Archive for Jose Luis Del Campo Villares

Cambiar de actividad o reforzarla con los socialmedia

Social Media Awards en Grecia (vídeo)

Muchas pymes se pueden hacer la pregunta de si los socialmedia, o los nuevos medios de comunicación social, se pueden aplicar a su actividad como la tenían hasta ahora o es necesario que modifiquen esta o monten una actividad nueva.

El concepto es que los socialmedia no son más que herramientas, no son un medio en si mismo, sino una ayuda a cambiar lo que se hace y adaptarlo a las nuevas tecnologías. Si son herramientas para facilitar trabajo, lo más lógico es que ayuden ‘a lo que estás haciendo hasta ahora’, no que no cambies.

Empresas en sectores tradicionales, se ven reforzadas por los socialmedia, como puedes ver en sectoreslideres.es. Por mucho que parezca que una empresa en un sector clásico del mundo 1.0 no puede entrar en los socialmedia, es un error. Si consideramos a estos como herramientas, cualquier pyme, con independencia de su actividad, puede ‘ser social’ con el uso de estas sin tener que cambiar de actividad principal.

Lo que tiene que estar es convencida de lo que ‘es ser social’, de lo que significa y de serlo de verdad y no de solamente abrir unos perfiles sociales y dejarlos ahí para que los vea la gente.

Entrar por entrar en los socialmedia hemos dicho muchas veces que no es lo ideal pero, por desgracia, cada día abunda más en las pymes, ya que el ‘ser social’ implica tiempo dedicado a ello y muchas pymes no disponen de él, con lo cual pasan de ser social a estar en lo social, cosa que dista mucho de ser lo ideal.

Si eres de las pymes que tienen miedo a dar el salto a los socialmedia por si implica cambiar lo que haces hasta ahora, saber que eso no será el caso. Pensar que es na herramienta que debéis de aprender a usarla pero que, sin duda, a corto plazo supondrá un apoyo para lo que hacías hasta ahora.

La crisis empeora 'más' las ofertas de trabajo

El exceso de mano de obra dispuesto aceptar condiciones ‘de lo que sea’ con tal de trabajar, ha hecho que en muchas ocasiones salga la peor parte de la raza humana en el tema de las ofertas de trabajo. Ya no es que en muchas ocasiones no existan, cosa que ya es jugar con las expectativas y necesidades de los desempleados. Pero lo peor es cuando en otras ocasiones te encuentras empresas que mienten deliveradamente en las ofertas que publican a sabiendas de que las condiciones que van a ofrecer rozan la esclavitud o incluso van más allá y no se parecen en nada a lo que ofrecen en sus anuncios.

¿Legal? No se puede decir que no. ¿Éticamente reprobable? Seguro.

Cuanto mayor es la necesidad de la gente por buscar trabajo, suele salir lo peor de la raza humana, sus deseos de aprovecharse del más débil. Empleo en compañías de seguros, empleo en editoriales, empleo en empresas comercializadoras de electricidad,…., son algunos de los que están en boca de mucha gente. Incluso son de los que con tal de que los nuevos contratados, a comisión casi siempre, vendan a sus familiares, les llega para luego darles ‘la patada’. Es cuando uno se pregunta qué hacen los poderes públicos.

Regularizan el mercado laboral perjudicando a la parte más débil, como son los trabajadores, pero permiten que empresa pongan en el mercado ofertas de esclavitud en forma de ofertas de empleo. Claro, para ellos son menos parados en las estadísticas, aunque no les llegue ni para cubrir gastos. Antes abundaban mucho las candidaturas inversas, es decir, poner ofertas falsas para conseguir candidatos por si en alguna ocasión hacían falta. Ahora es peor, la oferta es denigrántemente falsa pero es oferta, explotación en estado puro.Antes perdías el tiempo en una entrevista y poco más. Ahora, con este tipo de empresas, pierdes el tiempo y el dinero.

La incongruencia en España: ¿millones de parados y los portales de empleo ofreciendo trabajos?

Ciertamente es una cosa que me deja perplejo y que no me deja de sorprender. ¿Cómo es posible que haya millones de parados en España y que cada día los portales de empleo ofrezcan miles de ofertas de trabajo?

Vale que puede haber un lapsus de tiempo entre que las ofertas se publican, se selecciona y comienzan a trabajar los escogidos para los puestos, pero de ahí a que haya una constante diferencia hay un abismo.

Es cuando uno se vuelve a preguntar si es que los parados no existen o si son las ofertas de empleo que son mentira.

Ciertamente que hay portales, directorios de empresas de RRHH o buscadores que son realmente efectivos y de los cuales no me cabe duda de que hay ofertas de calidad y ajustadas a la realidad, cosa que me parece importante. Pero lo cierto es que estas no son muchas. La sensación que percibo es doble.

Por un lado, que muchas de las ofertas que se ponen, ya no es que sean verdaderas, es que han rozado hacia la esclavitud, es decir, aprovechándose de la precariedad laboral, las condiciones ofrecidas no se pueden aceptar por el 90% de los parados, bien porque le generaría unos gastos a su economía que los ingresos no podrían cubrir bien porque aunque generasen ingresos y no tuviese gastos derivados del puesto, no le darían ni medianamente la posibilidad de una vida digna.

Por otro, hay ofertas de empleo buenas, por desgracia no abundan, pero la proliferación de portales de empleo que ofrecen ofertas de trabajo hace que en muchas ocasiones se dupliquen o tripliquen las ofertas reales de empleo que existen verdaderamente.

También creo que muchas de las ofertas de trabajo actualmente son de ‘boca a boca’ sin que salgan a la luz.

Todo esto me invita a considerar que somos, no ahora, sino que desde siempre, un país incongruente en cuanto al mercado laboral. Nos fiamos de los números, sin fijarnos en la calidad de estos. Que un portal de empleo en estos tiempos tenga 25.000 ofertas de trabajo diarias de cierta calidad y condiciones dignas, no es que sea mentira, es que según está el mercado laboral, es imposible.

En septiembre empiezo, vuelta de vacaciones y síndrome postvacacional

vuelta al trabajo

El primer día de trabajo para todos es una experiencia que genera mucha ansiedad. No es para menos si es un nuevo desafío que pondrá a prueba los conocimientos y habilidades aprendidos anteriormente.

La adaptación a un nuevo empleo puede tardar varios días, semanas y hasta meses, ya que esto implica acomodarse a nuevos horarios, nuevos compañeros, nuevo ambiente laboral y lo más importante, a un nuevo jefe.

Ya sea aceptado por decisión propia o por necesidad, este nuevo trabajo de todas maneras será una experiencia que te ayudará a crecer como profesional, día a día aprenderás cosas nuevas lo que te permitirá adquirir habilidades y competencias que te enriquecerán como persona.

Hay varios aspectos que debes tener en cuenta en tu primer trabajo, tales como la puntualidad con los horarios y la presentación personal, ya que esto hablará bien de ti. Pero también es importante que demuestres responsabilidad y compromiso. No sirve de nada cumplir con los horarios, si el desempeño no es bueno.

Debes tener claro que cometer errores es parte del proceso, por lo que no debes angustiarte si las cosas no resultan como quieres. Lo desconocido asusta, pero es esencial confiar en lo que sabes, en las capacidades y en la razón por la que llegaste ahí. Lo fundamental es tener las ganas de aprender y avanzar.

En cuanto al día a día en la oficina, la integración con tus compañeros de trabajo es fundamental, sociabiliza desde el principio, por ejemplo, en los descanso o a la hora de la comida, puede ser una buena ocasión para conocer a tu equipo de trabajo y viceversa.

Es muy importante que siempre seas respetuoso y tengas una buena actitud con tus compañeros. El trabajo se basa en las relaciones interpersonales y constituyen un papel fundamental en las empresas, y si no son buenas, afectan a la productividad y a las tareas diarias.

La Comunidad Laboral Trabajando.com – Universia te indica algunos consejos que te servirán para salir airoso de tu primera experiencia:

  1. Pon atención y anota todo: desde el principio debes intentar estar atento, oír y aprender. Anota todo lo que expliquen, desde la hora de almuerzo, hasta la clave de acceso de tu nuevo e-mail, así podrás consultar tu cuaderno cada vez que no recuerdes un proceso o algún nombre de persona, no te darás cuenta cuando ya no necesites de él.
  1. Apóyate en tus compañeros: es necesario que te tomes todo con calma y vayas poco a poco cumpliendo tus obligaciones, si necesitas ayuda, apóyate en tus compañeros y superiores, sobre todo en aquellos que desde un principio te abrieron las puertas y te ofrecieron respaldo.
  1. Confía en tus capacidades: desde el primer día de trabajo, te recomendamos tener una actitud positiva y alerta para aprender. Tener confianza en que paulatinamente irá mejorando tu desempeño, ya que serás capaz de automatizar los procesos y tendrás la confianza suficiente para aportar y ser proactivo en el día a día. Demuestra que eres un buen profesional, hazlo de la mejor manera posible, pero no cambies tu forma de ser por agradar a los demás.
  1. Saluda a todos los de la empresa: no esperes a que te saluden, recuerda que nadie te conoce. Sé el primero en decir “hola”, verás lo rápido que te comenzarán a identificar tus compañeros. Además, te verán como una persona accesible y cordial.

“En tus primeros empleos el sueldo no debe ser uno de los principales aspectos a negociar, recuerda que tus prioridades por el momento no son un mejor salario, sino el el aprendizaje, las oportunidades de desarrollo y los conocimientos que puedas aprender, ya que en un futuro es esto lo que dará frutos”, señala Javier Caparrós, director general de Trabajando.com España.

“También es importante que durante los primeros días resuelvas absolutamente todas tus dudas, no te quedes con inquietudes, debes conocer bien cuáles son tus tareas, cuáles son las prioridades y con cuáles debes comenzar. Trata no sólo de conocer a quienes trabajarán contigo, sino también a los de las demás áreas, nunca sabes cuándo les necesitarás, además el intercambio de conocimiento puede ayudarte a crear ideas innovadoras para tu trabajo”, agrega Caparrós.

 

 

Prepárate y afronta tu entrevista de trabajo: 5 consejos para prepararte y no comenter errores

entrevista de trabajo

Según la OIT, el mundo enfrenta una crisis de desempleo cada vez más grave; 73 millones de jóvenes en el mundo están buscando trabajo y tienen tres veces más probabilidades que los adultos de quedar en paro.

Además, advierten sobre el riesgo de una generación de trabajadores jóvenes “marcada” por cuatro características: alto desempleo, creciente inactividad, inestabilidad laboral y un aumento de trabajadores pobres en el mundo desarrollado.

Las demandas del mercado laboral actual exigen no sólo una buena formación, sino estar atentos a varios aspectos que son cada vez más diferenciadores, como la imagen, el lenguaje verbal y corporal, la red de contactos, entre otras.

Día a día son cientos los profesionales que se inscriben a una oferta laboral. Esta realidad ha obligado a los reclutadores a aplicar una mayor cantidad de herramientas que sean un filtro para seleccionar al candidato perfecto de manera rápida y efectiva.

De ahí, la necesidad de darle mayor énfasis a dos etapas cruciales en la búsqueda de trabajo: el currículum y la entrevista laboral. El CV, por un lado, es tu carta de presentación, con el que captas o no la atención del reclutador. Mientras que la entrevista, permite validar la información señalada y lograr demostrar no sólo que encajas perfectamente con las necesidades de la empresa, sino que es necesario convencer de que lo haces mejor que los demás.

La entrevista funciona como un embudo, donde sólo llegan los mejores candidatos para el cargo. Pero, ¿cómo lograr el éxito en un momento que nos genera tanto estrés? Para que esta etapa deje de ser una tortura y puedas demostrar lo mejor de ti, la Comunidad Laboral Trabajando.com – Universia te aconseja cómo afrontar ese momento tan determinante para el futuro laboral.

Prepárate desde el momento en que pases a la segunda etapa 

  • Como muchas veces lo hemos señalado, es importante que tengas conocimiento de la empresa a la que vas, su historia, cultura, misión, visión y cuál es su competencia directa. De esta manera demostrarás interés por la empresa y por el cargo.
  • Realiza un autoanálisis e identifica cuáles son tus fortalezas y debilidades. Debes responder con seguridad y mostrarte confiado de tus capacidades. Habla de tus logros personales que has adquirido a través de tu experiencia, desafíos que hayas tenido y estudios.
  • Asegurate del lugar y de la hora de la entrevista, así como del nombre de tu entrevistador. Si no estás seguro el tiempo que tardarás en realizar el traslado, haz un viaje de prueba o prevé un margen de tiempo lo suficientemente amplio para asegurar que puedas llegar a tiempo. Es mejor llegar 5 minutos antes que 5 después.
  • Cuida tu vestimenta e higiene personal. Siempre es recomendable vestir formal. Los accesorios deben reducirse al mínimo; el maquillaje, perfumes y colores deben utilizarse con moderación. Recuerda mantener el equilibrio en todo aspecto. Lo importante es que el entrevistador se fije en lo que le digas y no en tu vestimenta.
  • Asegúrate de poder justificar todos los elementos del currículum. De lo contrario dará la impresión que la información de tu CV es falsa.
  • También debes saber que existen errores muy comunes en las entrevistas laborales, Una lista de los más frecuentes a la hora de responder a las preguntas del evaluador.
  1. Preguntar antes que todo por el salario.
  2. Hablar mal de los jefes o compañeros anteriores.
  3. Responder sobre las debilidades y fortalezas cosas que no tienen relación con lo laboral.
  4. Hacer preguntas personales al evaluador.
  5. Responder muy brevemente o de manera muy extensa. Debes ser concreto, directo y con ideas claras.

“La puntualidad es el primer punto a evaluar. Por eso, debes procurar llevar un teléfono móvil, ya que si por alguna razón de peso sabes que vas a llegar tarde, podrás comunicárselo cuanto antes a la persona que te va a entrevistar”, señala Javier Caparrós, director general de Trabajando.com España.

Caparrós agrega: “Además debes considerar que hay preguntas propias de toda entrevista como tus fortalezas o debilidades, por qué deberías ser tú el candidato elegido o qué experiencias similares has tenido. Por eso es importante que las prepares con tiempo, para que no te pillen de sorpresa”.