Coaching no es psicoterapia, ni consultoría

Me he encontrado recientemente este artículo en Koaching que está relacionado con uno previo publicado por mi en este blog en relación a los distitntos papeles que en las pymes españolas juegan los gerentes, los consultores y los coach.

“No debería confundirse el coaching con psicoterapia, consultoría, ni con otras metodologías asociadas al liderazgo.

El coaching parte del supuesto de que el cliente cuenta con todos los recursos para su desarrollo y el coach es su acompañante en el proceso.

Un coach no es un psicólogo, y si encuentra alguna patología remite al cliente a un profesional psicoterapeuta.

Se entiende que cuando alguien acude a un psicólogo lo hace para cubrir sus necesidades psicológicas básicas, con el objetivo de vivir una vida normal y saludable.

Cuando alguien acude a un coach es para ir más allá de las necesidades básicas.

Quien acude a un coach quiere obtener más del hecho de estar vivo y está decidido a alcanzar objetivos que aumenten su satisfacción y su calidad de vida.

Un coach tampoco es un consultor; un coach personal es un observador activo que cuestiona, interroga, que enseña incluso a preguntar, pero que se abstiene de juzgar, de dar consejos o de sacar conclusiones.

En la metodología conversacional propia del coaching, la escucha, la apertura mental y la atención, juegan un papel primordial.

El coach ofrece apoyo, estímulo, inspiración, y desempeña el rol de “espejo” del cliente (también llamado coachee).

Un buen coach es un compañero y socio de indudable valía a la hora de enfrentar retos, dudas y momentos de cambio en la vida”.

Vía: Coaching Aldaketa

Técnicas de Coaching

Los recursos humanos y el coaching

Ante esta situación, el gerente o administrador de recursos humanos debe buscar herramientas, técnicas y métodos que lo ayuden a enfrentar este nuevo reto.

En este sentido, el coaching puede convertirse en un aliado en sugestión. Sin embargo, para poder utilizarlo de manera efectiva es necesario que comprenda primero qué es el coaching y qué involucra.

El coaching es una palabra que proviene del inglés y que significa estudiar con un guía-maestro o entrenador. Ha sido muy utilizado en el ámbito deportivo para explicar el aprendizaje a través de tácticas de juego con el fin de obtener el máximo rendimiento de las potencialidades del equipo hacia los objetivos esperados.

En el campo laboral el coaching se define como aquella técnica que permite desarrollar de forma metódica, estructurada y eficaz las aptitudes, habilidades y actitudes de las personas lo que fortalece el autoestima, crecimiento personal y permite un mejor desempeño de las funciones y tareas fundamentales asignadas.

Los beneficios que se obtienen mediante el coaching son altamente valoradas para todas empresas modernas y los cuales detallamos a continuación:

  • Fomentar un clima de trabajo abierto, cálido y participativo
  • Fomentar una cultura de trabajo inspirada en una visión común.
  • Promover la creatividad, innovación y la autonomía psicológica al administrar sus puestos de trabajo.
  • Formar equipos de alto rendimiento
  • Facilita la comunicación en los sistemas humanos
  • Desarrollar nuevas habilidades y competencias,
  • Facilitar que las personas se adapten a los cambios de manera eficiente y eficaz (Este último punto sumamente importante en estos tiempos de grandes cambios).

Todo ejecutivo adecuadamente entrenado puede convertirse en un buen coach incluyendo el gerente de recursos humanos quien ahora no sólo debe dedicarse a las tareas operativas como hacer la planilla de pago y controlar la asistencia sino también debe descubrir el talento de las personas y ayudarlos a desarrollar sus competencias individuales para ubicarlos así en funciones o puestos más apropiados lo que ayudará lógicamente al correcto desempeño de las funciones; tareas propias de un buen coach.

Sin embargo, nos preguntamos cuando la empresa es relativamente nueva:

¿A quien le recaerá la labor de entrenar a los ejecutivos en el coaching?

Cuando el coach tiene un mal día

El coach profesional, del tipo que sea, tiene malos días como todo el mundo. Sin embargo, a diferencia de otras profesiones, un mal día de nuestro coach puede significar un gran problema para el cliente, una sesión perdida o poco provechosa y desde luego una mala imagen de cara a futuras recomendaciones. Si nuestra mente esta llena de preocupaciones personales, el mantener la escucha activa se hace complicado, ya que nuestra mente tiene tendencia a divagar si no encontramos la fuerza y la energía para centrarnos.
Puesto que los malos días por si mismos no pueden ser del todo evitados, si que el coach debe aprender a controlar como estos influencian su estado de animo. Saber dejar de lado las preocupaciones en el momento de entrar a la sesión es muy importante, concentrarnos en el cliente y focalizar nuestra atención en llevar la conversación de forma productiva tal como lo haríamos en cualquiera de esos otros momentos en los cuales nos encontramos fantásticamente.
Para aquellos que realicéis alguna técnica de relajación, meditación o introspección, quedarse a solas 15 minutos antes del inicio de la sesión con el cliente y relajarnos es un método ideal para afrontar el reto de ayudar al cliente con todas las garantías. No se trata de enterrar bajo tierra nuestras preocupaciones, sino de no dejar que interfieran con nuestro trabajo.
El coach siempre proporciona una visión positiva y orientada a soluciones de cualquier situación, así que lo mejor es empezar por aplicarnos a nosotros mismos esta filosofía, ¿no?
Art. Visto en Coaching Vs Koaching

Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva

Me he encontrado con este video de “gurú” organizacional Stephen Covey.
En el se plantea que toda persona que realmente busque un planteamiento efectivo a su vida diaria, debería de seguir una serie de pautas que el define como “los 7 hábitos” de la gente “altamente efectiva”.
Me gustaría le echaséis un vistazo y me comentáseis lo que os parece, dado que me gustaría abrir un post de debate sobre este tema.
Un saludo