Hoy me he hecho una reflexión como las que le gustan a mi amigo Senior que me consta que le encantan. Una persona en blog en el que colaboro me ha pedido un consejo. Exactamente me ha dicho: “me gustaría que me dieses tu consejo“.
Yo tengo un lema: “No hay peor consejo, que aquel que no te han pedido”. Y es la verdad, meterse a aconsejar donde nadie te ha dado “vela” siempre acaba conduciéndote a sitios indebidos.
Cosa muy distinta es cuando te piden un consejo o una opinión. Y mi reflexión hoy fue la de ¿aconsejar y opinar no es lo mismo? Aunque la gente crea que son sinónimos, ambos llevan aparejado diferentes procesos o mejor dicho estímulos mentales.
Una opinión se le puede pedir a cualquiera y será tomada como tal, con mayor o menor valor para el que la solicita y el que la realiza más o menos se siente liberado de influir con su opinión en la persona que se la pide. Con lo que muchas veces pedir opinión no te aclara nada pero tampoco compromete a la otra parte.
La opinión lleva aparejada mayor relajación en la respueta a dar.

Cuando las imágenes valen más que mil palabras, es tontería insistir en lo dicho. Mejor verlas.
Las palabras poseen un significado propio como elementos del lenguaje que son. Pero además debemos de tener en cuenta la situación en la que sean dichas, dado que pueden cobrar una mayor o menor importancia o incluso puede cobrar un significado distinto del que se pretende dar al pronunciarlas.
Esta semana después de recorrer los blogs me he quedado encantado (y con más también, pero quería hacer un articulo sobre el Networking y este me da pie a ello) con un artículo de SM : “

































