e deas, también intento fortalecerlas.

He realizado un test da actitudes y comportamientos laborales al que uno mi autoreflexión de mi forma de ser. Probablemente no sea un ejemplo perfecto a seguir, pero lo intento, aunque surjan obstáculos todos los días.

¿Cómo me veo yo y como me dice el test que soy?

Autoreflexión:

Asertivo. Puedo decir que normalmente si que suelo ser asertivo, aunque en ocasiones soy de los que se guarda algo en el tintero porque cree que puede ser algo que dañe a la parte contraria.

Prejuicios. Claramente no. Rara vez manifiesto prejuicios sobre algo de lo que no he tenido conocimiento o contacto. Ahora bien, si soy una persona algo rencorosa, es decir, confio siempre y nunca prejuzgo (casi nunca), pero como una vez se me falle en algo, no hay segundas oportunidades.

Atención. Si. Suelo detenerme alguna vez (puede que no las suficientes) y miro atrás haber lo que he hecho, disfruto de ese momento e intento mirar siempre en lo positivo y ver todo como una posibilidad de mejorar.

Positivo. Como buen gallego contestaría «depende». Hay días que más y otros que menos. Siempre intento serlo, pero a veces las cosas del entorno te desbordan y te entra cierta pesadumbrez y apatía.

Los temores. No suelen desbordarme, ciertemante los suelo ver como una oportunidad de sacar algo positivo. Hay excepciones como todo en esta vida.

Automotivación. Lo intento, y mira que hay dias que me cuesta, pero mi intención es esa. He de reconocer también que hay días que no lo consigo.

Test de actitudes laborales:

Soy una persona que se adapta bastante rápido a los cambios del entorno y me oriento tambien bastante a la obtención de los resultados que se deben de obtener en el trabajo que acometo. Es decdir, me oriento más hacia la consecución de los objetivos que al «con el tiempo todo se consigue». Me adapto rápido a los cambios.

Soy bastante asertivo en el trabajo como lider. Me gusta que se hagan las cosas como yo digo, pero casi siempre desde una perspectiva democrática, es decir, siempre hablando y dialogando con los miembros del equipo, buscando siempre valorar su opinión.

Comienzo y desarrollo bastantes tareas a la vez, con lo que supone que hago demasiado esfuerzo por acaarlas todas y en alguna ocasión puede que no terminen como deberían de haberles dedicado más tiempo. No obstante, suelo acabar todo lo que empiezo.

Mi control emocional es bajo, es decir, soy bastante temperamental, algo que en ocasiones puede generar conflictos. No obstante, como si que soy asertivo, una cosa se compensa con la otra.

Contacto social. Laboralmente me gusta emprender muchas relaciones comerciales aunque no fructifiquen, pero en el ambito personal, soy mas proclive a la apertura de menos relaciones emocionales y mas intensas.

Confianza. Si que soy una persona confiaza en los que le rodean y que sabe delegar tareas. Lo que si, como dije anteriormente en mi procveso de autoreflexión, se cumple qe solo «se me falla una vez».

En las tareas que emprendo, me gusta fijarme en los detalles al principio, pero luego intento convertirlos en rutinas y que no me hagan perder mucho tiempo.

Suelo tomar decisiones con bastante rapidez, sopesando las consecuencias de las acciones emprendidas. Esto no quiere decir que tarde poco en recopilar información para decidirme, sino que, una vez recopilada esta, me decido en seguida.

Visión abstracta de lo que me rodea. Debido a mi carácter bastante positivo, siempre suelo ver las cosas con una perspectiva mayor de lo que la realidad muestra.

Esto, aunque sea rápido, es un reflejo tanto de una autoreflexión propia, como de los resultados aportados por un test de personalida y actitudes en el entorno de trabajo.

Espero que os haya gustado, y como se suele decir, «no hay mejor cosa que predicar con el ejemplo». Yo que siempre os recomiendo cosas, aquí podeís haceros una idea de como soy yo.

Un saludo

Optimismo: superar los temores

Al hilo del último post pubicado sobre los temores, voy a enfocar este otro desde el punto de vista del optimismo como método de superar temores y miedos.

Os definiré optimismo con este ejemplo:

La palabra crisis en coreano se escribe con dos caracteres chinos. El primero tiene un significado “riesgo”, y el segundo se interpreta como la oportunidad.

Desde este punto de vista, cualquier crisis o problema pude, ser visto en todo momento desde dos puntos de vista muy diferentes: uno optimista, que vera en el problema, la posibilidad de mejorar y como una oportunidad de experimentar un cambio positivo para el. Otro pesimista, que considerará un problema como algo insalvable y como algo perjucicial.

Lógicamente cualquier novedad conlleva la existencia de correr un riesgo, pero debe de ser visto también como la oportunidad de mejorar algo que hasta ese momento no iba «del todo bien».

El pesimista será dominado por los temores, siempre encontrará pegas a lo que hace, en definitiva, antepone el riesgo, el miedo y los temores, ante las oportunidades de mejora. Cree incluso que el esfuerzo de superar los temores no compensa el hecho de que exista una posibilidad de mejora, llegando incluos a hacer que eesta persona no haga nada frente al problema.

Muchas veces, el positivo y pòr lo tanto el optimista es aquel que busca sus propias oportunidades, siendo o actuando de una forma proactiva, enfrentándose a los temores, superando obstáculos y viendo a estos como metas necesarias que se deben de superar para conseguir el objetivo final. El pesimista, cree que este esfuerzo no vale la pena, por lo que sus temores hacen que el problema sea insuperable.

No hay nada malo en no tener éxito: si no logramos lo que nos proponemos, es porque nos espera algo mejor todavía: ¡¡Eso es ser optimista!!

Y por otra parte, el temor no tiene sentido ¿por que temer a algo porque suponga un cambio? Toda posibilidad de cambio es sinónimo de oportunidad de mejora. Esa s la mejor forma de enfrentarse a los problemas que muchas veces son tales, porque nosotros los queremos ver así.