El objeto de esta misiva es la de reivindicar una generación.
La de todos aquellos que nacimos entre los 70 y 90 (un par de años arriba, años abajo), la de los que estamos trabajando de algo que nuestros padres ni podían soñar, la de los que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los ¡60 años!.
Nosotros, no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con las olimpiadas del ’92.
Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales y eso que sabemos de política más que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.
Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma, el rescate o el bote bote y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos. Hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color. Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.
Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos ‘bodrios’ como: Reality Bites, Melrose place o Sensación de vivir, que te gustaron en su momento, pero… vuélvelas a ver, verás que chasco. Read more
Popularity: 2%

El otro día debatiendo con dos amigos de Mexico y de Argentina sobre el papel desempeñado hasta la fecha por muchos departamentos de RRHH llegamos a una conclusión: ‘en muchos casos, aunque la intención de los citados departamentos era la adecuada, no han podido ponerla en práctica’.
Hoy vamos a tocar un tema que siempre me ha parecido muy interesante y que no es otro que la sucesión en el liderazgo dentro de las empresas familiares.
Como lo prometido es deuda, para cerrar esta semana de agradecimientos os dejo la segunda y última dosis de frases inolvidables para cerrar el año 2009 y que podrán ser de utilización a lo largo del 2010.
Ahora que se acerca el fin de este año 2009, a todos nos entra ese gusanillo de la amistad y los buenos deseos, y como no podía ser de otra forma, a mi también me ha entrado.
Esta semana creo que sois merecedores de unos regalos que os quiero hacer por haberme padecido durante el año.


