¿Cultura en la empresa?

La palabra cultura se introdujo en el mundo de la empresa hace unos veinte años.

La cultura, que por definición no sirve para nada, encontrará por fin su utilidad con la llamada ‘cultura de empresa‘.

De entrada algo no encaja, porque no hay nada más despreciativo con la cultura que la empresa. ‘Cultura de empresa’ es pues un oxímoron, esa fórmula de estilo que consiste en asociar dos palabras que no tienen nada que ver la una con la otra (como por ejemplo ‘banca cívica’ o ‘ejército de pacificación’,….).

Aunque la cultura de empresa es útil para los jefes cuando las cosas van bien porque crea artificialmente un sentimiento de identidad y de pertenencia, y para cuando las cosas van mal pasa a verse como un arcaísmo que obstaculiza los cambios.

De hecho, la cultura de empresa no es más que la cristalización de la estupidez de un grupo de personas en un momento dado. Este micropatriotismo está constituido por una masa compacta de hábitos un poco rancios, facilidades y tics de vestimenta y de comportamiento que se acerca a la caricatura. Una vez reescrita por los jefes se convierte en historia oficial, con sus héroes y sus fiestas destinadas a movilizar y favorecer la identificación con una empresa unida y solidaria. Continuar leyendo «¿Cultura en la empresa?»