Tag Archive for jefes

Qué piensan de ti como jefe tus empleados y nunca te lo dirán

Predicando con el ejemplo

Si no es más que un ejercicio de reflexión. ¿Alguno de los que están leyendo este post dirige actualmente un equipo? ¿Seríais capaces de acordaros de lo que pensabais de vuestro jefe cuando eráis subordinados y que nunca os atrevisteis a decírselo de forma directa a la cara?

Si sois capaces de realizar este ejercicio de reflexión os puede dar una idea de por donde podéis estar teniendo problemas de liderazgo sin que os deis cuenta.

Lo cierto es que los humanos somos gente con una memoria a muy corto plazo cuando hablamos de que hemos ascendido y de lo que pasábamos cuando éramos los que recibíamos las órdenes, para que nos vamos a engañar. Read more

Qué piensan de ti como jefe tus empleados y nunca te lo dirán

Predicando con el ejemplo

Si no es más que un ejercicio de reflexión. ¿Alguno de los que están leyendo este post dirige actualmente un equipo? ¿Seríais capaz de acordaros de lo que pensabais de vuestro jefe cuando eráis subordinados y que nunca os atrevisteis a decírselo de forma directa a la cara?

Si sois capaces de realizar este ejercicio de reflexión os puede dar una idea de por donde podéis estar teniendo problemas de liderazgo sin que os deis cuenta.

Lo cierto es que los humanos somos gente con una memoria a muy corto plazo cuando hablamos de que hemos ascendido y de lo que pasábamos cuando éramos los que recibíamos las órdenes, para que nos vamos a engañar.

Pero sencillamente si alguien quiere ser un buen líder, debe de hacer una ligera reflexión de cuáles eran sus problemas versus quejas cuando era el subordinado y ver que está haciendo el ahora en esas situaciones.

¿Te acuerdas cuando te quejabas por qué a este o aquel compañero se le ascendía sin mérito? ¿Y de aquello que compartías en bajito con otros compañeros acerca de que os pagaban poco? ¿Es que mi jefe no escucha lo que tengo que decirle, me ningunea y menosprecia? Todo esto unido a que alguien debería de hacerle ver que tal compañero tendría que irse a la calle porque ‘no la marca’.

¿Qué estáis haciendo al respecto de cosas cómo estas que sabéis de sobra que piensan los subordinados pero que nunca os van a decir? ¿Ya no os acordáis de lo que pensabais o decíais cuando erais los mandados?

En nuestras organizaciones ha existido mucho el jefe del estilo ‘borrón y cuenta nueva’, aquel que una vez llegado al nivel de jefe sufre de repente un estado de amnesia total de lo que pensaba tan solo unas semanas antes.

Cierto es que el liderar exige de competencias y habilidades que antes no debería de ejercitar, pero eso no es obstáculo para que se tengan los pies en la tierra y se sea consciente del camino seguido hasta llegar a donde se ha llegado, ni olvidar lo que se ha hecho, dicho o pensado hasta ese momento.

Hay un refrán español muy bien traído en este caso como es aquel que dice: ‘No pidas a quien pidió ni sirvas a quien sirvió’. Muchos de nuestros jefes, una vez llegados a los puestos altos del staff parece como si quisieran soltar todo la represión que llevan dentro de su etapa como subordinados, con lo cual pasan a ser jefes dictadores en vez de ser líderes empáticos. Frases a los miembros de su equipo del estilo: ‘cuando yo estaba en tu lugar hacía esto o aquello’, ‘nunca me quejé de lo que me decía mi jefe’,…, pero lo que se olvidan es como se sentían cuando el jefe les mandaba y de como cuchicheaban con los compañeros sin decirle nada a la cara al jefe. Pues eso es exactamente lo que ahora piensan sus subordinados de él y que no se atreven a decirle.

Y como ya dije el otro día en otro post sobre las 10 Cosas que pueden convertir a un jefe en un buen líder, es un acto de reflexión sencillo que ayudará a ser cada día mejor jefe y, sobre todo más líder. ¿Qué trabajo nos cuesta el recordar lo que pensábamos cuando recibíamos órdenes, para no repetir actos que hacía nuestro superior, que ahora puedan hacer sentirse mal a los miembros que dirigimos?

Esta sencilla acción de coaching hace que un jefe vea en un espejo lo que no debe de hacer, pero mucho me da la nariz a mi que no es una práctica muy habitual a tenor de mis experiencias personales y ya voy teniendo añitos. Es más fácil ser tirano que ser líder asertivo, de eso no me cabe duda, y como los humanos somos de por si perezosos, recurrimos a la solución más fácil. Así tenemos la cantidad tan relevante de líderes como tenemos.

Solo espero que esta reflexión interior valga para las nuevas generaciones porque para las que ya estamos no ha valido para nada, y mucho por culpa de ello, estamos hoy como estamos.

Autor: Jose Luís Del Campo Villares

El jefe no lo es todo….. pero casi

mal-lider

Hoy voy a poner el ejemplo del liderazgo en las organizaciones y que cada cual lo extrapole a la situación que quiera, real o no.

Cualquier organización o empresa depende del trabajo de un grupo de personas, de sus habilidades, de su talento, de su compromiso con lo que hacen, …., todos unidos en una misma dirección. Pero ésta es marcada por un/unos jefes que deben de saber como todo lo anterior se conjuga para que funcione como un perfecto engranaje, sabiendo donde engrasar la maquinaria en cada momento, donde apretar o aflojar los tornillos para conseguir el máximo rendimiento o evitar que las máquinas revienten,…. De poco vale que el jefe sepa mucho si la maquinaria no funciona y viceversa, de poco vale que se tenga la última tecnología en aquella si no sabe el que dirige sacar el máximo rendimiento. Read more

El jefe no lo es todo….. pero casi

mal-lider

Hoy voy a poner el ejemplo del liderazgo en las organizaciones y que cada cual lo extrapole a la situación que quiera, real o no.

Cualquier organización o empresa depende del trabajo de un grupo de personas, de sus habilidades, de su talento, de su compromiso con lo que hacen, …., todos unidos en una misma dirección. Pero ésta es marcada por un/unos jefes que deben de saber como todo lo anterior se conjuga para que funcione como un perfecto engranaje, sabiendo donde engrasar la maquinaria en cada momento, donde apretar o aflojar los tornillos para conseguir el máximo rendimiento o evitar que las máquinas revienten,…. De poco vale que el jefe sepa mucho si la maquinaria no funciona y viceversa, de poco vale que se tenga la última tecnología en aquella si no sabe el que dirige sacar el máximo rendimiento.

En las épocas de bonanza la maquinaria puede ser que no tenga que trabajar al 100% a la vez que quien dirige no deba de exprimir sus habilidades directivas para gestionar el equipo y que este funcione de forma suficiente para ‘ir tirando’.

Es en las épocas de vacas flacas cuando todos los miembros de las organizaciones deben de aportar al máximo y en donde se pueden ver las carencias de cualquiera de los miembros que las forman. Lo que si está claro es que si una parte pequeña de la maquinaria es la que falla, la importancia en el funcionamiento es mínima, pudiendo ser sustituída o, en algún caso, prescindir de ella. Pero ¿y si lo que falla es de vital importancia para el funcionamiento de la organización? ¿Y si el que dirige no sabe poner el rumbo pese a que las partes de la maquinaria vayan al 100%?

La desmotivación y la falta de compromiso de un subordinado, con independencia del motivo que lo cause, puede ser algo impercibible para el funcionamiento de su organización, pero si el que da el mal ejemplo es el que al dirige, la manzana podrida contagiará al resto del frutero con una rapidez que asusta.

Y eso es lo que estamos sufriendo en estos momentos: las vacas gordas sirvieron para tapar todo tipo de mediocridades, pero principalmente la de los jefes que debían de marcar los rumbos de las organizaciones que ahora, cuando las cosas se tuercen, quedan al aire y se muestra la ‘calidad’ que nos dirige.

Si volvemos al inicio, el jefe no lo es todo en la organización…. pero casi. Si la cosa va bien, lo dicho, cualquiera es el jefe, pero si la cosa va mal, el verdadero jefe (líder) debe de hacer acto de presencia y, claramente, eso es algo que no está pasando en este país, ya que día sí y día también lo único que se conocen son mediocridades, negligencias, corruptelas, delitos,…, de los que deberían ser los jefes de nuestras organizaciones.

Si fallasen 5 engranajes pequeños en un organización, con la cantidad de recambios que hay ahora mismo, se sustituirían y andando. El problema está en que aunque se cambiasen, el que dirige no sabría dirigir su organización.

Lo que no se puede en estos momentos es querer formar a los jefes a que aprendan a ser líderes estando las cosas como están, sencillamente se debe de prescindir de ellos como cualquier otra pieza de las organizaciones y cambiarla por una pieza sana. No estamos en tiempos de aprender, sino de actuar. Si no se está capacitado, da igual que sea jefe o empleado, a la calle.

Autor: Jose Luís Del Campo Villares

¡Haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga!

530577_4788063672009_1907197425_n

¿Nunca habéis tenido un jefe que ‘su palabra es la ley‘? Para que nos vamos a extrañar, es de lo más habitual. Lo raro sería que nunca hubieseis dado con alguno así. Yo me acuerdo de uno que tuve que me decía que ‘lo que el decía era lo correcto, aunque después estuviese mal. Si algo salía mal luego, la culpa era de nosotros porque no lo habíamos comprendido ni hecho bien‘.

Además suele ser un personaje este tipo de jefe que no disimula que es el jefe ‘de la plantación’, es más, le encanta y se siente a gusto en ese papel y sobre todo, se entusiasma cuando oye el sonido del látigo ‘pegando’ en las espaldas de los esclavos. Read more