¿Alguien es culpable en este país?

Hoy quiero tratar este tema, el de la asunción de la culpa, porque a tenor de lo que vemos todos los días a nuestro alrededor, somos un país especialmente destacado a la hora de despejar la culpa hacia otras personas.

Parece que en España la culpa siempre es de otro.

Para ZP la culpa era de la crisis mundial. Para el PP la culpa es de los socialistas. Para los socialistas la culpa es de eso que denominan el ‘neoliberalismo’ y de la especulación inmobiliaria. Para los constructores es culpa de los bancos. Para los banqueros la culpa es de la avaricia de algunos clientes. Para los clientes la culpa es del Banco de España.

Para los empresarios la culpa es de los bancos y de los trabajadores. Para los bancos la culpa es de los que no pagan los créditos. Para los trabajadores la culpa es de la sobreexplotación de los empresarios y los sindicatos. Para los sindicatos la culpa es del Gobierno.

Para Urdangarín, la culpa es ahora de Leticia. Para el suegro la culpa es de los catalanes. Para Cataluña es del saqueo de España. Para España es culpa de los mercados.

Para la UE la culpa es de los países de ‘la periferia’ y para estos países la culpa es de la avaricia de Merkel y los bancos alemanes.

RESUMIENDO: QUE LA CULPA ANDA SUELTA PERO NADIE LA QUIERE.

Pero realmente, ¿hemos hecho alguno de nosotros la reflexión si hemos tenido o no parte de la culpa para que estemos en nuestra situación actual?

Y no es una lección de ‘coaching barato’, sino que realmente es un ejercicio saludable de autoconocimiento ya que, si comprobamos que algo hemos hecho mal seremos capaces de emprender acciones para cambiarlo, mejorarlo o simplemente dejar de hacerlo.

Pero está comprobado que para nosotros lo más cómodo es echar la culpa a otros, no se si porque de esa manera creemos que saldremos antes de los problemas que tenemos o simplemente que de esta forma no somos responsables ni nos pueden acusar de nada.

Hasta que nos autoanalicemos y comprobemos en que podemos cada uno cambiar para mejorar como individuos o como sociedad, la cosa no va a mejorar.

5 comments

  1. […] Hoy quiero tratar este tema, el de la asunción de la culpa, porque a tenor de lo que vemos todos los días a nuestro alrededor, somos un país especialmente destacado a la hora de despejar la culpa hacia otras personas.  […]

  2. Lógico, claro y con gran sentido común, pero ya sabes: todos somos inocentes o todos culpables y esa delgada línea siempre exime de responsabilidades.

    Que raritos somos¡¡
    Un abrazo

  3. jose luis dice:

    Raritos de ‘narices’.

    Lo de la delgada linea es como una foto que vi el otro día por FB que decía: ‘Robar es delito, pero solo si eres pobre’.

    Esto lo mismo, todos somos buenos ‘de serie’, pero luego alguno con los ‘extras’ se perjudica algo 🙂

    Un abrazo amigo

  4. Xavi dice:

    ¡Hola compañero!

    Pues mira, yo pienso al revés…¡todos somos responsables de la situación!

    Los unos por hacer lo que hacen y los otros por permitirlo. Cada uno en el grado proporcional que le pertoque, evidentemente.

    Y no saldremos de esta y de ninguna hasta que todos nos sintamos responsables, primero individualmente y luego llevando esa responsabilidad a nivel colectivo.

    Pero ya sabemos que a nivel individual la responsabilidad va por barrios… 😉

    Un abrazo

    • jose luis dice:

      Buenas amigo Xavi.

      Yo pienso como tú en todo. Qué todos tenemos la culpa en nuestra parte es un hecho. Cuando cambiábamos de coche cada 4 años o íbamos un mes de verano de vacaciones a ‘todo tren’, nadie se acordaba de que los políticos tenían derecho a pensión con 7 años trabajados (lo de trabajados es un decir). Cuando pedíamos dinero para el piso, gastos, muebles, coche y vacaciones, poco nos importaba que los bancos no ofreciesen la dación en pago.

      Al final cosechamos todos lo que sembramos. Pero como todo en esta vida, los que siempre llevan la peor parte son los más débiles. Eso no nos puede quitar la ilusión de que algún día los poderosos ‘también lloren’. Eso si, nos va a costar eso sangre y lágrimas (literalmente).

      Un abrazo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *