El gran problema de nuestras organizaciones: ‘la falta de autocrítica’ (ya sabía yo que esto no lo arreglábamos entre todos)

Muchos me conocéis porque seguís este blog. Otros por mi colaboración en diferentes empresas o habéis asistido a seminarios o cursos que he impartido, pero desde que este blog inició su andadura allá por finales del 2007 con otro nombre y pasó a ser el que véis ahora hace más de 4 años, siempre he…

4 Problemas y 4 soluciones por los cuáles Facebook no funciona para nuestro negocio

No porque haya 900 millones de usuarios quiere decir que nuestra fanpage (página de empresa) va a ser vista por un millón de usuarios todos los días. Y es que al igual que cualquier otra herramienta social y que muchas cosas en esta vida, estas plataformas no dejan de ser unas herramientas para hacer las cosas de una terminada forma, mejor que la que se hace actualmente. Si no las haces, no esperes milagros. Por muchos usuarios que haya, si no realizan las cosas de la forma adecudad no esperes que Facebook sea tu salvación.
Facebook presenta una serie de problemas en cuanto al como ser usado para generar ‘engagement’ con tu comunidad, pero a la vez hay soluciones que evitan que estos puedan ir a mayores.

Los potenciales problemas de comprar followers o seguidores

De todos es sabido que si quieres entrar en los social media y consideras que el número de followers o seguidores es uno de los factores de éxito que van a crear tu imagen online favorecedora, los puedes comprar.

Múltiples son las webs donde se ofrecen miles de seguidores en un plazo corto de tiempo a cambio de un módico precio, y lo peor es que cada día afloran más lo que da a demostrar la obsesión de muchos de ver los followers o seguidores como clave de éxito diferenciadora, cuando hemos repetido hasta la saciedad en este blog que eso es un gran ertror.

¿No sabes que los followers en Twitter o los seguidores en Facebook se pueden comprar?

Es algo que está realmente sucediendo todos los días. Aparte de las cuestiones éticas que las empresas deben afrontar a la hora de tomar una decisión como esta, muchas de ellas no prevén los potenciales problemas que esta decisión les puede acarrear. No prever las consecuencias a largo plazo que los fans que se compran online pueden tener sobre su influencia o marca online es un gravísimo error.

Reacciones Humanas ante los problemas

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¿Crisis igual a problemas? Sí y no.

Crisis es la situación en si que nos rodea en algunas momentos o aspectos de la vida (como la crisis actual por ejmplo). Problema es la concepción o mapa mental que nosotros damos a esa crisis.

Es por lo que ante una situación de crisis, las reacciones humanas son muy diferentes y los resultados de ellas son impredecibles.

Inicialmente ante una situación complicada hay dos formas de ver las cosas, o bien yo tengo la culpa de lo que me pasa o la tienen los demás. No hay otras alternativas. O surge en ‘por mi culpa…’ o surge el ‘porque los demás…’.

Las dos son reacciones de lo más normal y no por ello dejan de ser las correctas.

Hablando con un amigo un día, cuando lo echaron de la empresa, se quejaba de que se habían portado mal con él. Le pregunté el motivo y me dijo que por baja productividad, cosa que me extraño. Hablando un poco más me acabó confesando que llevaba unos meses que no hacía nada porque no lo habían ascendido y que la cosa en la empresa en general iba mal y que iban a hacer recortes y que además cada poco pedía una baja.

Reflexiones : «De todo tiene que haber en la Viña del Señor» (5)

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Para empezar con mi reflexión humorística de verano, sobre «De todo tiene que haber en la Viña del Señor», aclararos que se orienta sobre todo a las diferentes formas que tenemos los humanos de afrontar los problemas, de los diferentes individuos a los que nos podremos encontrar en la vida y la singularidad de cada uno de ellos.

En los tiempos que corren, cada uno tiende a ser más individualista y es que las cosas o mejor dicho la globalización obligan a ello. Abstraerse en muchos temas es necesario para poder ver las cosas con perspectiva.

Superar obstaculos es sinonimo de oportunidad de mejorar

La vida esta llena de cambios y de obstaculos que uno debe de superar. cada uno de los mismo, supone una posiblidad de cambio, de mejora, todo depende del enfoque que le quiera dar cada uno. Ser positivo, observar la situacion y actuar en conciencia y con buena voluntad te permitira superar los problemas que te puedan surgir.

Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino. Entonces se escondió y miró para ver si alguien quitaba la tremenda roca. Algunos de los comerciantes más adinerados del rey y cortesanos vinieron y simplemente le dieron una vuelta. Muchos culparon al rey ruidosamente de no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo algo para sacar la piedra grande del camino.

Entonces un campesino vino, y llevaba una carga de verduras. Al aproximarse a la roca, el campesino puso su carga en el piso y trató de mover la roca a un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, lo logró. Mientras recogía su carga de vegetales, notó una cartera en el suelo, justo donde había estado la roca. La cartera contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey indicando que el oro era para la persona que removiera la piedra del camino. El campesino aprendió lo que los otros nunca entendieron.

Cada obstáculo presenta una oportunidad para mejorar la condición de uno.

Esta historia te demuestra que el cambio esta en uno mismo, nosotros somos los rinciales catalizadores del mismo y de como queremos gestionar los cambios en nuestra vida.

La importancia de las cosas

LA IMPORTANCIA DE LAS COSAS

El mundo en que vivimos no es justo. La falta de justicia es algo que cuesta poco observar si nos detenemos y miramos a nuestro alrededor: guerras donde mueren miles de inocentes, niños a quienes el hambre deforma horriblemente sus peque­ños cuerpos, asesinatos en nombre de no se sabe qué dioses… Además de esta falta de justicia, los seremos humanos compli­camos aún más las cosas y nos dedicamos a perder el tiempo en luchas fratricidas que no llevan a ninguna parte, salvo a hacer más difícil la convivencia.

Posiblemente el mundo en que vivimos no es el mejor mundo de los posibles; seguro que seríamos capaces de imaginar uno mejor. Frente a pequeños momentos de relativa felicidad apa­rece más pronto o más tarde la miseria humana en toda su cabeza: la enfermedad, la pobreza, la tristeza, el terror, la muerte. Pero es el mundo que tenemos y de nosotros depende mejo­rarlo en la medida de nuestras posibilidades.

Quizá debiéramos detenernos por unos instantes y analizar cuidadosamente nuestras vidas. Descubriríamos entonces todas aquellas cosas a las que damos una desmesurada importancia y que en realidad no la tienen. Nos haríamos conscientes de nues­tra humana tendencia. a magnificar lo que nos ocurre y tal vez nos preguntaríamos: ¿¡Hay motivos!? Cerraríamos entonces los ojos y veríamos en nuestra mente ese problema que nos quita el sueño, y al abrirlos de nuevo resultaría que no es tan grave, que en realidad ni siquiera es un problema. ¡Qué paradoja!

La relatividad de las cosas zumba constantemente a nuestro alrededor, pero no nos damos cuenta; estamos tan concentra­dos viviendo nuestras vidas y pensando en lo graves que son nuestros problemas, que no percibimos que las cosas pueden ser mucho más sencillas, que somos nosotros quienes las com­plicamos.

Puede parecernos importante no tener dinero para salir de vacaciones, pero es más importante quedarse sin trabajo y que entonces falte el dinero para comer, y aún es más importante si a esto último añadimos la presencia de una enfermedad incura­ble. Y así hasta el infinito: siempre habrá una cosa más impor­tante que otra.

Recordemos que todo es relativo, que en la vida las cosas solo son importantes porque nosotros pensamos que lo son, pero no porque necesariamente lo sean. No malgastemos nuestro precioso tiempo en «rumiaciones» inútiles sobre todas nuestras desdichas y dediquémonos a vivir, a disfrutar de cada momen­to presente procurando encarar nuestra efímera existencia con el mejor talante posible. Muchas veces se es más feliz con menos que con más, con menos dinero pero con más disposición para disfrutar con las personas que queremos, con menos trabajo pero con más tiempo para dedicado a las cosas que nos gustan.

La verdad es que el tiempo pasa tremendamente deprisa y cabe que, llegado un momento, echemos la vista atrás y nos pre­guntemos qué hemos estado haciendo con nuestras vidas.

UNA HISTORIA ZEN

La relatividad de la importancia de las cosas es evidente si las analizamos con detenimiento. Cualquier cosa que nos parezca muy importante deja de serlo cuando aparece otra que lo es más todavía, pasando esta al primer puesto en nuestra escala de impor­tancia y relegando a aquella a un lugar posterior; y si se presenta una nueva todavía más relevante, veremos cómo la primera, a la que al comienzo dábamos tanta pompa, resulta ser algo anec­dótico comparado con lo que ahora nos ocurre; y así sucesiva­mente, siempre hay algo más importante.

La gravedad de los problemas es subjetiva. La importancia de las cosas es relativa y solo tiene una magnitud: la que nos­otros decidimos.

Veamos un pequeño cuento que nos ilustra al respecto. Se trata de una historia enmarcada en las enseñanzas del zen, escuela budista desarrollada en China y que más tarde tuvo en Japón una gran implantación. El zen aúna en sus enseñanzas reli­gión y filosofía, da una importancia fundamental a la práctica de la meditación y cuenta con muchos adeptos en la actualidad.

– El gato y el samurai ­

En cierta ocasión, un feroz samurai decidió tomarse un des­canso después de una batalla y se marchó a un río cercano con intención de pescar, algo que siempre le había gustado hacer.

Estaba pescando en el río cuando sintió un fuerte tirón en su caña, recogió el hilo y sacó un hermoso pez del agua. Nada más desengancharlo del anzuelo, apareció un gato y dando un salto atrapó al pez entre los dientes y escapó corriendo.

Solo había dado el gato unos pasos cuando el samurai rápi­do como el viento, sacó su espada y dando un golpe al gato le cortó la cabeza. Entonces el samurai se sintió muy triste y acon­gojado por haber segado una vida, sintiendo terribles remordi­mientos por haber matado al pequeño animal, que tenía tanto derecho como él para continuar viviendo.

Empezó a oír maullar al gato en todos los lugares, atormen­tándole. En sus sueños aparecía el gato maullando y el samurai se despertaba angustiado; cuando estaba- con otros samurais oía los maullidos; cuando entraba o salía de su casa los continuaba oyendo. No podía sacar el gato y sus maullidos de su cabeza y cada vez se sentía peor, así que fue a un templo cercano a pedir consejo a un viejo monje a quien todos consideraban un gran maestro.

El samurai contó al monje lo que había ocurrido con el gato y le dijo que los maullidos no le dejaban vivir; el monje le amo­nestó por lo que había hecho, diciéndole que ya que había qui­tado una vida debía pagar con la suya para que la deuda que­dase saldada. El samurai, que era un hombre de honor, aceptólo que el monje le dijo y se preparó para morir. Se dispuso enton­ces a hacerse el harakiri y sacando el cuchillo lo apuntó contra su vientre.

Aunque el samurai era un hombre muy valiente, pensar que estaba a punto de morir le dio cierto miedo, pero escuchó enton­ces al monje que le preguntó si estaba preparado; superando su miedo contestó que sí lo estaba y en el momento en que iba a clavarse el cuchillo el monje le preguntó: «¿ Oyes ahora los mau­llidos?» El samurai contestó que ya no los oía. Dijo entonces el monje que como los maullidos habían desaparecido no había necesidad de que muriese. El samurai aprendió la lección, se levantó y saludando al monje se marchó.

En presencia de la muerte, ¿hay algo que tenga más impor­tancia?

Dudas razonables y creatividad

La respuesta al problema de la semana pasada, es que el hombre esta viendo el cuadro de «su hijo».

Segundo problema. Es bastante mas dificil !!aviso!!

PROBLEMA DE LAS RADIACIONES DE DUNCKER

Tratar de poner todos vuestros sentidos en el enunciado que os pongo a continuación y averiguar si sois capaces de encontrar la solución. Os anticipo que se trata de un problema difícil y que precisa de una solución ciertamente creativa.

El enunciado plantea un complejo problema médico y fue formulado originalmente por K. Duncker (1945) en los siguien­tes términos:

Suponga que es usted un doctor que atiende a un paciente que tiene un tumor maligno en su estómago.

Es imposible operar al paciente, pero a menos que el tumor sea destruido el paciente morirá. Hay un tipo de rayos que pue­den emplearse para destruir el tumor. Si los rayos alcanzan al tumor todos a la vez con una intensidad suficientemente alta, el tumor será destruido. Desgraciadamente, con tal intensidad tam­bién son destruidos los tejidos sanos que los rayos deben atrave­sar para alcanzar el tumor. Con intensidades más bajas los rayos son inofensivos para los tejidos sanos, pero tampoco afectarán al tumor.

¿ Qué tipo de procedimiento deberá usarse para destruir el tumor con los rayos, evitando al mismo tiempo la destrucción del tejido sano?

Os aviso que el grado de dificultad es mayor que el de la semana pasada, pero creo que lo podreis resolver.