Cómo comunicarse asertivamente

 ¿Cómo puedo comunicarme con los demás de manera asertiva? La comunicación ha sido tema obligado de filósofos, psicólogos, antropólogos e incluso matemáticos.

Analizaremos los componentes de la comunicación:

El contacto visual

Mirar fijamente a alguien puede resultar incómodo, dependiendo del contexto social, cultural, y si la persona es o no del sexo opuesto. Sin embargo, la conversación ganará en sinceridad siempre que se mantenga una mirada directa en la persona y a la vez relajada, demostrando además, interés y respeto en la persona que esta hablando.

Al igual que la mayoría de las conductas, el contacto visual puede ser “ejercitado”, tomando consciencia de cómo miramos a las personas cuando hablamos con ellas, y darnos cuenta en que momentos “desviamos la mirada”.

Postura Corporal

Cuando hablamos con las personas, no siempre “disponemos” nuestro cuerpo para ello. Muchas veces, cuando hablamos, nuestro cuerpo “apunta hacia otro lado”, es decir, solo giramos la cabeza para dirigirnos a alguien. Disponerse de cara al otro le da cercanía y calidez a la conversación.

Además, tomar conciencia de la altura, o las diferencias de esta es importante.

Al hablarle a un niño, que generalmente son mucho más bajos, acercarse corporalmente puede ayudarnos a estrechar los lazos, y no hacer de la conversación algo distante.

Estar cómodos es clave, conocer nuestro cuerpo y la manera que este ocupa el espacio es vital para comunicarse asertivamente.

Gestos y “proxemia”

Los gestos enfatizan aquello que estamos diciendo. Generar acentos, que no son posibles en el lenguaje declarativo. Por lo mismo, estar concientes y relajados respecto a los movimientos corporales es muy útil. Sentirse relajado, y dejarse expresar a través de los movimientos de manos le añade naturalidad a nuestro discurso.

A la vez, la distancia que mantenemos de las personas denota la intimidad que estamos poniendo en juego en las relaciones.

Este es un factor muy complejo culturalmente, y debemos estar concientes de cuando nuestra cercanía permite generar lazos de intimidad y cuando, sencillamente se transforma en una invasión al espacio de otra personas.

Fluidez y tiempos

La fluidez en el lenguaje es algo muy preciado a la hora de comunicar con seriedad y vehemencia. En este sentido, puede ser muy útil entrenarse en este aspecto, con un grabadora, escuchando que tan fluidos podemos ser, y que tanto utilizamos palabras de relleno o “muletillas” (mmm, es que, etc.).

Tomar conciencia una vez más es un primer paso que nos permite entrenar de mejor manera la forma de hablar fluidamente.

Además, podemos agregar que nunca es tarde para ser asertivo. La espontaneidad de las reacciones es algo valorable, pero no es la única forma de comunicar algo. Los procesos de las personas toman variados tiempos, por lo tanto, nunca es tarde para decir eso que sentimos que debemos decir.

Usted puede madurar la idea, dejar que decanten las emociones y buscar el momento adecuado para hacerlo. Puede que ello signifique perder un poco esa espontaneidad, sin embargo aquello que quiere comunicar ganará indudablemente mayor efectividad.

La escucha

Probablemente uno de los puntos más importantes de la comunicación asertiva se refiere a la capacidad de escuchar a los demás, y por lo mismo, es quizás la más difícil de cambiar y entrenar. Escuchar no quiere decir simplemente esperar nuestro turno de hablar, sino que implica un compromiso con lo que el otro dice, en apertura a retroalimentación, discusión y crítica. Es saber empatizar con lo que el otro desea expresar, y estar atento de esto. Para escuchar asertivamente se debe:

-Sintonizar con la otra persona, dejando de lado otras actividades, poniendo el foco de atención en aquello de lo que esta hablando.
-Prestar atención al mensaje, mirando a la persona y mostrando que estamos escuchando (asintiendo, respondiendo oportunamente, etc.)
-Comprender activamente lo que el otro quiere decir, no adelantarse a lo que uno cree que el otro quiere, sino escucharlo de “primera fuente”.

El pensamiento

Mucho se ha escrito sobre como funciona el pensamiento del ser humano. Sin intentar dar respuesta a estas complejas interrogantes, podemos afirmar que el camino hacia un pensamiento asertivo se encuentra en dos actitudes. La primera es la actitud que se tiene frente a la asertividad, y responde a la pregunta ¿estoy dispuesto a ser asertivo? O bien, ¿Creo que tengo el derecho a ser asertivo? Una segunda actitud se refiere a la actitud frente a sí mismo, y se refiere a la imagen que tenemos de nosotros mismos, y como esta permite ejercer nuestros derechos frente a los demás.

El contenido

Intencionalmente dejado para el final, el contenido del mensaje es de suma relevancia, tanto en lo que el mensaje intenta transmitir como la manera en la que es transmitido, las palabras, etc. Existe un mundo de diferencia entre decir “Siento que no me escuchas” a “Eres un imbécil que no te preocupa lo que piensen los demás”. Ambas son probablemente aseveraciones que se han hecho por las mismas razones. La diferencia fundamental es la posición que el emisor toma en las distintas frases. Al decir “Eres un imbécil” estamos responsabilizando a otra persona por determinadas falencias, de una manera humillante y descalificatoria. Sin embargo, al decir, “Siento que no me escuchas”, la responsabilidad del mensaje recae en el emisor (YO siento determinada cosa), y a la vez pone en juego una discusión interpersonal (el problema de la escucha).

Un punto tan relevante como las palabras que elegimos para referirnos es la consciencia sobre a quien estamos dirigiendo nuestras palabras. Estar concientes de con quien estamos hablando nos permite hacer llegar el mensaje de manera más fiel a aquello que deseamos transmitir.

Es necesario destacar que todos estos componentes no pueden ser controlados por completo, y que la asertividad pasa más que por solo controlar determinadas conductas. Se relaciona también con un estado interno respecto a la toma de decisiones, y a la claridad con respecto a nuestros objetivos y metas.

 

Os dejo unos pasos simples y concretos que pueden ayudaros a establecer una comunicación asertiva con cualquiera, pero que implican, como ya os digo, un cambio profundo de actitud frente a sí mismo y los demás.

Establecer objetivos

Como mencionamos antes, un aspecto clave de la comunicación asertiva es el tener claridad respecto a los objetivos propios, y la resolución para llevarlos a cabo.

Un primer paso respecto a la fijación de objetivos puede ser la explicitación de los mismos, escribiéndolos en un diario. Un diario puede ayudar como reflejo de las reflexiones que estamos realizando, como bitácora del proceso y además como la posibilidad de volver sobre los pasos realizados.

Si tienes problemas explicitando cuales son tus objetivos, toma una hoja en blanco y ponte a escribir cuanto pase por tu cabeza. Una vez que hayas agotado todo cuanto deseabas escribir, ordena las ideas que quedaron escritas en objetivos. Piénsalos en objetivos a corto plazo y a largo plazo.

Estos seis puntos pueden ayudarlo a ordenar estos objetivos:

Factores personales: Implica que es lo que esta dispuesto a cambiar de su persona, y cual es su centro respecto a los objetivos que quiere trazar. Rogers identificó tres puntos para un desarrollo personal saludable:

1. Una creciente apertura a la experiencia.

2. Una creciente vida existencial.

3. Una creciente confianza en sí mismo.

Ideales: La vida esta llena de maestros, de guías que a su vez nos presentan cualidades extraordinarias en las que nos fijamos. Tener conciencia de que estos guías no deben determinarnos, sino mostrarnos posibles caminos es muy útil para fijar objetivos, así como el asumir bajo que ideales puedo yo sentirme conforme.

La viabilidad: Nada hay más nocivo que proponerse objetivos que son inalcanzables, ya que esto generalmente lleva a la frustración. Esto no quiere decir ser conformista, sino tomar un paso a la vez, con la consciencia que estos nos llevan a nuestro objetivo final.

Flexibilidad: No tiene mucho sentido que los objetivos sean pautas establecidas de vida, sino por el contrario, que sean guías a seguir, modelos abiertos al cambio en nuestra vida.
Debemos saber apartar lo que es central de nuestros objetivos, por ejemplo, un objetivo laboral puede desarrollarse aun si soy despedido, en otro trabajo, o bien como trabajador independiente.

Tiempo: Resulta muy útil organizar los objetivos por plazos, estableciendo metas dentro de un mes, dentro de un año y al largo plazo. Organizarlos de modo secuencial le da mayor sentido, esto quiere decir, establecer un objetivo a corto plazo (pedir siempre el ticket cuando compro) que tiene que ver con un objetivo a largo plazo (hacer respetar mis derechos).

Prioridad: Sobre esto no queda más que el juicio personal, saber establecer que es lo central en nuestra vida. Relacionar esto con lo anterior (tiempo) puede ser de gran ayuda a la hora de integrar nuestro “plan de objetivos”.

Enfrentar la ansiedad

Una de las principales barreras que encontrará para comunicarse asertivamente es la ansiedad que genera desconformarse frente al resto, mostrarse disidente y el claro temor de “no agradarle al resto”.

Los miedos son algo muy complejo. La simple comprensión de estos, si bien es un paso fundamental, solo es el comienzo.

Explorar las causas de nuestros miedos y lograr identificarlos son pasos más adelante que pueden ayudarnos a vencerlos.

A veces, la ayuda de un profesional puede ser clave en la superación de los miedos.

El paso a paso de la asertividad

Alberti y Emmons en su libro “Con Todo Tu Derecho” plantean simples pasos para desarrollar las habilidades para una comunicación asertiva. Estos son:

1. Observe su propio comportamiento: Como ya hemos mencionado, tener consciencia es siempre un primer paso.

2. Siga el rastro de su asertividad: Lleve un diario, en el que anotará sus conductas previas al cambio hacia la asertividad. Sea sincero consigo mismo, y evalúe de manera crítica su actuar.

3. Establezca objetivos realistas: Seleccione objetivos concretos para desarrollar su asertividad.

4. Concéntrese en una situación concreta: Los ejemplos concretos nos ayudan a centrar nuestra conducta, a entender como actuamos. Plantéelos respecto a los temas que mayor ansiedad le provocan, para así, desarrollarlos.

5. Revise sus respuestas: De los pasos anteriores, siempre manteniendo una actitud autocrítica y positiva a la vez.

6. Observe un modelo eficaz: De su propia vida, un momento en el que sienta a sido asertivo y proyecto a aquellos que más trabajo le toman. Por el contrario, puede ver estos modelos en otras personas. Si es así, converse con ellas, y explore como establecer dichos modelos.

7. Piense en las posibles respuestas: Y analícelas respecto a lo tratado en el capitulo 1, cuando son agresivas, no asertivas y asertivas.

8. Imagínese manejando la situación: Cerrar los ojos y visualizar es una práctica común que puede ser muy útil para usted. Repita este paso cuantas veces sea necesario, hasta que sienta que puede manejar la situación asertivamente.

9. Ejercite pensamientos positivos: Elabore una lista de pensamientos positivos respecto a usted mismo frente a la situación que esta enfrentando.

10. Busque ayuda si la necesita: Si bien los cambios son internos, la ayuda de otros significativos jamás debe descartarse.

11. Ponga a prueba: Actué con asertividad, sin miedo a cometer errores. Hágalo con amigo de confianza, con quienes haya conversado que usted tiene interés en cambiar.

12. Retroalimentación: Revise críticamente sus conductas, evalúe lo que ha desarrollado en los puntos anteriores.

13. Déle forma a su conducta: Integre lo que ha aprendido en los pasos anteriores para reestructurar su forma de actuar frente a las situaciones que lo incomodan.

14. Póngase a prueba en el “mundo real”: Lleve sus nuevas conductas a prácticas reales. Si aun no se siente seguro, repita los pasos anteriores.

15. Evalué la prueba: Revise la manera como actuó y de que forma puede ser más asertivo.

16. Continué su entrenamiento: Vuelva atrás para reforzar la manera en la que ha cambiado, y como cree que puede mejorar, sobre todo en relación a su prueba con el mundo real.

17. Establezca el “reforzamiento social” Recuerde los eventos gratificantes de la comunicación asertiva, y como le han ayudado, en sus relaciones, etc.

Asertividad y comunicación asertiva III

 


10 comments

  1. Rubén Turienzo dice:

    Utilizo tu entrada en mi blog como enseñanza de hoy miércoles. Felicidades por el trabajo que estás haciendo con la asertividad. A ver si pronto atacas a la resiliencia 🙂

    Un abrazo y gracias

  2. Gracias amigo.

    Mañana a modo de resumen de la semana voy a poner un video que espero sea util.

    Saludos y un abrazo

  3. Buen esfuerzo de recopilación amigo…¿has pensado en “exportarlo” a la bloguía?… creo que le vendría bien un poco de asertividad ¿no?
    SM

  4. Gracias amigo.

    Pues tienes razón.

    Mañana se lo comento a Yoriento como un posible apéndice a valorar.

    Saludos

  5. Lo que no sabías sobre el lenguaje corporal en una entrevista de trabajo - Senior Manager dice:

    […] Delcampovillares.com […]

  6. molejita dice:

    esta super bueno tu trabajo sobre la comunicacion asertiva,me a sido de buena ayuda para mis trabajos

  7. Carmen López dice:

    Gracias, de todo corazón. Estoy trabajando en la formación de un grupo de jóvenes y me va a ser muy, pero muy útil.
    Carmen

  8. sandra Hurtado dice:

    hasta ahora lo empece a leer me parecio muy importante lo desu comunicasion asertiva, pero aun tengo mi mente muy confundida y me da mucho miedo enfrentarme al mundo exterior donde hay que saber hablar y utilisar palabras adecuadas para hacer sentir bien a quien dirijo mi palabra,,muchas gracias y pondre de mi parte para lograr mi asertividad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *