El peso de lo malo (con encuesta)

Siempre me ha encantado oir aquello de que cada uno de nosotros somos la suma de unas circunstancias que han conformado nuestra personalidad y nos han definido como un todo. Pero no estoy del todo de acuerdo con esta forma de definir lo que somos cada uno. Y todo debibo al peso de lo malo.

¿Alguno de vosotros tenía una relación amistosa con alguien al que consideraba una ‘buena persona’, un amigo, y por una determinada cosa que ocurrió una vez, ‘lo cruzásteis’ y cambió por completo vuestra concepción de esa persona?

Y es que la valoración que los humanos hacemos de lo negativo es mucho más pesada (le damos más importancia) que ha todo lo bueno que una persona nos haya aportado hasta el momento, con lo cual, si una persona hablando en porcentajes, en un 99% de las veces la he considerado amiga, cuando hace el 1% negativo, ¿por qué ‘la cruzo para siempre’? ¿No habíamos quedado que cualquiera de nosotros somos una suma de circunstancias? Digo yo que 99 cosas positivas y 1 negativa, deja a la persona en buen lugar y eso no ocurre.

Lo malo marca a una persona de forma más intensa que lo bueno, es más, de lo malo nos solemos acordar más y de forma más intensa que de lo bueno.

Y os preguntaréis el porque de esta reflexión hoy y os lo comento. Hablando el otro dia con un amigo sobre las campañas de marketing y la utilización de famosos en ellas, salió la campaña de una determinada entidad financiera empleando la imagen de Guardiola, entrenador del F.C. Barcelona, para conseguir dar una imagen que, a mi modo de ver si que lo han coneguido. Pero cuando mi interlocutor me hizo una reflexión no pude por menos que pensar lo que me decía y no está exento de razón, y ojo que es una persona que no le gusta el futbol, no vaya a ser que penseís que hay pasiones ocultas.

Me dijo: ‘¿Qué imagen quiere vender esa entidad con la incorporación de Guardiola? ¿Esfuezo, que el esfuerzo lleva al éxito, premio a lo bien hecho,….? No creo que una persona condenada a un año y medio a no poder jugar al futbol por dopping, tenga la fuerza moral para hablar de esfuerzo, por muy bien que lo haya hecho luego.

Realmente me dejó descolocado la respuesta, pero no pude por menos que reflexionar sobre lo que me decía.

Vale aquella frase de que ‘un error lo comete cualquiera’, a lo que me contestó que ‘hay errores y errores’.

Cierto que me interlocutor es más severo que yo, pero a cada argumento que yo le daba el lo respondía con otro similar apoyado en su punto de vista.

Por muy recto que hagas tu camino, me decía, si en algún momento te tuerces y te pillan, olvídate de o recto que hayas ido hasta eses momento o de lo recto que vayas después. Mi respuesta fue: ‘¿y a los que nunca se les ha pillado pero se creen que no todo lo recto que se debiera?’. A lo que me respondió: ‘la sospecha es algo negativo pero un hecho comprobado y castigado no tiene vuelta atrás’.

Reconozco que fue un debate muy enriquecedor y en el cual ninguno convencimos a la otra parte. Por eso me gusta preguntáros a vosotros:

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Se que es un tema complejo, porque aquí entran a jugar la escala de valores de cada uno de nosotros, los prejuicios y muchas otras características subjetivas que conforman nuestra personalidad, por eso me ha gustado el realizar este post.

Espero que os guste.

2 comments

  1. Eponymus dice:

    Muy interesante articulo que invita no solo al debate, sino también a la autoreflexion, para mi lo mas interesante.
    Habría que matizar la cuantificación del peso de lo malo, pero desgraciadamente creo que pesa mas no solo lo malo, sino incluso la sospecha de lo malo, que todo lo bueno hecho.
    Enhorabuena por el tema y gracias por permitir comentario.
    Un agradecido saludo

    • Buenas Eponumyus y gracias a ti por participar.

      Esta claro que el peso de lo malo, siempre es tenido en cuenta que le pseo de lo bueno, y yo creo que es debido a nuestra forma de ser donde muchas veces el hacer algo positivo ya se considera lo normal y no merece premio, mientras que el hacer algo malo es rompre con la norma y por eso merece un castigo.

      Muchas veces ni comprendemos lai que se hace masl y mucho menos lo prermitimos. ¿Oros debete para otro día sería si pensamos lo mismo cuando es para terceros que cuando es para nosotros. 🙂

      Un saludo

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