Todo se ‘etiqueta’ en esta vida

Ayer hablando con un amigo y lector de este blog me hacía la pregunta de si consideraba que en el área del coach había intrusismo desmedido, a lo que tuve que responder que a mi modo de ver sí.

Y reflexionando sobre el tema me doy cuenta de que estábamos hablando no de personas desarrollando actividades de coaching, sino a personas que se habían etiquetado bajo la palabra coach.

Esta sociedad está ‘etiquetada’. Todo cuanto hacemos tiene una etiqueta que mediatiza todo lo que hacemos. Mientras más etiquetas y de nombres raros tiene nuestra tarjeta de visita, mucho mejor.

Todo esto es fruto de otro de los males de nuestra sociedad como son los prejuicios. Nos hemos acostumbrado a etiquetar las cosas, los actos, las personas,…, para evitar prejuicios, cuando realmente eso es lo que se están provocando, e que se prejuzgue como en este caso a una profesión como la de coach.

El peso de lo malo (con encuesta)

Siempre me ha encantado oir aquello de que cada uno de nosotros somos la suma de unas circunstancias que han conformado nuestra personalidad y nos han definido como un todo. Pero no estoy del todo de acuerdo con esta forma de definir lo que somos cada uno. Y todo debibo al peso de lo malo.

¿Alguno de vosotros tenía una relación amistosa con alguien al que consideraba una ‘buena persona’, un amigo, y por una determinada cosa que ocurrió una vez, ‘lo cruzásteis’ y cambió por completo vuestra concepción de esa persona?

Y es que la valoración que los humanos hacemos de lo negativo es mucho más pesada (le damos más importancia) que ha todo lo bueno que una persona nos haya aportado hasta el momento, con lo cual, si una persona hablando en porcentajes, en un 99% de las veces la he considerado amiga, cuando hace el 1% negativo, ¿por qué ‘la cruzo para siempre’? ¿No habíamos quedado que cualquiera de nosotros somos una suma de circunstancias? Digo yo que 99 cosas positivas y 1 negativa, deja a la persona en buen lugar y eso no ocurre.

Lo malo marca a una persona de forma más intensa que lo bueno, es más, de lo maol nos solemos acordar más y de forma más intensa que de lo bueno.

Predicar con el ejemplo….

Hoy he decidido despues de ver un post en el blog de mi amigo Senior Manager que es el momento de hacer un alto en el camino. Me explico. Siempre me ha gustado daros consejos, mostraros mis vivencias y mis opiniones. Muchas veces incluso he de reconocer que ocurre lo que se conoce como «haz lo que yo diga y no lo que yo haga». Y es por lo tanto el momento de hacer caso a todo lo que he estado publicando ultimamente.

Recientemente os he estado hablando de la atención, de la importancia de los detalles, de como se debe de ser asertivo en el mundo actual, proactivo, como ser optimista y superar los temores, de como debe actuar uno para automotivarse y superar los problemas diarios.

Y he llegado a la conclusión que lo mejor que podía hacer en este momento es «mi propio acto de reflexión». Todo para que no creais que se predica en el desierto, sino que a la vez que publico mis opiniones e deas, también intento fortalecerlas.

He realizado un test da actitudes y comportamientos laborales al que uno mi autoreflexión de mi forma de ser. Probablemente no sea un ejemplo perfecto a seguir, pero lo intento, aunque surjan obstáculos todos los días.

¿Cómo me veo yo y como me dice el test que soy?

Autoreflexión:

Asertivo. Puedo decir que normalmente si que suelo ser asertivo, aunque en ocasiones soy de los que se guarda algo en el tintero porque cree que puede ser algo que dañe a la parte contraria.

Prejuicios. Claramente no. Rara vez manifiesto prejuicios sobre algo de lo que no he tenido conocimiento o contacto. Ahora bien, si soy una persona algo rencorosa, es decir, confio siempre y nunca prejuzgo (casi nunca), pero como una vez se me falle en algo, no hay segundas oportunidades.

Atención. Si. Suelo detenerme alguna vez (puede que no las suficientes) y miro atrás haber lo que he hecho, disfruto de ese momento e intento mirar siempre en lo positivo y ver todo como una posibilidad de mejorar.

Positivo. Como buen gallego contestaría «depende». Hay días que más y otros que menos. Siempre intento serlo, pero a veces las cosas del entorno te desbordan y te entra cierta pesadumbrez y apatía.

Los temores. No suelen desbordarme, ciertemante los suelo ver como una oportunidad de sacar algo positivo. Hay excepciones como todo en esta vida.

Automotivación. Lo intento, y mira que hay dias que me cuesta, pero mi intención es esa. He de reconocer también que hay días que no lo consigo.

Test de actitudes laborales:

Soy una persona que se adapta bastante rápido a los cambios del entorno y me oriento tambien bastante a la obtención de los resultados que se deben de obtener en el trabajo que acometo. Es decdir, me oriento más hacia la consecución de los objetivos que al «con el tiempo todo se consigue». Me adapto rápido a los cambios.

Soy bastante asertivo en el trabajo como lider. Me gusta que se hagan las cosas como yo digo, pero casi siempre desde una perspectiva democrática, es decir, siempre hablando y dialogando con los miembros del equipo, buscando siempre valorar su opinión.

Comienzo y desarrollo bastantes tareas a la vez, con lo que supone que hago demasiado esfuerzo por acaarlas todas y en alguna ocasión puede que no terminen como deberían de haberles dedicado más tiempo. No obstante, suelo acabar todo lo que empiezo.

Mi control emocional es bajo, es decir, soy bastante temperamental, algo que en ocasiones puede generar conflictos. No obstante, como si que soy asertivo, una cosa se compensa con la otra.

Contacto social. Laboralmente me gusta emprender muchas relaciones comerciales aunque no fructifiquen, pero en el ambito personal, soy mas proclive a la apertura de menos relaciones emocionales y mas intensas.

Confianza. Si que soy una persona confiaza en los que le rodean y que sabe delegar tareas. Lo que si, como dije anteriormente en mi procveso de autoreflexión, se cumple qe solo «se me falla una vez».

En las tareas que emprendo, me gusta fijarme en los detalles al principio, pero luego intento convertirlos en rutinas y que no me hagan perder mucho tiempo.

Suelo tomar decisiones con bastante rapidez, sopesando las consecuencias de las acciones emprendidas. Esto no quiere decir que tarde poco en recopilar información para decidirme, sino que, una vez recopilada esta, me decido en seguida.

Visión abstracta de lo que me rodea. Debido a mi carácter bastante positivo, siempre suelo ver las cosas con una perspectiva mayor de lo que la realidad muestra.

Esto, aunque sea rápido, es un reflejo tanto de una autoreflexión propia, como de los resultados aportados por un test de personalida y actitudes en el entorno de trabajo.

Espero que os haya gustado, y como se suele decir, «no hay mejor cosa que predicar con el ejemplo». Yo que siempre os recomiendo cosas, aquí podeís haceros una idea de como soy yo.

Un saludo